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Mera defensa de la fe - Eleuterio Fernández Guzmán

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b2evolution 2021-06-23T19:19:25Z
Actualizado: hace 2 horas 12 mins

Un amigo de Lolo – "Lolo, libro a libro" - Cristo Médico – 6

Lun, 2021-06-21 17:02

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

Con la ayuda de Dios vamos a dar cabida en este blog y, en concreto, en el lugar donde le corresponde que no es otro que el que se refiere al #beatoLolo, lo mismo que hicimos en lo referido a Lolo, periodista, a lo refiere el capítulo de su “Mesa redonda con Dios” de título “El Médico”. 

Y no, no se trata de que en sus ratos libres Lolo fuera médico sino que el susodicho capítulo viene referido a Jesucristo como Médico, donde el alma tanto va a tener que ver. 

Con la ayuda de Dios estamos dando cabida en este blog y, en concreto, en el lugar donde le corresponde que no es otro que el que se refiere al Beato Manuel Lozano Garrido, lo mismo que hicimos en lo referido a Lolo, periodista, a lo que refiere el capítulo de su “Mesa redonda con Dios” de título “El Médico”. 

Y no, no se trata de que en sus ratos libres Lolo fuera médico sino que el susodicho capítulo viene referido a Jesucristo como Médico, donde el alma tanto va a tener que ver.

 

Cristo Médico–6

 

“Mi lema pienso que sea siempre el de un inmenso respeto a la vida, a la sagrada vida que has creado.” (Mesa redonda con Dios. p. 78)

 

Como podemos ver fácilmente, este texto de lo que corresponde al capítulo de título “El Médico” no es muy extenso. Sin embargo, es bien cierto que dice mucho y más que mucho y todo lo que dice debía ser tenido muy en cuenta por todo ser humano aunque bien sabemos que no siempre es así. 

En realidad, esto que nos dice el Beato de Linares (Jaén, España) es algo más que un consejo pues creemos que es una exhortación de parte de Dios

Digamos, para empezar, que un “lema” es algo que, por decirlo así, lleva alguien por bandera y que, por tanto, lo tiene en cuenta en lo que a su vida se refiere. Lo mismo podríamos decir de un grupo o, en general, de una nación. Pero aquí bien que se refiere Lolo a una persona, a sí mismo y a nosotros mismos. 

Pues bien, el lema al que ser refiere Lozano Garrido es bien claro y no debería necesitar de demasiada explicación aunque, por desgracia, sí la requiera. 

Ya lo decimos: hay que tener en cuenta la vida humana. 

Así dicho pareciera que esto carece de importancia pues cualquiera sabe que sí, que la vida humana, por ser cosa de nuestra especie, hay que tenerla en cuenta. Pero algo nos dice que no siempre es así cuando alguien como Lolo se ve en la necesidad de hacer hincapié en una tal realidad. 

Por otra parte, no quiere Lolo que tal lema sea algo, así, como pasajero, como una moda, como una pose, como algo a lo que se le dedica atención según y cómo. No. él lo dice con toda claridad: “que sea siempre”. Y es que siendo eso, siempre, se convierte en un motor de vida que sólo puede ser bueno y mejor. 

Una cosa, pues: respeto a la vida.Leer más... »

Serie tradición y conservadurismo – Negar el Mal es de necios

Dom, 2021-06-20 17:37

 Nos hacemos conservadores a medida que envejecemos, eso es cierto. Pero no nos volvemos conservadores porque hayamos descubierto tantas cosas nuevas que  eran espurias. Nos volvemos conservadores porque hemos descubierto tantas cosas viejas que eran genuinas.

G.K. Chesterton

Hay un dicho muy conocido que informa de lo que puede pasar cuando no atendemos a lo obvio: “No hay más ciego que el que no quiere ver”. Y así estamos en el mundo… con mucho ciego que no quiere ver porque no le interesa o porque es incapaz de ver lo que pasa.

Sabemos que muchas veces utilizó Jesucristo, Hijo de Dios y Dios mismo hecho hombre, una expresión que dice algo así como que “quien quiera ver, que vea” porque, en efecto, la cosa está más del lado del querer que de la imposibilidad citada arriba como instrumento propio del avestruz ese que esconde la cabeza en la tierra cuando ve venir el peligro…

Ciertamente, el dicho que hemos puesto arriba nos dice que, en efecto, si alguien es ciego, lógicamente, no puede ver nada. Sin embargo, aquella persona que se empeña, pudiendo ver lo que pasa, en no verlo… en fin, que es como para darle de comer aparte y decirle que se lo haga ver.

Eso, hacérselo ver, es lo que recomendamos a todos aquellos que sostienen que el Mal no es más que una posición que podemos tener pero que, en realidad, con ser subjetiva la apreciación de este… bueno, pues que se puede plantear la duda de si existe o no.

Es verdad que eso se suele decir para cubrirse las espaldas cuando se ha hecho una maldad y se pretende disimular. Y eso, a ojos del mundo, es posible que cuele y se tenga por buena cosa pero, como sabemos, Dios todo lo ve y por mucho que se trate de mirar para otro lado… en fin, que si la hemos hecho la acabaremos pagando cuando llegue el momento porque el Tribunal de Dios trabaja todos los segundos que tienen cada uno de los 365 días del año e, incluso, cuando es bisiesto y añadimos un día al mes más corto del año, a saber, febrero. Pues sí, también ese día, segundo tras segundo, el Tribunal de Dios tiene su sala abierta…

Partimos, pues, de la creencia y total seguridad de que el Mal existe y que, por tanto, hay que combatirlo con el Bien que es su natural antagonista y quien le puede poner las peras al cuarto, como diría aquel. Y, claro, sostenemos que muestra una necedad digna de otra causa, quien como aportación al discurso diario de las realidades hace la que dice que no, que el Mal no existe y, claro, ni Satanás ni sus diablos y, claro, tampoco el pecado que es donde, en el fondo, se quiere fijar la atención.

Nosotros sostenemos que el Mal existe por esto que sigue:Leer más... »

La Palabra para el Domingo - 20 de junio de 2021

Sáb, 2021-06-19 04:18

Como es obvio, hoy no es domingo 20 sino sábado, 19 de junio de 2021. Esto lo decimos porque hemos publicado hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana, el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del domingo siguiente.

También lamento no haberme dado cuenta de que publicando este comentario a determinada hora de España aún es viernes en la América hispana. Por eso, y por cumplir con el horario y que las cosas sean razonables, es publicado este comentario ahora, a esta hora en España cuando ya es sábado en América. Y a lo mejor es posible que haya quien piense que decir esto no hace falta pero con franqueza digo que creo es necesario y más que necesario.

 

Mc 4, 35-40

 

“35 Este día, al atardecer, les dice: ‘Pasemos a la otra orilla.’ 36 Despiden a la gente y le llevan en la barca, como estaba; e iban otras barcas con él. 37 En esto, se levantó una fuerte borrasca y las olas irrumpían en la barca, de suerte que ya se anegaba la barca.       38 El estaba en popa, durmiendo sobre un cabezal. Le despiertan y le dicen: ‘Maestro, ¿no te importa que perezcamos?’ 39 El, habiéndose  despertado, increpó al viento y dijo al mar: ‘¡Calla, enmudece!’ El viento se calmó y sobrevino  una gran bonanza. 40    Y les dijo: ‘¿Por qué estáis con tanto miedo? ¿Cómo no tenéis fe?’”.

  

 

COMENTARIO

Tener verdadera fe y confianza en Dios

 

Muy conocido es el hecho de que el Evangelio de Marcos es dado a la narración de milagros y otros hechos extraordinarios que, también y por otra parte, son de difícil aceptación para las almas dadas al apego al mundo. En este caso, también vemos como Jesús, a pesar de la falta de fe que parece atenazar a sus discípulos se ve en la obligación de actuar, presto, dominando la naturaleza que se muestra, así, sumisa a sus órdenes, como si no fuera Él quien creó, en la persona de Dios, a esa misma naturaleza… 

Sin embargo, lo más importante no es el hecho mismo del dominio de las aguas pues también se ha dicho  que el lago donde se produce este hecho es dado a repentinos cambios de viento que pasan, de repente, de forma natural. Esto se dice, seguramente, para quitar importancia a este hecho milagroso. Y digo que esto no es lo más importante ya que, como casi siempre hace Jesús, sus hechos trascienden, es decir, lo que significan va más allá de lo que aparentan, de lo que la realidad misma muestra a los ojos de los que miran. 

Aquí, pues, no es lo importante el movimiento de las aguas que el movimiento del corazón que duda, que tiene miedo ante la adversidad, que se deja dominar por lo mundano que le rodea, por lo que sólo ven sus ojos. 

Este texto que nos ofrece Marcos encierra una verdad evidente: ante lo incierto, ante las desviaciones que pueden producirse en nuestra vida por las acechanzas del Maligno, en todas sus formas, ¿cómo  reaccionamos? 

Muchas veces la fe se sustenta por el sutil hilo de nuestro mismo existir, es decir, está directamente relacionada con nuestro acaecer, y eso, querámoslo o no, es bastante triste.

Estos discípulos que acompañan en la barca a Jesús que, tranquilo, duerme, seguro de su poder, siendo Él mismo Dios, mientras que aquellos se atribulan por la tormenta que hace temblar el suelo que los acoge, el agua embravecida, que los impele al horror, les lleva al mismo pánico, al miedo como dice el texto, y a preguntarse si es que a Jesús no le importaba esa situación difícil por la que pasaban, que tan plácidamente dormía… 

Puede más lo real que lo espiritual. En caso de que su fe hubiera ido pareja a su mundanidad, nada habrían temido, en la seguridad de que su Maestro, el Maestro, surgiría de ese descanso para, súbitamente, controlar aquella mala realidad. Sin embargo, han de dudar, de aquí la pregunta de Jesús; ¿Por qué estáis con tanto miedo? 

Antes de dar solución a esto, volvamos al texto en el que se descubre no poca alusión a nuestra vida

En nuestra vida, tan ocupada a veces, nos vemos acechados, de formas muy diversas, por el Maligno, y una fuerte borrasca atenaza nuestro corazón, pudiendo hacer, esto, que poco a poco, ese lugar de donde nace lo bueno y lo malo, ese corazón tan humano, llega a llenarse con el agua sucia del pecado (sea, o sean, el que, los que, sea o sean). Ante esto podemos acudir a la invocación a Dios, hacer uso de ese recurso que es la oración para pedir ayuda, auxilio, en esa necesidad que nos puede avocar al desastre espiritual. Hemos de estar seguros de que el Padre siempre acudirá para darnos su mano amorosa, para salvarnos en esa difícil situación. Ante esto no podemos responder con un apego tal a la tierra que nos haga huir de la fe, de ese creer sin haber visto, que tanto bien nos hace tanto a los espíritus creyentes como puede hacer a los que no creen (por desconocimiento o por voluntad propia). Eso supone tener un conocimiento equivocado del potencial que Dios nos da en nuestra particular creación, es desperdiciar unas posibilidades que se van, irremisiblemente, a perder. 

Si, por tanto, acudimos a la fe, invocamos, pedimos, demandamos, seguro que seremos escuchados, que seremos respondidos y alcanzaremos el corazón de Dios del que sólo sale lo bueno, lo misericordioso, el perdón. 

Así, podrían haber actuado aquellos incipientes pescadores de hombres, pero no lo hicieron y se vieron abocados a acudir, in extremis, a la bondad de Jesús que, como no podía ser de otra forma, acude, presto, en su auxilio, pero planteándoles la terrible pregunta: ¿Cómo no tenéis fe? En esta inquisición, dirigida directamente a su corazón, trata de hacerles comprender lo que debían hacer: confiar, creer, amar, como él amaba, pues confiaba en Dios, creía en su misión y amaba siempre. 

Ahora, preguntémonos nosotros que haríamos en ese caso…

 

PRECES 

Por todos aquellos que no confían en Dios. 

Roguemos al Señor. 

Por todos aquellos que no confían en el poder total de Dios. 

Roguemos al Señor.

ORACIÓN

 

Padre Dios; ayúdanos a confiar en el Padre, a llamarlo y a buscarlo. 

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

 

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

   

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos. 

Panecillo de hoy: 

Palabra de Dios; la Palabra 

Para leer Fe y Obras.

 

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.  

Una ventana a la Tierra Media – Versos, a su modo, para un genio

Mié, 2021-06-16 17:19

 

Es cierto y verdad que esto    por mucho que lo digamos, 

y pensemos y escribamos       y queramos ser más que francos, 

estamos más que seguros      que cortos siempre quedamos. 

Hagamos, de todas formas,    un esfuerzo bien supremo,

midamos, pues, su luz,          en nosotros, lo dejado.

 

Cuando uno mira de cerca      aventuras denodadas, 

batallas de sangre cierta,       entregas de amigos y damas,

y sabe que los valores,           los mejores que allí existen,

defiéndense con la vida,         con la hacienda y con el alma, 

sabe, a ciencia cierta,             con seguridad no exagerada, 

que es en la Tierra Media,       donde se encuentra su espada, 

pues no hay lugar conocido,   ni inventado ni siquiera imaginado 

que sostener sea capaz,         con seguridad y sin exagerarlo 

todo bien que vence a mal      más allá de lo avistado.

 

Es cierto más que nada,           y nos gusta por eso citarlo, 

que nuestro Maestro,               el de Oxford y otros lares, 

ha sabido elaborar,                  y decimos subcreado, 

una tierra do vivir                    no es labor de cobardes,

un lugar, un ser,                     una historia sin alarde

donde vence quien sabe,        quien su alma pone en ello 

y no se deja amedrentar,        quien tiene en su haber un querer, 

entre sus cejas un sino,          algo así como saber 

que allí tiene su destino,        y en cumplirlo no hay desmayo, 

obligación que sea otra          o un pensamiento a desmano.

 

Tierra Media dibujada             por las palabras bien ciertas, 

por sílabas acertadas             y con los acentos seguros, 

donde el Hobbit dignifica        todo el ser de una raza, 

donde el Elfo nunca muere     si no es bajo cierta amenaza 

o bien pueda la tristeza          encogerle corazón y alma, 

donde el hombre,                  criatura limitada,                  

tiene el don de Ilúvatar          que los Elfos envidiaban.

 

¿Puede acaso la muerte         ser objeto de alabanza? 

Decimos que hay algunos,      poderosos en saberes, 

centenarios en sus vidas,       guías de otros vivientes,

que sobre tal realidad             muchas horas pensaran 

llegando a la conclusión,        y más que mucho meditada, 

que ver morir a los amigos     por no ser razas de Cuivienen, 

es cosa de pensar                  y no muy buena ganancia.

Genio donde los haya,            escritor de horas largas, 

definidor de los límites,          de lo fantástico dueño, 

camino para llegar                 hasta un mundo no pequeño, 

subcreador que quiso,            por encima de otras cosas, 

certificar por su mano,           dejar para siempre bien claro, 

que el Bien ha de vencer,       que lo malo hay que quemarlo, 

que todo lo bueno es bueno   y lo malo, siempre malo.

 

Maestro de los maestros         escribidor de mundos nuevos, 

subcreador sin medida,          sugeridor de fantasías, 

nos has llevado al mundo,      uno, mejor, recreado, 

y agradecidos lo alabamos     y admirados nos gozamos.

Tu dirías que Amén,               y nosotros rubricamos.

 

Gracias, dadas, siempre van a ser pocas pues muchas son las sugerencias que el corazón contiene, libre de desilusiones y repleto de lo mejor del mundo subcreado. Y gracias, siempre, merecidas, y pro eso las damos.

 

 

Eleuterio Fernández Guzmán- Erkenbrand de Edhellond

Un amigo de Lolo – "Lolo, libro a libro"- Cristo Médico – 5

Lun, 2021-06-14 17:44

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

Con la ayuda de Dios vamos a dar cabida en este blog y, en concreto, en el lugar donde le corresponde que no es otro que el que se refiere al #beatoLolo, lo mismo que hicimos en lo referido a Lolo, periodista, a lo refiere el capítulo de su “Mesa redonda con Dios” de título “El Médico”. 

Y no, no se trata de que en sus ratos libres Lolo fuera médico sino que el susodicho capítulo viene referido a Jesucristo como Médico, donde el alma tanto va a tener que ver. 

Cristo Médico – 5

 

“Que yo cuide a los que sufren como si hubiera sido tu médico de cabecera en el Calvario. Sólo deseo verte siempre al fondo del eclipse de los hombres, palpitante y glorioso también en las lágrimas, que son la custodia del dolor, el Octavo Sacramento. Cuanto más trágica sea una crisis o más acerada la pobreza, más veneración quiero sentir por tu agonía o tu humildad. Que mis manos recen también punzando un absceso o manejando el recetario.” (Mesa redonda con Dios, p. 78)

 

Dice Lolo que las lágrimas son el “Octavo Sacramento” y lo dice, seguramente, porque sabe que son algo sagrado cuando se vierten por algo sagrado como, por ejemplo, es el dolor o es el sufrimiento entendidos en su más amplio sentido espiritual. Y, como tal Sacramento, lo instituyó Cristo en el Calvario, allí donde las vertió y, con las mismas, nos ganó la vida eterna y la salvación.

El médico, llamado antes, “de cabecera”, es quien aconseja en los malos momentos físicos y, en este caso, del alma, los espirituales. Y Cristo está ahí para aconsejarnos las curas que debemos aplicar a nuestros dolores del cuerpo y del alma. Y ser médico, el Médico por excelencia, es querer serlo en los momentos más difíciles. Entonces, en esos momentos, viene muy bien que alguien como es el Hijo de Dios ponga su corazón en el nuestro y, permaneciendo en el mismo, siembre consuelo, otorgue lucidez ente el sufrimiento, esperanza ante la noche.Leer más... »

Serie tradición y conservadurismo – Mirar para otro lado

Dom, 2021-06-13 17:06

 Nos hacemos conservadores a medida que envejecemos, eso es cierto. Pero no nos volvemos conservadores porque hayamos descubierto tantas cosas nuevas que  eran espurias. Nos volvemos conservadores porque hemos descubierto tantas cosas viejas que eran genuinas.

G.K. Chesterton

Cuando Dios creó al hombre estamos más que seguros que sabía qué iba a ser de su vida. Y esto lo decimos por lo que sigue. 

El escritor inglés C.S. Lewis, en su libro Mero cristianismo y en un momento determinado dice algo que tiene mucho de interesante. El caso es que sostiene (diciendo, además, que lo que dice no está en la Biblia y que se puede seguir siendo buen cristiano si no se está de acuerdo con eso que sostiene el autor de Las Cartas del Diablo a su sobrino) que Dios está, por así decirlo, en una línea temporal por encima de la del ser humano y que en ella se puede trasladar de un momento a otro de la historia de la humanidad siendo, sin embargo, para Él siempre su presente aunque, claro, para el hombre es el tiempo en el que vive en que está y no puede optar por saber su futuro cuando Dios, en efecto, lo sabe. Y el que esto escribe, católico de bautismo, acepta tal teoría que, además, explica muchas cosas de las que habla la Sagrada Escritura. 

Pues bien, como hemos dicho arriba, Dios sabía qué iba a ser del hombre, de su devenir, de las circunstancias por las que iba a pasar. No obstante, no quiso, digamos, manipular su futuro sino que le dio libertad, don del Todopoderoso, para que hiciera, simplemente, lo que quisiera. Y eso fue lo que hicieron nuestros Primeros Padres con los resultados más que conocidos por todos. 

Muchas veces tuvo que intervenir Dios en el devenir del ser humano. Y es que el mismo ha mostrado siempre tendencia a hacer de su capa un sayo y, en fin, a caer muchas veces en el abismo del que tanto habla el salmista haciendo eso, además, con plena delectación y gozo… 

Han ido pasando los siglos desde, por ejemplo, la venida al mundo por primera vez del Hijo de Dios y no podemos decir que la cosa haya ido a mejor, sobre todo, a partir de finales del siglo XVIII donde pasó lo que pasó que es el origen preciso y exacto de todo lo que pasa hoy día, algunos siglos después de que a algunos le pareciera bien eso de cortar cabezas en nombre de no sé qué luz humana… 

Tenemos, por un lado, el don de la libertad llevado al extremo y, por otro, el hacer uso de este, de tal forma extrema, con el resultado al que hemos llegado hoy día entre lo que podemos destacar: 

1. La falta de fe y su extralimitación,

2. El abandono de Dios,

3. El nihilismo rampante,

4. Rechazo de los principios religiosos,

5. La implantación del escepticismo,

6. Negación de todo lo superior,

7. Negación de todo dogma,

8. Destrucción de valores que se consideran caducos,

9. Sustitución de la voluntad de aceptación por la de poder,

y 10, imposición de una realidad alejada de lo espiritual. 

Vemos, por tanto, que el uso de la libertad de una forma tan equivocada ha acabado suponiendo un daño a la humanidad misma que ha gozado, desde siempre, de poder decidir sobre el Bien, al que debería acercarse, y sobre el Mal, a quien debía rechazar pero que, como vemos, ha sido quien ha acabado (por ahora) saliendo vencedor de esta simpar batalla. 

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La Palabra para el Domingo - de 13 de junio 2021

Sáb, 2021-06-12 03:05

Como es obvio, hoy no es domingo 13 sino sábado, 12 de junio de 2021. Esto lo decimos porque hemos publicado hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana, el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del domingo siguiente.

También lamento no haberme dado cuenta de que publicando este comentario a determinada hora de España aún es viernes en la América hispana. Por eso, y por cumplir con el horario y que las cosas sean razonables, es publicado este comentario ahora, a esta hora en España cuando ya es sábado en América. Y a lo mejor es posible que haya quien piense que decir esto no hace falta pero con franqueza digo que creo es necesario y más que necesario.

  

Mc 4, 26-34

 

“26 También decía: ‘El Reino de Dios es como un hombre que echa el grano en la tierra; 27  duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece, sin que él sepa cómo. 28 La tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga, después trigo abundante en la espiga. 29 Y cuando el fruto lo admite, en seguida se le mete la hoz, porque ha llegado la siega.’ 30 Decía también: ‘¿Con qué compararemos el Reino de Dios o con qué parábola lo expondremos? 31   Es como un grano de mostaza que, cuando se siembra en la tierra, es más pequeña que cualquier semilla que se siembra en la tierra; 32 pero una vez sembrada, crece y se hace mayor que todas las hortalizas y echa ramas tan grandes que las aves del cielo anidan a su sombra.’ 33 Y les anunciaba la Palabra con muchas parábolas como éstas, según podían entenderle;  34 no les hablaba sin parábolas; pero a sus propios discípulos se lo explicaba todo en privado.”

       

COMENTARIO

La semilla de la fe

 

La instrucción de Jesús es sencilla. Utiliza ejemplos de la vida ordinaria. Sabe que sus interlocutores no son sabios sino gente sencilla. No tienen conocimientos de la Palabra de Dios excesivos sino los comunes que pudiera tener cualquiera. Necesitan que se les diga todo de forma que pueda ser entendido. 

El Hijo de Dios conoce el corazón de los hombres. Por eso cuando habla lo hace de forma inteligente y se adapta a la capacidad de cada cual. Por eso habla como habla. No lo hace porque crean que aquellos que le escuchan no sean capaces de entenderle. Él, Maestro entre los sabios, enseña con autoridad que se basa en conocer  y reconocer cómo debe hablar. Pero a sus discípulos, a los que van con Él, a sus Apóstoles, todo aquello que explica en parábolas, les explica de forma más profunda. Ellos deben comprender más y mejor. 

Debe explicar, ahora, qué es la fe. No lo que significa creer sino cómo es en cada uno de los hijos de Dios. Y esto es lo elemental porque sólo a partir de comprender cómo es se puede creer y puede, la misma, crecer en el corazón del creyente. 

¿Y cómo es la fe? 

Cualquiera diría que es algo grande (que lo es) pero, verdaderamente inalcanzable para el común de los mortales. Jesús muestra que no es así sino que es algo mucho más sencillo de ver y comprender. 

La fe, en general, la siembra Dios en el corazón de sus hijos. Y es, en tal sentido, un sembrador que salió a sembrar. La semilla de la fe va creciendo en el campo sembrado, en el corazón de los hijos, y, con el tiempo, cuando ha fructificado, da fruto. En unos casos es mucho y, en otros, poco. Sin embargo, el Sembrador-Dios nunca se cansa de sembrar ni quiera cansarse nunca. 

Pero también la fe es algo muy pequeño. Cuando se siembra en la mies del Señor es poca cosa porque queda en nada si no es aceptada por quien la recibe. Sin embargo, si quien la recibe la recibe bien y la riega con la savia buena y gozosa de la Palabra de Dios, consigue que la misma crezca. 

¿Hasta dónde puede crecer la fe? 

Jesús lo explica utilizando el símil de la semilla de mostaza. Es poca cosa pero, de fructificar bien, puede llegar a transformarse en un arbusto grande donde hasta las aves pueden anidar. De algo pequeño deviene algo mucho más grande, en proporción muchísimo, a lo que era. 

Lo mismo pasa con la fe: es poco si lo comparamos con otras realidades que tiene el ser humano. Sin embargo, la misma supone mucho para quien la recibe. Si la cuida, la alimenta y la hace crecer, por fuerza dará muy buenos frutos de misericordia, amor y entrega a Dios y al prójimo

Y es que la fe, que quien la recibe puede parecer poca cosa (no se puede tocar, pesar ni medir con medidas materiales) supone la salvación de quien la recibe y la hace crecer. Así se sencillo es lo que aquí dice Jesús y así de profundo. 

 

PRECES

 

Pidamos a Dios por todos aquellos que no quieren recibir la semilla de la fe. 

Roguemos al Señor.

 

Pidamos a Dios por todos aquellos que huyen de la siembra de Dios. 

Roguemos al Señor.

 

ORACIÓN 

Padre Dios; ayúdanos a recibir con gozo la semilla profunda de la fe. 

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

 

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

   

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos. 

Panecillo de hoy: 

Palabra de Dios; la Palabra 

Para leer Fe y Obras.

 

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.  

Una ventana a la Tierra Media – Un relato-regalo

Mié, 2021-06-09 17:02

Es más que sabido y conocido que J.R.R. Tolkien, además de escribir la mar de bien y dejarnos unas obras literarias verdaderamente fantásticas (en el más amplio de los sentidos) ha sido como aquella parábola llamada “Del sembrador” que recoge el caso de alguien que, ejerciendo la labor de quien siembra obtiene, cuando eso llega, un fruto que puede ser mayor o menor según sea, por decirlo así, la calidad de la tierra donde haya caído la semilla. 

Queremos decir con esto que nuestro autor ha echado, a lo largo de los decenios desde que sus primeras obras vieron la luz, muchas semillas en la tierra, que es el corazón de sus lectores. Y es cierto y verdad que en algunos casos ha dado mucho fruto la cosa y, en otros casos, no tanto pues, como dice el dicho, “de todo hay en la viña del Señor” y, al fin y al cabo, cada uno hace lo que puede y ahí está el caso del que esto escribe para demostrarlo… 

Todo esto sirva de introducción para decir que les voy a poner aquí un relato de los que conformarán, si Eru quiere, un libro con algunos de ellos como el que hoy traemos aquí. Es un regalo pues así lo doy. Y, aún sabiendo que la calidad del mismo va a distar mucho de lo que muchos lectores del mismo son capaces de hacer y hacen… en fin, como que quiero compartir con los amables y pacientes lectores esto.

 

Se titula “Una conversación inesperada”Leer más... »

Beato Manuel Lozano Garrido - “Lolo, libro a libro” – Cristo Médico – 4

Lun, 2021-06-07 18:37

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

Con la ayuda de Dios vamos a dar cabida en este blog y, en concreto, en el lugar donde le corresponde que no es otro que el que se refiere al #beatoLolo, lo mismo que hicimos en lo referido a Lolo, periodista, a lo refiere el capítulo de su “Mesa redonda con Dios” de título “El Médico”. 

Y no, no se trata de que en sus ratos libres Lolo fuera médico sino que el susodicho capítulo viene referido a Jesucristo como Médico, donde el alma tanto va a tener que ver. 

Cristo Médico – 4

 

“Casi apenas puedo hablar de otro modo que con la palabra ‘gracias’ 

Gracias por haberme remontado hasta ese misterio clave del cristianismo que es la Resurrección. 

Gracias por dejarme sentir tu emoción de cuando trabajabas el barro al recibir a las criaturas que nacen y por acusar, en el primer llanto de un niño, la trascendencia del dolor, inocente y santo, y, en la sonrisa de una mujer, la grandeza de la maternidad; por confiarme al hombre de por vida y estar, a su vez, en la frontera de los nacidos, rozándote temblorosamente en el misterio de la muerte. 

Gracias por tu llamamiento a la generosidad, por la hermosura de dar y dar siempre, sin la esclavitud de sólo recibir; por tu fe en mi concepto de la dignidad de los hombres, facultándome para hacer y deshacer con la vida y las potencias.” (Mesa redonda con Dios, pp. 77-78)

   

Sí, reconocemos que el texto, a lo mejor, es un poco extenso, pero no queríamos dejar nada en el tintero, como se dice, para otra ocasión. Y es que, además, Lolo nunca cansa sino que, en todo caso, llena y regocija. 

Bueno, pues una vez sentada esta “general de la ley”, vayamos con el texto de hoy. 

Está más que bien dar las gracias pues es bastante mejor ser agradecido que no egoísta. Y en esto, al Beato Manuel Lozano Garrido (Linares, Jaén, España) no hay quien le gane.

Todo lo que nos dice Lolo en este texto de su “Mesa redonda con Dios” tiene que ver con aquello que supone, al fin y al cabo, el bien del hombre. Y por eso habla de la Resurrección porque la misma es un misterio con el cual se nos ganó la vida eterna por parte de Aquel que sufrió para que eso pudiera pasar. 

Pero es que nuestro amigo agradece también el poder sentir aquello que constituye el ser humano en sí, su naturaleza como hijo de Dios y todo lo que supone serlo. Y agradece a Dios, a Jesucristo como Médico, que pueda sentir también la cercanía del dolor para comprender el de su prójimo, todo aquello que supone reconocerse en el mundo lo mismo que cuando se viene el mismo y, claro, lo que ha de suponer irse a ser juzgado por el Tribunal de Dios. 

Todo lo que Lolo agradece tiene su sustancia espiritual en creer que lo que existe fue creado por Dios y que todo tiene relación con cualquier ser humano, con cualquier hombre. Y por eso ha de agradecer ser generoso. 

Ya podemos imaginar que la generosidad en una persona como Manuel Lozano Garrido roza lo milagroso, digamos, común. Es decir, que para él serlo es de lo más ordinario pero para los demás, que vemos como se dio al prójimo, nos queda en el corazón algo así que se trata de la obra de un gigante de la fe que es desmedido, que no tiene medida alguna, en cuanto al amor. Y así actúa y hace. 

Lolo agradece, por tanto, la generosidad. Y lo hace porque estamos seguros de que prefiera dar que recibir. Y no es que no acepte lo que se pueda dar, espiritualmente hablando sino que goza mucho y más con darse a los demás. Y es que nunca se le ha olvidado eso de amar “al prójimo como a ti mismo”. 

Y sí, Dios da al hombre la posibilidad, como dice Lolo. De “hacer y deshacer con la vida y las potencias”. Y eso es lo que hace nuestro buen amigo del alma: más hace que deshace, más da fruto que lo esconde.

 

     

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Saber sufrir, espiritualmente hablando, es un verdadero tesoro.

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

Serie tradición y conservadurismo – Lo que quieren que el viento se lleve

Dom, 2021-06-06 17:14

 Nos hacemos conservadores a medida que envejecemos, eso es cierto. Pero no nos volvemos conservadores porque hayamos descubierto tantas cosas nuevas que  eran espurias. Nos volvemos conservadores porque hemos descubierto tantas cosas viejas que eran genuinas.

G.K. Chesterton

Tergiversación del pasado con conceptos actuales. De eso se trata.

En realidad, han sido bastantes las noticias que han abundado con la bobería, tontería o similar actuación humana consistente, en el fondo, en no saber en qué mundo se vive aunque pueda parecer lo contrario.

Es probable, de todas formas, que haya quien crea que esto es tema de poca importancia y que, al fin y al cabo, no se trata más que de intentos que serán fallidos.

Esta manera de pensar seguros estamos de que está más que equivocada porque una cosa es querer cambiar el presente con ideologías malsanas y mentalmente revisables y otra, muy distinta, pretender que la idea malsana estropee todo lo hecho hasta ahora. Yes que sería como un intento de reescribir la historia que es, más o menos, de lo que aquí se trata.

Lo bien cierto es que hay que reconocer que, puestos a ser malos de verdad, la izquierda política y todos sus adláteres (Nuevo Orden Mundial, Nueva Era, etc.) saben hacer las cosas de forma que parezca que tienen toda la razón del mundo sin darse cuenta de que no todo ser humano va a comulgar con tal rueda de molino sino que es hasta posible que haya quien desvele sus verdaderas intenciones. Y las mismas no suelen ser (como en todo lo que meten sus zarpas) nada buenas sino, al contrario, malas y bien malas.

Alguien podría pensar que aquí lo que pasa es que, como no estamos de acuerdo con determinados planteamientos nos dedicamos a zaherirlos todo lo que podemos, a tratar de tumbarlos y, en suma, a procurar que nunca sean aplicados en bien de la humanidad.

Y decimos que sí y que sí y que sí, a las tres cosas. Y lo decimos porque, ¡miren por dónde!, tenemos derecho a hacerlo que es, aunque se pueda decir otra cosa, el mismo que tienen aquellos que pretenden torcerlo todo para enderezarlo luego a su gusto.

Zaherirlos

Como no puede ser de otra forma, cuando alguien (o alguienes) pretende hacer valer pensamientos actuales para aplicarlos a situaciones pasadas y no se hace, por ejemplo, para que se vean las diferencias entre lo que hay hoy sobre la mesa y lo que había antes sino que se hace para derogar lo antiguo en opinión del presente…, en fin, como que no podemos quedar callados.Leer más... »

La Palabra para el Domingo - 6 de junio de 2021

Sáb, 2021-06-05 03:05

Como es obvio, hoy no es domingo 6 sino sábado, 5 de junio de 2021. Esto lo decimos porque hemos publicado hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana, el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del domingo siguiente.

También lamento no haberme dado cuenta de que publicando este comentario a determinada hora de España aún es viernes en la América hispana. Por eso, y por cumplir con el horario y que las cosas sean razonables, es publicado este comentario ahora, a esta hora en España cuando ya es sábado en América. Y a lo mejor es posible que haya quien piense que decir esto no hace falta pero con franqueza digo que creo es necesario y más que necesario. 

 

Mc 14, 12-16. 22-26

 

“12 El primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dicen sus discípulos: ‘¿Dónde quieres que vayamos a hacer los preparativos para que comas el cordero de Pascua?’ 13   Entonces, envía a dos de sus discípulos y les dice: ‘Id a la ciudad; os saldrá al encuentro un hombre llevando un cántaro de agua; seguidle 14 y allí donde entre, decid al dueño de la casa: ‘El Maestro dice: ¿Dónde está mi sala, donde pueda comer la Pascua con mis discípulos?’ 15 Él os enseñará en el piso superior una sala grande, ya dispuesta y preparada; haced allí los preparativos para  nosotros.’ 16 Los discípulos salieron, llegaron a la ciudad, lo encontraron tal como les había dicho, y prepararon la Pascua. 22 Y mientras estaban comiendo, tomó pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio y dijo: ‘Tomad, este es mi cuerpo.’ 23 Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio, y bebieron todos de ella. 24       Y les dijo: ‘Esta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos. 25 Yo os aseguro que ya no beberé del producto de la vid hasta el día en que lo beba nuevo en el Reino de Dios.’ 26 Y cantados los himnos, salieron hacia el monte de los Olivos.”

      

  

COMENTARIO

Cuerpo y Sangre de Cristo 

Esta no fue la primera Pascua que Jesús celebró con sus discípulos ya que en tres años de predicación, por fuerza tuvo que celebrar otras. Fue, al contrario, la última en la que llevó a cabo el ritual judío. Pero con algunos sustanciales cambios. 

Sin embargo, y por eso, esa Pascua tiene algo de especial, no por ser la última sino por lo que pasó en ella, por lo que significó. 

Jesús, en la primera parte de este texto envía a algunos de sus discípulos a buscar sala donde celebrar la noche pascual. Ellos siguen las instrucciones que les da (y que son proféticas como puede verse), encontrando el lugar que les había dicho. 

Esto, sin embargo, no es lo más importante, pues Marcos, o más bien, lo que dice Jesús, nos revela, ya, que algo va a cambiar. Y esto lo digo por lo que sigue: Jesús les dice que encontrarán una sala preparada y dispuesta, son sus palabras exactas. Pero también dice otra cosa: haced allí preparativos para nosotros. En este “para nosotros” radica el inicio del gran cambio que va a producirse tras los hechos que acaecerán en esa última cena terrestre. Si la sala, ese lugar donde iban a cenar ya estaba preparada, ¿qué sentido tiene que Jesús les diga que hagan esos otros preparativos? Yo creo que se refiere a que el Mesías conocía lo que iba a hacer y, por eso, en ese conocimiento, el cambio en el sentido de la cena le impelió a dar instrucciones en ese sentido. Lo hecho hasta ese entonces tiene que ser cambiado, por eso han de preparar “para nosotros” (para ellos) la sala. 

Una vez reunidos en torno a la mesa de la cena, seguidos los rituales al uso y comunes en las celebraciones de la Pascua judía, Jesús lleva a cabo lo que se ha considerado la primera Eucaristía. En ese momento les indica la forma de recordar su presencia entre ellos, con la manifestación, ya milenaria, del significado del pan y del vino que todos conocemos, la transubstanciación que transformaría, realmente esas especies en su cuerpo y su sangre, mediante las cuales su existencia entre todos aquellos nosotros, estos nosotros mismos de ahora y los nosotros futuros que vendrán, se hace presente. 

Este hecho, la comprensión misma que Jesús trata de hacer ver a sus discípulos, es lo más importante que debe haber sucedido en la historia del hombre desde que éste pudo convivir con el Hijo del Hombre, con el Enviado que Dios nos dio para que, mediando su persona y su sacrificio, pudiésemos optar a una salvación eterna que nos es, así, regalada, donada, entregada. 

Pan y vino, cuerpo y sangre, la misma realidad que nos informa del carácter universal del perdón de Dios, de la misericordia infinita que dignifica nuestro existir, eso es lo que nos hace ser hijos de Dios, ese entendimiento de ese misterio de tan difícil comprensión pero que lo es todo para nosotros. 

Y después, la cruz, olivos, huerto, el fin hacia lo eterno. 

Pedro, Santiago y Juan, los mismos que en la transfiguración admiraron la luz eterna del Padre, son los “invitados” por Jesús a acompañarle, a la contemplación de su calvario. 

Algunos, sin embargo, no supieron responder y se durmieron. Quizá deberíamos preguntarnos nosotros si no solemos hacer lo mismo…

 

 

PRECES 

Pidamos a Dios por todos aquellos que no aceptan el Cuerpo de Cristo como Cuerpo de Dios mismo. 

Roguemos al Señor. 

Pidamos a Dios por todos aquellos que no aceptan la Sangre de Cristo como Sangre de Dios mismo.

Roguemos al Señor.

 

ORACIÓN

 

Padre Dios; ayúdanos aceptar el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo como Cuerpo y Sangre de nuestra vida eterna.

 

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

 

   El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

   

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos. 

Panecillo de hoy: 

Palabra de Dios; la Palabra 

Para leer Fe y Obras.

 

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.  

Una ventana a la Tierra Media – El todo de Tolkien: 4. Relatos cortos

Mié, 2021-06-02 17:46

Es verdad que cuando se habla de un autor tan consagrado como es J.R.R. Tolkien enseguida le vienen a uno obras de todos conocidas como son El SilmarillionEl Hobbit y, ¡cómo no!, El Señor de los Anillos que debe ser uno de los títulos de la literatura universal más repetidos desde que consiguió publicarlo allá por los años muy pasados del siglo que pasó, el XX. 

Sin embargo, como es sabido por todos aquellos que se hayan llevado a los ojos y al corazón lo dejado por escrito por el profesor de Oxford, algo más que tales obras escribió el buen hombre. Y estamos, por eso mismo, más que agradecidos. 

En este caso no nos referimos ni a los Cuentos inconclusos ni Hoja, de Niggle ni a cualquier otra que también puede llevar el apellido de “corta” sino a tres en concreto que, por su significado, nos parece importante reseñar aunque bien sabemos que cualquiera de las demás podría estar aquí a la perfección.

  

Pues bien, nosotros nos referimos a estas obras: 

-Egidio, el granjero de Ham, 

-Las aventuras de Tom Bombadil y, por fin, 

-El herrero de Wootton Mayor.Leer más... »

Un amigo de Lolo – Cristo Médico – 3

Lun, 2021-05-31 18:18

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

Con la ayuda de Dios vamos a dar cabida en este blog y, en concreto, en el lugar donde le corresponde que no es otro que el que se refiere al #beatoLolo, lo mismo que hicimos en lo referido a Lolo, periodista, a lo refiere el capítulo de su “Mesa redonda con Dios” de título “El Médico”. 

Y no, no se trata de que en sus ratos libres Lolo fuera médico sino que el susodicho capítulo viene referido a Jesucristo como Médico, donde el alma tanto va a tener que ver. 

  

Con la ayuda de Dios estamos dando cabida en este blog y, en concreto, en el lugar donde le corresponde que no es otro que el que se refiere al Beato Manuel Lozano Garrido, lo mismo que hicimos en lo referido a Lolo, periodista, a lo que refiere el capítulo de su “Mesa redonda con Dios” de título “El Médico”.

 Y no, no se trata de que en sus ratos libres Lolo fuera médico sino que el susodicho capítulo viene referido a Jesucristo como Médico, donde el alma tanto va a tener que ver.

  

Cristo Médico – 3

 

“¿Sabes, mi Cristo? Desde que has sufrido y mueres en un Viernes Santo, vuelves a estar en Cruz cada hora en todos los que hiere el impacto del sufrimiento. Eres el ser que espera en mi antesala, el que se tumba en la mesa de operaciones y el que charla conmigo en la visita domiciliaria.” (Mesa de redonda con Dios, p. 77)

 

 Cuando se escribe algo y se hace con intención de que cale en el corazón de quienes lo vayan a leer, es muy importante tener en cuenta el tiempo verbal que se utiliza. Y es que la cosa puede quedar, digamos, como algo muy del pasado o, al contrario, tener el futuro como eje y porvenir. 

Pues bien, tenemos por sabido que cuando se hace uso del tiempo “presente” o, lo que es lo mismo, cuando se dice que algo pasa “ahora” es que queremos que se entienda que pasa “ahora” y no en otro momento. Y eso es lo que aquí hace Lolo.

 Alguien, cuando piensa y “recuerda” lo que fue la Pasión de Nuestro Señor, sabe que eso sucedió, físicamente, hace muchos siglos. Y si, entonces, lo deja ahí, en el pasado, como algo que no le afecta… vamos, que espiritualmente poco ha influenciado en su vida. 

El Beato de Linares (Jaén, España) hace algo que muestra más que a las claras que para él la Pasión del Hijo de Dios no es nada pasado sino que, al contrario, es muy de ahora mismo. Y es que utiliza el tiempo presente. Y eso dice mucho. 

En efecto, dice Lolo que Cristo, cuando muere y sufre en un Viernes Santo… pero no dice cuando moriste y sufriste. Y eso ha de querer decir que hace presente la muerte de Jesucristo al ahora mismo. Y eso lo prueba que luego haga, digamos, una relación de circunstancias en las que la Cruz se hace, otra vez, con Cristo y, en fin, lo vuelve a hacer sufrir… aunque ya sepamos que luego, en el fondo y al final, resultaría vencedor de la muerte y por eso, precisamente por eso, se hace presente en todo lo que nos dice Lolo. Es decir, murió Cristo pero resucitó y vive, también presente, ahora y siempre. 

No es poco decir que Cristo vuelve a estar en la Cruz, en aquella terrible Cruz en la que sangró, cuando alguien sufre. Y es que son muchas las personas que sufren en el mundo. Y entonces… Cristo sufre con ellas, por así decirlo, asume sus sufrimientos como así hizo entonces, en el Gólgota. 

El caso es que Lolo pone algunos ejemplos del sufrimiento y de que en ellos está Cristo, como que no quiere dejar de acompañar a quien, como Él (entiéndase esto y según en qué circunstancias sea la cosa) sufre. Vamos, no es que esté en el sufrimiento sino al lado de quien lo padece… 

Por tanto, quien espera a ser curado o quien, en el momento determinado, va a ser curado tiene a Cristo a su lado. Incluso quien sólo platica con aquel que lo puede curar o pretende curarlo. Ahí también está el Hijo de Dios, acompañando, compadeciéndose en el más puro estilo de la palabra y de su total significado. 

Hubo, por tanto, un momento bien determinado en el que Jesucristo entregó su Espíritu en manos del Padre: el Viernes Santo. Pero hay otros muchos en los que el mismo Jesucristo acompaña a quien padece y se hace presente como sufridor que fue y como aceptante que es del sufrimiento del prójimo

Y en eso, no lo podemos negar, Lolo tiene mucho que decir.

 

     

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Saber sufrir, espiritualmente hablando, es un verdadero tesoro.

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

Serie tradición y conservadurismo – Leyes intrínsecamente perversas anti tradición

Dom, 2021-05-30 17:22

 Nos hacemos conservadores a medida que envejecemos, eso es cierto. Pero no nos volvemos conservadores porque hayamos descubierto tantas cosas nuevas que  eran espurias. Nos volvemos conservadores porque hemos descubierto tantas cosas viejas que eran genuinas.

G.K. Chesterton

A lo largo de los siglos el ser humano ha venido desarrollando una labor tendente a regular la convivencia entre iguales. Así, mientras que en las sociedades más primitivas el orden establecido se limitaba, sencillamente, al ejercicio del poder por quien lo ostentaba sustentándose el mismo más en la fuerza que en la misma razón, con el paso de los siglos la civilización se ha ido civilizando. Incluso, podemos recordar, que en los tiempos del Paraíso en los que Adán y Eva caminaban desnudos antes de querer ser como Dios, existía una norma de aplicación general que era la Voluntad de Todopoderoso expresada en una ley, la Ley del Reino de Dios, donde había cosas que se podían hacer y otra, por ejemplo y que conocemos más que bien, que estaba prohibida. Por tanto, no podemos decir que la cosa venga de muy recientes tiempos sino, al contrario, del mismo Principio…

De todas formas, históricamente, se puede decir algo al respecto de la necesidad de normas que colaboren en evadir el estado de salvajismo que impera cuando no las hay. Así, por ejemplo, tenemos entendido que con la Ley de las XII Tablas (mediados del siglo V a. C.) se limitó el especial caso de la venganza privada y se impuso el tan conocido “Ojo por ojo, diente por diente” (Ley del Talión) que, aunque pueda ser considerado como una exageración era, más que nada, un hacer que viniese a menos la toma de la justicia “por su mano” en exceso a aquello que se hubiera soportado como delictivo y, en fin, era algo que, en sí mismo, mejoraba el desfase entre lo que se recibía en contra y lo que era la respuesta que se daba a tal soportar el delito en cuerpo o hacienda propias.

La sociedad había alcanzado, con aquel simple cambio, un modo de ser que podríamos considerar correcto aunque, claro, muy lejos de lo que hoy día se considera “civilizado”.

De todas formas, no siempre el ser humano ha actuado, en materia legislativa o, en general, normativa, como se diría religiosamente, “como Dios manda” (porque sí, Dios manda hacer las cosas de determinada forma) porque, primero, no ha tenido la más mínima intención de aplicar tan general y benéfico principio y, luego, se ha dejado llevar por una ideología que tiene mucho de perversa por lo que ahora veremos.

Es cierto que se suele decir que siempre, en materia de tradición judeocristiana, se suele poner el mismo ejemplo y es que es uno que lo es paradigma de muchas cosas, de muchos comportamientos errados y de todo lo que no se debe hacer. Y nos referimos al aborto no sin saber que en otro tipo de realidades podríamos decir exactamente lo mismo.

Esto lo decimos porque el ser humano, cierto ser humano, ha conseguido lo que era casi imposible: volver a aquella etapa en la que matar al hijo era un derecho del padre aunque, ahora, llevado por el feminismo radical, lo es de la madre y, además, considerado un “avance” de la humanidad lo cual indica perfectamente hacia dónde va una humanidad así.Leer más... »

La Palabra para el Domingo - 30 de mayo de 2021

Sáb, 2021-05-29 03:12

Como es obvio, hoy no es domingo 30 sino sábado, 29 de mayo de 2021. Esto lo decimos porque hemos publicado hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana, el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del domingo siguiente.

También lamento no haberme dado cuenta de que publicando este comentario a determinada hora de España aún es viernes en la América hispana. Por eso, y por cumplir con el horario y que las cosas sean razonables, es publicado este comentario ahora, a esta hora en España cuando ya es sábado en América. Y a lo mejor es posible que haya quien pìense que decir esto no hace falta pero con franqueza digo que creo es necesario y más que necesario. 

 

Mt 28, 16-20

 

“16 Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. 17 Y al verle le adoraron; algunos sin embargo dudaron.18 Jesús se acercó a ellos y les habló así: ‘Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.19      Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.’”

  

COMENTARIO

 

Enviados para cumplir una gran misión 

 

Cuando Jesús resucita siente la obligación de acudir a sus amigos, a quienes esperan, con su miedo; a acudir al encuentro de sus discípulos para decirles cuál ha de ser la labor que han de realizar en su más inmediato futuro. 

Los discípulos, por su parte, habían creído en la palabra que Jesús dijo a las dos Marías, a las que salieron a su encuentro después de su retorno al mundo: que les dijeran que Jesús les citaba en Galilea y allí fueron, prestos, raudos, inmediatamente.

Es lógico que cuando los discípulos ven a Jesús ya no puedan dudar de nada. Esto, conociendo a los que, ni por esas, eran capaces de entender que lo que había sucedido era, todo, cierto. Por eso, a pesar de que lo adoran, es decir, que lo tratan como a Dios, adorándole, quedan algunos de ellos que dudan, en su corazón y por eso, sabe que esta duda requiere la intervención inmediata del Mesías que, resucitado, siente que ha llegado el momento de que su mensaje sea entendido del todo. 

Como no puede ser de otra forma, Dios le ha dado todo el poder. Digo que no puede ser de otra forma ya que, al saber que es la misma persona aunque se manifieste en esa función de Mesías, de Enviado, de hermano, el que Jesús pueda hacer y deshacer es lo que es de esperar. Así, el envío que lleva a cabo, decir “id”, fue esencial para que su doctrina se extendiera por la inmediatez territorial y, luego, hasta los confines del entonces Imperio Romano y llegara, más tarde, hasta nuestro mundo actual. 

Dos misiones les encomienda Jesús: hacer discípulos, es decir, seguidores, conocedores, amadores y enseñar a creer, a practicar, a “guardar” todo lo que Él les había enseñado. Para lo primero, para hacer discípulos, los ya discípulos, habían de llevar a cabo el bautismo, esa limpieza del pecado que nos incorpora al Reino de Dios y en el que podemos perseverar si lo que queremos es amar y amar. Y el bautizo, esa inmersión en ese Reino, se había de hacer de alguna forma, en nombre de alguien para que tuviera verdadero sentido: en el nombre del Padre, que lo envía, del Hijo, que lo comunica, y del Espíritu Santo, que los guía. Esta forma de hacer mención de la Santísima Trinidad es fundamento de la eficacia del bautismo, mediante el cual aquellos que querían incorporarse a la comunidad de seguidores de Cristo lo hacían de forma plena, con todos sus efectos pero, también, con todas las consecuencias que traía (trae) incorporadas ese SÍ. 

En cuanto a lo segundo, es decir, al hecho de que se enseñara y se guardara lo que Jesús había enseñado, no es más que la confirmación de que lo oído y aprendido, lo escuchado y asimilado, se lleva a la práctica. Que donde es sí sea sí y donde es no sea no, como bien dijo; o lo que es lo mismo, que la doctrina que se ha recibido se ha de llevar a la práctica. Ese “guardar” no lo es en el sentido de “esconder”, sino de poner en el corazón para, entonces, y desde ese sitio donde sale lo bueno y lo malo, emerja, en la relación con los demás, lo positivo, todo, lo que había en la Palabra de Dios y en la comunicación verdadera que hace Jesús de ella, y todo lo que hay en la Palabra de Dios y en la comunicación que hacemos de ella. 

Por lo tanto, el bautizo hacía, y hace discípulos, pero el hecho de cumplir su Palabra es lo único que conforma y confirma, sobre todo confirma, ese discipulado, esa pertenencia, en principio teórica, a la comunidad de los hijos de Dios, esa filiación divina que extraemos de la luz de Dios, de esa estela que su paso por el mundo deja y con la cual, con nuestra voluntad, hacemos real. 

Por si pudiesen pensar que la soledad, al estar sin Él físicamente, podía causarles algún tipo de malestar espiritual, Jesús les comunica una verdad esencial para la supervivencia del espíritu; estará con ellos, con nosotros y con los que vendrán, siempre, “hasta el fin del mundo”, dice. Y esta promesa, sostén de nuestra fe, ese creer sin haber visto que aquí es, otra vez, esencial y básico, otra vez necesario, otra vez fundamental; esta promesa, digo, podemos contemplarla cada día, en cada paso que damos en nuestro camino hacia Dios, en pos de esa luz divina que ilumina nuestro paso, si queremos verla. 

 

PRECES  

Por todos aquellos que no piden a Dios por el regreso pronto de Cristo. 

Roguemos al Señor.

 

Por todos aquellos que no quieren evangelizar según la voluntad de Cristo. 

Roguemos al Señor.

ORACIÓN 

Padre Dios; ayúdanos a ser evangelizadores en el mundo descreído de hoy.

 

Gracias, Señor, por poder transmitir esto.

   

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

   

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos. 

Panecillo de hoy: 

Palabra de Dios; la Palabra 

Para leer Fe y Obras.

 

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.  

Una ventana a la Tierra Media – El todo de Tolkien: 3. El Señor de los Anillos

Mié, 2021-05-26 17:05

No podemos negar que enfrentarse, así, sin anestesia, a la obra cumbre de J.R.R. Tolkien no es poca cosa. Si, además, quien esto hace no es más que un simple lector del profesor de Oxford… en fin, como que la cosa no es nada fácil. Si, además, es más que sabido que hay personas infinitamente más preparadas para hacer eso que el que esto escribe… aún se complica más el asunto. 

Sin embargo, aunque sea a nivel puramente personal y pedestre creemos que algo podemos decir aunque mucho ya hayamos dicho, de hecho y verdad… 

El Señor de los Anillos ha pasado de ser una obra de literatura llamada fantástica (en todos los sentidos que comprende este adjetivo) a ser una obra casi, sin casi, de culto de todos aquellos lectores que ansían lo mejor a la hora de enfrascarse en determinadas aventuras. 

Es cierto y verdad que hace algunos decenios que ha traspasado el umbral de las páginas que contienen las aventuras y desventuras de la Compañía del Anillo. Y es que, al devenir obra esencial en este tipo de escritos, ha servido de base para muchas y variadas realidades. 

A nosotros, sin embargo, nos gusta El Señor de los Anillos en lo que es o, lo que es lo mismo, en sus miles de palabras y lo que suponen las mismas. 

Seguramente es cierto y verdad que todo lo que ha originado esta obra literaria, a saber, la música, los juegos, lo que se ha dibujado acerca de ellas y de sus personas o, en fin, todo lo que aquí no podemos poner por ignorar que exista (pero que seguro existe) está la mar de bien y muestra hasta dónde han llegado las aventuras de Frodo, sus amigos y sus enemigos, también. 

Esto lo decimos porque la trascendencia de ESDLA, que es también como, de forma abreviada se la cita, es más que mucha. 

Al respecto de esto, de las siglas ESDLA tenemos que decir que no son de nuestro gusto. Es decir, está bien resumir así el título pero no me digan ustedes que no es mejor decir, al completo, el mismo. Veamos esto: 

El Señor 

de los Anillos Leer más... »

Un amigo de Lolo – Cristo Médico – 2

Mar, 2021-05-25 07:44

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

Con la ayuda de Dios vamos a dar cabida en este blog y, en concreto, en el lugar donde le corresponde que no es otro que el que se refiere al #beatoLolo, lo mismo que hicimos en lo referido a Lolo, periodista, a lo refiere el capítulo de su “Mesa redonda con Dios” de título “El Médico”. 

Y no, no se trata de que en sus ratos libres Lolo fuera médico sino que el susodicho capítulo viene referido a Jesucristo como Médico, donde el alma tanto va a tener que ver. 

 

Cristo Médico – 2

  

Con la ayuda de Dios  estamos dando cabida en este blog y, en concreto, en el lugar donde le corresponde que no es otro que el que se refiere al Beato Manuel Lozano Garrido, lo mismo que hicimos en lo referido a Lolo, periodista, a lo que refiere el capítulo de su “Mesa redonda con Dios” de título “El Médico”.

Y no, no se trata de que en sus ratos libres Lolo fuera médico sino que el susodicho capítulo viene referido a Jesucristo como Médico, donde el alma tanto va a tener que ver.

  

“Porque fuiste el mejor médico de hace veinte siglos, yo vivo el alto honor de colaborar con tu ciencia, el privilegio de esas las veinticuatro horas del día en la salud y en la consolación de los hombres” (Mesa redonda con Dios, p. 77)

 

¿Cómo se siente Lolo y a Quién se acerca Lolo para llevar a cabo la misión de la que habla en este artículo y, en concreto, en este párrafo? 

Aquí aparecen una serie de palabras que muestran el sentido de todo esto y que, en el fondo, encuadran al Beato de Linares (Jaén,España) dentro de una situación espiritual más que especial:

Ciencia

Privilegio

Consolación 

En efecto, son sólo tres de las, digamos, bastantes que componen este apartado de su visión del Médico. Sin embargo, son tan cruciales e importantes que vale la pena detenerse en cada una de ellas para comprender lo que Manuel Lozano Garrido entiende de esa profesión médica tan especial de Cristo. 

En cuanto a la “Ciencia” de la que habla Lolo, es cierto y verdad que el Hijo de Dios hacía de su medicina una verdadera “ciencia” en cuanto a lo que la misma significa. Es decir, el saber humano que encierra la ciencia y a través del cual se manifiesta su ser y su hacer estaba al alcance de Jesucristo pues era Dios hecho hombre. Y Lolo quiere “colaborar” con tal ciencia. 

Es claro que el linarense universal sabe más que bien que nunca podrá ser más que su Maestro (esto mismo lo dice Cristo en un momento determinado del Evangelio) Pero, al menos, en su leal saber y entender quiere hacer lo posible para colaborar con esa ciencia del amor, del perdón y de la curación del alma de la que es Maestro el Maestro. 

En cuanto al “privilegio” que supone para Lolo hacer las veces de ayudante del Médico que es Cristo, es cierto y verdad que para nuestro amigo se siente privilegiado por poder hacer la parte que le corresponde en el devenir de su prójimo. Leer más... »

Serie tradición y conservadurismo – La tergiversada libertad

Dom, 2021-05-23 17:21

 Nos hacemos conservadores a medida que envejecemos, eso es cierto. Pero no nos volvemos conservadores porque hayamos descubierto tantas cosas nuevas que  eran espurias. Nos volvemos conservadores porque hemos descubierto tantas cosas viejas que eran genuinas.

G.K. Chesterton

“El que ha superado sus miedos será verdaderamente libre.”

Aristóteles

 

La libertad es un don de Dios y, por tanto, es un derecho que bien podemos llamar divino sin temor a equivocarnos ni exagerar lo más mínimo.

Decir esto es tan importante que no es fácil comprender cómo es violentado tantas veces este don por muchos de los poderes establecidos.

¿Qué supone que la libertad sea un don de Dios? ¿Acaso no tiene importancia el mismo? ¿Puede ser olvidado ese esencial y básico principio? ¿Corresponde a alguien, legítimamente, limitarlo y tergiversarlo?

Estas preguntas tienen su intríngulis y, seguramente, no serían fáciles de contestar por parte de alguien que tenga a la libertad como una realidad que a veces vale la pena limitar por según qué beneficios mundanos o humanos, políticos o económicos.

Debemos partir de algo que, por su contundencia, nos muestra hasta qué punto el Creador se toma en serio nuestra libertad. Y lo hace, primero, para no contradecirse a sí mismo en cuanto al significado de la misma y, luego, para que, en efecto, pueda ser la libertad puesta en práctica.

Pues bien, decimos que si hay algo que es totalmente claro y diáfano es que Dios nos da la libertad, nos la entrega, como don con la posibilidad, aceptada por el Señor, de que la usemos para olvidar a Quien nos ha creado. Y no sólo para eso sino para que actuemos en su contra y contra sus hijos.

Este dato debería ser suficiente como para dejar claro que la libertad no es algo baladí o una bonita palabra que se utiliza cuando hay represión sobre su ejercicio por parte de quien quiere la libertad en el sentido más egoísta que pueda existir: en aplicación de la ley del embudo que dicta que la parte más ancha del mismo es para mí y la más estrecha para ti, siendo yo el poderoso y tú quien soporta mi poder.

En realidad, ¿para qué necesitamos la libertad?

Alguien diría que, primero, para ser libres. Sin embargo decir eso es no darse cuenta del mundo en el que nos ha tocado vivir aunque sepamos que es el que nos tocado y debamos seguir adelante. Ahora bien, decir eso, que la libertad la tenemos para ser libres supone que puede haber alguien que entienda eso de otra forma y, so capa del malversado “bien público”, la límite con la anuencia, además, de grupos más que numerosos de la sociedad siempre dispuestos a ser encadenados con gozo de sus corazones si son los suyos quienes tienen las llaves de los candados.Leer más... »

La Palabra para el Domingo - 23 de mayo de 2021

Vie, 2021-05-21 17:05

Como es obvio, hoy no es domingo 23 sino sábado, 22 de mayo de 2021. Esto lo decimos porque hemos publicado hoy el comentario del Evangelio que siempre hemos traído aquí en día, precisamente, domingo. Sin embargo, un amable lector, sacerdote, me hizo la sugerencia de poner el comentario del Evangelio del primer día de la semana, el sábado porque, como es verdad y lamento no haberme dado cuenta, el texto del Evangelio de la Santa Misa del sábado por la tarde es el del domingo siguiente.

 

  

 

Jn 20, 19-23

 

19 Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar  donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: ‘La paz con vosotros.’ 20 Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. 21    Jesús les dijo otra vez: ‘La paz con vosotros. Como el Padre me envió,  también yo os envío.’ 22 Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: ‘Recibid el Espíritu Santo. 23 A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.’”

      

COMENTARIO

 

Los poderes de Dios y de Cristo

 

Para que  todo lo que hizo tuviera sentido tuvo que aparecerse, Jesús, a sus discípulos que, con miedo, estaban escondidos. Y no es de extrañar que tuvieran miedo pues sabían cómo se las podían gastar los miembros de su mismo pueblo. Estaban acostumbrados a matar a los que anunciaban la voluntad de Dios (muchas veces lo habían hecho a lo largo de su historia) y no pararían ante nada para acabar con los seguidores de Aquel a quien habían colgado en una cruz y le habían hecho morir de muerte infamante porque, para ellos, era la única forma de terminar, para siempre, con aquel dolor de cabeza y de bolsillo que había supuesto el Maestro de Nazaret. 

Pero Jesús sabía que debía dirigirles la palabra, la Palabra.  Y se aparece ante ellos. El texto no dice que abrió la puerta y allí entró sino que se presentó y sí dice que las puertas estaban cerradas. 

El caso es que Jesús había alcanzado el estado de espiritualización del cuerpo resucitado y podía atravesar paredes. Por eso allí se aparece sin problema alguno de puertas cerradas ni nada por el estilo. 

Sólo así comprendieron todos los, para ellos, extraños mensajes  que habían recibido de Él y que, en su tiempo, no entendieron. 

Y se presentó ante ellos con la paz por delante, como deseándoles lo mejor, la tranquilidad del alma, la mejor forma de manifestarse, la expresión pura y simple de su ser. 

Sin embargo, es posible que no fuera suficiente pues para aquellos que lo habían visto morir todo lo que estaba sucediendo les venía, en exceso, grande. Necesitaban algo más contundente que les hiciera caer de aquel caballo de incredulidad en el que aún andaban subidos. 

Por eso les enseña las heridas de su Pasión. Heidas que a más de uno, otro día, hicieran exclamar aquello de “Señor mío y Dios mío”. 

Pero aún debía dar un paso más que resultó impagable para la vida de la humanidad que debía continuar su camino sin la presencia física del Maestro. Y es que era fundamental que, sobre ellos, exhalara el Espíritu Santo; que, como prometió, fuera conveniente, para ellos que Él se fuera, se marchara al Padre, porque enviaría otro Paráclito, otro Defensor, ese Espíritu que les iba a guiar, dirigir, marcar el camino hacia Dios. 

Y también llevó a cabo el primer envío después de darles a aquel. Una misión: predicar el Evangelio, esa Buena Noticia que debían de llevar a todos,  con el poder de perdonar pecados, y de retener los que creyeran que debían ser retenidos. Todo un poder legítimo, significativo, creador de un nuevo mundo basado en su ejemplo, en su amor, en la Verdad que Él trajo, otros brazos para Dios.

 

PRECES

 

Pidamos a Dios por todos aquellos que no confían en el Espíritu Santo. 

Roguemos al Señor.

 

Pidamos a Dios por todos aquellos que no aceptan la paz del Señor. 

Roguemos al Señor.

 

ORACIÓN

Padre Dios; ayúdanos a llevarte a todo el que no te conozca.

 

Gracias, Señor, por poder transmitir esto. 

  

El texto bíblico ha sido tomado de la Biblia de Jerusalén.

 

Eleuterio Fernández Guzmán

   

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos. 

Panecillo de hoy: 

Palabra de Dios; la Palabra 

Para leer Fe y Obras.

 

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.  

Ventana a la Tierra Media - El todo de Tolkien: El Hobbit

Mié, 2021-05-19 17:38

Bien podemos decir sin temor a equivocarnos que habrá habido pocos personajes en la historia de la literatura que como éste, que salió de no se sabe dónde y vivía en un agujero en el suelo, hayan dado tanto juego literario y fantástico.

Y sí, nos referimos al ser mediano llamado también Hobbit quien, sin quererlo y de forma imprevista, fuese por el mundo Terramediano a correr inesperadas aventuras.

A lo mejor el Hobbit resulta insufrible para según qué tipo de razas (pensemos en los Trolls o los Orcos, por ejemplo) y, por extensión, para todo aquel que idolatra al Mal y a su lado camina, pero para nosotros, la raza de los hombres, una vez descubierta su existencia, los medianos nos resultan, además de familiares (por razón de nuestro ser), agradables y muy dados a la celebración festiva. Y eso, se diga lo que se diga, no debería amargar la existencia de nadie sino, justo, al contrario. Y es que, como dice el dicho con mucha razón, “Ser amigo de un Hobbit el bien comer asegura” y no vamos a ser nosotros los que vayamos contra eso, faltaría más…

Todo ser viviente de la Tierra Media (y se me apuran de las Tierras Imperecederas. Sí esos también, por muy bien que allí estén) debería conocer, al menos una vez en su vida, a un Hobbit. Es más, el que esto escribe llegó a conocer a tal simpar raza en medio de una trifulca que en seguida les cuento. Y ya verán qué amigos tan buenos tenemos los hombres en los medianos…

Eso se dice y se cuenta en la hora en la que los cuentos son los protagonistas de la noche. Pero, en realidad, que J.R.R. Tolkien diera a la luz del mundo a una raza tan especial como la mediana sólo pudo ser porque él mismo se consideraba un Hobbit. Por eso dijo en una ocasión algo como esto:

“De hecho, soy un Hobbit (en todo menos en tamaño). Me gustan los jardines, los árboles y las tierras de cultivo no mecanizadas; Fumo una pipa, y me gusta la buena comida simple (sin refrigerar), pero detesto la cocina francesa; Me gustan, y hasta me atrevo a ponerme en estos días aburridos, chalecos ornamentales. Soy aficionado a las setas (fuera de un campo); tener un sentido del humor muy simple (que incluso mis críticos encuentran aburrido); Me acuesto tarde y me levanto tarde (cuando es posible). No viajo mucho.”

Podemos decir, por tanto, que el profesor de Oxford tenía cierta predilección por los personajes que pertenecían a la raza mediana. Y por eso, los Hobbits más conocidos (Bilbo, Frodo, Sam, Merry y Pippin) son tan especiales y son tratados de una forma tan hermosa y tierna.Leer más... »

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