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Mera defensa de la fe - Eleuterio Fernández Guzmán

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b2evolution 2019-10-14T03:15:20Z
Mis à jour : il y a 2 heures 53 min

Venerable Marta Robin – Comprender y aceptar lo que viene de Dios

dim, 2019-10-13 17:03

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

 

Comprender y aceptar lo que viene de Dios

 

“Felices aquellos que comprenden, que aceptan, que siguen a Jesús según su generosidad y la medida de sus gracias.” (Cuaderno íntimo, 7 de enero de 1930)

 

En este texto de la Venerable Marta Robin todo cuenta. Es decir, que es muy importante la Voluntad de Dios y lo que entrega al ser humano, su imagen y semejanza, pero también lo es aquella parte que nosotros ponemos en todo esto. Y es que bien podemos aplicar aquello que dice que a Dios se ruega pero damos, a su vez, de nuestra parte o, también, aquello que dejó dicho San Agustín acerca de que “Aquel que te creó sin ti, no te salvará sin ti”.

A lo largo de las páginas de su “Cuaderno íntimo, nuestra hermana en la fe Marta nos muestra que sí, que sufre físicamente hasta lo indecible. Sin embargo, también nos demuestra que es feliz en lo tocante a su espíritu y alma. Por eso, en muchas ocasiones, habla de los “Felices” o de los “Bienaventurados”. Y esta es una de ellas.

En materia de nuestra fe católica, todo no consiste en hacer lo que nos venga en gana. Al contrario es la verdad: aquí hay quien, como Dios, establece lo que nos conviene y lo que no nos conviene y, entonces, hay que actuar según tan legítimo parecer.

Es bien cierto, sobre esto, que no siempre estamos dispuestos a seguir según qué realidades se hayan establecido para nosotros. ¿No somos libres, acaso? ¿No es Dios mismo quien nos ha dado tal libertad? Y por eso no comprendemos, no entendemos…

El caso es que según Marta Robin hay que aceptar y hay que comprender. ¿Y qué hay que aceptar y comprender?Leer más... »

La Palabra del Domingo - 13 de octubre de 2019

sam, 2019-10-12 17:38

Lc 17, 11-19

 

 

“11 Y sucedió que, de camino a Jerusalén, pasaba por los confines entre Samaría y Galilea, 12 y, al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia 13 y, levantando la voz, dijeron: ‘¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!’ 14 Al  verlos, les dijo: ‘Id y presentaos a los sacerdotes.’ Y sucedió que, mientras iban, quedaron limpios.15 Uno de ellos, viéndose curado, se volvió glorificando a Dios en alta voz; 16 y postrándose rostro en tierra a los pies de Jesús, le daba gracias; y éste era un samaritano. 17 Tomó la palabra Jesús y dijo: ‘¿No quedaron limpios los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? 18 ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios sino este extranjero?’ 19  Y le dijo: ‘Levántate y vete; tu fe te ha salvado.’”

      

COMENTARIO

 

Dar, siempre, gracias a Dios

 

Es más que cierto que muchas veces tomamos las gracias que Dios nos entrega y luego nos olvidamos, precisamente, de Quién nos la entregado. Y eso es lo que pasa con muchos de los leprosos que curó el Hijo de Dios en la ocasión que nos trae el Evangelio de San Lucas. 

Todo, sin embargo, no puede ser objeto de crítica. 

Decimos esto porque aquellas personas, que tenían una enfermedad gravísima y que no tenía cura, tenían fe. Y es que sabían que Jesús, el Maestro, podía curarles de su grave dolencia. 

Aquellos hombres, que eran leprosos, sabían que médicamente nada se podía hacer por ellos. Debían, pues, vivir fuera de los pueblos y, además, vestir de una forma determinada con el objeto de que se supiera que eran leprosos y nadie se les acercara por miedo al contagio. 

Vivían, por decirlo pronto, de forma miserable porque no tenían los medios de vida ordinarios. Ni siquiera, por ejemplo, podían pedir limosna entre quienes no fueran leprosos y eso hacía de sus vidas una realidad insoportable. Leer más... »

J.R.R. Tolkien – Ventana a la Tierra Media – Una influencia, bien merecida, de un maestro llamado John Ronald Reuel.

jeu, 2019-10-10 17:40

Es más que posible que haya quien no acepte que nuestro autor, J.R.R. Tolkien, tenga influencia más allá de lo que pueda suponer la literatura. Seguramente, quien así vea las cosas es seguro que tiene un problema de percepción de la realidad porque el profesor de Oxford no sólo influencia aquello que lo ha hecho más que merecidamente famoso, la literatura más que fantástica, sino que ha dejado y deja huellas no poco importantes en otros aspectos del arte.

Si hablamos de aquello que supone el mundo de la intelectualidad, Tolkien padre ha llegado más que lejos en su influencia. Así, por ejemplo, su presencia es aceptada o permanece poco advertida (aunque esté ahí) en multitud de autores que han hecho, de la obra de aquel, el origen de la suya cuando no una simple imitación sin llegar, claro está, a captar la totalidad del mundo subcreado por nuestro autor.

Lo que, en general, ha propiciado J.R.R. Tolkien es, por así decirlo, una ampliación de la posibilidad de crear literatura fantástica. Así, por ejemplo, el autor de la tan nombrada “Juego de Tronos”, a la sazón George R.R. Martin, no ha tenido problema alguno en decir bien claro que la influencia del autor de El Hobbit o El Señor de los Anillos, ha sido decisiva en su vida como autor y, luego, en lo que la misma haya podido tener en la serie animada que se ha producido basándose en su obra literaria. Incluso, aunque esto sea lo que es, sin darle más vueltas, resulta curioso que haya coincidencia en las iniciales, R.R., de sus nombres…Leer más... »

Un amigo de Lolo – “Lolo, libro a libro” - Todo tiene relación

mar, 2019-10-08 17:12

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

Todo tiene relación

“Los que amamos al agua, la luz y la curva de la montaña por su eje de sencillez, brindamos un homenaje a la quintaesencia de las fórmulas elementales: la Redención.” (El sillón de ruedas, p. 104)

Lo más sencillo, para Dios, es que su corazón de carne y misericordioso se manifieste en toda su magnanimidad. Y eso es lo que hoy nos dice nuestro hermano Manuel Lozano Garrido, a la sazón Beato de la Santísima Iglesia católica. Y es que tiene más razón que un santo, como es.

Pues bien, el caso es que nosotros sabemos y reconocemos que el Todopoderoso creó lo que existe. Y sabemos que lo creó de la nada porque antes nada, salvo Él, existía. Y eso nos alegra porque nosotros formamos parte, excelsa y muy amada por el Creador, de tal Creación. Es más, estamos creados a Su imagen y semejanza y ello debería llenar nuestro corazón de gozo y nuestra alma de una legítima esperanza en la vida eterna.

La vida eterna es, por decirlo pronto y bien, el anhelo de todo aquel que reconoce que existe Dios, que lo ha creado y que, como se diría en tiempos antiguos, lo quiere cabe sí (cerca de sí). Y eso ha de formar parte de nuestro ser mismo de hijos de Dios.Leer más... »

Serie Venerable Marta Robin – El pecado expiado

dim, 2019-10-06 17:27

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

 

El pecado expiado

 

“Bienaventurado quien comprende que el pecado que ha ofendido al Amor merece expiación.” (Cuaderno íntimo, 7 de enero de 1930)

 

No hay nada mejor para un creyente católico que ser iluminado por aquellos hermanos suyos que han alcanzado un grado elevado de conocimiento de lo que supone su fe en un Dios Todopoderoso, en un Hijo engendrado y no creado y en un Espíritu que, además, es Santo. Y eso es lo que pasa con nuestra Venerable hermana, la francesa Marta Robin.

Esto lo decimos porque muchas veces hace falta que voces autorizadas pongan las cartas sobre la mesa. Y en este caso es lo que hace aquella creyente que, llevando una vida llena de sufrimientos físicos supo sobrenaturalizarlos y servir, así, de ejemplo a muchos.

Eso es lo que ahora nos pasa: Marta Robin llama bienaventurados a determinados tipo de personas: las pecadoras.

Esto puede resultar sorprendente porque ¿cómo es posible que alguien pueda decir de otra persona, que peca, que puede ser llamada bienaventurada?

Lo que pasa aquí es que la Venerable Marta Robin habla del momento después del pecado. Por tanto, no alaba a quien peca sino a quien se da cuenta de que peca.Leer más... »

La Palabra del Domingo - 6 de octubre de 2019

sam, 2019-10-05 17:33

Lc 17, 5-10

 

“5 Dijeron los apóstoles al Señor; ‘Auméntanos la fe.’ 6      El Señor dijo: ‘Si tuvierais fe como un grano de mostaza, habríais dicho a este sicómoro: “Arráncate y plántate  en el mar", y os habría obedecido.’ 7 ‘¿Quién de vosotros tiene un siervo arando o pastoreando y, cuando regresa del campo, le dice: ‘Pasa al momento y ponte a la mesa?’ 8   ¿No le dirá más bien: ‘Prepárame algo para cenar, y cíñete para servirme hasta que haya comido y bebido, y después comerás y beberás tú?’ 9 ¿Acaso tiene que agradecer al siervo porque hizo lo que le fue mandado? 10 De igual modo vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os fue mandado, decid: Somos siervos inútiles; hemos hecho  lo que debíamos hacer.’”

 

COMENTARIO

 

Saber que somos siervos inútiles

 

Jesús había venido a enseñar. Y lo que tenía que enseñar era lo básico de la fe en Dios Todopoderoso y el respeto a la Ley del Creador. 

Jesús, por tanto, sabía que debía transmitir una serie de verdades que, simplemente, se habían olvidado o se habían dejado escondidas debajo de muchos celemines. 

Pero en algunas ocasiones eran los mismos que había elegido el Mesías quienes le preguntaban. Así, por ejemplo, en una ocasión, le pidieron que les enseñar a orar. Jesús, entonces, les enseñó el Padre Nuestro que, desde entonces, es la oración con la que los hijos de Dios se acercan a su Padre. 

Ahora le piden, le ruegan, que les aumenten la fe. Es decir, ellos quieren estar más cerca de Dios pero como no saben cómo hacerlo. Por eso se dirigen a su Maestro porque saben que Él está muy cerca del Todopoderoso. 

Jesús, para eso, parte de cómo son ellos, aquellos que le ruegan una cosa así. 

El Maestro utiliza una palabra que, dicha como la dice, es verdaderamente terrible: “si”. Y es que tal “si”, condicional, supone que, para empezar, no cree que tengan mucha fe aquellos que eso le piden. Por eso utiliza tal palabra como diciendo que, de tener fe, ellos podrían decir a un sicómoro que se moviera del sitio en el que estaba plantado. 

Es más, habla Jesús de un grano de mostaza. Es decir, que la fe debería ser, al menos, tan pequeña como un grano de mostaza que, como sabemos, no es muy grande. 

Ellos, sin embargo, han de escuchar aquello con no poca vergüenza pero, a la vez, con ganas de aprender y comprender lo que les está diciendo el Hijo de Dios. Leer más... »

J.R.R. Tolkien – Ventana a la Tierra Media - Teoría y práctica del camino

jeu, 2019-10-03 17:46

 

Esperamos que no se nos tilde de exagerados si decimos que aquí todo es caminotampoco que nos llame ignorantes (aunque un poco sí, a decir verdad, somos) si hay quien ha escrito, mejor seguro, del tema que traemos hoy al blog porque cada uno hace lo que buenamente puede. Buena intención, eso es seguro, sí hay en lo nuestro.

Cuando decimos que todo es camino estamos más que seguros de que acertamos en esto. Y es que (en El Hobbit también) en El Señor de los Anillos cada paso que se da se da dentro de un camino y el mismo tiene mucho que decir en el fondo del asunto y del tema que trata tal obra literaria.

De todas formas, aunque sea en la segunda obra literaria en la que el camino se manifiesta con toda su crudeza, dureza y esperanza, ya en El Hobbit se percibe el mismo como algo importante. Es decir, desde que Bilbo Bolsón recibe a los enanos en su casa y, luego, al día siguiente, sale corriendo sin saber exactamente dónde ni qué va a pasar, el camino se abre ante nuestro buen amigo mediano como algo inesperado pero, también, gozoso.Leer más... »

Un día como hoy San Josemaría vio el/al Opus Dei

mar, 2019-10-01 17:38

 

 Ha habido momentos, a lo largo de la historia de la Iglesia llamada católica, que han sido importantes. Unos más que otros, claro está. Sin embargo, el que hoy traemos aquí no es poco importante porque supuso mucho.

Aquel cura era un joven cura. Se encontraba en Madrid, en plenos ejercicios espirituales en la Residencia de los misioneros de San Vicente de Paul. Algo o, mejor, Alguien, se le cruzó en el camino: Dios. Y, desde aquel momento su Camino fue el que fue y, por muchos que critique a su Obra no es poco cierto que fruto ha dado y da más que mucho.

De todas formas, ya sabemos que envidia hay mucha, también, en el seno de la Esposa de Cristo…

En fin…

Pues bien, un día como hoy, 2 de octubre, aquel joven cura tuvo una revelación, digamos, particular, e hizo lo que la misma le dictó…

A muchas personas les hubiera gustado que cuando aquel 2 de octubre de 1928  el joven sacerdote Josemaría Escrivá recibió, estando en Madrid, como decimos, la inspiración del Espíritu Santo y supo qué hacer con su vida de hombre de Dios, se hubiera ido a la cama y que, al día siguiente, hubiera continuado con su vida de sacerdote y que ahí hubiera quedado la cosa.

Esto lo dice el mismo joven cura, luego San Josemaría. Y lo hace en una anotación en sus Apuntes íntimos (en noviembre de 1933):

“Recibí la iluminación sobre toda la Obra, mientras leía aquellos papeles. Conmovido me arrodillé -estaba solo en mi cuarto, entre plática y plática- di gracias al Señor y recuerdo con emoción el tocar de las campanas de Nuestra Señora de los Ángeles (…) recopilé con alguna unidad las notas sueltas que hasta entonces venía tomando. (…) Desde aquel día el borrico sarnoso se dio cuenta de la hermosa y pesada carga en el Señor, en su bondad inexplicable, había puesto sobre sus espaldas. Ese día el Señor fundó su Obra.”

Sin embargo, no quedó ahí la cosa sino que, como sabemos, fundó la Obra de Dios, más conocida por su nombre en latín Opus Dei y, desde aquel mismo momento, podemos decir que no paró ni un segundo en continuar con aquello que él había entendido como un mandato de Dios a través de la Tercera Persona de la Santísima Trinidad.Leer más... »

Serie Venerable Marta Robin – En plena disposición

dim, 2019-09-29 17:55

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

 

En plena disposición

 

“Señor, estoy preparada para recibir de vuestra mano una cruz más aplastante, más sangrante, los más desgarradores sufrimientos si ése es vuestro divino deseo. “ (Diario íntimo, 7 de enero de 1930)

 

Muchas veces hemos escrito acerca de la situación física por la que pasó, a lo largo de su vida, la Venerable Marta Robin. Y bien sabemos, y es más que conocido, que no fue nada buena sino mala y más que mala. Y es que mucho tuvo que sufrir en el mundo aquella que, a pesar de todo, sabía a Quién atenerse y en Quién confiar.

Nosotros sabemos que, por lo general, no somos muy dados a llevar bien los sufrimientos físicos. Y aquí no ponemos los espirituales porque, de ser así, sería una carga demasiado pesada para nuestros, por lo general, flojos corazones…

Marta Robin, al contrario del sentido que se suele tener, como decimos, del sufrir y de las consecuencias del mismo, parece estar hecha de otra pasta y, en fin, nos pone el listón tan alto que casi estamos seguros de que seremos eliminados del salto espiritual al no poder, siquiera en tres intentos, superarlo.

De todas formas, nuestra hermana en la fe nos echa una mano bien grande y nos viene la mar de bien agradecérsela.

Arriba hemos dicho que Marta Robin sufrió mucho. Y eso, sin embargo (como suele ser lo general…) no la amilanó. Es decir, el dolor no pudo con su espíritu y con su alma y dio mucho de sí. Y así lo podemos ver.Leer más... »

La Palabra del Domingo - 29 de septiembre de 2019

dim, 2019-09-29 03:58

Lc 16, 19-31

 

“19 ‘Era un hombre rico que vestía de púrpura y lino, y celebraba todos los días espléndidas fiestas. 20 Y uno pobre, llamado Lázaro, que, echado junto a su portal, cubierto de llagas, 21 deseaba hartarse de lo que caía de la mesa del rico… pero hasta los perros venían y le lamían las llagas. 22 Sucedió, pues, que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. Murió también el rico y fue  sepultado. 23 ‘Estando en el Hades entre tormentos, levantó los ojos y vio a lo lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. 24 Y, gritando, dijo: ‘Padre Abraham, ten compasión de mí y envía a Lázaro a que moje en agua la punta de su dedo  y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama.’ 25 Pero Abraham le dijo: ‘"Hijo, recuerda que recibiste tus bienes durante tu vida y Lázaro, al contrario, sus males; ahora, pues, él es aquí consolado y tú atormentado. 26 Y además, entre nosotros y vosotros se interpone un gran abismo, de modo que los que quieran pasar de aquí a vosotros, no puedan; ni de ahí puedan pasar donde nosotros.’ 27 ‘Replicó: ‘Con todo, te ruego, padre, que le envíes a la casa de mi padre, 28 porque tengo cinco hermanos, para que les dé testimonio, y no vengan también ellos a este lugar de tormento.’ 29 Díjole Abraham: ‘Tienen a Moisés y a los profetas; que les oigan.’ 30 El dijo: ‘No, padre Abraham; sino que si alguno de entre los muertos va donde ellos, se convertirán.’ 31      Le contestó: ‘Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán, aunque un muerto resucite.’”

 

 

COMENTARIO

 

Lázaro y Epulón como ejemplo

  

Este texto evangélico que escribió el médico San Lucas es muy conocido. En realidad, como suele suceder, ha sido leído muchas veces en la Santa Misa, ha sido escuchado otras tantas veces por aquellos hermanos en la fe que han acudido a ellas y, como es de esperar, muchas otras veces será leído y escuchado. Lo que puede pasar es que, a lo mejor, no es entendido del todo. 

Aquí hay algo muy sencillo: hay un hombre rico y hay un hombre pobre, muy pobre. Y la Santa Biblia, como para dejar las cosas claras (y teniendo en cuenta la importancia que el pueblo judío da al nombre) al hombre rico ni siquiera le pone nombre. Y, teniendo en cuenta que es Cristo mismo quien da constancia de tal texto… podemos imaginar lo que quería decir con eso. 

De todas formas, como el hombre quiere manejar datos palpables, se le ha dado el nombre de Epulón a tal rico porque el significado de tal palabra tiene que ver con el hombre que come mucho o disfruta comiendo y Cristo dice que era uno que todos los días daba espléndidas fiestas donde se hartaba de comer… Leer más... »

J.R.R. Tolkien – Ventana a la Tierra Media – Cumpleaños feliz a los Bolsón de toda la vida

jeu, 2019-09-26 17:01

Lamentablemente, nosotros no vamos a preparar ninguna fiesta ni vamos a invitar a los hobbits de los alrededorestampoco vamos a hacernos con todas las provisiones en comida que pueda haber desde aquí a varios kilómetros a la redonda; y, por fin, tampoco vamos a dar ningún discurso que muchos ni siquiera quisieran escuchar estando a las viandas como iban a estar… En realidad, ni queremos marchar a ningún sitio ni tenemos Anillo alguno para desaparecer ni para hacer que desaparezca…

En fin. Nosotros, pues, no preparamos fiesta alguna pero no podemos dejar de decir que hace unos cuantos días, dos de nuestros más queridos personajes, Bilbo y Frodo, de los Bolsón de toda la vida de La Comarca, cumplieron años. A más señas, el pasado 22 del presente mes de septiembre. Y eso sí lo vamos a celebrar… ¡faltaría más!

Es bien cierto que entre ellos, tío (padre adoptivo, luego, podemos decir a tenor de las circunstancias) y sobrino había unos decenios de por medio pero no puede ser casualidad (la misma no existe sino, en todo caso, la Voluntad de Eru/Ilúvatar) que nacieran el mismo día del mismo mes. Vamos, no en el mismo año, claro está, pero sí en aquel 22 del mes, para nosotros, de septiembre.

Podemos decir, para felicitar a nuestros buenos amigos medianos, que ambos tienen algo muy importante que celebrar. Los portadores del Anillo (cada uno a tu tiempo, claro está) unen, de tal manera, sus existencias por eso tan sutil que, al fin y al cabo, es el día del nacimiento. ¿Quién no se ha dado cuenta de que, por ejemplo, ha nacido el mismo día que otra persona y eso, en cierta manera, lo ha unido a ella?

Bueno. Pues dicho esto, felicitamos a nuestros buenos amigos (al fin y al cabo lo son por mucho que se encuentren incorporados a las letras de un libro) por muchas buenas razones o, al menos, eso a nosotros nos parece:Leer más... »

Un amigo de Lolo – ”Lolo, libro a libro” – Gracias, Dios

mar, 2019-09-24 17:00

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

Gracias, Dios

“Junto a la naturaleza infecciosa del pecado y su repercusión colectiva, el ciclo del Nazareno pone sobre la palestra la nueva realidad contagiosa del Bien, la potencia de choque de un acto bondadoso, capaz de fulminar una conquista masiva del Mal.” (El sillón de ruedas, 105)

 

No podemos negar que entre una realidad y la otra hay muchos siglos de por medio. Y es bueno saber cuáles y cómo.

Esto lo decimos porque cuando Adán y Eva pecaron por primera vez lo que pasó es conocido por todos: en primer lugar, fueron expulsados del Paraíso (¡Ay, el Paraíso!) pero, en segundo lugar, propiciaron que aquel Pecado llamado original porque fue, eso, el primero de los que luego vinieron, han venido y vendrán, tuviera repercusión en cada uno de los seres humanos nacidos luego a excepción, como sabemos, del Hijo de Dios y su Madre, María.

Ya tenemos, pues, planteada la situación: hay quien quiso ser igual que Dios (a lo mejor creyeron que hasta más que Quien los había creado) y Quien salvó de aquello.

Nuestros Primeros Padres, causantes de la mayor iniquidad que ha habido en el mundo desde que es mundo (es la mayor porque fue la que introdujo el pecado y la muerte en el mundo y luego… todo ha sido continuar aquello) produjeron algo que en el corazón de Dios, a lo mejor, estaba contenido. Es decir, es posible que Dios creyese en la inocencia del ser humano pero también sabía que, dada la libertad que le había otorgado… a lo mejor se torcía. Y ser torció de la peor manera: desobedeciéndole.

Aquello, como nos dice el Beato Manuel Lozano Garrido fue una infección, toda una infección. Y es que pasó a afectar, a toda la especie humana, con sus hombres y mujeres. A toda, pues, afectó aquello. Y sigue afectando, seguirá, hasta que el Hijo de Dios vuelva a mundo a juzgar a vivos y a muertos. Entonces, por decirlo así, todo quedará claro y bien claro…Leer más... »

Serie Venerable Marta Robin – Según quiere Dios

dim, 2019-09-22 18:19

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

 

Según quiere Dios

 

“Cuando pienso en la muerte próxima, me digo: ¡mejor, iré a ver al Buen Dios! Sin embargo, tengo como el presentimiento de que Jesús prepara todavía cruces más grandes, más pesadas, más oscuras, pruebas nuevas para su pequeña víctima. ¡Que vengan!, desde lo más profundo de mi alma las bendigo.” (Diario íntimo, 3 de enero de 1930)

 

Con este texto termina la Venerable Marta Robin lo referido, en su Diario íntimo, al 3 de enero de 1930, entonces viernes. Y podemos decir que no termina nada mal sino expresando, con palabras gozosas aunque pudiera parecer otra cosa, que es hija de Dios y que al Señor se somete plenamente y con total y absoluto corazón.

No se puede negar, dadas las circunstancias físicas por las que pasaba nuestra hermana en la fe, que leer que pensaba en la muerte, en su muerte, era algo de lo más normal. Y es que no lo estaba pasando bien, si hablamos de su vida física. Otra cosa es, como vemos, la espiritual de la que gozaba de una buena y gran salud…

Es cierto que no todo ser humano creyente en Dios Todopoderoso sería capaz de decir lo que ella dice. Pero es que ella no es una creyente cualquiera sino alguien que ha sido capaz de sobrenaturalizar su sufrimiento y ponerse, así, bastantes escalones por encima de muchos otros discípulos de Cristo. Ha sabido, pues, ha entendido y, luego, ha aplicado a su vida lo que eso significa.

Pero ¿qué significan las palabras aquí traídas hoy?

En primer lugar, significan que Marta Robin sabía a Quién estaba sometida su existencia. ¡Sí!, sometida.

Someterse así a Dios a más de uno (incluso creyente) puede parecerle algo raro y extraño. Y es que si alguien sufre como ella sufría entonces… ¿a qué atenerse?Leer más... »

La Palabra del domingo – 22 de septiembre de 2019

sam, 2019-09-21 17:17

Lc 16, 1-13

 

“1 Decía también a sus discípulos: ‘Era un hombre rico que tenía un administrador a quien acusaron ante él de malbaratar su hacienda; 2 le llamó y le dijo: ‘¿Qué oigo decir de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no podrás seguir administrando.’ 3 Se dijo a sí mismo el administrador: ‘¿Qué haré, pues mi señor me quita la administración? Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. 4 Ya sé lo que voy a hacer, para que cuando sea removido de la administración me reciban en sus casas.’ 5 ‘Y convocando uno por uno a los deudores de su señor, dijo al primero: ‘¿Cuánto debes a mi señor?’ 6 Respondió: ‘Cien medidas de aceite.’ Él le dijo: ‘Toma tu recibo, siéntate en seguida y escribe cincuenta.’ 7 Después dijo a otro: ‘Tú, ¿cuánto debes?’ Contestó: ‘Cien cargas de trigo. ‘Dícele: ‘Toma tu recibo y escribe ochenta.’ 8 ‘El señor alabó al administrador injusto porque había obrado astutamente, pues los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz. 9 ‘Yo os digo: Haceos amigos con el Dinero injusto, para que, cuando llegue a faltar, os reciban en las eternas moradas. 10 El que es fiel en lo mínimo, lo es también en lo mucho; y el que es injusto en lo mínimo, también lo es en lo mucho. 11 Si, pues, no fuisteis fieles en el Dinero injusto, ¿quién os confiará lo verdadero? 12 Y si no fuisteis fieles con lo ajeno, ¿quién os dará lo vuestro? 13 ‘Ningún criado puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al Dinero.”

 

COMENTARIO

Saber a quién debemos servir

El Hijo de Dios sabe muy bien que su misión, aquella que consiste en evangelizar y predicar la Buena Noticia acerca de la llegada el mundo del Reino de Dios, no ha de ser fácil.

Conoce muy bien Jesucristo el corazón de muchos de aquellos que se le han entregado para que salve. Por eso habla en parábolas. Y es que la forma más directa de ser entendido y, en fin, de enseñar. Y eso hace muchas veces. Ahora también.

El caso de aquel trabajador era el propio de un pillo que quiere salvarse a costa de lo que sea. Y si lo que es el menoscabar los bienes a los que tiene derecho su señor pues le da exactamente igual. Quiere salvar su pellejo y a para eso pone todo su coraje e imaginación en tal empeño. Y suponemos que lo consigue porque su antiguo señor se da cuenta alaba aquella situación diciéndose que, a lo mejor, era mejor cobrar algo de lo que se le decía que no cobrar nada.

Sin embargo, por muy importante que sea la lección que podamos sacar de este caso particular, aquí hay dos cosas que Jesucristo nos dice que debemos tener muy en cuenta.Leer más... »

J.R.R. Tolkien – Ventana a la Tierra Media – Un ecologista de verdad

jeu, 2019-09-19 18:01

  

“Si realmente quieren saber en qué se inspira la Tierra Media, es aquello que me asombra y maravilla de nuestra tierra, en especial, de la naturaleza.”

 (J.R.R. Tolkien)

  

Es bien cierto y verdad que si hay un aspecto que distinga muy especialmente la obra de un autor como es J.R.R. Tolkien es la naturaleza y, en concreto, el amor que muestra el profesor de Oxford por tal realidad de la Tierra Media. Y tal cosa sólo puede ser porque nuestro autor, en verdad, tenía un amor muy particular por ella.

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que Tolkien padre era, por decirlo así, ecologista. Pero ¡ojo!, era ecologista de verdad y no como aquellos que, hoy mismo, posan como tal haciendo bandera política de la naturaleza. Vamos, que se aprovechan de ella todo lo que pueden y sabe…

En realidad, nada de esto debe extrañarnos porque el profesor, al ser católico convencido de lo que eso significa, sabía que Dios todo lo había dejado para el hombre pero para que su semejanza lo cuidara de verdad. Y era consecuente con eso, claro está y eso quedaba reflejado en su obra escrita donde la naturaleza tiene una importancia más que vital.

Sobre esto, nada mejor que repetirse las palabras que encabezan este artículo. Y es que las mismas muestra a qué nos referimos pero, sobre todo, a qué se refería nuestro gran autor. Leer más... »

Serie Un amigo de Lolo – Lolo, libro a libro – Cristo siempre salva

mar, 2019-09-17 17:13

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

Cristo siempre salva

 

“Cristo, siempre, aún en lo humanamente desconcertante, está agavillando el fruto que un día ha de trenzarse sobre nuestras frentes reconocidas.” (El sillón de ruedas, p. 106)

 

Cristo, “siempre”.

Esta palabra entrecomillada, que es una sola y no tiene demasiadas sílabas es, sin embargo, el quicio sobre el que se debe apoyar nuestra fe y confianza en Dios Todopoderoso y, por supuesto, en su Hijo Jesucristo.

Es bien cierto que nosotros sabemos que eso es así. Bueno, en realidad, es parte esencial de nuestra fe católica reconocer que la Segunda Persona de la Santísima Trinidad nunca nos da de lado ni se olvida de nosotros. Y es que, claro está, siendo Dios hecho hombre otra cosa ni podemos esperar ni pasa. No. Jesucristo siempre está a nuestro lado y si me apuran… en nosotros mismos al estar, Su Espíritu, en nuestro corazón como Su templo.

Esto es más que verdad. Y el Beato Manuel Lozano Garrido, tan cerca de Cristo como quisiéramos nosotros (al menos, la mitad de cerca… con eso nos podríamos hasta conformar) sabe que sí, que siempre está su hermano y Dios. Y lo deja bien dicho en este corto texto de su libro “El Sillón de ruedas” donde expresa, por primera vez (fue el primer libro que publicó este nuestro Beato) lo que pasa por su corazón.

Pues bien. Sí, Cristo está siempre. Pero esto, al parecer, no es suficiente. Y es que está, también, en aquellos momentos en los a nosotros todo nos puede parecer más extraño, donde lo estamos pasando más que mal y nos preguntamos si es que, acaso, Dios nos ha abandonado… 

Las dudas, en materia de fe, no nos son nada extrañas, por otra parte. Pero esto tiene un claro remedio: confiar en Cristo y en su presencia junto y en nosotros.Leer más... »

Serie Venerable Marta Robin – Junto, con, en, Cristo

dim, 2019-09-15 18:04

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

Junto, con, en, Cristo

 

¡Yo vivo por Jesús, unida a Jesús! Lo que le pido es morir en su Amor”. (Diario íntimo, 3 de enero de 1930)

 

La fe, la nuestra católica y a ella nos referimos como la verdadera, puede ser mayor o menor o, por decirlo de otra forma, puede haber arraigado en nuestro corazón de forma más profunda o menos. Y eso, no podemos negarlo, ha de suponer algo en nuestra vida de creyentes que sabemos que hemos sido creados por Dios, que somos sus hijos en cuanto somos bautizados en el seno de la Iglesia católica y, en fin, estamos a lo que quiera de nosotros o, como se dice con claridad, a su santísima Voluntad.

Eso lo tenemos más o menos claro. Y queremos decir con esto que una cosa es saber que eso es así que, por lo general, lo sabemos y otra, muy distinta, que eso tenga importancia en nuestra vida. Y la Venerable Marta Robin, en unas pocas palabras como las que traemos aquí hoy, muestra que sí, que ella sí que sabe lo que eso significa.

A este respecto, cuando alguien sabe que tiene un hermano como Jesucristo, tiene muy claro lo que eso significa: en primer lugar, que lo reconoce como el Mesías y como Dios hecho hombre y, luego, en segundo lugar, que nadie puede ocupar su corazón (el del creyente, nos referimos) de una mejor forma y más profunda a cómo lo ocupa el hijo de María y, putativo, de José.

Y, entonces, ¿qué ha de significar eso?Leer más... »

La Palabra del domingo – 15 de septiembre de 2019

sam, 2019-09-14 17:17

Lc 15, 1-10

 

“1 Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a él para oírle, 2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: ‘Este acoge a los pecadores y come con ellos’. 3 Entonces les dijo esta parábola. 4 ‘¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las 99 en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra? 5 Y cuando la encuentra, la pone contento sobre sus hombros; 6 y llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: ‘Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido.’ 7 Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por 99 justos que no tengan necesidad de conversión. 8 ‘O, ¿qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra? 9 Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas, y dice: ‘Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido.’ 10 Del mismo modo, os digo, se produce alegría ante los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta’”

  

COMENTARIO

Cristo ha venido a por nosotros, pecadores

 

Ciertamente, cuando el Hijo de Dios se encontró en el tipo de personas que lo perseguían, debió creer que era una fauna humana muy extraña aquella que le había dado su Padre del Cielo para que la entrara en el redil del Todopoderoso. Sin embargo, bien sabía Jesucristo que debía hacer lo que se le había dicho que hiciera y que no era otra que convertir, hacer que amasen de verdad al Creador y, en fin, que se diesen cuenta de que lo que ellos tenían por bueno y mejor ni era tan bueno ni cosa tan mejorada…

Jesucristo predicaba. Eso lo sabemos. También sabemos que, para perseguirlo, debía ser escuchado. Y aquellos que no lo querían nada de nada también acudían cada vez que hacía un alto en su camino y procuraba enseñar a muchos de los corazones duros que allí había. Y lo escuchaban, seguramente, con más atención que otros. Y es que ellos, fariseos o doctores de la ley, creían saber por dónde coger en un renuncio a Aquel que había venido, según el parecer de ellos, a quitarles toda su clientela y eliminar, de paso, los pingües beneficios de su acción… u omisión.

Pues bien. Como decimos, el Hijo de Dios era escuchado, además de por la gente común, pobre, perseguida por lo que fuera (enfermedad, por ejemplo) por otros considerados pecadores. Y así, por ejemplo, en este texto de San Lucas se nos habla que allí había pecadores pero, sobre todo, “publicanos” considerados por muchos como, por decirlo así, pecadores de primera división, de los más en el pecado. Y es que les arrebataba su dinero para dárselo al invasor romano, con ser recaudadores de impuestos como eran…

Pues bien, había también de esos que, directamente, querían acusar a Jesucristo de lo que fuera. Y, por eso, tanto fariseos como escribas, de mente algo estrecha pero de acusación rápida, andaban por aquellos lares porque querían oír pero no escuchar.Leer más... »

J.R.R. Tolkien - Ventana a la Tierra Media – Minotauro: lo que es bueno para uno debe serlo para todos

jeu, 2019-09-12 18:26

  

A uno le da cierta vergüenza escribir sobre esto. Sin embargo, como estoy perplejo por lo ocurrido… pues eso, que lo digo y ya está.

Todo esto es, verdadera y francamente lo digo, incomprensible.

En realidad, lo que molesta es que, queriendo hacer las cosas bien… en fin… pues que no haya manera de que puedan hacerse.

Bueno, pues a la cosa.

Corría, creo recordar (hace tantos meses…) el mes de enero de este año del Señor de 2019 cuando, el que esto escribe, con la mejor intención del mundo (la legal y la de querer difundir la obra de J.R.R. Tolkien) se dirigió a la editorial que, en España, adquirió los derechos para, digamos, explotar lo escrito por nuestro profesor y obtener, como es su derecho, los mayores beneficios posibles.

Eso es propio, por decirlo así, del mundo económico, del negocio. Y, hasta ahí, nada que objetar.

Bien sabemos, por otra parte, que cuanto mayor sea el conocimiento que se tenga de un autor, mayor es la posibilidad real de que se adquieran las obras que el mismo haya escrito. Y esto también es lógico y normal. No puedo decir que el que esto escribe sea poco perseverante. Es más, pesado lo soy un rato cuando creo que debo perseguir determinado fin. Y tal es el caso de la obra del profesor de Oxford.

Con esto quiero decir que no han sido varios los medios a través de los cuales me he dirigido a la editorial susodicha (cuyo nombre no voy a decir porque, al parecer, no quiere que se diga nada de la obra que vende y promociona). Es decir, que no me he limitado a enviar un correo electrónico como se me sugirió a través de las redes sociales. Y eso hice. Y lo hice varias veces.

Al parecer (y eso lo entiendo) hay quien no tiene la más mínima intención, siquiera, de responder con cierta educación a quien le pregunta o le pide algo. Y eso es bastante triste. A lo mejor es que están muy ocupados y no hay nadie que, a lo largo de los meses transcurridos desde entonces, haya podido decir, por ejemplo:

1. Señor, no puede usted utilizar lo publicado por nuestra editorial porque tenemos los derechos adquiridos.

2. Señor, puede usted utilizar lo publicado por nuestra editorial mencionando la misma cada vez que haya uso de lo publicado por nosotros.

Como podemos ver, no es nada difícil responder de una forma o de otra pero, al menos, responder. Pero, al parecer, y eso lo comprendo, el que esto escribe es persona de poca importancia y tampoco van a molestarse en decir nada porque, al fin y al cabo, “habiendo días enteros para qué vamos a hablar con medios días…”

Todo esto me ha producido, por decirlo de forma fácil de entender, un malestar que cualquiera puede comprender. Y es que no espera, al menos, en fin, algo, un algo, alguna palabra o, en fin, una simple respuesta.

Al parecer, no vale la pena que haya quien quiere hacer las cosas legalmente y no proceder, por ejemplo, a publicar citas sin ton ni son sin decir de dónde vienen aunque todo el mundo sepa de dónde vienen. No. Aquí, según decimos, no vale querer hacer las cosas bien. Y eso tiene consecuencias tales como que llevo desde entonces escribiendo sobre la obra de un autor como J.R.R. Tolkien sin poder citar muchas cosas que podrían citarse. En fin…

De todas formas, es más que posible que si hay alguien de la editorial a la que nos referimos que lea esto o que le digan lo que aquí se ha puesto, que monte en cólera y no quiera, siquiera, responder a lo preguntado hace tantos meses. De todas formas, los libros que ha publicado la misma los he comprado en bastante número sin importarme, para nada, este absurdo desdén y olvido.

¡Ah!, que eso es lo que ha pasado. Entonces, el que esto escribe no pierde nada por decir las cosas como son y tratar, al menos tratar, de hacer ver que hay ciertos comportamientos que son, simplemente, incomprensibles.

Por cierto. Hay, de todas formas, un escritor que mediante correo electrónico me dijo que la citada editorial estuvo seis meses sin decirle nada de nada sobre el libro que le habría presentado y que otra editorial supo entender el valor de su obra. Y ya comprenderán ustedes que no diga a quién me refiero aunque él, seguramente, si lee esto, se habrá sentido identificado…

Y, claro, tal forma de comportarse creemos no es fácil de entender. Vamos, digo yo, si ustedes me entienden, como diría Sam.

 

    

 Eleuterio Fernández GuzmánErkenbrand de Edhellond  

 

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Hay mundos que, sin duda alguna, nos llevan más lejos del que vivimos, nos movemos y existimos.

………………………….
Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

Un amigo de Lolo – Lolo “Libro a libro” - Contra sí mismo, el hombre

mar, 2019-09-10 17:31

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

Un amigo de Lolo – Lolo “Libro a libro” - Contra sí mismo, el hombre

 

“El hombre se revuelve y patea la nobleza, la verdad y la justicia, reitera su delito y remacha los clavos de la Suma Inocencia, pero el martirio latente repercute sobre el resto del mundo en forma de gracia inacabable. “ (El sillón de ruedas, p. 106)

  

Esto que nos dice el Beato Manuel Lozano Garrido no podemos decir que nos sea extraño. Es decir, que estas palabras están más que bien dichas y dan, exactamente, en el centro de nuestra diana de iniquidad, de pecado.

Nosotros sabemos que el Creador hizo lo mejor cuando todo lo creó. Y cuando decimos “todo” incluimos en tal todo al ser humano, imagen y semejanza suya. Pero también sabemos lo que pasó cuando el mismo que había sido creado del barro quiso ser igual que Dios. Y sí, aunque podamos entender que cayeron en la trampa del Maligno, lo bien cierto es que querer, querían y más querían ser, Adán y Eva, mucho mejor de lo que eran…

Ciertamente, aquello fue un error tan grave que hoy día seguimos pagando aquel Pecado Original y siempre será pagado por los hijos de Dios al nacer. Y, por eso, lo que el Beato de Pinares (Jaén, España) son tan bien venidas porque nos ponen la verdad de las cosas del espíritu en el lugar exacto donde están: a veces lejos, muy lejos de lo que nos conviene.

Pero, por otra parte, nosotros sabemos de la bondad de Dios con nosotros, con aquellos otros nosotros y con nosotros mismos. Y conocemos muy bien las veces que nos ha perdonado y que nos perdona.Leer más... »

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