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Mes del Santo Rosario

Imagen de Silvia

batalla de lepanto

 

Corría el año 1571. Los cristianos se veían fuertemente asolados por el Islam, España, Venecia y Génova, mandados por Don Juan de Asturia, sobre la flota Otomana a cargo de Alí-Bajá. Un 7 de octubre, el cielo dio la victoria a los cristianos, por intercesión de la Virgen María, Madre de Dios y Auxilio de los Cristianos.

Desde entonces, esta fecha es recordada en muchas partes del mundo cristiano, como la «Victoria del Rosario». Fue el Papa San Pío V quien instituyó la fiesta, justamente para conmemorar la victoria que reportó aquella batalla.

 

rosario
 

El rezo del Santo Rosario tiene como antecedente en el año 800 la sombra de los monasterios, como Salterio de los laicos.

 

Dado que los monjes rezaban los salmos (150), a los laicos, los cuales en su mayoría no sabían leer, se les enseñó a rezar 150 Padres Nuestros.

Al pasar el tiempo, se formaron otros tres salterios con 150 Aves Marías, 150 alabanzas en honor de Jesús y 150 alabanzas en honor de María.

 

santo domingo sabio

 

La Santa Iglesia recibió el Rosario en su forma actual en el año 1214 de una forma milagrosa: cuando la Virgen se apareciera a Santo Domingo y se lo entregara como un arma poderosa para la conversión de los herejes y otros pecadores de esos tiempos.

Desde entonces su devoción se propagó rápidamente alrededor del mundo con increíbles y milagrosos resultados.

En el año 1365 se hizo una combinación de los cuatro salterios, dividiendo las 150 Aves Marías en 15 decenas y poniendo un Padre nuestro al inicio de cada una de ellas.

En 1500 se estableció, para cada decena, la meditación de un hecho de la vida de Jesús o María, y así surgió el actual Rosario de quince misterios.

 

«Recen, pequeñitos, el Santo Rosario». Así canta el pueblo a voz en cuello, poco después de las apariciones en Fátima, tras la noticia de 1917.

«El Rosario es mi oración predilecta. ¡Plegaria maravillosa!». Dijo Juan Pablo II el 29 de octubre de 1978

En octubre de 2002 el Siervo de Dios Juan Pablo II presenta su encíclica Rosarium Virginis Mariae

 

corona de rosas

La palabra Rosario significa 'Corona de Rosas'.

La Virgen María ha revelado a muchas personas que cada vez que rezan un Ave María le entregan una rosa y por cada Rosario completo le entregan una corona de rosas.

La rosa es la reina de las flores, así que el Rosario es la rosa de todas las devociones y por lo tanto es la más importante.

El Santo Rosario es considerado como la oración perfecta porque junto con el está aunada la majestuosa historia de nuestra salvación.

Con el rosario de hecho, meditamos los misterios de gozo, de luz, de dolor y de gloria de Jesús y María.

Es una oración simple, humilde como María. Es una oración que podemos hacer con ella, la Madre de Dios.

Con el Ave María la invitamos a que rece por nosotros. La Virgen siempre nos otorga lo que pedimos.

Ella une su oración a la nuestra. Por lo tanto, ésta es más poderosa, porque María recibe lo que ella pide, Jesús nada le niega a su madre.

En cada una de sus apariciones, nos invita a rezar el Rosario como un arma poderosa en contra del maligno, para traernos la verdadera paz.

El Rosario está compuesto de dos elementos: oración mental y oración verbal.

En el Santo Rosario la oración mental no es otra cosa que la meditación sobre los principales misterios o hechos de la vida, muerte y gloria de Jesucristo y de su Santísima Madre.

La oración verbal consiste en recitar quince decenas (Rosario completo) o cinco decenas del Ave María, cada decena encabezada por un Padre Nuestro, mientras meditamos sobre los misterios del Rosario.

León XII decía: «Este modo de rezar exige una atención especialísima por parte del hombre, pues no sólo requiere que procure dirigir su espíritu hacia Dios, sino que se profundice en la meditación de lo que contempla, de suerte que saque de ella normas de buen vivir y alimento de piedad».

 

Virgen del rosario

 

Las Quince Promesas de la Virgen María a quienes recen el Rosario al beato Alan de la Roche

1. Aquellos que recen con enorme fe el Rosario recibirán gracias especiales.

2. Prometo mi protección y las gracias más grandes a aquellos que recen el Rosario.

3. El Rosario es una arma poderosa para no ir al infierno: destruye los vicios, disminuye los pecados y nos defiende de las herejías.

4. Se otorgará la virtud y las buenas obras abundarán, se otorgará la piedad de Dios para las almas, rescatará a los corazones de la gente de su amor terrenal y vanidades, y los elevará en su deseo por las cosas eternas. Las mismas almas se santificarán por este medio.

5. El alma que se encomiende a mí en el Rosario no perecerá.

6. Quien rece el Rosario devotamente, y lleve los misterios como testimonio de vida no conocerá la desdicha. Dios no lo castigará en su justicia, no tendrá una muerte violenta, y si es justo, permanecerá en la gracia de Dios, y tendrá la recompensa de la vida eterna.

7. Aquel que sea verdadero devoto del Rosario no perecerá sin los Sagrados Sacramentos.

8. Aquellos que recen con mucha fe el Santo Rosario en vida y en la hora de su muerte encontrarán la luz de Dios y la plenitud de su gracia, en la hora de la muerte participarán en el paraíso por los méritos de los Santos.

9. Libraré del purgatorio a quienes recen el Rosario devotamente.

10. Los niños devotos al Rosario merecerán un alto grado de Gloria en el cielo.

11. Obtendrán todo lo que me pidan mediante el Rosario.

12. Aquellos que propaguen mi Rosario serán asistidos por mí en sus necesidades.

13. Mi hijo me ha concedido que todo aquel que se encomiende a mí al rezar el Rosario tendrá como intercesores a toda la corte celestial en vida y a la hora de la muerte.

14. Son mis niños aquellos que recitan el Rosario, y hermanos y hermanas de mi único hijo, Jesús Cristo.

15. La devoción a mi Rosario es una gran señal de profecía.

bendiciones del Rosario

Bendiciones del Rosario

1. Los pecadores obtienen el perdón.

2. Las almas sedientas se sacian.

3. Los que están atados ven sus lazos desechos.

4. Los que lloran hallan alegría.

5. Los que son tentados hallan tranquilidad

6. Los pobres son socorridos.

7. Los religiosos son reformados.

8. Los ignorantes son instruidos.

9. Los vivos triunfan sobre la vanidad.

10. Los muertos alcanzan la misericordia por vía de sufragios.

 

Las virtudes y los misterios del Rosario

misterios gozosos

Misterios Gozosos

1- La Anunciación a Nuestra Señora. La humildad.

2- La Visitación a Sta. Isabel. La Caridad.

3- El Nacimiento de Nuestro Señor. El desapego a lo material.

4- La Presentación del Niño. El ofrecimiento de nuestro ser al Padre.

5- El niño perdido y hayado en el Templo. Hacer la voluntad de Dios sobre todas las cosas.

 

 

 

misterios luminosos

 

Misterios Luminosos

1-El Bautizo de Jesús. La filiación con Dios.

2-Las bodas de Caná. Saber esperar en Dios.

3-El anuncio del Reino de Dios. El llamado a Evangelizar.

4-La transfiguració de Jesús. La contemplación.

5-La institución de la Eucaristía. El donación.

 

 

 

 

misterios dolorosos

 

Misterios Dolorosos

1- La Oración en el Huerto. La Opción al sacrificio.

2- La Flagelación del Señor. El dominio corporal o templanza.

3- La Coronación de Espinas. Pureza de pensamiento e intensión.

4- Jesús cargado con la Cruz. La Paciencia y Fortaleza.

5- La Muerte de Nuestro Señor. La aceptación de la Voluntad Divina.

 

 

 

misterios gloriosos

 

Misterios Gloriosos

1- La Resurrección de Jesús. La Fe.

2- La Ascensión del Señor. La Caridad.

3- La venida del Espíritu Santo. El Amor Divino.

4- La Asunción de María Santísima. La Esperanza.

5- La Coronación de Ntra. Señora. La intercesión de Nuestra Madre.

 

 

Oraciones del Rosario

 

rosario

 

1. La Señal de la Cruz

En el nombre del Padre, + y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

2. El Credo
Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del Cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato; fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está a la diestra de Dios Padre; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia Católica, la Comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y la vida eterna. Amén.

Acto de contrición

 

Pésame Dios mío y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa porque pecando ofendí un Dios tan bueno y tan grande como vos; antes querría haber muerto que haberle ofendido, y propongo firmemente ayudado por tu divina gracia, no pecar más y evitar las ocasiones próximas de pecado. Amén

 

 

3. Misterio

Se medita el misterio que toca.

 

4. El Padre Nuestro
Padre Nuestro, que estás en el cielo. Santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

 

5. Ave María

Dios te salve, María. Llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

6. Gloria
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

María Madre de gracia, Madre de Misericordia, en la vida y en la muerte amparanos gran Señora.

 

7. Jaculatorias de desagravio

Oh! Jesús, perdona nuestras culpas, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, socorre especialmente a las más necesitadas de tu Misericordia Divina. Amén.

Dios mío, yo creo, adoro, espero y Te amo; te pido perdón por los que no creen, que no adoran, que no esperan y que no Te aman. Amén

 

8. Ave Marías especiales
Dios te salve María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen purísima antes del parto, en tus manos encomendamos nuestra Fe para que la ilumines. Danos humildad y pureza en nuestros pensamientos.  Llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
 
Dios te salve María Santísima. Madre de Dios Hijo, Virgen purísima en el parto, en tus manos encomendamos nuestra Esperanza para que la alientes. Danos humildad y pureza en nuestras palabras.  Llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
 
Dios te salve María Santísima. Esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen purísima después del parto, en tus manod encomendamos nuestra caridad para que la inflames. Danos humildad y pureza en nuestras acciones.  Llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
 

9. Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti clamamos los desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra: vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos. Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Luego de cada decena puede recitarse la siguiente oración como lo indicara la Santísima Virgen María en Fátima:
"Oh mi Jesús, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al cielo, especialmente las más necesitadas de tu misericordia".

 

el papa rezando el rosario

 

 

 

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