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Mera defensa de la fe - Eleuterio Fernández Guzmán

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b2evolution 2021-04-15T00:32:44Z
Mis à jour : il y a 1 heure 43 min

J.R.R. Tolkien - Ventana a la Tierra Media - La Tierra cuando fue Media

il y a 4 heures 4 min

 

¿Y si todo esto ocurrió y ahora estamos viviendo en la Cuarta Edad, la de los hombres? 

Bien sabemos que a lo largo de toda la historia de la Tierra Media se producen fenómenos físicos que modifican la forma de la superficie, digamos, pisable y, claro, por lo mismo, la que es navegable. Pues lo mismo pudo haber pasado para que la corteza terrestre, de la Tierra, sea como es ahora desde ¿hace cuánto tiempo? 

Es decir, las cosas, ahora, son como son pero queremos pensar que fueron como fueron… al estilo de J.R.R. Tolkien. 

Por eso, 

Cuando la Tierra era Media, hubo músicas que formaron lo que existiría, 

Cuando la Tierra era Media había seres que ni podemos imaginar ni debemos imaginar porque los describe nuestro profesor preferido, 

Cuando la Tierra era Media prevalecía el Bien sobre Mal aunque el Mal muchas veces sometiese al Bien a su bota sangrienta, 

Cuando la Tierra era Media hubo quien supo escoger el buen camino y hasta dio su vida en el mismo, 

Cuando la Tierra era Media crecieron pueblos que fueron libres mientras que había quien se sometía al Mal por promesas nunca cumplidas, 

Cuando la Tierra era Media hubo razas que lucharon juntas a pesar de sus propios pesares y pasados, 

Cuando la Tierra era Media hubo quien supo hacer valer una serie de valores que luego desaparecieron, 

Cuando la Tierra era Media siempre se supo Quién había creado todo y a Quien se debía todo, 

Cuando la Tierra era Media, la tiniebla quiso prevalecer pero no pudo, 

Cuando la Tierra era Media, la palabra dada aún se cumplía, Leer más... »

Un amigo de Lolo - Letanías de Lolo a Nuestra Señora

lun, 2021-04-12 17:26

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

  

En el número doble 74-75 de la revista Sinaí  que corresponde a los meses de septiembre y octubre de 1967 el Beato de Linares (Jaén, España) escribe, en la página 3 de la misma un texto que, al leerlo, nos sugirió una Letanía a la Virgen Santísima que no hemos podido evitar, ni querido, traerla a las páginas de InfoCatólica. El texto dice esto:

 

Santa María. Dulzura nuestra. Madre olorosa. Cielo con pájaros. Vacaciones. Talla románica. Plaza con niños y bicicletas. Carta de casa. Ventana con sol. Mano para guiar. Mano para apoyar la frente. Mano suavísima. Silla baja. Candela bendita. Huerta de recreo. Señora de los santos Ángeles. Volver a casa. Casa con las luces encendidas. Campana en el valle. Alivio en la agonía. Aceite claro. Fruta. Zafiro. Seda. Gozo y adorno sin par. “Buenas noches” con sueño. Pan. Agua. Vino. Flor de albérchigo. Palomica quieta. Vaso de exquisita ternura. Esposa. Hermana. Madre amable.

Dígnate concedernos una templada alegría, amor a los hombres y conocimiento de las  cosas. Amén.

 

Por lo dicho arriba, hemos dado en transformar tal oración en Letanía a la Virgen del Rosario pues tal número recuerda el mes del Rosario que corresponde al de octubre:

 

Santa María, ruega por nosotros,

Dulzura nuestra, ruega  por nosotros,

Santa María, Madre olorosa, ruega por nosotros,

Santa María, Cielo con pájaros, ruega por nosotros,

Santa María, Madre de las vacaciones, ruega por nosotros,

Santa María, talla románica, ruega por nosotros,

Santa María, plaza con niños y bicicletas, ruega por nosotros,

Santa María, carta de casa, ruega por nosotros,

Santa María, ventana con sol, ruega por nosotros,

Santa María, mano para guiar, ruega por nosotros,

Santa María, mano para apoyar la frente, ruega por nosotros,

Santa María, mano suavísima, ruega por nosotros,

Santa María, silla baja, ruega por nosotros,

Santa María, candela bendita, ruega por nosotros,

Santa María, Madre del volver a casa, ruega por nosotros,

Santa María, casa con las luces encendidas, ruega por nosotros,

Santa María, campana en el valle, ruega por nosotros,

Santa María, alivio en la agonía, ruega por nosotros,

Santa María, aceite claro, ruega por nosotros,

Santa María, dulce fruta, ruega por nosotros,

Santa María, valioso zafiro, ruega por nosotros,

Santa María, suave seda, ruega por nosotros,

Santa María, gozo y adorno sin par, ruega por nosotros,

Santa María, ”Buenas noches” con sueño,

Santa María, sabroso pan, ruega por nosotros,

Santa María, necesaria agua, ruega por nosotros,

Santa María, nuevo vino, ruega por nosotros,

Santa María, flor de albérchigo, ruega por nosotros,

Santa María, Palomica quieta, ruega por nosotros,

Santa María, vaso de exquisita ternura, ruega por nosotros,

Santa María, amante esposa, ruega por nosotros,

Santa María, acompañante hermana, ruega por nosotros,

Santa María, madre amable, ruega por nosotros,

Santa María, dígnate concedernos una templada alegría, amor a los hombres y conocimiento de las cosas.

 

Como podemos ver, estas, digamos, Letanías a las que hemos dado lugar gracias a la aportación de Lolo sobre la Madre de Dios, tienen todo que ver con aquello que resulta gozoso para todo hijo del Todopoderoso. Y es que Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica, conoce muy bien a su Madre del Cielo. Además, una intimidad propia de cada cual, que tiene por bueno aquello que le es cercano, aquello que le acerca a María como Madre y aquello que María le alcanza como hijo.

Lolo, escribiendo esta oración a la que titula “Oración para suplicar la alegría a la Nuestra Señora” nos dice que podemos acercarnos a nuestra Madre del Cielo y que esta forma de manifestar amor hacia ella es la que parte de un corazón que ama, de una mente que la piensa y, en fin, de un todo que la quiere siempre ahí, a nuestro lado y cerca de Dios.

     

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Saber sufrir, espiritualmente hablando, es un verdadero tesoro.

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

Serie Tradición y Conservadurismo – Igualdad vs. Igualitarismo

dim, 2021-04-11 17:05

 Nos hacemos conservadores a medida que envejecemos, eso es cierto. Pero no nos volvemos conservadores porque hayamos descubierto tantas cosas nuevas que  eran espurias. Nos volvemos conservadores porque hemos descubierto tantas cosas viejas que eran genuinas.

G.K. Chesterton

Digamos, antes de empezar, que nosotros estamos en contra tanto de una como de otro. Y queremos decir que, como es lógico, la igualdad está mejor que el igualitarismo pero nosotros estamos, más bien y mejor, a favor de un orden natural de las cosas pues la primera está establecida para evitar ciertos abusos y el segundo para fomentar los mismos en nombre de no se sabe qué evolución de los tiempos. Y esperamos, por tanto, que se entienda lo que viene detrás de esto porque si hemos de estar a favor de una o de otro, sin duda alguna la primera es nuestra opción, dado cómo andan las cosas por el mundo que nos tocado vivir.

Por naturaleza, es decir, por el mismo nacimiento del ser humano, todos nacemos de la misma forma (queremos decir en general pues es cierto que, a la hora de venir al mundo podemos hacerlo, digamos, vía vaginal o vía cesárea) y, en tal sentido, en el hecho mismo de nacer, todos somos iguales.

Y hasta ahí.

Decimos que hasta ahí porque desde que nacemos empieza a revelarse nuestro material genético que, no por casualidad, es distinto en cada ser humano. Y podemos decir, sin temor a equivocarnos (lo cual abunda en la verdad de que la criatura que Dios creó a su semejanza fue creada de forma perfecta) que sólo al nacer lo hacemos de igual forma pero que, incluso, desde nuestra propia concepción, de igualdad no hay nada de nada. Y las cosas son, incluso, sobre todo, científicamente, así.

Pudiera parecer contra toda razón moderna decir que el ser humano no es igual uno a otro. Y, sin embargo, lo que se sale de toda razón es defender y sostener que lo es porque es evidente que no lo es: ni por color de la piel, ni por forma estructural del cuerpo, no por el habla, ni por la forma que tenemos de comportarnos, ni por nuestra forma de ser en sociedad. En fin, que la igualdad se puede predicar como idea política pero, ¡qué le vamos a hacer!, Dios ha querido que cada ser humano sea distinto a otro y, a fe, que lo ha conseguido, lo que es otra prueba más de que es Todopoderoso.

Esto, de todas formas, no son pretensiones religiosas cristianas ni nada por el estilo sino la simple apreciación de las cosas y de la realidad misma: todos somos distintos, nadie somos igual a otro y, ni siquiera, las personas que nacen siendo gemelos son iguales. Y es así: no lo son, cada cual es cada cual.

¿Queremos decir con esto que eso de la igualdad es un invento del hombre y ya está?

Sí y no.Leer más... »

Serie Tradición y Conservadurismo – Igualdad vs. Igualitarismo

dim, 2021-04-11 17:05

 Nos hacemos conservadores a medida que envejecemos, eso es cierto. Pero no nos volvemos conservadores porque hayamos descubierto tantas cosas nuevas que  eran espurias. Nos volvemos conservadores porque hemos descubierto tantas cosas viejas que eran genuinas.

G.K. Chesterton

Digamos, antes de empezar, que nosotros estamos en contra tanto de una como de otro. Y queremos decir que, como es lógico, la igualdad está mejor que el igualitarismo pero nosotros estamos, más bien y mejor, a favor de un orden natural de las cosas pues la primera está establecida para evitar ciertos abusos y el segundo para fomentar los mismos en nombre de no se sabe qué evolución de los tiempos. Y esperamos, por tanto, que se entienda lo que viene detrás de esto porque si hemos de estar a favor de una o de otro, sin duda alguna la primera es nuestra opción, dado cómo andan las cosas por el mundo que nos tocado vivir.

Por naturaleza, es decir, por el mismo nacimiento del ser humano, todos nacemos de la misma forma (queremos decir en general pues es cierto que, a la hora de venir al mundo podemos hacerlo, digamos, vía vaginal o vía cesárea) y, en tal sentido, en el hecho mismo de nacer, todos somos iguales.

Y hasta ahí.

Decimos que hasta ahí porque desde que nacemos empieza a revelarse nuestro material genético que, no por casualidad, es distinto en cada ser humano. Y podemos decir, sin temor a equivocarnos (lo cual abunda en la verdad de que la criatura que Dios creó a su semejanza fue creada de forma perfecta) que sólo al nacer lo hacemos de igual forma pero que, incluso, desde nuestra propia concepción, de igualdad no hay nada de nada. Y las cosas son, incluso, sobre todo, científicamente, así.

Pudiera parecer contra toda razón moderna decir que el ser humano no es igual uno a otro. Y, sin embargo, lo que se sale de toda razón es defender y sostener que lo es porque es evidente que no lo es: ni por color de la piel, ni por forma estructural del cuerpo, no por el habla, ni por la forma que tenemos de comportarnos, ni por nuestra forma de ser en sociedad. En fin, que la igualdad se puede predicar como idea política pero, ¡qué le vamos a hacer!, Dios ha querido que cada ser humano sea distinto a otro y, a fe, que lo ha conseguido, lo que es otra prueba más de que es Todopoderoso.

Esto, de todas formas, no son pretensiones religiosas cristianas ni nada por el estilo sino la simple apreciación de las cosas y de la realidad misma: todos somos distintos, nadie somos igual a otro y, ni siquiera, las personas que nacen siendo gemelos son iguales. Y es así: no lo son, cada cual es cada cual.

¿Queremos decir con esto que eso de la igualdad es un invento del hombre y ya está?

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La Palabra para el Domingo - 11 de abril de 2021

ven, 2021-04-09 17:29

Como es obvio, hoy no es domingo 11 sino sábado, 10 de abril de 2021. Esto lo decimos porque hemos publicado hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana, el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del domingo siguiente.  

 

 

 

Jn 20, 19-31

 19 Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar  donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros.» 20   Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. 21   Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió,  también yo os envío.»  22 Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. 23 A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados;  a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»    24 Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor.» 25   Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré.» 26 Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: «La paz con vosotros.» 27  Luego dice a Tomás: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente.» 28 Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío.» 29 Dícele Jesús: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído.» 30   Jesús realizó en presencia de los discípulos otras muchas señales que no están escritas en este libro. 31 Estas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.

  

COMENTARIO

 

Para que  todo lo que hizo tuviera sentido tuvo que aparecerse, Jesús, a sus discípulos que, con miedo, estaban escondidos. Sólo así comprendieron todos los, para ellos, extraños mensajes  que habían recibido de Él y que, en su tiempo, no entendieron. 

Y se presentó ante ellos con la paz por delante, como deseándoles lo mejor, la tranquilidad del alma, la mejor forma de manifestarse, la expresión pura y simple de su ser. 

Para que acabaran de creer, les enseñó las marcas de su Pasión. Así, todo se cumplía, la comprensión de sus seguidores fue total. 

Pero no bastó con esto. Era fundamental que, sobre ellos, exhalara el Espíritu Santo; que, como prometió, fuera conveniente, para ellos que Él se fuera, se marchara al Padre, porque enviaría otro paráclito, otro defensor, ese Espíritu que les iba a guiar, dirigir, marcar el camino hacia Dios.

Y también llevó a cabo el primer envío después de darles a aquel. Una misión: predicar el Evangelio, esa buena noticia que debían de llevar a todos,  con el poder de perdonar pecados, y de retener los que creyeran que debían ser retenidos. Todo un poder legítimo, significativo, creador de un nuevo mundo basado en su ejemplo, en su amor, en la Verdad que Él trajo, otros brazos para Dios. 

Y como era esencial llevar a cabo una definición, el establecimiento de un concepto claro y diáfano de Fe, lo hace en cuanto Tomás, llamémosle el incrédulo, duda de su presencia ocho días antes, ante sus apóstoles, allí, entre ellos, ante sus hermanos de fe. 

Y como este apóstol debía tocar para creer, ver para creer, mirar para creer, le conmina a lo que todos sabemos: trae tus dedos, mira mis manos, etc., ante lo cual no pudo salir otra cosa de su boca que la tan conocida expresión de Señor mío y Dios mío. 

Ante esta expresión de sumisión a Cristo, éste, define, de una manera radical (de raíz), básica, imperecedera, lo que es la Fe: creer sin haber visto; sin haber visto, dijo. Ahí reside el elemento fundamental de nuestra expresión como cristianos y como hijos de Dios: asentimos ante unos hechos, unas realidades que no somos capaces de comprender. Sin embargo, creemos, tenemos Fe. Y otra cosa que no sea eso, el cuestionar estos hechos y estas realidades con el pretexto de no ser demostrables es, ciertamente, la mejor manera de permanecer alejados del Mesías y, por tanto, de Dios, al que no vemos, pero oramos, seguros, como estamos, de que nos escucha pues, para esto resucitó Cristo. 

 

PRECES 

Pidamos a Dios por todos aquellos que dudan de Cristo. 

Roguemos al Señor. 

Pidamos a Dios por todos aquellos que no aceptan la Paz de Cristo. 

Roguemos al Señor.

 

ORACIÓN 

Padre Dios; ayúdanos a no dudar nunca de tu presencia en nuestra vida.

 

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

  

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

   

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos. 

Panecillo de hoy: 

Palabra de Dios; la Palabra 

Para leer Fe y Obras.

 

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.  

J.R.R. Tolkien - Entre Bloemfontein y Bournemouth- Capítulo 11 – La jubilación de un genio

mer, 2021-04-07 18:19

Como es de imaginar, en determinado momento de la vida laboral de una persona llega aquel en el que, por prescripción de la ley, se pasa a la vida que se suele llamar tranquila por no tener que enfrentarse, día a día, con el ordinario bullir de la actividad de la que se formaba parte. Y eso también le pasó a J.R.R.Tolkien, pues una cosa es la eternidad a la que llegó su obra escrita y otra, muy distinta, el simple devenir de un ser humano en la existencia que le ha tocado vivir limitada en años, en cuanto a su propia vida y, más aún, en cuanto a su experiencia laboral. 

Podemos decir que no es que nuestro autor llevara poco tiempo desempeñando su trabajo. Y es que cuando llegó el año 1959, momento el que se jubila Tolkien padre había estado 40 años sometido a horarios académicos, exámenes (propios y de otros) y, en fin, a toda la presión que supone tener una dedicación, además, como él la tenía que no era, precisamente, menor ni de poca importancia sino, al contrario, lo más que podía y lo más atenta que le daba su especial carácter. 

Por tanto, ahí tenemos jubilado al profesor, con 67 años, y sometido a la totalidad de realidades que supone tal momento en la vida de una persona. 

Aunque el que esto escribe no ha llegado a tal momento, es bien cierto que son bien conocidas las circunstancias en las que se encuentra una persona que deja de trabajar y, más aún, si ha sido durante muchos años y en el mismo ámbito laboral. Es decir, que mucho iba a perder este buen hombre. 

Estamos más que seguros que, siendo Tolkien como era, no le fue fácil ver la nueva vida que ante sí se presentaba como algo agradable. Y es que debía adaptarse a lo que había sido su existencia en la gran mayoría de sus años de vida y eso, se diga lo que se diga, no puede ser fácil. 

Su esposa, Edith, por aquel entonces, se encuentra delicada de salud pues padece artritis y eso, como es de espera, hace difícil la simple movilidad de su Lúthien. Además, es lógico que un profesor como había sido J.R.R. Tolkien, con una obra escrita ya consolidada (¡por fin consolidada!) y conocido como una verdadero genio del género fantástico (en todos los sentidos esto) no iba a dejar de recibir de repente todo tipo de invitaciones a eventos, reuniones de aquello a lo que pertenecía y, en fin, todo tipo de reclamaciones que con gusto hubiera atendido pero, seguramente y con acierto, consideraba mejor estar al lado de Edith y atenderla lo mejor posible. Además, vivían a 3 kilómetros del centro de Oxford y eso, ahora, no facilitaba nada las cosas. 

Ahí tenemos a John, sin nada laboral que hacer y aislado, casi, del mundo. Y, por tanto, no nos extraña que por mucho empeño que pusiese en la cosa, El Silmarillion, aquel principio de todo, no podía ser acabado y eso debía dolerme mucho al subcreador de todo un mundo. Sin embargo, para él, la prioridad era su esposa y eso no se lo podemos echar en cara nada de nada… 

Como antes hemos dicho, todo se le junta al bueno de Tolkien: ser reclamado por muchos que lo requerían para que hablase, explicase, diese conferencias o, en fin, todo aquello de lo que aún era capaz; seguramente, seguir recibiendo muchas visitas en su domicilio de Oxford y la situación de Edith. Y deciden cambiar de residencia a un lugar más tranquilo donde ver pasar el tiempo que les quedase de vida a los dos.

Es Bournemouth el lugar escogido para eso. En la costa inglesa donde las personas que allí viven son, en una mayoría, de edad avanzada y que han pensado en tal lugar para vivir tranquilos después de una vida entregada al trabajo. Vamos, un lugar para descansar de verdad. 

Lo que aquí pasa no es que hayan escogido tal lugar, digamos, por casualidad ni nada por el estilo sino porque muchas otras veces han ido allí para pasar unas vacaciones en el mar y, además, su esposa Edith (siempre poco relacionada con el personal académico de Oxford) con el tiempo fue haciendo amigos en tal pueblo. La decisión, por tanto, era la lógica y normal. 

No resulta, por eso, nada extraño que tanto uno como otra estén de lo más contentos pues, por una parte, Edith puede hacer, por fin, vida social y Tolkien se aleja un poco del, sí, querido pero bullicioso y, al fin y al cabo, pesado mundo de Oxford. Y es que por entonces, 1968 nuestro autor está muy cerca de los 80 años que es una edad en la que se busca, mejor, la tranquilidad y el sosiego… Además, quizá sería entonces el momento perfecto para terminar El Silmarillion y darle un resultado final adecuado. 

Pero pasó lo que, por ley de vida, debía pasar y el 29 de noviembre de 1971 fallece su esposa Edith aquejada por una dolorosa enfermedad. Y Tolkien, incluso siendo más mayor que cuando llegó a la costa, regresa a Oxford donde, entonces sí, puede acudir a eventos y cenas en el ámbito universitario y, ahora sí también, siendo un hombre con “posibles” económicos y no cuando debía corregir exámenes ajenos para poder sacar a su familia adelante… 

No es poco decir que Tolkien se dedica a lo que más le gusta: visita a sus hijos y a su hermano, Hilary, y se encuentra, suponemos que muchas veces, con Christopher Wiseman, que era miembro de aquel T.C.B.S. que fue truncado por la Primera Guerra Mundial por la muerte de alguno de sus miembros. 

Viendo que ya no podía terminar El Silmarillion encomienda a su hijo Christopher que se encargue de hilvanar aquellas historias que podían parecer hijas, cada una, de un padre y una madre y que le diera forma definitiva. Y, como sabemos, acabó haciéndolo unos años después. 

Y ya, otro mes de noviembre como el mismo en el que el Creador se llevó a Edith, pero de 1973, menos de dos años después de que perdiera a su Lúthien, aquel hombre que había sido capaz de sobreponerse a todos los obstáculos que se le presentaron en su vida de escritor y aquel hombre que supo hacer aparecer un mundo donde no lo había y, en fin, aquel hombre que ha pasado a la historia de la literatura como un verdadero genio, se fue, en silencio. Era, entonces, un 2 de noviembre. Y se cerró, para él, la ventana desde la que podía ver la Tierra Media y, para nosotros, se abrió. Así son las cosas.

    

Eleuterio Fernández Guzmán- Erkenbrand de Edhellond

Imagen de Lolo y Tíscar con Virgen al fondo

lun, 2021-04-05 17:12

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

No sé qué cómo hablar de Tíscar

y lo qué decir para que se acerque

a lo que es y a lo que siento

“Dios habla todos los días”, p.118

 

Es cierto y verdad que Manuel Lozano Garrido, nació, creció y murió en Linares (Jaén, España) Y allí hecho sus raíces más comunes, aquellas que llevó al mundo desde su sillón de ruedas y el mundo acogió como las suyas propias.

Sin embargo, hay otro lugar que bien podríamos denominar el lugar donde reposaba su cuerpo y su alma sobrenadaba las dolorosas circunstancias de su vida. Y es que en Tíscar, aldea de Quesada, en la Provincia de Jaén, nuestro amigo cargó algo más que las pilas, como diríamos hoy día…

En realidad, esto mismo (pero mucho mejor dicho) lo pone negro sobre blanco Lolo en algunos de sus escritos donde vemos que reposa el Valle de Belerda, el propio Tíscar y el Santuario donde la Virgen que lleva el nombre de la aldea tantas veces Lolo visitó y gozó.

Así, por ejemplo, esta es la relación de artículos publicados por Lolo en los que Tíscar y su Virgen es testigo de su vida:

1. Crepúsculo de otoño en Tíscar, publicado en la Revista “Úbeda” el 3 de julio de 1953,

2. Cuatro mil cohetes estallan en la romería de Tíscar, publicado en la Revista “Úbeda”, en octubre de 1956,

3. El barro bíblico reza en Tíscar, publicado en la Revista “Linares”,  en enero de 1959; y, por fin,

4. Cazorla, una custodia natural con el viril de la Virgen de Tíscar, publicado en el Diario “Jaén”, el 9 de junio de 1963.

Esto, como vemos, encierra mucho pues en todos los títulos aparece el nombre de Tíscar cuando, a lo mejor, podría haber dicho, por ejemplo “Cuatro mil cohetes estallan en la romería de la Sierra” o “Crepúsculo de otoño en el monte”… Y es que estamos seguros de que Manuel Lozano Garrido tenía un amor muy especial por aquella tierra de montaña donde una Virgen lo esperaba siempre aunque él fuera de cuando en cuando…

Pero es que, como no podía ser de otra forma, en sus libros aparece también Tíscar. Así, en su “Dios habla todos los días” Lolo habla de su amada tierra de Quesada (donde está Tíscar, como aldea) Lo hace entre las páginas 117 y 124 de la edición primera publicada en 1961 o entre las páginas 134 y 142 de la edición más reciente, la del año 2000. Y, en verdad, de las mismas, de tales palabras, se puede obtener un buen fruto para el alma.

¡Qué bien lo describe todo Lolo! Y es que,  según podemos ver en la imagen que aquí hemos traído (el dibujo de Manuel Asensi para, precisamente, ”Dios habla todos los días”) las palabras de Lolo están pues al dedillo de las cosas, tal que así (y rogamos encarecidamente seguir la descripción que hace Manuel del dibujo y el dibujo mismo):

“Los dedos que suben por detrás, son los picachos; en la yema del anular está el castillo, como una oración brava y palpitante; en el dedo corazón, que es el más largo, se encarama la Peña Negra, un cóndor pardo y solitario que toma fuerzas para seguir la altura.

El nido fue hecho, mitad desde arriba, mitad por los hombres, para que allí tenga cordialidad de hoguera una Virgen de órbitas como lagos, susurrantes, fluidas, soberanamente cándidas. Ahí, en el nido del Santuario, estamos ahora nosotros. Más abajo, a la altura de la muñeca del brazo en pie, mana, como un pulso, la vena de un río cascabelero y juguetón que se mete en la carne de la montaña, a nuestros pies, por una quebrada de rocas. Cuando vuelve luego al otro lado, se desmelena y canta por el valle su visión de estalactitas subterráneas.”

Luego dice Lolo que “Esta es una imagen instantánea, casi como un golpe de ‘flash’ que me nació el primer día al borde de la carretera, apenas con el obturador abierto en la revuelva de un camino.” Pero es que, y aquí radica mucho de lo que es aquella tierra para Lolo, escribe esto:

“Pero luego resulta que Tíscar, asimilado lentamente, a sorbitos, ensancha más aún la grandeza de un trozo de tierra aupada.”Leer más... »

Sobre Tradición y Conservadurismo: Fe y Valores tradicionales

dim, 2021-04-04 17:17

 Nos hacemos conservadores a medida que envejecemos, eso es cierto. Pero no nos volvemos conservadores porque hayamos descubierto tantas cosas nuevas que  eran espurias. Nos volvemos conservadores porque hemos descubierto tantas cosas viejas que eran genuinas.

G.K. Chesterton

Muchas personas invocan, en defensa de su mayor o menor ateísmo o, incluso, a favor de su agnosticismo, la especie según la cual no son capaces de entender que sea necesaria la fe cristiana (aquí sólo se habla de esa al considerarla como la única verdadera de las que dicen haber en el mundo) y que, en verdad, ni les interesa ni tiene visos la cosa de que les interese en un futuro.

En realidad no han entendido o no quieren entender que el ser humano es uno que lo es eminentemente religioso en el sentido de que todos, se quiera reconocer o no, tenemos en nuestro corazón, escrita, la ley de Dios, estado que definió muy bien San Pablo en el capítulo 2 de su Epístola a los Romanos. Y los Padres de la Iglesia entendían que el hombre “tiene el deseo del infinito”.

Tal voluntad, aún sin reconocer que exista, no puede quedar encerrada en una que lo sea contraria a tal infinitud porque sería ir contra su propia naturaleza; es más, contra su propia sobrenaturalidad.

Cabe, sin embargo, empezar por el principio para que se pueda distinguir lo que es tener fe de no tenerla y si, así, es importante tenerla o, al contrario, es mejor olvidarse de ella.

Podemos decir que tener fe supone, más que nada, mostrar obediencia a la palabra que se ha escuchado de parte de Dios y es que, en sí misma, es la Verdad misma.

Por tanto, no es cuestión baladí darse cuenta de que la fe nos vincula, directamente, al Creador y que, al contrario, no tenerla, nos desvincula de Él y, si bien nos puede permitir llevar una existencia considerada por nosotros mismos como libre no es menos cierto que, según lo dicho arriba sobre el ansia de infinito que a todos nos llena por dentro, se trataría de una libertad que muere al ser, ella misma, así considerada.

¿Cómo, por tanto, ha de ser la fe que tengamos? Y, es más, ¿la fe que tengamos ha de tener relación con una serie de valores que, por decirlo pronto, podemos llamar “tradicionales”?

La importancia de tener una fe de niño, que ama, que siempre sabe que sus padres entregarán su propia vida por él…amor sin condiciones y a cambio de nada… sin egoísmos adultos, resulta fundamental.

Lo recoge Mateo, el que fuera publicano, en su evangelio (19,14): “Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis porque de los que son como éstos es el Reino de los Cielos

Nadie, pues, debe corromper a un niño de Dios, a un creyente, digamos, pequeño, que con su fe humilde confía en sus pastores. Por eso, no es de recibo (y es muestra de tener poca fe) la transmisión de una fe falseada y alejada de la fe del Creador y de su Iglesia.

Eso es no tener fe. ¿Y entonces?: también lo dice el mismo evangelista, un poco antes del texto anterior (Mt 18,6) “Pero al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos, y le hundan en lo profundo del mar”.

Cabe, entonces, que concurran en nosotros, cual niños en la fe, las siguientes características:

-Educabilidad o propensión a aceptar la educación en la fe.

-Confiabilidad o sometimiento a Dios porque se está seguro de su bondad.

-Humildad porque sabemos que somos limitados y, también, débiles.

Son tres realidades espirituales que podemos aceptar o no porque Dios nos da la libertad para hacer una cosa o la otra, pero la fe exige, como poco, el cumplimiento de tales comportamientos filiales.

Por otra parte, ¿Qué motiva la actuación humana cuando no se tiene fe?

A lo mejor supuestos buenos motivos pues el motivo no es más que expresión del querer personal e intransferible. Sin embargo, al estar vacíos de contenido espiritual no se tiene sustento superior a la propia humanidad. No son, pues, sobrenaturales sino, en todo caso, materiales y, por eso, limitados y no eternos.

Y ¿cuál es el camino que sigue quien no tiene fe?Leer más... »

La Palabra para el Domingo - 4 de abril de 2021

sam, 2021-04-03 16:47

Jn 20, 1-9

 

“1 El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro. 2 Echa a correr y llega donde Simón Pedro y donde el otro discípulo a quien Jesús quería y les dice: ‘Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto.’ 3 Salieron Pedro y el otro discípulo, y se encaminaron al sepulcro. 4 Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro. 5       Se inclinó y vio las vendas en el suelo; pero no entró. 6 Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, 7 y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte. 8 Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado el primero al sepulcro; vio y creyó, 9 pues hasta entonces no habían comprendido que según la Escritura Jesús debía resucitar de entre los muertos.”

      

COMENTARIO

 

¡Resucitó!

 

Es de imaginar cómo se encontrarían los discípulos más allegados de Jesús tras la muerte en la cruz del Mesías. Por mucha confianza que hubieran tenido en Aquel que les enseñaba, su huida en el momento crucial de la cruz nos hace suponer que tenían mucho miedo y, por eso, estaban escondidos. Y no es extraño que lo tuvieran porque sabían a la perfección que los poderosos que habían conseguido, de aquella manera, la muerte del Maestro, no dudarían en matar a sus discípulos más allegados porque podían continuar con la labor iniciada unos años antes por el carpintero de Nazaret. 

Sin embargo, alguien que amaba mucho a Cristo salió a visitar a su Señor. María Magdalena fue muy pronto, de madrugada, quiso visitar a quien tanto bien le había hecho. Sin embargo, no encontró, siquiera, el sepulcro cerrado y eso le extrañó sobremanera. No era normal, ni esperado, que nadie hubiera movido la piedra que tapaba el sepulcro y que se hubieran llevado al Maestro. No era lo que la Magdalena podía querer ver ni ser testigo. 

Los demás debieron tomarla por desequilibrada porque no iban a creer que Jesús iba a haber desaparecido sin más ni más. Por eso corrieron al encuentro de los restos del Hijo de Dios. Pedro era mayor que Juan  y eso le hizo llegar después que el discípulo amado que vio lo que vio que fue, más o menos, que Jesús no estaba donde debía estar y que, a lo mejor, alguien se lo había llevado. Pero no quiso entrar tal era la situación en la que se encontraba Juan. Leer más... »

Sábado Santo

ven, 2021-04-02 17:28

Hay silencio en el mundo

porque ha muerto el Hijo

y nadie sabe que a los infiernos

ha descendido el Bendito.

 

¿Qué a los infiernos ha descendido

el santo de los santos

a liberar a los allí sumidos?

 

El mundo no sabe e ignora

que en unas pocas horas

saldrá del sepulcro ahuyentando

a la vencida muerte,

que sus manos y su costado

mostrará al incrédulo,

que habrá cumplido lo apuntado

tiempo atrás cuando enseñaba

lo importante de la Palabra.

 

Hay silencio en el mundo

porque dejaron en su tumba

a quien tanto habían amado

y sin comprender de sus palabras

lo que habían escuchado. 

 

Silencio que mata el amor,

la esperanza agazapada

por miedo a los que quieren

que su nombre no sea ni citado,

silencio, calla el mundo,

los discípulos atribulados.

 

Más María, la Madre del sepulcrado,

acompaña su tristeza con la oración

al Padre amado,

quisiera que todo aquello

no fuera más que un sueño

pero sabe que su hijo

que ya lo había anunciado

no iba a renunciar a lo que había

proclamado.

 

Hay silencio en el mundo

porque no sabe lo que viene,

duerme la vieja Pascua

y con ella los más fieles.

 

Los Apóstoles tienen miedo

de sus hasta ahora hermanos,

miedo de terminar

como Cristo había terminado.

 

Sábado de silencio,

en los corazones un tiempo

de meditar porque lo Luz

se apagó en muriendo.

 

Hay silencio en el mundo,

orar, quizá esperando

no sabían muy bien qué

pero orando y meditando.

 

Vigilia, pues, esperando;

Vigilia, entonces, orando,

esperamos que llegue mañana

para que Cristo, el resucitado,

vuelva a llenar los corazones

de todos los sus hermanos

que saben que la esperanza

ni muere ni iba a abandonarnos.

 

Hay silencio en el mundo,

silencio, mas silencio esperanzado

y es que mañana es Resurrección

y hoy Sábado Santo. 

Eleuterio Fernández Guzmán

   

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos. 

Panecillo de hoy: 

Silencio… que Cristo está llegando…

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.  

En este primer viernes de Nisán

jeu, 2021-04-01 16:39

Ciertamente, la noche anterior, la del jueves, no había ido demasiado bien. Y es que al Maestro lo habían prendido en el Huerto que llamamos de los Olivos porque uno de los nuestros, Judas, lo traicionó. Y es verdad que eso a todos nos pareció más que mal pero, de todas formas, aquel hombre, quien acabó entregándolo a los guardias del Templo, había dado muestras de no estar siempre de acuerdo con el hijo de María y de José. 

-¿Sabes, Maestro, que nosotros esperábamos un Mesías guerrero que terminara con la dominación romana y nos volviera a hacer grandes y fuertes?, fue lo que le dijo en una de aquellas ocasiones en las que el Maestro nos hablaba y nosotros preguntábamos. 

Nos quedamos todos mirando a Jesús porque estuvo un momento callado y parecía que no iba a contestarle pero no fue así. 

-Mira, Judas, es verdad que nuestro pueblo tenía puesta la esperanza en la llegada del Mesías que Dios iba a enviar cuando creyera que era el momento oportuno. Y hay muchos que querían que a la sangre se respondiera con sangre, a los saqueos con violencia y a los impuestos con robos… Sin embargo, amigo, y como os he dicho muchas veces, a eso sólo se puede responder con amor porque es lo que quiere mi Padre. 

-Pero Maestro – repuso Judas – lo único que has ganado con tu forma de hacer las cosas es enemigos entre los poderosos de los nuestros, de nuestro pueblo. Y, además, nos pones en peligro a nosotros mismos, los discípulos que más cerca de ti estamos. 

Volvió a guardar silencio el Maestro. 

-Es verdad, Judas, que os pongo en peligro porque como a mí me están persiguiendo, a vosotros también os van a perseguir porque sois mis discípulos más cercanos, los que habéis escuchado de mi boca lo que mi Padre quiere que diga y ellos saben que seguiréis el camino que he marcado y que, hasta ahora, habéis andado conmigo. 

La verdad es que aquellas palabras nos preocuparon a todos porque no era fácil aceptar que lo mismo que lo estaban persiguiendo a él, y anoche, después de la cena vimos lo que pasó cerca de Jerusalén con aquel beso de Judas, iba a pasar con nosotros. Y nos espantamos bastante pero nadie dijo nada. Y, luego, pasó lo que pasó con aquel que tantas veces se había quedado con la bolsa del dinero que decía era para los pobres… ¡y él lo era! 

Bueno, el caso es que estamos aquí escondidos porque sabemos que corremos un serio peligro. Y es que después del juicio falso al que han sometido al Maestro, a la manipulación en las pruebas (¡cuánto dinero habrá gastado el Sanedrín en sobornos!) y a la condena a muerte… en fin, como que nos han quedado pocas ganas de que se nos viera en la calle. Y sólo Juan, el más joven de entre nosotros y algunas mujeres entre las que se encontraba María, la madre del Maestro, han tenido arrestos para seguir toda la comitiva de muerte hasta el Gólgota y allí lo han visto morir después de ¡haber pedido a Dios que perdonara a los que lo mataban porque no sabían lo que hacían! ¿Cómo que no sabían lo que hacían? Pues bien que clavaron los clavos y quisieron darle vinagre en vez de agua… 

Nosotros, hoy que es viernes, debemos permanecer escondidos porque mañana es día grande de la Pascua. De todas formas, algunas mujeres han ido al sepulcro que ha dejado el de Arimatea para poner allí al Maestro con el fin de asearlo y dejarlo todo como debe ser dejado aunque es seguro que tendrán que volver el domingo pues es ya tiempo de volver a casa y no habrán podido terminar su especial y doloroso trabajo. 

Sea, de todas formas, lo que Adonai quiera que sea pues todo está en sus manos y nosotros así lo aceptamos.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

   

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos. 

Panecillo de hoy: 

¡Qué cosas tiene Dios!: un día triste y alegre, a la vez, este viernes…

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.  

Semana Santa: lo que ha de venir

mar, 2021-03-30 17:26

Si contamos desde el Domingo de Ramos, el pasado 28 de marzo y el que lo es de Resurrección, este año el 4 de abril, resulta que hoy miércoles, 31 de marzo, no sólo es el último día del presente mes sino que, además, supone exactamente la mitad del recorrido de la Semana Santa. Es decir, cosas han pasado desde Ramos pero han de pasar muchas más hasta que el Hijo de Dios vuelva a la vida y, de paso, abra la puerta del Cielo a los que en Él creen. 

Como, como diría aquel, lo pasado, pasado está, seguramente es más conveniente, como titulamos esto, centrarnos en lo que ha de venir pues, además, supone en centro espiritual de estos ocho días en los que el ser humano pasó de estar condenado a estar salvado y eso, se diga lo que se diga, no es poca cosa sino mucha y más que mucha… 

El Triduo Pascual y el Domingo de Gloria, pues es lo que pasa el próximo 4 de abril, Nisán que tanto recuerda aquel primero de la historia de la salvación cuando el Hijo de Dios fue clavado en dos maderos que, ¡cosas de Dios!, fueron los que no salvaron; Triduo, pues, y Gloria, luego, es lo que viene de inmediato, ya, mañana mismo. 

A estos días, por lógica y por fe, llamamos “santos”. Es decir, Jueves “Santo”, Viernes “Santo” y Sábado “Santo” (del silencio y la espera de lo que ha de venir…) Y lo hacemos así no porque los días, en sí mismos, lo sean sino porque Quién aquí importa, Cristo, los santifica y dignifica de tal manera que ellos mismos pasan de ser unos días más, unos ordinarios días a ocupar un lugar muy importante en la historia de la salvación pues todo esto es propio, precisamente, de la salvación y no a otra cosa se refiere . Leer más... »

Una Semana que es Santa

dim, 2021-03-28 16:13

Cuando ha pasado ya el tiempo en el que hemos traído a nuestra actualidad el recuerdo de la Pasión de Nuestro Señor tras haber entrado entre multitudes agradecidas en la Ciudad Santa de Jerusalén, deberíamos preguntarnos si tal tiempo, llamado fuerte en materia espiritual, tendrá buenos frutos para aquellos que nos consideramos discípulos de Quien murió, precisamente, por nosotros.

Sabiéndolo, murió,

murió y fue salvación nuestra.

 

Si entendemos que en el Domingo de Ramos, en el nuestro, en el de ahora mismo, hemos acudido jubilosos a adorar a Cristo que entra en nuestra vida para dejar una huella perenne y hemos gozado con su Palabra y con su llegada a nosotros… entonces el fruto de esta Semana Santa habrá sido provechoso y podremos decir, con verdad, que Cristo vive y lo hace para siempre y para volver cuando Dios quiera que vuelva.

 

En gloria entra, en alabanzas

se entrega.

 

Si creemos que con la Última Cena Cristo hizo algo más que comer la Pascua con sus más allegados Si estamos en la seguridad de que se mostró servicial para que todos lo seamos, que  instauró la Santa Misa para que, como Eucaristía o acción de gracias, lo recordáramos todo en memoria suya;  que, por eso mismo, se quedó para siempre con nosotros hasta que vuelva cuando sea el momento oportuno… entonces el fruto de esta Semana Santa será grande y, con el mismo, podremos caminar hacia el definitivo Reino de Dios con la seguridad de hacer su voluntad.

 

Entre sus amigos, con nosotros

y con ellos, conforma su recuerdo,

un servicio al universo.

 

Si estamos en la seguridad de que la entrega voluntaria y consciente de Cristo a una muerte fuerte,  de cruz,  fue hecha porque suponía cumplir con la voluntad de Dios (que era, precisamente, que entregara su vida perdonando y mostrando misericordia e intercesión por aquellos que le estaban matando y que, por eso mismo, la sangre vertida por Jesús no fue en vano sino, precisamente, para ganarnos la vida eterna… entonces el fruto de esta Semana Santa) habrá sido dulce y lleno del amor que Dios quiere para nosotros y por el cual entregó a su único Hijo, engendrado y no creado, para que diera la vida por sus hermanos, creados y no engendrados.

 

Aquellos maderos al mártir

sobre mártires habidos,

la Cruz que sostuvieron

al hombre que fue venido.

 

Si cuando el sábado fue de Gloria porque teníamos la esperanza de que Jesús iba a cumplir con lo que había prometido que iba a suceder, entonces el fruto de esta Semana Santa habrá sigo gozoso porque nos ha procurado saber que lo que tiene que pasar, según lo dicho por el Hijo de Dios, pasará.

Pronto, aún sin saberlo el resto,

nacerá de nuevo a la vida

y eterna será tenida

para el alma bendecida.

 

Si, por último, con el Domingo de Resurrección, hemos considerado que es el más importante para los hijos de Dios y, en especial, discípulos de Cristo (porque el Maestro volvió para quedarse para siempre con nosotros y que, desde tal momento, se nos ofrece la posibilidad de salvarnos si mostramos aquiescencia a su voluntad y amor hacia su Palabra) entonces, el fruto de esta Semana Santa habrá sido ciertamente palpable por nuestro corazón y con el mismo podremos demostrar que ¡Cristo vive!, que nuestra fe no es vana sino más que cierta y nuestra esperanza tiene una razón de ser y un nombre: Emmanuel, Yeshua, Cristo.

 

Cristo vive para que nosotros

vivamos, luz de luz

en las tinieblas puesta.

 

Hay muchas formas, por lo tanto, de vivir la Semana Santa y también hay muchas de aprovecharla y de obtener un fruto dulce para nuestro corazón. A cada cual nos corresponde decidir si vale la pena recordar, año tras año, que Cristo murió por nosotros y que la vida eterna nos ha abierto una puerta por la que se entra creyendo en Jesucristo y confesando que creemos en Dios Todopoderoso. Tal es el requisito y, claro, ser consecuentes con la fe que decimos profesar.

Los frutos de la Semana Santa, por otra parte, no pueden ser amargos porque la muerte de Cristo fue la que fue porque estaba escrito que así fuera. Lo reconoció el profeta Isaías y, tras él, los acontecimientos que le dieron la razón a tantos siglos de distancia prueban, una vez más, que la voluntad de Dios ha de ser cumplida, que hacerlo es, sin duda alguna, el fruto más dulce y el sabor más cercano a la eternidad del que podemos disponer.  Y está puesto ahí por el Creador.

Por creer,

por tener a Cristo

por hermano,

a Dios por Padre;

por saber que podemos,

que por Él, ya siempre,

seremos.

Eleuterio Fernández Guzmán

   

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos. 

Panecillo de hoy: 

Semana de Luz y Amor.

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.  

La Palabra para el Domingo - 28 de marzo de 2021

ven, 2021-03-26 17:05

Como es obvio, hoy no es domingo 28 sino sábado, 27 de marzo de 2021. Esto lo decimos porque hemos publicado hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana, el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del domingo siguiente.  

 

Mc 15, 1-39

 

“1Pronto, al amanecer, prepararon una reunión los sumos sacerdotes con los ancianos, los escribas y todo el Sanedrín y, después de haber atado a Jesús, le llevaron y le entregaron a Pilato. 2 Pilato le preguntaba: ‘¿Eres tú el Rey de los judíos?’ Él le respondió: ‘Sí, tú lo dices.’ 3  Los sumos sacerdotes le acusaban de muchas cosas. 4 Pilato volvió a preguntarle: ‘¿No contestas nada? Mira de cuántas cosas te acusan.’ 5       Pero Jesús no respondió ya nada, de suerte que Pilato estaba sorprendido. 6    Cada Fiesta les concedía la libertad de un preso, el que pidieran. 7 Había uno, llamado Barrabás, que estaba encarcelado con aquellos sediciosos que en el motín habían cometido un asesinato. 8 Subió la gente y se puso a pedir lo que les solía conceder.9Pilato les contestó: ‘¿Queréis que os suelte al Rey de los judíos?’10 (Pues se daba cuenta de que los sumos sacerdotes le habían entregado por envidia.) 11 Pero los sumos sacerdotes incitaron a la gente a que dijeran que les soltase más bien a Barrabás. 12 Pero Pilato les decía otra vez: ‘Y ¿qué voy a hacer con el que llamáis el Rey de los judíos?’   13 La gente volvió a gritar: ‘¡Crucifícale!’ 14 Pilato les decía: ‘Pero ¿qué mal ha hecho?’ Pero ellos gritaron con más fuerza: ‘Crucifícale!’ 15 Pilato, entonces, queriendo complacer a la gente, les soltó a Barrabás y entregó a Jesús, después de azotarle, para que fuera crucificado.16 Los soldados le llevaron dentro del palacio, es decir, al pretorio y llaman a toda la cohorte. 17 Le visten de púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la ciñen. 18 Y se pusieron a saludarle: ‘¡Salve, Rey de los judíos!’19   Y le golpeaban en la cabeza con una caña, le escupían y, doblando las rodillas, se postraban ante él. 20 Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron la púrpura, le pusieron sus ropas y le sacan fuera para crucificarle. 21 Y obligaron a uno que pasaba, a Simón de Cirene, que volvía del campo, el padre de Alejandro y de Rufo, a que llevara su cruz. 22 Le conducen al lugar del Gólgota, que quiere decir: Calvario. 23 Le daban vino con mirra, pero él no lo tomó. 24 Le crucifican y se reparten sus vestidos, echando a suertes a ver qué se llevaba cada uno. 25 Era la hora tercia cuando le crucificaron. 26 Y estaba puesta la inscripción de la causa de su condena: ‘El Rey de los judíos.’ 27 Con él crucificaron a dos salteadores, uno a su derecha y otro a su izquierda. 29 Y los que pasaban por allí le insultaban, meneando la cabeza y diciendo: ‘¡Eh, tú!, que destruyes el Santuario y lo levantas en tres días, 30 ¡sálvate a ti mismo bajando de la cruz!’ 31 Igualmente los sumos sacerdotes se burlaban entre ellos junto con los escribas diciendo: ‘A otros salvó y a sí mismo no puede salvarse. 32 ¡El Cristo, el Rey de Israel!, que baje ahora de la cruz, para que lo veamos y creamos.’ También le injuriaban  los que con él estaban crucificados. 33 Llegada la hora sexta, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona. 34A la hora nona gritó Jesús con fuerte voz: = ‘Eloí, Eloí, ¿lema sabactaní?’, - que quiere decir - = ‘¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?’ = 35 Al oír esto algunos de los presentes decían: ‘Mira, llama a Elías.’ 36 Entonces uno fue corriendo a empapar una esponja en vinagre y, sujetándola a una caña, le ofrecía de beber, diciendo: ‘Dejad, vamos a ver si viene Elías a descolgarle.’ 37 Pero Jesús lanzando un fuerte grito, expiró. 38 Y el velo del Santuario se rasgó en dos, de arriba abajo. 39    Al ver el centurión, que estaba frente a él, que había expirado de esa manera, dijo: ‘Verdaderamente este hombre  era Hijo de Dios.’

 

COMENTARIO 

Morir para salvar

 

En el itinerario que sigue Jesús desde que lo prenden hasta que exhala su último aliento en la cruz manifiesta, en más de una ocasión, lo que quería el Padre Dios para Su Hijo y, así, para toda la humanidad. 

Jesús nada tenía que responder a quien se mostraba tan esquivo con la verdadera Ley de Dios (el Amor) y, por eso mismo, permanece callado ante Pilato que debería estar en la seguridad de que aquel hombre al que traían para que juzgara era inocente. Sin embargo, se sentía muy presionado por el populacho que pedía la vida de Jesús a cambio de la del preso que él mismo les había mostrado y que respondía al nombre de Barrabás. 

Aquel asesino público representaba el Mal al que prefieren los que acusan a Jesús de ser enemigo de blasfemar y de todo lo de malo se les pasa por la mente.  Pero Pilato no estaba muy convencido de tener que acusar a quien todos acusaban de haber hecho algo para que le gobernador no entendía. Y cede. Lo hace preocupado por su cargo y no por la verdad que debe defender. 

“¡Crucifícale!”. Aquella terrible e infamante pena que se pide para Jesús va más allá de lo que puede soportar Pilato. Está atado de pies y manos por su mismo poder. Y cede. Entrega a Jesús a sus soldados para que lo azoten. Así, a lo mejor, se apiadan de aquel hombre al que, de forma inexplicable para él, quieren matar. 

No había, sin embargo, nada que hacer. Todo estaba escrito y todo se estaba cumpliendo a rajatabla. Lo establecido desde la eternidad se estaba llevando a cabo y Jesús cumplía, para Él, lo que Dios tenía dispuesto en su persona y que consistía en perdonar a los que lo injuriaban y estaban dando muerte. Leer más... »

J.R.R. Tolkien – Seguir leyendo a Tolkien

mer, 2021-03-24 17:13

Día Internacional de leer a Tolkien”, 25 de marzo. 

Dicho así da la impresión  de que sí , de que es un día importante del año para los lectores de Tolkien pero que el resto de días, algo así, como que no tuviera importancia seguir leyendo a nuestro autor. 

En realidad, hacer eso, leer a Tolkien, padre (pues lo de Christopher es otra cosa) supone ir más allá de nuestro acá y aparecer, por arte de birlibirloque, donde quiso el autor de ya sabemos qué obras que apareciesen sus personajes o, lo que es lo mismo, en la Tierra Media. 

Esto que decimos no es nada extraño ni es que estemos sometidos al efecto de haber bebido unas pintas de hidromiel (más de la cuenta) sino que es, francamente, lo que muchos lectores del profesor de Oxford (y de otros sitios más) quisieran. 

Y podemos hacer un ejercicio, sí, de imaginación pues aquí, en esto de las palabras escritas por John todo es, eso, imaginación y sólo estaremos haciendo lo que muchas veces hemos hecho pues Dios nos da la posibilidad de ejercitar eso que tantas veces nos saca el aburrimiento y/o el tedio. Leer más... »

Un amigo de Lolo - “Lolo, libro a libro” - Lolo fue periodista: así – 6

lun, 2021-03-22 17:02

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “Mesa redonda con Dios”.

 

Lolo fue periodista: así – 6

  

“Si alguna ración doble hay que dar de optimismo, de amor y de esperanza, escánciamela limpia, para que pueda ser mensajero de fe y también de alegría.” (Mesa redonda con Dios, p 75)

 

 Ciertamente, la esperanza puede ser expresada de muchas maneras y una de ellas es manifestar que se sabe que todo lo bueno viene de Dios y que nosotros, a lo sumo, podemos ser capaces (si queremos) de escuchar, a tal respecto, lo que nos dice nuestro Creador. 

A veces, podemos decir, también pedimos que lo mejor pueda hacerse realidad . Y eso es lo que hace el Beato Manuel Lozano Garrido. 

Sobre este tema, por decirlo así, llevamos ya unas cuantas semanas sosteniendo que el periodista que fue Lolo tenía toda su vista y corazón puestos en Dios y por eso sostiene tantas veces que, en efecto, es a su Creador a Quien debe dirigirse al respecto, también, sobre su profesión que es, a saber, la de periodista. Especial, sí, por cómo la ejercía pero, periodista al fin y al cabo. Y es lo que hace también hoy. 

Está claro que quien ejerce tal profesión , la de transmitir al mundo lo que pasa, en el mundo y en su propio corazón, sabe que no siempre va a ser todo de color de rosa o, por decirlo de otra forma, que no siempre todo va a ser decir que todo es bueno y mejor… Eso, como bien sabemos, sólo es posible para quien quiere manipular la realidad sosteniendo espurios intereses. Y tal no es caso de Manuel Lozano Garrido. 

Sin embargo, muchas veces sí se ha de transmitir al mundo lo bueno y mejor. Y, entonces, es cuando entra en juego lo que nos dice nuestro hermano en este parte de su texto referido a un periodista. 

¿Qué hacer entonces? Leer más... »

Sobre tradición y conservadurismo -El orden mundial bajo la bota roja

dim, 2021-03-21 17:05

 Nos hacemos conservadores a medida que envejecemos, eso es cierto. Pero no nos volvemos conservadores porque hayamos descubierto tantas cosas nuevas que  eran espurias. Nos volvemos conservadores porque hemos descubierto tantas cosas viejas que eran genuinas.

G.K. Chesterton

Si no fuera porque, a lo mejor, esto tiene remedio si Dios quiere, podríamos pensar que el peor de los mundos se está gestando en este o, mejor, que ya estamos en el peor de los mundos.

Estamos seguros de no equivocarnos cuando decimos que todo empezó a ir mal cuando en el siglo XVIII un grupo de personas pensó que lo mejor era cortar cabezas con el invento de la guillotina y crear un mundo nuevo. Sí, eso que se ha dado en llamar Ilustración sin saber, exactamente, que parte de su negrura ilustraban o, también, siglo de las luces (nos negamos en escribirlo en mayúscula) aunque, más bien, pareció establecer una noche bien oscura sobre un mundo netamente mejor que el que, a partir de entonces, ha devenido.

Podemos decir que, en efecto, no es que no hubiera guerras antes de la llamada Revolución francesa ni que las cosas fueran siempre de color de rosa, por decirlo así. Sin embargo, es más que cierto que había una unidad en el mundo porque el mundo era, predominantemente, cristiano o, al menos, el mundo que llamamos civilizado. Y  eso no es posible negarlo sin faltar a la verdad.

También podemos decir que la religión, la división cristiana, fue causa de muchas muertes y muchos enfrentamientos. Sin embargo, una cosa es eso y otra, muy distinta, sostener que lo mejor de lo mejor ha venido a ser cuando algunos decidieron hacer de su capa un sayo y sembrar una serie de ideas que han demostrado ser demasiado malignas como para que, primero, las olvidemos y, luego, traguemos con ellas como determinadas ruedas de molino.

Es de general conocimiento que, desde entonces, el mundo político-económico-social… se ha dividido en dos partes, en dos mitades la realidad: la izquierda y la derecha, dicho así en general y sin poder establecer aquí divisiones internas en una y otra que harían esto, verdaderamente, insoportable.

El caso es que si a algunos le fue bien con aprovechar aquello de finales del siglo XVIII para ganar su independencia (y nos referimos a los Estados Unidos de América) lo bien cierto es que supieron hacer las cosas y no cayeron en la trampa propia de aquellos que, imitando lo que hay al otro lado del mundo, hacen lo mismo con sus características propias. No. Aquello sirvió muy bien para ganar la bien merecida libertad e independencia de la pérfida Albión y, se diga lo que se diga y haya las relaciones actuales que haya entre las dos naciones, lo bien cierto es que ganar, ganaron mucho los americanos del norte de aquel continente.

Decimos que sí, que salieron ganando pero que no se dejaron arrebatar por las malas ideas de toda aquella marabunta de sanguinarias actuaciones. Y eso fue, sin duda, porque el pueblo americano del Norte creó su nación sobre la religión, la cristiana a más señas, y eso supuso, justamente, lo contrario a lo que hizo, es un decir, Francia y sus muchos adláteres nacionales que se limitaron a tratar de erradicar, de la vida pública y, a veces, de la normal, a todo aquel que profesara la religión, en este caso, católica.

Pues bien, como decimos arriba, hay una parte de aquella división de la que hemos hablado supra que parece haberse llevado, como suele decirse, el gato al agua. Y lo han hecho de dos formas ninguna de las cuales ha sido ni buena ni benéfica para la mayoría de las personas que tengan dos dedos de frente.

La primera de las formas ha sido, simplemente, ejerciendo, a lo largo del siglo XIX y del pasado siglo XX de izquierda, así dicho, normalita. Y ha sido izquierda normalita hasta que un tal Marx le dio por teorizar sobre los bienes y otras realidades de tal forma que dio lugar al nacimiento de la izquierda más extrema o a la más extrema izquierda: el comunismo.

La segunda ha sido acabando de atraer, en cuanto a ideas finales o a llevar a cabo, a cierta derecha que se ha vendido de pies y manos, con el conveniente disimulo, al poder inmisericorde de la izquierda. Y es que se han dejado vencer por el lenguaje políticamente correcto pero, sobre todo (como si debieran tener vergüenza o algo así de lo que son o representan) por el qué dirán que es como apuntarse a lo que en una película Groucho Marx sostenía al decir algo así como “aquí tengo mis principios y si no le gustan tengo otros”… Es decir, el relativismo  en el más puro estilo zafio por grosero y bien a la vista hecho y dicho.

Ya podemos imaginar o, mejor, no hace falta siquiera imaginar lo que ha acabado pasando porque lo podemos ver todos los días desde hace, al menos, 30 o 40 años (como poco) Y nada de lo que aquí se diga es producto de alguna mente calenturienta o algo por el estilo sino algo que se puede constatar con quitarse la venda de los ojos.

Estamos, sin duda alguna, bajo la fuerte presión de la bota roja. Y utilizamos este lenguaje no por ser fascistas o algo por el estilo sino porque es el lenguaje que les gusta, precisamente, a las personas que dicen tener tales ideas: ellos son rojos y, eso, los define a la perfección por lo que, de histórico, tiene la cosa. Digamos, por tanto, que quedan perfectamente retratados al decir eso y al incardinarse en tales tipos de malsanas ideas políticas y demás.

Que estamos bajo la bota roja lo demuestra, simplemente, la dictadura implantada en los medios de comunicación siendo, sobre todo, los digitales, donde se ha implantado una clara censura que intenta que no se sepa la verdad de las cosas y se procura, también, silenciar a todo aquel que diga lo contrario de la verdad oficial.

Esto, así dicho, podría parecer algo de poca importancia. Pero sostener eso demuestra, primero, que se vive en un mundo ya muy pasado y, luego, que no se quiere reconocer la verdad de las cosas porque la dicha verdad tiene poco que ver con la que ha quedado establecida desde las más altas instancias mundiales. Y es que es más que sabido que aquí la cosa no va de que este Gobierno de aquí o el Gobierno de más allá hagan esto o lo otro. No. Lo que importa es que hay claras directrices que se dan a nivel mundial y las mismas han de ser, al parecer, no sólo cumplidas por los que pueden hacerlas cumplir sino que han de ser, lo que es más que grave, tenidas por buenas e inmejorables por todo aquel que pisa la tierra a no ser que quiera quedar aislado del mundo por aquellos que eso pueden hacer.

El caso es que son muchas las manifestaciones en las que se muestra el poder del que hablamos además de la apenas apuntada. Así, el relativismo y el nuevo orden mundial sometido al pensamiento izquierdoso no han dado su brazo a torcer sino, al contrario, han torcido los brazos o, al menos, lo han intentado, de todos aquellos que se puedan oponer a los designios de lo establecido como mandamiento casi divino.

Nada, aquí o allí, está bien visto si no es que lo está por aquellos que controlan el devenir de las naciones y nada en absoluto puede salirse de la hoja de ruta que nos lleva, directamente, al abismo del que tanto habla el salmista aunque más que muchos ni sepan quien es el salmista ni les interesa lo más mínimo entender eso qué significa.

A lo mejor de esto es seguro que dicen sustentarse en teorías propias de conspiraciones o algo por el estilo. Sin embargo, nosotros creemos que la verdadera conspiración es la que están llevando a cabo aquellos que han llevado su ideología izquierdista al extremo de querer controlar todo lo que se deje controlar porque, por desgracia, hay quien se deja controlar por tener un concepto equivocado de la tranquilidad o el bien vivir. Y es que eso ya ha pasado en ciertos momentos de la historia del ser humano cuando ha habido quien se ha dejado dominar por ciertas ideologías que partían, ¡qué duda cabe!, de la izquierda: el nacional socialismo o, claro está, el social comunismo. Y ya sabemos cómo terminó todo aquello o, incluso, cómo está yendo todo lo que hoy está yendo así porque es seguro que de lo primero poco queda pero, de lo segundo, queda mucho y más que mucho y tiene, al parecer, una larga vida y, sobre todo, una provechosa existencia.

En fin, después de decir todo esto nosotros creemos que, salvo honrosas excepciones, el mundo está sujeto por la bota roja que, bien en hechos como ideologías, se ha adueñado del mundo. Y quien tenga ojos para ver, que vea que fue algo que dijo, precisamente, Alguien a quien mucho intentan esconder aunque no sepan que tal intento es, además de necio, imposible.

 

Artículo publicado en The Traditional Post. 

Eleuterio Fernández Guzmán

   

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

 

Panecillo de hoy:

 

Sólo lo bien hecho ha valido y vale la pena.

 

Para leer Fe y Obras.

 

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.  

La Palabra para el Domingo - 21 de marzo de 2021

ven, 2021-03-19 18:00

Como es obvio, hoy no es domingo 21 sino sábado, 20 de marzo de 2021. Esto lo decimos porque hemos publicado hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana, el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del domingo siguiente.  

 

  

 

 

Jn 12, 20-33

“20 Había algunos griegos de los que subían a adorar en la fiesta. 21 Estos se dirigieron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le rogaron: ‘Señor, queremos ver a Jesús.’  22 Felipe fue a decírselo a Andrés; Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. 23 Jesús les respondió: ‘Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo de hombre. 24 En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto. 25 El que ama su vida, la pierde;  y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna. 26  Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará. 27 Ahora mi alma está turbada. Y ¿qué voy a decir? ¡Padre, líbrame de esta hora! Pero ¡si he llegado a esta hora para esto! 28 Padre, glorifica tu Nombre.’ Vino entonces una voz del cielo: ‘Le he glorificado y de nuevo le glorificaré.’  29 La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno. Otros decían: ‘Le ha hablado un ángel.’ 30 Jesús respondió: ‘No ha venido esta voz por mí, sino por vosotros.  31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el Príncipe de este mundo será echado fuera.  32 y yo cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí.’ 33 Decía esto para significar de qué muerte iba a morir.”

 

COMENTARIO

Lo que promete Cristo

Como en tantas otras ocasiones, Jesús y sus discípulos van a Jerusalén para celebrar una de las fiestas judías. Aquí, Juan no dice cuál es, pero quizá esto sea lo de menos. Si vemos, con esto, que el Mesías no evitaba ni huía de todo lo que fuera la religión a la que pertenecía y a la que había venido a dar verdadero cumplimiento. El caso es que entre los que acuden allí también hay, como es lógico, personas de nación griega. 

Piden, demandan, ver a Jesús. Seguramente, llevados por el conocimiento que de los prodigios del Mesías podían tener, querían tener, un contacto con aquella persona de la que tantas cosas se dirían. 

EXCURSUS

 

Y nosotros también, bien cuando exista desconocimiento de la persona y figura de Jesús, podemos acudir en su busca, bien sea deseando saber algo más de quien tanto se dice, bien queriendo experimentar, mejor, lo que ya conocemos. 

Es la libertad de la que gozamos la que nos hace escoger esta posibilidad, y en ella podemos tener un buen instrumento de conformación de nuestra personalidad como cristianos pues, de seguro, que del encuentro con Jesús ha de derivar una conciencia clara de pertenencia a una familia grande, universal, nuestra. 

Y Jesús también tiene sus intermediarios por si, ante su persona, gigante del amor, no sabemos cómo dirigirnos a Él. Basta acudir a la Iglesia, tesoro dejado por su presente, para que, en su seno, seamos capaces de comprenderlo o, al menos, tratar de hacerlo. Así, de esta forma digamos, indirecta, y no es que Cristo no se muestre directamente a nosotros si así lo queremos, el encuentro con el Enviado es posible si sentimos temor al comparar nuestra persona con la suya.

 

FIN DEL EXCURSUS 

Jesús, ante esa voluntad expresada de alguien que quiere conocerlo, no opta por dejar que, simplemente, se agreguen a su grupo sin darle más explicación, como quien espera una adhesión ciega, sostenida, tan sólo, en la importancia de su persona. Todo lo contrario. Por medio de sus ejemplos sacados de la vida cotidiana, trata de hacer comprender qué es lo que pretende decir, qué es lo que quiere que sea entendido, qué es lo que ha venido a hacer. 

Y ¿qué es lo que quiere que entiendan, en este caso? Bien podemos dividir, para mejor comprender, ésta parte del texto, hasta la intervención de Dios, en dos partes.Leer más... »

Tolkien y San José, como tema, es posible

mer, 2021-03-17 17:26

Sí, es cierto que es mañana cuando celebramos el día de San José. También es cierto que el artículo que publicamos el jueves es el que corresponde a la serie que llamamos “Ventana a la Tierra Media” y que, claro, tiene que ver con J.R.R. Tolkien. Por tanto, ¿nos hemos equivocado o algo así? 

La verdad es que, en un principio, el que esto escribe tenía la intención de no publicar artículo alguno sobre la serie Ventana a la Tierra Media porque cuando es un día especialmente señalado desde el punto de vista espiritual católico como es el caso (el de San José) el artículo de tal día se dedica al que sea el mismo. Por eso tenía intención de publicar mañana viernes y dedicarlo al padre adoptivo del Hijo de Dios, a aquel que aceptó el mensaje del Todopoderoso y tomó a María como esposa a pesar de sus iniciales dudas que es lo mismo que decir que acabó prevaleciendo en su vida la fe sobre cualquier otro tipo de consideración, digamos, más personal o egoísta… O sea, para acabar pronto, a San José, de la tribu de David. 

Sin embargo (sin duda aquí tiene que ver un sin embargo para que esto tenga algo de sentido) nos hemos dado cuenta de que podemos hacer las dos cosas en una o, lo que es lo mismo, escribir sobre Tolkien padre y sobre San José, también padre, de una tacada que es como decir que podíamos matar, con perdón, dos pájaros de un tiro aunque mejor sería decir, si hablamos de pájaros, que sean aves del Paraíso, así con mayúscula, pues a ambos los consideramos aptos para gozar de lo mejor que Dios sea capaz de hacer que es el Cielo. 

Bueno. Pues sí, que creemos que lo mejor es tratar ambas personalidades (decir personajes a lo mejor quedaría demasiado frívolo) espirituales a la vez y en el mismo sitio pues son, aunque pudiera no parecerlo, más que parecidas… y creemos, de verdad, que merecen atención especial por lo que fueron ambos que no es otra cosa que padres pero cada uno según y cómo… Y si somos capaces de hacerlo aquí, en este artículo, y ahora, creeremos, sin duda y como siempre, en los milagros aunque sean pequeños… como éste. 

En efecto, San José y Tolkien, ambos, fueron padres y ejercieron un tan digno papel de una forma más que provechosa para todo aquel que los conozca. Leer más... »

Un amigo de Lolo: P. Rafael Higueras Álamo

lun, 2021-03-15 17:10

Como cualquiera puede ver, hoy martes, que es día que dedicamos a la figura de Manuel Lozano Garrido, Lolo, a la sazón Beato de la Iglesia católica, no hemos traído sus palabras porque hoy es un día, digamos, especial. 

Esto lo decimos porque hemos preparado una entrevista a distancia (propia de la situación en la que ahora estamos) al P. Rafael Higueras Álamo (en la imagen, junto a Lolo y a Lucy, hermana del Beato), gran amigo de Manuel Lozano Garrido, Lolo, Beato del que fue Postulador de su Causa y, ahora, de la de Canonización del Linarense Universal. 

Y creemos que lo mejor es pasar, sin mayor dilación, a la misma. 

InfoCatólica: ¿Quién es el P. Rafael Higueras Álamo? 

P. Rafael Higueras Álamo: soy un sacerdote de la diócesis de Jaén. Nací en Santisteban del Puerto, un precioso pueblo al Norte de la Provincia de Jaén. Desde pequeño recibí una educación cristiana de parte de mis padres. En mi familia había dos sacerdotes, gemelos, hermanos de mi madre; y desde niño sentía el deseo de irme al seminario. A los 10 años ingresé, y a los 22 años fui ordenado sacerdote, en 1961.Leer más... »

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