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Mera defensa de la fe - Eleuterio Fernández Guzmán

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b2evolution 2021-04-15T00:32:44Z
Atualizado: 33 minutos 17 segundos atrás

Serie tradición y conservadurismo – El falso progresismo

dom, 2021-03-14 17:04

 Nos hacemos conservadores a medida que envejecemos, eso es cierto. Pero no nos volvemos conservadores porque hayamos descubierto tantas cosas nuevas que  eran espurias. Nos volvemos conservadores porque hemos descubierto tantas cosas viejas que eran genuinas.

G.K. Chesterton

De progreso en progreso hasta el abismo final”; “No se mira hacia atrás ni para coger carrerilla… todo debe ser progreso”.

Las frases anteriores muestran, exactamente, lo que está pasando desde hace ya demasiados años en el mundo que nos tocado vivir.

Es sabido que el diccionario es muy sufrido y lo mismo vale para decir las cosas por su nombre como para hacer uso de las palabras que contiene para tergiversar su sentido y darle uno último que no sea más que fachada y encubridor.

A este respecto, cualquiera puede sostener que progresar, lo que se dice progresar, la humanidad lo ha hecho desde que el ser humano salió despedido del Paraíso por querer, precisamente, “progresar” más de la cuenta. Y eso es cierto, lo primero decimos, pero, como suele decirse, una cosa es una cosa y otra… pues es otra.

Se supone que uno progresa o, en general, que una sociedad progresa cuando avanza. Pero avanzar, sin duda, se puede hacer para un sitio o para otro. Es decir, podemos avanzar hacia el bien y podemos hacerlo hacia el mal. Y podemos decir, sin temor a ser exagerados, que el progreso en cuando avance que se propone desde el Nuevo Orden Mundial y sus múltiples servidores, no es de la primera clase sino de la segunda.

Progreso, necesario, sí; progreso retrógrado, no. Y esa es la posición que aquí defendemos. Y veamos porqué.

Arriba hemos aludido al diccionario. Pues bien, de la entrada “Progreso” dice esto:

1. Mejora o avance que experimente una persona o una cosa hacia un estado mejor, más avanzado o desarrollado.

2. Desarrollo continuo, gradual y generalizado de una sociedad en los aspectos económico, social, moral, científico, cultural, etc.

A su vez, porque esto ayuda siempre y mucho, palabras que se asimilan a “progreso” son, por ejemplo: avance, adelanto, perfeccionamiento, desarrollo, adelantamiento, proceso, prosperidad, aumento o mejora.

En fin, podemos ver que, en general, la idea de progresar no es mala cosa porque supone, en general, una mejoría bien personal, bien de la sociedad en la que se incardina el ser humano.Leer más... »

La Palabra para el Domingo - 14 de marzo de 2021

sex, 2021-03-12 17:03

 

Como es obvio, hoy no es domingo 14 sino sábado, 13 de marzo de 2021. Esto lo decimos porque hemos publicado hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana, el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del domingo siguiente.  

 

 

 

Jn 3, 14-21

 

“14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, 15 para que todo el que crea tenga por él vida eterna. 16 Porque tanto amó Dios al mundo  que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. 18    El que cree en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios. 19 Y el juicio está en que vino la luz al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 20 Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no va a la luz,  para que no sean censuradas sus obras. 21 Pero el que obra la verdad, va a la luz, para que quede de manifiesto  que sus obras están hechas según Dios.”

 

COMENTARIO

Lo que nunca deberíamos olvidar

El texto de hoy corresponde a una conversación que Jesús mantiene con Nicodemo y en la que se plantean realidades espirituales que este insigne judío no llega a entender: salvación, agua, Espíritu, nacer de nuevo… quizá demasiado para él. Sin embargo, quiere conocer, quiere aprender, quiere llegar a saber lo que es importante aprender, conocer y saber. 

En este nacer de nuevo se encuentra la clave de toda la predicación del Mesías. Para alcanzar el Reino de Dios, que ha había llegado a ellos, era preciso acabar con el hombre viejo, dejar atrás esas prácticas que hasta entonces habían llevado a cabo y ser, así, una raíz nueva que arraigase en la tierra que Dios dio a su pueblo. Pero esto no era entendido por Nicodemo. Y la verdad, es que no es de extrañar. ¿Cómo puede uno nacer siendo viejo? (Jn 3, 4), pregunta el importante miembro de la comunidad. Otra vez, como tantas otras veces, se impone la humana visión sobre las cosas. Claro está que el Enviado no se refería, en sentido estricto, a volver al seno materno sino a ser otro hombre, a tener otra naturaleza, otra actitud ante las cosas de la vida. Al fin y al cabo, lo que pretendía Jesús era hacer comprender a Nicodemo era que el discurso escatológico, es decir que lo era referido al más allá, se podía aplicar al ahora, a su ahora, a su ya, a su misma persona. 

Y es en este contexto cuando Jesús explica como cabe la salvación, como se puede ver la luz y, siguiéndola, conocer el Reino de Dios. 

En el capítulo 21 de Números, concretamente entre sus versículos 8 al 9, se narra el hecho que es causa de que Jesús explique a Nicodemo. Dios encomendó a Moisés la labor de hacer una serpiente para que, el levantarla, fuera mirada por los que podían resultar afectados por enfermedad y, así, ser curados y, en cierto modo, salvados. Y dijo Yahveh a Moisés “hazte un Abrasador y ponlo sobre un mástil. Todo el que haya sido mordido y lo mire, vivirá.” Hizo Moisés una serpiente de bronce y la puso en un mástil. Y si una serpiente mordía a un hombre y éste miraba la serpiente de bronce, quedaba con vida, pues, según dice este texto del Antiguo Testamento, Dios, viendo la falta de fe que tenía su pueblo, le envió serpientes para someterles a una prueba. 

Cabe pensar que el Mesías se refiere, con su levantamiento, por una parte, a la parte física de su Pasión, levantado en la cruz, pero, sobre todo, entendemos, a la parte espiritual: Jesús asciende a los cielos. Así, con esto, el que cree, aunque se con aquella terrible prueba y con este gozoso hecho (la ascensión) y necesitado, como siempre, de pruebas de esa divinidad, podrá salvarse, alcanzará la vida eterna. Pero era necesario éste, y así se lo indica a Nicodemo para que entienda. Leer más... »

J.R.R. Tolkien - Entre Bloemfontein y Bournemouth- Capítulo 10 – La segunda parte de El Hobbit

qua, 2021-03-10 18:37

Podemos imaginar al autor de El Hobbit la mar de feliz y gozoso de ver que su obra, aquella que había nacido sin saber exactamente las razones por las que le apareció aquel “en un agujero…”, estaba teniendo un notable éxito por mucho que sus colegas de profesión (a lo mejor algo envidiosillos o algo así) no tuvieran muy claro si aquello había surgido fruto de las subvenciones que recibía su autor para trabajar o qué… 

De todas formas, había alguien que, sin duda, se frotaba, legítimamente, las manos y se tentaba el bolsillo y no era otra persona que su editor, Unwin. Y es que aquella obra, que parecía en principio para niños según el leal saber y entender de su “consejero”, Rayner (su propio hijo) y que, tras leer aquella obra, recomendó, digamos, su publicación, se vendía como (haciendo uso de pitanza propia de aquella isla inglesa) fish and chips por no decir eso de “como churros” que no viene demasiado bien al lugar donde todo eso se produjo… 

Y bien, después de esta pequeña broma, digamos que sí, que aquel hombre, editor de renombre, se dio cuenta de que lo que quería el público lector era más aventuras de los Hobbits, aquellos medianos que vivían en agujeros que no eran unos agujeros cualquiera. Y así se lo pidió al profesor que tanto tino había tenido con aquellas que lo habían sido de Bilbo Bolsón, los enanos y el Smaug, el dragón acaparador y, ciertamente, avaricioso, de oro que, por otra parte, ya me dirán ustedes para qué quería aquel extraño botín un ser como aquel. Y es que estamos más que seguros que le debieron llegar muchas cartas (entonces aún se escribían cartas) diciéndole eso, que ellos lo que querían era saber más cosas de los Hobbits y, si era posible, que batallaran más o caminaran más por la Tierra Media

Sin embargo, estaba más que claro que eso no lo podía hacer su autor. Bueno, no lo podía hacer, así, como si nada, porque, primero, no debió pensar que aquello pudiera tener, digamos, una continuación y, por eso mismo, termina El Hobbit como termina que es lo mismo que decir, por ejemplo, “hasta aquí llegó la historia”. Y tuvo que discurrir otra cosa que, por cierto, le llevaría unos cuantos años producir, digamos, parir, si ustedes nos entienden, con un parto con no poco dolor y sufrimiento… 

Esto lo decimos porque cuando, al final de El Hobbit están hablando Bilbo y Gandalf, a uno se le pasan por la cabeza dos cosas:  

1. Le gustaría que acabara la conversación o, al menos, que siguiera

-”¡Gracias al cielo! -dijo Bilbo riendo, y le pasó el pote de tabaco-”  

Y así, pues, termina esta obra y algo debería decirnos el que se titule, tal parte, “La última jornada”.

2. Ciertamente, así termina porque la aventura completa ha sido finiquitada y, al parecer, nada más puede pasar y aquí se quedan los dos amigos hablando y fumando… Y sí, no podemos negar que se nos deja con la miel en los labios de saber, saber, saber pero, al fin y al cabo, hasta ahí llegó la historia, debió pensar Tolkien padre. Leer más... »

Angelita Gómez y el Amor

seg, 2021-03-08 17:29

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

“ A mí, el Amor me lo endulza todo”

Angelita Gómez

  

Cuando cumplió trece años, recién diagnosticada su enfermedad, escribió Angelita esto:

 

 “ Ahora me ha venido todo el recuerdo de un día muy feliz, con una Comunión muy dulce, en la que yo dije “sí”. Teniendo por testigo a mi Madre del Cielo. Hoy he querido ir a ratificar ese “Sí”, después de trece años. Mas una palabra no es la razón suficiente de una vida; el Amor si: ¿acaso sabia yo vivir sin Jesús?”

  

Pero, ¿Quién era Angelita Gómez? 

Como bien sabemos, el Beato Manuel Lozano Garrido fundó una Obra de nombre “Sinaí” que consistía en que la oración de determinados monasterios o centros, digamos, de carácter religioso, se ofreciera por los medios de comunicación católicos. Esto dio lugar, luego, a la aparición de una Circular que debía poner en contacto a todas aquella personas que, por decirlo así, quisieran formar parte de tal Obra espiritual y que terminó siendo la revista “Sinaí”. Obra, que, por cierto, sigue vigente hoy mismo, en pleno siglo XXI.

  

 

Pues bien, en un primer momento (corría el año 1959) una persona que impulsó todo aquello fue Lola Güell y en un momento determinado puso en contacto a cuatro enfermos entre los que se encontraban Manuel Lozano Garrido y, precisamente, Angelita Gómez con la buena intención de que se iniciara aquello que acabaría llamándose “Sinaí”. Y en aquella primer circular aparece el nombre de Angelita, entre los otros tres, como decimos.  

 Pues bien, Angelita llevaba ya bastantes años enferma y, digamos, andaba de sanatorio en sanatorio pues no tenía cura su enfermedad.

 

Que Angelita pasara por muy malos momentos físicos no impedía que ella viviera una existencia, sí, feliz y llena de dicha. Y eso lo demuestra lo que dice pues algunas frases propias de Angelita Gómez son éstas: 

  

A mí, el Amor me lo endulza todo”

“ Un corazón que espera no se deja abatir nunca por el pesimismo”

“ El médico me ha dado un corto plazo de vida. Lo que he sentido verdaderamente ante esa noticia ha sido un gozo que me ha desbordado el corazón, como una cascada incontenible. Fue como si dentro de mí repicaran mil campanas. Este es un final razonable y glorioso para el camino que Dios eligió para mí. Sólo a la luz, que proyecta sobre nosotros un Dios crucificado por Amor, tiene explicación.”

“ Siento que amo el cielo azul, los pájaros, las flores y las montañas”

“ Él murió por mí en plena juventud. Si nos dejamos penetrar de esa inefable verdad de que murió por amor nuestro, ¿habrá algo que nos parezca demasiado para corresponder a ese amor?”

“ A la noche, como cada una de ellas, le he dicho a Jesús que “sí”, pero que, al menos Él, sepa que estoy extenuada de cansancio”.

“ Dios me ha señalado mi camino con absoluta claridad. Un camino áspero a la naturaleza, pero en el que la fe descubre horizontes maravillosos”.

“ ¿Es esta, Madre, la herida que yo te pedí, para amar más a Jesús y darme más? Pero mi pregunta no puede tener respuesta. Si lo supiera, esta dulce seguridad anularía mi dolor… Y tengo que sufrir. Jamás pensé que se pudiera sufrir tanto que hasta el corazón acusara el dolor físicamente. Jesús: que dure esto lo que Tú quieras. Y sé que Tú nos das un corazón mayor de lo que pueda soportar”.

Y, además, traemos aquí un texto escrito por ella al final de este artículo.

Ciertamente, pudiera parecer que carece de importancia lo que, así, en general y siendo una persona desconocida pueda decir quien así pueda determinarse que es. Sin embargo, conociendo como, ahora ya conocemos, algo al menos de Angelita Gómez, de su vida y, como diría aquel, de su circunstancia, es seguro que sus palabras pueden ser leídas de otra forma y, hasta es posible que nos lleguen mejor al corazón. 

No resulta nada difícil ver en las palabras de Angelita las que pronuncia quien es, en esencia, feliz y lleva una existencia gozosa muy a pesar de los sufrimientos que sin duda tenía esta hermana nuestra. 

Todo, desde el mismo principio de esto, es decir, desde cuando dice “A mí, el Amor me lo endulza todo” hasta lo que podamos considerar las últimas palabras aquí traídas” (Pues nos vale y sirve, digamos, cualquier orden que queramos ponerle a las mismas) tiene que ver con lo bueno y mejor.

¿Qué podemos decir de alguien que dice que el Amor es importante en su vida que todo se lo endulza sabiendo a qué se refiere con el “todo”? Pues podemos decir que Dios le rebosa en el corazón y todo se lo hace mejor pues no habla de un amor, así, con mayúscula sino, al contrario, con la mayúscula que supone referido a su Creador y Señor. 

En realidad, lo que nos dice Angelita Gómez con estas palabras apenas aquí traídas, es que muy a pesar de lo que nos pueda pasar (suponemos que de malo o de sufrimiento, podemos entender) siempre podemos estar agradecidos a Quien nos ha creado y siempre podemos dar gracias:  

- Por el gozo desbordado del corazón,

- Por el propio mundo creado por Dios, por lo que es para nosotros y por lo que está puesto ahí, 

- Por haber enviado a su Hijo al mundo para que se salvase y muriese como murió, 

- Por ser capaces de decir “sí” cuando es muy difícil decirlo, 

- Por tener una fe que nos sirve de mucho en los buenos pero, más que nada, en los malos momentos, 

- Por ser capaces de completar, con nuestros sufrimientos, los de Cristo, como dice San Pablo.  

Digamos, por otra parte, que Angelita Gómez falleció a finales del año 1966 y la queremos imaginar en el Cielo haciendo compañía al Beato de Linares (Jaén, España) Manuel Lozano Garrido, Lolo, amigo suyo, al menos, en la distancia y en la enfermedad compañero, allí donde todos sus dolores no serán más que un amargo recuerdo y, sin embargo, les sirvieron para quedar unidos para siempre en la vida eterna.  

Por eso decimos que sí, que ciertamente en el Cielo hay quienes, no habiendo sido subidos a los altares tras el correspondiente proceso, son santos (en este caso santa) con todas las de la Ley… ¡De Dios! 

   

Eleuterio Fernández Guzmán

 

Panecillos de meditación

 

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Saber sufrir, espiritualmente hablando, es un verdadero tesoro.

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

Serie tradición y conservadurismo – ¿El feminismo radical en el poder?

dom, 2021-03-07 17:51

 Nos hacemos conservadores a medida que envejecemos, eso es cierto. Pero no nos volvemos conservadores porque hayamos descubierto tantas cosas nuevas que  eran espurias. Nos volvemos conservadores porque hemos descubierto tantas cosas viejas que eran genuinas.

G.K. Chesterton

NOTA: Por ser un día muy señalado para el feminismo radical y aberrante, el 8 de marzo manipulado a su gusto, les pongo el artículo del libro que, si seguimos su orden, no corresponde pero que creo vale la pena recordar ciertas verdades para que piquen todo lo que tengan que picar y con su pan se lo coman.

 

Resulta curioso, pero cuando uno va a guardar el título de este artículo en la memoria, por ejemplo, en el ordenador, no le deja el sistema ponerle los signos de interrogación por algún tipo de imposibilidad técnica que nunca hemos entendido. Y resulta curioso porque de algo que se quiere preguntar resulta una afirmación. Así, pasamos de querer saber si el feminismo radical tiene el poder a afirmar, que sí, que lo tiene. Y es que, a veces, las cosas que pasan son así de reales.

En realidad, esto debe ser una, digamos, manifestación del subconsciente que acaba diciendo lo que en verdad se cree aunque, para eso, colabore una máquina… Y es que esto dicho arriba no es una ocurrencia y, ni siquiera, una broma es.  Y es que, en verdad, pareciera que el feminismo más radical tiene el poder cogido por donde se puede coger el poder: por lo políticamente correcto y por la cobardía de muchos y la conveniencia de otros muchos…

Al parecer, el ser humano de sexo masculino (nada de género, que es una manipulación propia de la ignorancia con intenciones torcidas, antinaturales y malsanas. Y aplíquese esto todo aquel que eso crea, sea quien sea quien lo crea…) ni vale nada ni nada bueno se puede esperar de un mundo donde, al parecer, la mujer (cierto tipo de mujer, digamos, roja) cree que ha llegado su momento de no sabemos qué y se ha “empoderado”, como ahora suele decirse, que es lo mismo que pretender ser lo que no se puede ser por mucho esfuerzo que se ponga en el intento y mucho poder que se tenga para procurarlo y, en fin, obligarlo por norma.Leer más... »

La Palabra para el Domingo - 6 de marzo de 2021

sex, 2021-03-05 18:11

 

 Como es obvio, hoy no es domingo 7 sino sábado, 6 de marzo de 2021. Esto lo decimos porque hemos publicado hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana, el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del domingo siguiente.  

 

 

Jn 2, 13-25

 

“13 Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. 14 Y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas en sus puestos. 15 Haciendo un látigo con cuerdas, echó a todos fuera del Templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó el dinero  de los cambistas y les volcó las mesas; 16 y dijo a los que vendían palomas: ‘Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado.’ 17 Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: = El celo por tu Casa me devorará. = 18 Los judíos entonces le replicaron diciéndole: ‘Qué señal nos muestras para obrar así?’ 19 Jesús les respondió: ‘Destruid este Santuario y en tres días lo levantaré.’ 20 Los judíos le contestaron: ‘Cuarenta y seis años se han tardado en construir este Santuario, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?’ 21 Pero él hablaba del Santuario de su cuerpo. 22 Cuando resucitó, pues, de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho eso, y creyeron en la Escritura y en las palabras que había dicho Jesús. 23       Mientras estuvo en Jerusalén, por la fiesta de la Pascua, creyeron muchos en su nombre al ver las señales que realizaba. 24 Pero Jesús no se confiaba a ellos porque los conocía a todos  25 y no tenía necesidad de que se le diera testimonio acerca de los hombres, pues él conocía lo que hay en el hombre.”

 

 

COMENTARIO

 

Porque Cristo es Dios hecho hombre

  

Cumpliendo con la Ley, como siempre hiciera, Jesús acude a Jerusalén para celebrar la Pascua, fiesta fundamental de la religión judía y en lo que se llevaban a cabo todas las ceremonias correspondientes en recuerdo de hechos históricos y en la que la presencia de Dios se pretendía esencial. 

Sin embargo, y como también dijera Él mismo, su relación con la Ley era de algo más que mero cumplimiento, había venido para darle que la norma de Dios se ejerciera de forma efectiva, es decir, como Abbe creía que debía ser y para lo que la había establecido. 

El Templo era lugar de culto, y como tal, tenía delimitadas zonas para diversos tipos de personas, fueran judíos o fueran gentiles. Y era en el patio de estos últimos donde se habían establecido los negociantes que, con sus puestos, llenaba sus bolsillos con las economías de los que acudía a ese lugar sagrado. 

Sin embargo, el hecho de que el Mesías la emprendiera a golpes, cosa tan poco usual en Él, con algo, era debido, por una parte, a la circunstancia del lugar donde se llevaba a cabo aquella labor y por otra, y sobre todo por otra, ya que el acento lo ponía en el porqué de aquel negocio, es en lo que habían convertido al Templo. 

En cuanto a lugar, está claro que la ocupación del lugar destinado a los gentiles privaba, a estos, de la posibilidad de acudir a ese espacio e, incluso, de  acercarse a la Ley de Dios. El caso es que el mismo hecho de no permitir aquello era lo que a Jesús le sacaba de su tranquilo juicio. Él, que había encontrado, muchas veces, en los gentiles mayor fe que en los propios israelitas (Mt 8, 10-13, que es el caso del centurión que pidió curación para un criado suyo, a cuya petición, y en la forma como la hizo respondió Jesús que as aseguro que en Israel no he encontrado en nadie una fe tan grande) no podía permitir que se dispusiese, de esa forma, de ese lugar en la casa de Dios. Leer más... »

Eucatástrofe y Tierra Media

qua, 2021-03-03 17:23

Esperemos ser perdonados porque hacemos un pequeño alto, de un solo día, en la biografía sobre J.R.R. Tolkien. Y no es que no vayamos a escribir sobre nuestro autor preferido sino que, eso, no lo hacemos de su vida en cuanto a desarrollo más o menos lineal sino que lo hacemos sobre un tema que surge, claro, de su devenir como escritor. Y es que siempre surgen cosas así al tratar con una persona como fue, y es (en cuanto recuerdo-presente), el profesor de Oxford.

El caso es que no es nada difícil imaginar a Tolkien, profesor y escritor, inventando palabras. De hecho, hizo eso con lenguas y lenguas y no es de extrañar que hiciera lo propio con simples vocablos. E hizo eso con una que es un descubrimiento gozoso además de la explicación íntima al devenir de la vida y existencia de muchos de sus personajes. Y nos referimos a la palabra “eucatástrofe” que, así dicho y a primera vista, parece un palabro que nos recuerda otros términos de lengua griega. Sin embargo, nuestro autor sabía más que bien (como es fácil imaginar) lo que quería decir.

A tal respecto, en una de sus cartas, en concreto una dirigida a su hijo Christopher, a primeros de noviembre de 1944, decía esto el maestro (1):

“Pues acuñé el término ‘eucatástrofe’: el súbito giro feliz en una historia que lo atraviesa a uno con tal alegría que le hace saltar las lágrimas (lo cual, argüía, es la más alta función que cumple un cuento de hadas). Y llegué a la conclusión de que produce su peculiar efecto porque es un súbito atisbo de la Verdad, la entera naturaleza de uno adherida a la cadena material de causa y efecto, la cadena de la muerte, siente un súbito alivio como si un miembro fundamental dislocado hubiera vuelto de pronto a su lugar. Percibe —si la historia tiene ‘verdad’ literaria en el segundo plano (para lo cual debe verse el ensayo)— que así es como las cosas realmente funcionan en el Gran Mundo para el cual está hecha nuestra naturaleza. Y concluía diciendo que la Resurrección era la mayor ‘eucatástrofe’ posible en el mayor Cuento de Hadas, y produce esa emoción esencial: la alegría cristiana que provoca lágrimas porque es cualitativamente equivalente al dolor, porque proviene de los lugares donde la Alegría y el Dolor son lo mismo, reconciliados al perderse en el Amor el egoísmo y el altruismo.”Leer más... »

Un amigo de Lolo - “Lolo, libro a libro” - Lolo fue periodista: así – 5

seg, 2021-03-01 17:00

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “Mesa redonda con Dios”.

 

Lolo fue periodista: así –  5

 

“Que de mis labios broten los consejos como fuente de pueblo que mana día y noche.” (Mesa redonda con Dios, p. 75)

  

Resulta curioso… 

Bueno, íbamos a decir eso de que “resulta curioso” pero, en verdad, eso supondría que en lo escribo por Lolo hay algo de casualidad y, claro, no es así. 

Esto lo decimos por lo que sigue. 

Empieza esta parte de lo que hemos dado en llamar “Lolo fue periodista : así” diciendo “Que de mis labios”. Y ahí radica lo que quiere decirnos el Beato Manuel Lozano Garrido que tanto tiene que ver con la Sagrada Escritura. Y es que Lolo no da, aquí tampoco, puntada sin hilo no vaya a ser que se descosa el vestido del alma… 

Pues bien, como es bien conocido (bueno, puede serlo el texto pero, a lo mejor, no tanto, el lugar exacto donde esto se dice) en un momento determinado de su Evangelio, San Lucas dice esto:

 

“El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca.”

 

Esto lo dice el que fuera médico y evangelista en el versículo 45 del capítulo 6 de su Evangelio y tiene todo que ver con lo que dice Lolo o, para ser exactos, al revés, pues lo primero fue la Biblia y, luego, lo que ha venido después. 

Creemos importante hacer hincapié en esto porque es vital y crucial para entender lo que luego sigue. 

Aquí vemos lo que Lolo quiere decirnos porque a él lo tenemos por un hombre bueno y, por eso, lo que sale de su corazón a través de su boca ha de ser, por fuerza, bueno. 

Y en esto debemos decir que Manuel Lozano Garrido dice esto a sabiendas de que en tiempos de San Lucas no había muchas formas de decir lo que salía del corazón salvo la boca y, los privilegiados, la escritura pero en tiempos de Lolo, las posibilidades han aumentado y no necesariamente ha de ser la boca lo que diga eso que salga del corazón. Pero, en general, entendemos que, sea la forma cómo salga del corazón lo que haya dentro del mismo, cualquier forma nos vale y lo de la boca es una forma amplia de querer decir, eso, lo que sale del corazón… Leer más... »

Serie tradición y conservadurismo – Apologética conservadora

dom, 2021-02-28 18:00

 Nos hacemos conservadores a medida que envejecemos, eso es cierto. Pero no nos volvemos conservadores porque hayamos descubierto tantas cosas nuevas que  eran espurias. Nos volvemos conservadores porque hemos descubierto tantas cosas viejas que eran genuinas.

G.K. Chesterton

Cuando alguien piensa en el mundo occidental o, mejor, en la civilización que, con raíces judías y cristianas, ha dado en ser lo que es hoy día o, al menos, lo que fue, cree y está más que seguro que se trata de una sociedad libre donde la libertad, por tanto, está al orden del día y es posible tenerla por existente, cierta y verdadera porque no se puede creer otra cosa según se nos dice a todas horas.

Ser libre no es poca cosa. Es decir, poder ir por el mundo (al menos el que pisamos cada día) sin que haya nadie que te importune porque le interese y tenga poder para hacerlo, es una conquista que se ha conseguido con la aportación de una forma de pensar que no es, precisamente, la de otros lugares y religiones del mundo. Y es que aquí, entre nosotros, las aportaciones de lo mosaico (ya entendemos que quiere decir lo procedente del profeta Moisés y, así, relacionado con lo judío) y lo cristiano tienen todo que ver y no pueden ser dejadas de lado como si fuera algo de otro tiempo o algo, así, como pasado de moda.

Pues bien, resulta sencillo aceptar que la libertad ha de abarcar, además de la de movimientos y otros aspectos de la vida ordinaria, la que se refiere a poder defender ideas, pensamientos y, en suma, ideologías.

Esto, así dicho, parece el más perfecto de los mundos y, por decirlo de alguna forma, un paraíso, sí, con minúscula pero no por eso menos importante.

Las cosas, como sabemos y bien que sabemos, no son así sino que, en determinados aspectos de pensar, del tener ideas y de defender ideologías, hay una que ha llegado a ser, está siendo, maldita y a la que nadie, al parecer, puede con legitimidad acercarse. Y nos referimos a la que es denominada tradicional y, por ende, conservadora o, a lo mejor, al revés.

En efecto, nuestra sociedad actual ha llegado un punto en el que sostener que no se es “progresista” (ya sabemos qué se quiere decir con eso: rupturista con la tradición, sobre todo) supone ser zaherido de inmediato por la progresía en el poder político, económico o mediático, que de todo hay en esta especial viña de la ideología.

En realidad, lo que se pretende es acogotar a todo aquel ser humano que no se quiera ver inscrito en la ideología de izquierdas que tanto pulula en el mundo y que, desde la llamada Revolución francesa con sus negras luces, tanto se ha desarrollado, aplicado y, en definitiva, impuesto.

Nosotros, sin embargo, creemos que esto no está ni medio bien. Y no lo está porque lo mismo de legítimo ha de ser manifestarse en un sentido que en otro. Sin embargo, empezando por el lenguaje, tan aberrantemente utilizado hoy día (pues una aberración no es, sino, una desviación de su original sentido) y terminando por las leyes y reglamentos que sostienen lo que debiera ser insostenible (aborto, para empezar, manipulación sexual, para seguir y eutanasia, para terminar) no podemos decir que pueda haber espacio para lo que podríamos denominar, y denominamos, “Apología conservadora”, derecho a llevarla a cabo y a, como se dice hoy día, implementarla (valga el palabro) allí donde sea posible hacerlo.Leer más... »

La Palabra para el domingo - 28 de febrero de 2021

sex, 2021-02-26 17:16

 

Como es obvio, hoy no es domingo 28 sino sábado, 27 de febrero de 2021. Esto lo decimos porque hemos publicado hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana, el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del domingo siguiente.  

 

Mc 9, 2-10

 

 “2 Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos, 3  y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, tanto que ningún batanero en la tierra sería capaz de  blanquearlos de ese modo.  4 Se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús. 5 Toma la palabra Pedro y dice a Jesús: ‘Rabbí, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti,  otra para Moisés y otra para Elías’; 6 - pues no sabía qué responder ya que estaban atemorizados -.7 Entonces se formó una nube que les cubrió con su sombra, y vino una voz desde la nube: ‘Este es mi Hijo amado,  escuchadle.’ 8 Y de pronto, mirando en derredor, ya no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos. 9 Y cuando bajaban del monte les ordenó que a nadie contasen lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara  de entre los muertos. 10     Ellos observaron esta recomendación, discutiendo entre sí qué era eso de ‘resucitar de entre los muertos.’”

        

MEDITACIÓN

 

1.- Jesús era conocedor de la especial dificultad que existía en el hecho de que sus discípulos comprendiesen su ministerio y que fuesen capaces de entender aquello que les decía pues, como es sabido, no eran letrados ni personas formadas intelectualmente, o, al menos, con una gran formación. 

Por eso, además de las parábolas como forma de explicarse, forma que hacía más fácil la comprensión a base de ejemplos tomados de la vida ordinaria, tan dada a la analogía, se veía obligado a recurrir a ciertos momentos en los que lo que sucedía impelía a una rápida fijación en el corazón de aquello que acontecía. Por esto les hablo en parábolas, porque miran y no ven, escuchan y no oyen ni entienden (Mt 13,13) respondió a la pregunta de sus discípulos de porqué les hablas en parábolas (Mt 13,10).

Como pasará más tarde con los mismos, en Gethsemaní, el Mesías encamina a tres discípulos suyos, a saber, Santiago y Juan, los Zebedeos o “hijos del trueno” y Pedro (la piedra sobre la que edificaría su Iglesia) y los lleva a un monte. Porque la montaña, o aquel, a lo largo de las Sagradas Escrituras, tuvo y tiene una importancia propia y característica. En Ex 3,1, por hablar del Antiguo Testamento, se habla del monte de Dios, el Horeb, o cuando Dios indica a Moisés donde ha de adorar a Dios, es decir adoraréis a Dios sobre este monte (Ex 3, 12), así como todas las veces que se nombra ese monte de Dios en esta parte del Pentateuco; o, como indica el Salmo 125,2 Jerusalén está rodeada de montes; así rodea el Señor a su pueblo desde ahora y por siempre, de donde podemos deducir una capacidad de defensa frente a las afrentas de los enemigos, y equiparar nuestra vida a la Jerusalén terrestre que, al verse atacada por las acechanzas del maligno, se siente protegida de esa forma.

Sin duda alguna este accidente del terreno es algo más que una mera elevación del mismo. Tal espacio, donde Abraham se encontró con Dios, donde Moisés recibió de Dios la Ley que nos transmitiría por generaciones sin término para que fuera cumplida su voluntad…que contenía esas tablas tan conocidas y nombradas…  ha de ser muy especial para Dios. 

Y en el monte, también, se transfiguró. Leer más... »

J.R.R. Tolkien - Entre Bloemfontein y Bournemouth- Capítulo 9 – Hacia la obra escrita o todo empezó con El Hobbit

qua, 2021-02-24 17:06

Resulta de todo punto normal que, en la biografía de un escritor, haya un antes y un después de cuando comienza, eso, a escribir. Y, aunque es bien cierto que en lo tocante a J.R.R. Tolkien es seguro que antes de lo que viene ahora ya había escrito bastantes cosas sobre su especial mundo, no por eso vamos a dejar de destacar que, en efecto, hubo algo que dio el pistoletazo de salida aunque, también esto es cierto, a lo mejor ni él mismo lo sabía.

Sobre lo de arriba, es verdad que la llevaba algunos años (al menos desde que naciera su primer hijo, John, un 16 de noviembre de 1917) escribiendo historias sencillas para entretener a sus hijos. Además, de forma sorprendente, la familia Tolkien recibe cada Navidad una carta del mismísimo Papá Noel trufadas de dibujos y de expresiones de alegría que llenan de la misma a aquellos que la reciben.

Debemos decir, por tanto, que no sembraba Tolkien sobre un campo poco fértil sino que la tierra y el corazón los tenía perfectamente preparados para lo que luego vino.

Que esto es cierto lo demuestra que algunos años antes de escribir aquellas cartas que llegaban a Inglaterra desde lejanas tierras frías, había hecho lo propio con otros relatos y escritos que luego darían forma a lo que sería la Tierra Media.

A este respecto, es de común saber que nada más y nada menos que “La caída de Gondolín” la escribió Tolkien, digamos, a raíz de la batalla del Somme que, según cuenta la historia, fue más que terrible y tal fue así que le sugirió a nuestro autor algo tan nefasto como fue la venida abajo de aquel especial mundo dentro del propio mundo aún no creado del todo.

Y qué decir del origen de lo que podría haber sido un personaje como Sam Gamyi, un ser humilde y trabajador, entregado a su labor y capaz de más heroicas acciones que tomó Tolkien de aquella clase de soldado raso al que se llamaba “Tommy” para representar a quien se comporta de forma tan cabal que es capaz de, en la adversidad (una como aquella de la guerra mundial) de dar ánimo a quien no lo tiene y levantar al caído. O qué de los bosques quemados y arrasados que, en determinado momentos, pinta en su obra escrita y que muy bien pudo haber tomado de su propia experiencia en la guerra…Leer más... »

Un amigo de Lolo - “Lolo, libro a libro” - Lolo fue periodista: así – 4

seg, 2021-02-22 18:02

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “Mesa redonda con Dios”.

 

Lolo fue periodista: así – 4

  

“Tendré que poner ‘robo’ o ‘compasión’, o ‘hambre’ y lo diré sin tentarme la bolsa o el ascenso, el susto o la amenaza.” (Mesa redonda con Dios, p. 75)

  

No nos extraña nada que el Beato Lolo, cuando habla así, de la labor periodística, aplique su propia fe a la labor que él realiza y que lleva a cabo pues no es posible entender algo que no sea eso y así. 

En realidad, tampoco debería causar pensamientos encontrados que alguien que dice tener fe sepa que eso supone, precisamente, tenerla y, en este caso, esta labor de informar al lector de lo que pasa también juega un papel importante de lo que se cree. 

Esto lo decimos porque, como es bien conocido entre los que creen en Dios y tienen a su Hijo por el Mesías y Enviado del Creador, en un momento determinado no tuvo más remedio que dejar las cosas claras y dijo aquello de “donde es sí, sea sí y donde es no, sea no”. 

Dicho esto así pareciera que se trata de algún tipo de trabalenguas que Jesucristo pronunciaba, algo así, como para confundir al personal. Sin embargo, luego dijo, acto seguido, que todo lo demás o, lo que es lo mismo, todo lo que se saliera de tal esquema de ser y actuar, venía de Satanás o, lo que es lo mismo que cuando alguien trata de saltarse el sí y el no cuando el sí y el no son sí y no… en fin, que va por mal camino. 

Eso es duro. Es decir, que no es siempre sencillo que allí donde es sí nosotros digamos siempre sí y allí donde es no… pues hagamos lo contrario. Pero tal forma de actuar es la que pone sobre la mesa el Hijo de Dios y, por tanto, nada haría más feliz ni más gozoso el comportamiento de aquel que sigue eso. Y es lo que aquí nos dice el Beato de Linares (Jaén, España) 

Está bien tener en cuenta, para este caso y para siempre, el sentido último (y, por tanto, primero, original, lo que corresponde) de los tiempos verbales. Y es que Lolo hace uso del futuro que, por decirlo así, establece una especie de obligación en quien lo utiliza. Así, si decimos, “mañana iré a verte” no estamos suponiendo que iremos a ver a tal persona sino que, en efecto, iremos. Lo contrario sería hacer uso, por ejemplo, del condicional y diríamos “si mañana fuera a verte…”. Y, claro no es lo mismo. Leer más... »

Serie tradición y conservadurismo – Dar gracias a Dios

dom, 2021-02-21 17:22

 Nos hacemos conservadores a medida que envejecemos, eso es cierto. Pero no nos volvemos conservadores porque hayamos descubierto tantas cosas nuevas que  eran espurias. Nos volvemos conservadores porque hemos descubierto tantas cosas viejas que eran genuinas.

G.K. Chesterton

  

La expresión “estos son otros tiempos” se puede utilizar para zaherir al cristianismo. No sin error por parte de quien así lo hace. Sin embargo, se argumenta, a partir de ella, acerca de la poca adaptación que quieren aplicar en su vida ciertos cristianos a los que se llama “carcas”, “anticuados” o sea la que sea la expresión referida y que supone, digamos, la poca adaptación a lo que hoy pasa o viene pasando desde hace un par de siglos…

En realidad, siempre son otros tiempos porque el hombre, creación de Dios a imagen y semejanza Suya, no se quedó parado ni siquiera cuando fue expulsado del Paraíso (entonces, menos, claro) Es más, entonces empezó a caminar como desterrado y aún no lo ha dejado de hacer ni lo dejará hasta que descanse en Dios y habite las praderas de su definitivo Reino al que llamamos Cielo por no tener mejor palabra que defina la Bienaventuranza y la Visión Beatífica que allí se gozan.

Sin embargo, nos referimos a tal expresión en materia de nuestra fe cristiana, aquí no referida sino a la que tenemos los discípulos de Cristo aunque, como bien sabemos, haya muchas diferencias (o puede haberlas) entre unas y otras consideraciones eclesiales de nuestra fe.

Bien sabemos que la cosa no es así sino que se han desmadrado, salido de madre (o, aquí, de Padre del Cielo) muchas personas que han hecho de su capa un sayo, se han olvidado del Todopoderoso y están queriendo hacer un mundo donde de Dios nada se sepa (lo cual es imposible), nada se pueda decir (entonces hablarían las piedras) y, en fin, de Quien lo mucho que se sostenga es que es un recuerdo del pasado (¿?)

Nosotros, los cristianos, más que alejados de unas consideraciones tan equivocadas y torticeras como las aquí apenas citadas, sabemos que debemos dar las gracias a Dios.

Dar gracias, en general, es buena cosa para el alma porque supone, en primer lugar, que reconocemos que se nos ha hecho determinado bien (sea el que sea) y, luego, que sabemos reconocer que se nos ha hecho pues no son pocas las ocasiones en las que miramos para otro lado cuando alguien nos favorece, algo así, como si tuviera la obligación de favorecernos.

Dios, como sabemos muy bien, nada nos debe porque es el Creador de todo y Quien todo mantiene. Y eso supone que debemos ser, aún, más agradecidos ante su bondad pues es posible que alguien nos beneficie en algo esperando algo a cambio (el famoso doy para que des) pero, en el caso del Todopoderoso no podemos decir lo mismo pues, como sostenemos arriba, nada nos debe Quien nos ha creado.Leer más... »

La Palabra para el Domingo - 21 de febrero de 2021

sex, 2021-02-19 17:01

 

 

Como es obvio, hoy no es domingo 21 sino sábado, 20 de febrero de 2021. Esto lo decimos porque hemos publicado hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana, el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del domingo siguiente.  

 

 

Mc 1, 12-15

 

“12 A continuación, el Espíritu le empuja al desierto, 13  y permaneció en el desierto cuarenta días, siendo tentado por Satanás. Estaba entre los animales del campo y los  ángeles le servían. 14 Después que Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: 15 ‘El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva.’

 

 

COMENTARIO

 

El final de los tiempos

 

Sabemos que, cuando Jesús fue bautizado por su primo Juan algo le impulsó a ir al desierto. Bueno, en realidad, tenemos por cierto y verdad que fue el Espíritu Santo Dios quien dirigió sus pasos hacia donde la soledad es más acusada y donde, precisamente, empezó a gestarse la llamada “vida pública” de Cristo. Es más, de allí iba a salir vencedor de mucho y contra mucho. 

Este texto del evangelio de san Marcos abunda en realidades espirituales que, no por conocidas, debemos olvidar. Muchas de ellas, además, fundamentan nuestra propia vida de fe y nos recomiendan llevar a cabo un comportamiento filial hacia la voluntad de Dios. 

Antes que nada, antes de salir hacia Galilea a cumplir con la misión que tenía encomendada, Jesús tuvo que enfrentarse al Mal. En el desierto, come es más que conocido, tuvo que vencer a las tres tentaciones que le proponía Satanás. Y de todas ellas, echando mano de la Palabra de Dios, salió victorioso. Satanás pretendía hacerlo suyo como había conseguido hacerlo con nuestros primeros padres con aquello de la tentación a incumplir lo dicho por Dios. Pero no pudo con Jesús que, siendo Dios mismo, no iba a caer en tan arteras trampas. 

Decimos, por tanto, que Jesús, marchó a Galilea donde debía empezar aquello para lo que había sido enviado (o, como diría Él en alguna ocasión, “salido”, suponemos que del Padre) 

¿Y qué era lo que debía hacer Jesús en aquella su tierra y, luego, en otras que no lo eran? 

En resumen: predicar. 

La predicación de Jesús estaba totalmente relacionada con la Palabra de Dios, con la Ley del Todopoderoso (¡Alabado sea por siempre!) y con la santa voluntad del Creador. 

Así dicho, pudiera parecer poco porque es de suponer que todo eso ya lo sabía el pueblo elegido por Dios. Sin embargo, es más que cierto que, aún conociéndolo, habían llegado a tergiversarlo de tal forma que no tuvo más remedio el Creador de enviar a su Hijo para que se enderezar el camino torcido. Y enviarlo y terminar como terminaría en la Cruz. 

Había llegado, en efecto, el final de los tiempos. Y era, por tanto, el momento en el que Dios enviaba al Mesías para que se cumpliera todo lo que había sido escrito por inspiración del Espíritu Santo Dios a través de santos profetas y escritores de tal jaez espiritual.Leer más... »

J.R.R. Tolkien - Entre Bloemfontein y Bournemouth- Capítulo 8 – Inklings

qua, 2021-02-17 18:03

 

Es cierto y verdad que los capítulos, hasta ahora, de esta humilde biografía de J.R.R. Tolkien se refieren, cada uno de ellos, a varios aspectos de su vida. Sin embargo, creemos que el tema del grupo que se reunía y del que formaba parte nuestro autor, de nombre “Inklings”, tiene entidad suficiente, por sí solo, como para dedicarle un solo artículo.

Sobre esto, sobre el hecho mismo de que nuestro autor forme parte de un grupo de tal jaez, ya sabemos que no tiene nada de extraño. Y es que ya formó parte de otro llamado T.C.B.S (Tea Club and Barrovian Society (1)) que se formó en la King Edward’s School, en Birmingham y que tuvo que disolverse por las bajas que produjo en el mismo la I Guerra Mundial. Ahora, sin embargo, no iba a pasar lo mismo pues no había guerra (aunque la hubiera, la II Guerra Mundial en la que sí participó uno de sus miembros del que hablaremos al final de esto) que hiciera que sus componentes pudiesen perder la vida de forma trágica a cómo la perdieron algunos de los componentes del otro grupo. Pero es que, además, cuando J.R.R. Tolkien fue a la Universidad de Oxford, también constituyó otro grupo similar, de nombre “Apolausticks” por mucho que TCBS siguiera reuniéndose

En 1931 quien fuera alumno del Oxford (University College), a la sazón Edward Tangye-Lean, fundó una especie de asociación literaria a la que denominó “Inklings”. De ella formaron parte tanto C.S. Lewis como J.R.R. Tolkien. Allí se leía aquello que sus miembros estaban escribiendo por aquel entonces.Leer más... »

Temas de nuestra fe católica: Ceniza, Cuaresma, nuestra esencia misma

ter, 2021-02-16 17:08

 

 

Es bien cierto que hoy, para un católico (las demás, digamos, confesiones cristianas, francamente, nos las traen al pairo; nos pueden llamar brutos, pero…) es un día muy importante. Y siendo bien cierto que esto de la pandemia, a lo mejor el rito de la ceniza cambia un poco, para nada ha de cambiar lo que significa y, sobre todo, el qué comienza hoy mismo que no es otra cosa que un tiempo de conversión profunda que terminará (ya no pensando en Pentecostés) con la resurrección de Nuestro Señor, fundador de la Iglesia que, con el tiempo se llamó católica. 

Pues bien, en principio, las cosas del mundo no deberían afectar a las del alma. Sin embargo, bien sabemos que eso no siempre se cumple y, por unas cosas o por otras, nuestro espíritu puede verse afectado por aquello que, en el fondo, es también parte de nuestra vida. Pero, en el fondo, nada debería cambiar nada. 

En esto del alma y de lo que creemos, ha de valer y servir mucho más lo que creemos. Es decir, que cuando llega un tiempo como el que viene pronto, el de Cuaresma, debemos mantenernos firmes en las prácticas materiales que la misma lleva explícita (ayuno, abstinencia, etc.) pero, sobre todo, debemos mantenernos firmes en lo que supone la misma: limpiamos el alma de suciedad para cuando llegue el momento glorioso de la muerte y resurrección de Nuestro Señor. Y es que, en el fondo, nada debería cambiar nada. Leer más... »

Serie Tradición y Conservadurismo – Presentación

dom, 2021-02-14 17:30

 Nos hacemos conservadores a medida que envejecemos, eso es cierto. Pero no nos volvemos conservadores porque hayamos descubierto tantas cosas nuevas que  eran espurias. Nos volvemos conservadores porque hemos descubierto tantas cosas viejas que eran genuinas.

G.K. Chesterton

 

Algunas veces, el que esto escribe ha hecho uso de artículos publicados en este Blog de InfoCatólica para dar forma a un libro. Es una forma más que habitual de proceder por muchas de las personas que escriben lo que piensan en las más diversas formas en la red de redes.

Ahora, sin embargo, a partir de hoy, voy a hacer lo contrario: primero voy a publicar un libro y, luego (o de forma simultánea), voy a ir publicando, semana a semana y si Dios quiere, el contenido de tal libro. El título del mismo es “Sobre tradición y conservadurismo” y ya pueden imaginar ustedes de qué va la cosa. Y si no lo imaginan, lo sabrán pronto.

Pues bien, digamos, para entendernos, que la “traditio” es una especie, por decirlo así, de institución de Derecho romano que viene a estar referida a la “entrega”, a lo mejor, de una cosa. Tiene un sentido, por tanto, de continuidad porque cuando algo se entrega no es para que desaparezca sino para que continúe su ser y su sustancia siga siéndolo.

Esto lo decimos porque cuando hablamos de “tradición” nos estamos refiriendo a algo que no es nuevo, que no se ha inventado hoy o ayer sino que tiene su solera, sus años, en el mundo y que, por tanto, se ha aceptado como algo bueno y mejor.

Todo esto, claro está, tiene mucho que ver con lo que supone eso del conservadurismo pues, para que algo siga siendo lo que es, sin duda alguna, se ha de conservar pues, de otra forma, difícilmente podrá seguir siendo.

Aquellas personas que creen que el progreso supone romper con todo lo anterior, lo único que hacen, en todo caso, es tergiversar la realidad de las cosas y pretenden, sobre todo, imponer unos criterios que sin duda han de ser modernos y modernistas. Y no nosotros aborrecemos, lo debemos decir con franqueza, el modernismo con todas sus sustancias y realidades.

Lo moderno no es, sino, lo que ocurre ahora mismo y casi ahora mismo. No tiene en cuenta ni el pasado ni lo que supone, por ejemplo, la costumbre que tanto bien hace a la humanidad cuando no hay norma que aplicar. Sin embargo, para el moderno, todo lo que no esté de rabiosa actualidad deja de tener sentido y pasa, automáticamente, al cajón donde se mete lo carca, lo pasado y, en fin, todo aquello que no se quiere ver, como se dice, ni en pintura…Leer más... »

La Palabra para el Domingo - 14 de febrero de 2021

sex, 2021-02-12 17:35

 

Como es obvio, hoy no es domingo 14 sino sábado, 13 de febrero de 2021. Esto lo decimos porque hemos publicado hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana, el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del domingo siguiente.  

 

 

 

 

Mc 1, 40-45

 

“40 Se le acerca un leproso suplicándole y, puesto de rodillas, le dice: ‘Si quieres, puedes limpiarme.’ 41     Compadecido de él, extendió su mano, le tocó y le dijo: ‘Quiero; queda limpio.’ 42 Y al instante, le desapareció la lepra y quedó limpio.43 Le despidió al instante prohibiéndole severamente: 44 ‘Mira, no digas nada a nadie, sino vete, muéstrate al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que prescribió Moisés para que les sirva de testimonio.’ 45  Pero él, así que se fue, se puso a pregonar con entusiasmo y a divulgar la noticia, de modo que ya no podía Jesús  presentarse en público en ninguna ciudad, sino que se quedaba a las afueras, en lugares solitarios. Y acudían  a él de todas partes.”

 

 MEDITACIÓN

 

1.-Es conocida la existencia, para aquellos que tienen un conocimiento del contenido del cristianismo, de las tres virtudes teologales: la fe, la esperanza y la caridad. Mientras que, mediante la primera de ellas sabemos que la existencia, por ejemplo, de Dios, es real aunque no podamos probarla con medios humanos (recordemos lo que le dijo Cristo a Tomás cuando se apareció a los discípulos y sabía lo que el incrédulo había dicho; y le dijo: Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído, Jn 20, 29); en virtud de la esperanza esperamos nuestro bien y, extendiendo ese pensamiento, el bien de todos aquellos que nos rodean; incluso, llevando al primer extremo (y no al último ya que esto ha de ser lo primero) lo que ha de ser la creencia cristiana; también deseamos el bien de todos, en general; y, por último, sabido es que la caridad es la Ley del Reino de Dios, y que, sin ella, nada de lo otro se entiende. 

Particularmente creo que en este texto de Marcos las tres virtudes citadas se dan la mano ayudándose unas a otras.

 

2.-La fe y la esperanza

Seguramente el leproso tenía conocimiento, o sabía quién era, la persona que se acercaba, o se alejaba, de él. Jesús, cuya fama ya había comenzado a extenderse, como podemos ver en Mc 1, 21-28, era a quien tenía que dirigirse si quería que ese terrible mal que le aquejaba desapareciera. Vemos, aquí, una esperanza que podríamos denominar antecedente de la fe, mediante la cual poner el sentido de una vida en manos de otro se asiente en la voluntad de cambio. 

El leproso, al decir si quieres…expresa, por una parte, el hecho de que el Mesías tenía el poder de curarlo. Era, así, expresión, de conocimiento natural del Hijo de Dios. Confiado, con la esperanza netamente intacta, pues de tal gravedad era su enfermedad que no otra cosa podía hacer, se acerca, es decir, va hacia Jesús en busca de algo más que consuelo. Puedo decir que tiene puesta su esperanza en una fama que precede al Enviado y, por eso, una fe primera que acentúa su existir. Busca porque cree que ha encontrado solución a su situación. Ve en aquella persona, rodeada de otras, una luz que, posiblemente, podía iluminar su ser. 

Como reconocimiento a esa divinidad que ve en Jesús, se pone de rodillas, signo de sometimiento al Señor; pero de un someterse suplicante, demandante de ayuda, esperanzado, implorante. Y de rodillas espera la acción del que cura, salva, sana…perdona. 

Y la curación que espera no es sólo física. Conocida es la relación que, para el pueblo judío, existía entre enfermedad y pecado, la una era según pensaban, resultado del segundo –bien fuera de derivación familiar o propiamente personal del enfermo-. Pues bien, la esperanza de este leproso, aquejado por ese mal que lo apartaba de forma radical de la sociedad, era, aunque de forma indirecta, seguramente pensaba, que el pecado que la había ocasionado tal mal (aunque realmente no fuera así) podía ser borrado por aquel que era capaz de echar demonios del cuerpo de otros. Por eso, la confianza en Jesús debía de correr pareja a todo aquello que lo aquejaba: muy grande, pues grande era esa necesidad. 

Y como el magisterio de Jesús limpia el corazón de las acechanzas del maligno, lo libera de las inmundicias del mundo en que vivimos, se compadeció de él, hizo uso de esa virtud fundamental: la caridad.Leer más... »

J.R.R. Tolkien - Entre Bloemfontein y Bournemouth- Capítulo 7 – De clase con Tolkien

qua, 2021-02-10 17:51

Dijimos en el capítulo anterior que J.R.R. Tolkien vuelve de la guerra enfermo o, mejor, que lo envían a Inglaterra a curarse de la “fiebre de las trincheras”. Sin embargo, nunca más volvería al campo de batalla pues, además de tal enfermedad contrajo otras que le impidieron volver al continente. Así pasa el tiempo desde aquel momento en el que volvió a pisar tierra inglesa y el que consigue un puesto como lexicógrafo en el Nuevo Diccionario Inglés donde  su labor en el mismo se refleja en el estudio de entradas como waiscoat (chaleco), walnut (nuez o nogal) o, por ejemplo, walrus (morsa). Eso le obliga a trasladarse a Oxford desde Staffordshire donde vivía junto a Edith, su esposa y su hijo, el primero que nació, al que pusieron por nombre John Francis Reuel.

De todas formas, la vida universitaria de nuestro autor aún no había dado comienzo, digamos, de forma continua porque, aún creyendo que no le van a conceder un puesto en la Universidad de Leeds, lo solicita y cuál no sería su sorpresa (y la de Edith) cuando, en efecto, le conceden tal plaza y eso hace que, de nuevo, se trasladen desde Oxford al norte de Inglaterra donde, por cierto, nace su segundo hijo, de nombre Michael Hilary Reuel.

No podemos negar que, siendo Tolkien como es y sabiendo que prefería un ambiente menos industrial que el de Leeds, parecía que se iba a arrepentir de un traslado así pero acaban integrándose perfectamente en su nueva ciudad. De tal manera lo hacen que en 1924 (tenía, entonces, apenas 32 años) lo nombran catedrático de Lengua inglesa con lo que contribuyó, y no nos extraña nada de nada, a que aquel departamento, el de Inglés, se convirtiera en el mejor de la nación aunque, no por eso, iba a olvidar fácilmente a Oxford. Y allí, además, nacería su hijo Christopher.Leer más... »

Un amigo de Lolo - “Lolo, libro a libro” - Lolo fue periodista: así – 3

seg, 2021-02-08 17:07

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “Mesa redonda con Dios”.

 

Lolo fue periodista: así – 3

  

“Me negarás el sueño, como también la sal y el pan de cada día, sí sólo puedo hablar y callo por cobarde.” (Mesa redonda con Dios, p. 75)

 

  

Como hemos ido viendo a lo largo de los artículos referidos a este texto de título “El periodista” que el Beato Manuel Lozano Garrido deja escrito en su “Mesa redonda con Dios” no podemos decir que nuestro amigo tenga las cosas poco claras o que hable con medias tintas. No. Y es que, como bien sabe, el oficio de periodista no es uno que lo es, digamos, común y ordinario sino, al contrario, más que extraordinario al tener que llevar a los demás, a su prójimo, lo que pasa y sucede. 

El caso es que la importancia del periodismo y, claro, de aquellos que hacen de tal profesión su vida no es decir las cosas como si no tuviera importancia lo que se dice sino, al contrario, tener muy en cuenta que es más que posible que haya muchas personas que sigan el criterio que se ponga negro sobre blanco Y eso obliga a hacer las cosas algo más que bien y a no dejarse llevar por una corriente de vaguedad o inconsistencia

En las pocas palabras que traemos hoy aquí del texto del Beato de Linares (Jaén, España) nos dice más que mucho y pone en el camino de quien cumpla con la misión de periodista para no perderse y andar como tiene que andar alguien que ha de ser quien diga lo que es y lo que pasa. 

No podemos negar que Lolo le pide a Dios, Padre del Cielo que todo lo ve, cosas que no son poco sino, al contrario, mucho y más que mucho. Y es que, sabiendo la importancia de la misión del periodista (y Lolo lo fue y lo era y por eso escribía esto, claro está) menos no podía decir. Y lo decía, para que nadie se llevase a engaño y, si es posible eso, que más de uno, entonces y ahora, tomara nota. 

¡Qué preocupación no ha de caber en el corazón de quien transmite lo que pasa para pedir lo que pide el linarense universal! Leer más... »

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