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Mera defensa de la fe - Eleuterio Fernández Guzmán

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b2evolution 2019-04-22T02:35:32Z
Actualizado: hace 2 horas 21 mins

Serie Venerable Marta Robin – La dulce doctrina de Cristo

Hace 5 horas 37 mins

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

    

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

De los Consejos para avanzar en la vida de perfección, nos dice la Venerable Marta Robin esto que sigue:

 

La dulce doctrina de Cristo

 

“La doctrina de Jesucristo nos enseña el desapego de toda cosa para ser libres para recibir el Espíritu Santo en nuestras almas.”

 

En materia de fe cristiana y, dentro de ésta, la católica, se suele entender la libertad de una manera muy distinta a cómo se entiende, digamos, en el mundo que no tiene relación con la misma. Y es que tal palabra está más que tergiversada.

Digamos, sobre esto, que hay que conocer muy bien la fe que se tiene y que se profesa para decir lo que aquí nos dice la Venerable Marta Robin.

Decimos que la palabra “libertad” está más que estropeada (por no decir otra palabra que le vendría más que bien pero que es un tanto, digamos, altisonante) Y queremos decir con esto que bajo la misma se esconde toda aberración que el ser humano quiera llevar a cabo. Así, por ejemplo, se hace uso de la libertad para matar al ser inocente que va en el seno de la madre porque, para eso, “la madre es libre”. Pero también se usa de la libertad sin tener en cuenta que, en muchas ocasiones, se puede lesionar un derecho ajeno porque, al fin cabo, “somos libres para hacer lo que queramos”. Y, en el colmo de la aberración, hay hasta quien cree que dispone de su cuerpo porque “es libre” para hacer lo que le dé la gana con él…Leer más... »

La Palabra del domingo - 21 de abril de 2019

Sáb, 2019-04-20 17:59

 

Jn  20, 1-9

 

“El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro. Echa a correr y llega donde Simón Pedro y donde el otro discípulo a quien Jesús quería y les dice: ‘Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto.’ Salieron Pedro y el otro discípulo, y se encaminaron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Se inclinó y vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado el primero al sepulcro; vio y creyó,   pues hasta entonces no habían comprendido que según la Escritura Jesús debía resucitar de entre los muertos.”

        

 

COMENTARIO

 

¡Resucitó!

 

No resulta demasiado difícil imaginar la situación en la que, en aquel primer domingo después de la muerte de Jesús, se encontraban sus discípulos más allegados e, incluso, su Madre María. 

Lo que había sucedido apenas unos días antes debía ser insoportable para ellos: habían visto entrar en gloria al Maestro en Jerusalén y apenas unos días después lo vieron maltrecho, colgado en una cruz como si se tratase de un malhechor y, para acabarlo de arreglar, muerto sin solución posible… 

Eso era lo que pensarían muchos de ellos. Sin embargo, también podemos imaginar que otros creían en lo que les había dicho. Y lo creían porque se había cumplido todo lo que les dijo: lo apresarían y lo condenarían a muerte. ¿Había, pues, alguna razón para que, como les había dicho, no regresara del mundo de los muertos a los tres días? 

Y así estarían con su congoja: unos pensando que todo estaba perdido; otros esperanzados. 

Pero María de Magdala acudió al sepulcro para ver, quizá, al Maestro o, también, para acabar de arreglar su cuerpo porque es posible que pensara que, con las prisas del viernes, no había sido bien preparado. El caso es que aquella mujer, que tanto amaba al Maestro por lo que había hecho por ella, acude al sepulcro. Leer más... »

Semana Santa: Salvados a cambio de Su Sangre

Jue, 2019-04-18 17:14

 

 

Sangre y Luz. Así, dicho, son dos palabras que, a lo mejor, poco tienen que ver. Sin embargo, si las miramos desde el punto de vista de la historia de la salvación, es posible que encontremos más de una relación. 

Digamos, para empezar que eso, la historia que llamamos de la salvación lo es, primero, y tiene, un sentido histórico porque se ha desarrollado a lo largo del devenir de la humanidad; y es de salvación porque ha tenido, como fin, que el ser creado por Dios a su imagen y semejanza se salve. Y si necesitaba salvación era, claro, porque estaba perdido, porque se había salido del camino que el Todopoderoso le había trazado para encontrarse con Él en el Cielo y había estado paciendo, cual oveja díscola, en cualquier otro campo donde la hierba no proporcionaba vida eterna sino, como mucho, un sustento mundano y temporal. 

Pero el Plan, así con mayúscula porque es Dios quien lo estableció, debía cumplirse y se iba a cumplir muy a pesar de ciertos comportamientos humanos. Bueno, a lo mejor, por eso mismo… Leer más... »

Semana Santa: con los pies lavados

Mié, 2019-04-17 17:14

 

 

¿Qué hacemos con la salvación?

 

Esta pregunta, demasiadas veces, no tiene fácil respuesta; a veces, para según qué espíritus, ninguna. De todas formas, vayamos por partes. 

Seguramente no hace falta decir que hoy, además de ser Jueves Santo y, por tanto, podríamos decir en lenguaje moderno, Día Internacional del Amor Fraterno, es el día en el que el Hijo de Dios hizo mucho por sus hermanos los hombres y, en general, por el hombre, creación de Dios hecha a su imagen y semejanza

Cuando decimos esto último, lo de la “imagen y semejanza”, hay quien cree que eso supone que, como nosotros, los seres humanos, somos como somos, digamos, físicamente, que Dios ha de ser así porque si somos hechos a su imagen y semejanza y así somos… En fin, que así solemos pensar nosotros. 

Sin embargo, es más acertado creer que somos imagen y semejanza de Dios no físicamente sino espiritualmente. Y es que como el Creador es espíritu (misterio que ahora ni entendemos ni entenderemos hasta que podamos preguntárselo a Él directamente en el Cielo y se nos expliquen bien las cosas) nosotros somos, sí, imagen y semejanza suya, pero a un nivel no físico sino, más bien, espiritual. Y, entonces, entra en juego, lo que muchas veces no queremos que entre en juego: la Bondad, el Amor, la Misericordia, el Perdón, etc., etc., etc. 

Eso que decimos arriba y los etcéteras que añadimos son, no por casualidad, aquello en lo que debemos parecernos a Dios y lo que, en fin, significa eso de la “imagen y semejanza”. Y ya decimos arriba que son realidades espirituales que, tantas y tantas veces, no queremos que entren en juego muy a pesar de ser, precisamente, lo que nos identifica como hijos creados por Dios. Precisamente eso. 

Pues bien, en esta noche, en la de entonces y, al traerla al hoy mismo, pues hoy mismo, pasan muchas cosas que han de ser tenidas en cuenta y que nunca deberíamos olvidar porque tienen relación directa con nuestra salvación ¡eterna! Sí, como diría Santa Teresa de Jesús, para siempre, siempre, siempre. 

A tal respecto, titulamos el artículo de hoy diciendo que estamos “con los pies lavados”. Y eso ha de significar mucho. 

Es cierto y verdad que el Hijo de Dios quiso lavar los pies a sus apóstoles (seguramente en aquella Cena, la Última, es probable que hubiera más gente pero tradicionalmente se representa la misma como si Jesucristo se dirigiera especial y específicamente a los Doce y eso hacemos aquí) porque querían que aprendiesen algo. 

¡Sí! Cristo quería que aquellos que, tan duros de entendederas se habían manifestado a lo largo de aquellos años que habían estado a su lado (duros de mollera eran un rato, como bien sabemos…) comprendiesen a partir de los más sencillo que en aquel momento podía mostrarles: lavarles los pies. 

Sabemos que, en aquel tiempo, lavar los pies a otro era propio de personas de baja condición social. Vamos, que era propio, casi siempre, de esclavos, de los sometidos a la voluntad de otro mucho más poderoso que eso hacía. Y eso no quiere decir que no lo hicieran personas, por ejemplo, de poca edad (los niños, digamos) en las casas pero, incluso en tal caso, también se trataba de alguien considerado, en realidad, poca cosa… 

El caso es que Jesucristo lava los pies a los Apóstoles. E incluso entonces uno de ellos, nada más y nada menos que Pedro, no quiere que su Señor se rebaje a eso. ¡Aún no ha entendido nada, el buen hombre! 

Pues bien, decimos que el Hijo de Dios quería enseñar algo. Y es que si Él, que lo era todo para ellos, hacía eso… lo mismo debían hacer ellos con otros. Ahí quedaba eso. 

Ellos, pues, quedaron con los pies lavados y, en cierta manera, salvados por aquella acción de Quien todo lo podía y lo había hecho (resucitó muertos, curó cegueras y enfermedades tan incapacitantes –física y socialmente- como la lepra, etc. ) y eso debía haber hecho que sus vidas cambiasen. Y, ciertamente, cambiaron porque en pocas horas pasaron de seguir al Maestro a abandonarlo casi todos… Pero no era eso lo que debía pasar… 

Esos cambios, claro está, fueron sólo momentáneos porque bien sabemos cuál fue su reacción cuando vieron a Jesucristo ante ellos cuando resucitó. Entonces sí, entonces fueron capaces de sentirse salvados y de continuar con sus vidas de una forma completa, arriesgándolas en bien de la buena Noticia. 

Ellos, desde entonces, con sus pies lavados, fueron lanzado al mundo para que el mundo supiese que la salvación no era imposible sino que convirtiéndose y creyendo en el Evangelio, se sanarían las heridas del alma y las puertas del Cielo se abrirían. 

A nosotros, por ser discípulos del Hijo de Dios y haber admitido en nuestro corazón al Espíritu Santo y dejarlo ahí, para que nos insufle vida espiritual y gima para ser escuchado por nosotros, nos pasa otro tanto. Y, como aquellos que escucharon al Maestro decir que debían hacer como había hecho Él al lavarles los pies, no podemos hacer otra cosa que sentirnos salvados porque, en aquellos miembros lavados nos encontramos cada uno de nosotros, limpiados por las manos del Hijo de Dios y, en una manera más que cierta, salvados si es que queremos ser salvados. 

“El Amor de Dios se ha derramado en nuestros corazones”. Eso lo dice el sacerdote justo antes de que el Padre Nuestro sea proclamado por la asamblea en la celebración de la Santa Misa. Y es que, en verdad, fue derramado entonces, cuando aquellos sorprendidos discípulos vieron como su Maestro no sólo se preparaba para lavarles los pies sino que, ¡en efecto!, se los lavaba. 

Y sorprendidos aún, comieron el pan y bebieron el vino que los iba a salvar… como a nosotros.

Eleuterio Fernández Guzmán

                                                                                                                       

……………………..

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

 

Panecillo de hoy:

Semana de Gloria para el ser humano salvado.

…………………………….


Para leer Fe y Obras.

 

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

Revista “Fe y Obras” - Número 3 - Semana Santa y Pentecostés

Mar, 2019-04-16 17:05

 

Así también la fe, si no tiene obras,

está realmente muerta” (St 2, 17)

 

Dando gracias a Dios por la inspiración y por la posibilidad de poder llevar a cabo un proyecto largamente acariciado por este que escribe, traemos hoy a esta casa el tercer número de una Revista católica de título “Fe y Obras”.

 

ÍNDICE

  

Carta del Director 

Magisterio 

Desde la fe 

Nuestros mayores en la fe dicen 

Habla el Catecismo de la Iglesia Católica 

Camino, Verdad y Vida 

El libro del cuatrimestre. En este número, los libros.

Oremos 

Hasta que Dios quiera

  

*******

 

Carta del Director

 

Estimados lectores:

 

Una vez ha pasado el tiempo de Cuaresma y, es de suponer, hemos limpiado nuestro corazón lo mejor que hayamos sido capaces de limpiar, llega un tiempo espiritual que es crucial.

 

Cuando decimos eso, que es crucial, nos referimos que tiene relación perfecta con la cruz o, mejor, con la Cruz., Y nos referimos, claro está, a la de Cristo.

 

Este tiempo es más que especial. Y es que una semana de gloria como fue aquella en la que el Hijo de Dios entró en la Ciudad Santa, el pasado Domingo, de Ramos, y allí manifestó que era, en efecto, el Mesías y Enviado de parte del Todopoderoso, culminó con un tiempo terrible: el de la muerte de Jesucristo en la Cruz.

 

Había, sin embargo, esperanza. Y era la que había sembrado Jesucristo cuando dijo que sí, que iba a ser entregado y que iba a morir. Sin embargo, también dijo que iba a resucitar.

 

Es más que cierto que muchos de aquellos que escucharon eso de la resurrección no acabaron de entender lo que quería decir. Y no es que el pueblo judío no supiera nada sobre tal tema, que sí sabía y había partidarios y contrarios al mismo, sino que no era un tema demasiado fácil siendo, además, muy misterioso.

 

Pero sí, Jesucristo sería entregado en manos de sus matarifes, moriría y, luego, resucitaría. Y estaría con sus discípulos, aún, algunas semanas más hasta que en un momento concreto y bien determinado, en Pentecostés, enviaría a los suyos a transmitir la Buena Noticia. La Iglesia, luego llamada católica, inició su camino que llega hasta hoy mismo.

 

Este tiempo, por tanto, es demasiado importante como para que lo olvidemos. Y no lo vamos a hacer, por supuesto.

 

 

Eleuterio Fernández GuzmánLeer más... »

Semana Santa: Pasión y salvación

Dom, 2019-04-14 17:44

  

Ayer mismo vivimos, y revivimos, un momento más que importante en la historia de la salvación del ser humano creyente en Dios Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra y de todo lo visible e invisible. Y es que ayer domingo lo fue de Ramos, llamado así por aquellos que tendieron, a su paso hacia la Ciudad Santa, los que también creían en Dios. 

Esto lo decimos porque, como ponemos en el título de este artículo, esta Semana, llamada Santa porque lo es, lo es de Pasión pero también es de salvación. Es más, lo primero tiene como fin lo segundo. 

Sabemos que resulta muy difícil sostener una cosa y la otra sin que nos dé un vuelco el corazón. Y es que, así como Dios envío a su Único Hijo engendrado y no creado al mundo, estamos más que seguros de que lo hizo en bien de la humanidad que había creado, nada más y nada menos, que a su imagen y semejanza. 

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que lo que conocemos de aquellos días, aquella semana de siete días completos que van desde aquella entrada hasta la Resurrección de Nuestro Señor, es no terrible sino, como se suele decir, lo siguiente. Y con eso queremos decir que, en este caso, se supera toda aberración que pudiera ser imaginada y todo maltrato que una mente enferma pudiera crear. Leer más... »

La Palabra del domingo - 14 de abril de 2019

Sáb, 2019-04-13 17:53

 

Domingo de Ramos

 

Lc 23, 1-49

 

1 Y levantándose todos ellos, le llevaron ante Pilato.

2 Comenzaron a acusarle diciendo: «Hemos encontrado a éste alborotando a nuestro

pueblo, prohibiendo pagar tributos al César y diciendo que él es Cristo Rey».

3 Pilato le preguntó: «¿Eres tú el Rey de los judíos?» El le respondió: «Sí, tú lo dices».

4 Pilato dijo a los sumos sacerdotes y a la gente: «Ningún delito encuentro en este hombre».

5 Pero ellos insistían diciendo: «Solivianta al pueblo, enseñando por toda Judea, desde

Galilea, donde comenzó, hasta aquí».

6 Al oír esto, Pilato preguntó si aquel hombre era galileo.

7 Y, al saber que era de la jurisdicción de Herodes, le remitió a Herodes, que por aquellos

días estaba también en Jerusalén.

8 Cuando Herodes vio a Jesús se alegró mucho, pues hacía largo tiempo que deseaba verle,

por las cosas que oía de él, y esperaba presenciar alguna señal que él hiciera.

9 Le preguntó con mucha palabrería, pero él no respondió nada.

10 Estaban allí los sumos sacerdotes y los escribas acusándole con insistencia.

11 Pero Herodes, con su guardia, después de despreciarle y burlarse de él, le puso un

espléndido vestido y le remitió a Pilato.

12 Aquel día Herodes y Pilato se hicieron amigos, pues antes estaban enemistados.

13 Pilato convocó a los sumos sacerdotes, a los magistrados y al pueblo

14 y les dijo: «Me habéis traído a este hombre como alborotador del pueblo, pero yo le he

interrogado delante de vosotros y no he hallado en este hombre ninguno de los delitos de

que le acusáis.

15 Ni tampoco Herodes, porque nos lo ha remitido. Nada ha hecho, pues, que merezca la

muerte.

16 Así que le castigaré y le soltaré».

18 Toda la muchedumbre se puso a gritar a una: «¡Fuera ése, suéltanos a Barrabás!»

19 Este había sido encarcelado por un motín que hubo en la ciudad y por asesinato.

20 Pilato les habló de nuevo, intentando librar a Jesús,

21 pero ellos seguían gritando: «¡Crucifícale, crucifícale!»

22 Por tercera vez les dijo: «Pero ¿qué mal ha hecho éste? No encuentro en él ningún delito

que merezca la muerte; así que le castigaré y le soltaré».

23 Pero ellos insistían pidiendo a grandes voces que fuera crucificado y sus gritos eran cada

vez más fuertes.

24 Pilato sentenció que se cumpliera su demanda.

25 Soltó, pues, al que habían pedido, el que estaba en la cárcel por motín y asesinato, y a

Jesús se lo entregó a su voluntad.

26 Cuando le llevaban, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que venía del campo,

y le cargaron la cruz para que la llevará detrás de Jesús.

27 Le seguía una gran multitud del pueblo y mujeres que se dolían y se lamentaban por él.

28 Jesús, volviéndose a ellas, dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por

vosotras y por vuestros hijos.

29 Porque llegarán días en que se dirá: ¡Dichosas las estériles, las entrañas que no

engendraron y los pechos que no criaron!

30 Entonces se pondrán a decir a los montes: ¡Caed sobre nosotros! Y a las colinas:

¡Cubridnos!

31 Porque si en el leño verde hacen esto, en el seco ¿qué se hará?»

32 Llevaban además otros dos malhechores para ejecutarlos con él.

33 Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí a él y a los malhechores, uno a la

derecha y otro a la izquierda.

34 Jesús decía: «Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen». Se repartieron sus

vestidos, echando a suertes.

35 Estaba el pueblo mirando; los magistrados hacían muecas diciendo: «A otros salvó; que

se salve a sí mismo si él es el Cristo de Dios, el Elegido».

36 También los soldados se burlaban de él y, acercándose, le ofrecían vinagre

37 y le decían: «Si tú eres el Rey de los judíos, ¡sálvate!»

38 Había encima de él una inscripción: «Este es el Rey de los judíos».

39 Uno de los malhechores colgados le insultaba: «¿No eres tú el Cristo? Pues ¡sálvate a ti y

a nosotros!»

40 Pero el otro le respondió diciendo: «¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma

condena?

41 Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio,

éste nada malo ha hecho».

42 Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino».

43 Jesús le dijo: «Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso».

44 Era ya cerca de la hora sexta cuando, al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la

tierra hasta la hora nona.

45 El velo del Santuario se rasgó por medio

46 y Jesús, dando un fuerte grito, dijo: «Padre, en tus manos pongo mi espíritu» y, dicho

esto, expiró.

47 Al ver el centurión lo sucedido, glorificaba a Dios diciendo: «Ciertamente este hombre

era justo».

48 Y todas las gentes que habían acudido a aquel espectáculo, al ver lo que pasaba, se

volvieron golpeándose el pecho.

49 Estaban a distancia, viendo estas cosas, todos sus conocidos y las mujeres que le habían seguido desde Galilea.

 

COMENTARIO

Unos ramos de gloria y de sangre

 

Es bien cierto que el Calendario Litúrgico nos tiene reservado para hoy, 14 de abril de 2019, un texto muy extenso que refiere toda la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Así tiene que ser porque hoy empieza, claro está, la llamada Semana Santa y esto es lo que nos corresponde saber y tener en cuenta. 

Sin embargo, nosotros vamos a comentar, en especial, el día de hoy, Domingo de Ramos. 

Cuando, cada año, llega un domingo tan especial como es el llamado de Ramos, nos vienen al corazón y a la mente unos momentos muy importantes para la historia de cada uno de nosotros y, en general, para toda la humanidad. 

En aquel momento, un hombre entraba en Jerusalén. Lo hacía de una forma poco ostentosa pues entraba en un pobre jumento que no decía mucho, precisamente, de que su reino fuera de este mundo y mostrara, así, su gran poder. Y lo hacía así porque su poder era muy otro y tenía poco que ver con mundanidades y sí con grandes alturas espirituales. 

Nada de armas, nada de caballos. Tan sólo los ¡Hosannas! de aquellos que lo recibían como Rey, pero como un tipo de Rey muy distinto a los que se estaba acostumbrado por entonces. Leer más... »

J.R.R.Tolkien - Ventana a la Tierra Media – La revista Estel

Jue, 2019-04-11 17:40

 

“La Revista Estel, de periodicidad semestral, que incluye diversos artículos especializados en la vida y obra del Profesor, así como contenido relativo a las actividades que realiza la propia asociación. Cualquiera puede acceder a números pasados de la revista Estel, ya que los liberamos para consulta pública, y así podrá disfrutar de sus contenidos y aprender o descubrir matices nuevos de esta vasta obra.”

Con estas palabras, la Presidenta de la Sociedad Tolkien Española (STE desde ahora), en entrevista publicada en este blog el pasado 2 de febrero, ponía sobre la mesa la existencia de Estel. Y es que  la Sociedad Tolkien Española tiene, entre sus diversas formas de difusión de la figura y otra de J.R.R. Tolkien, una que, por ser en papel, tiene su importancia. Y no es que aquello que esté en la red no la tenga sino que, para las personas que nos gusta leer en tal tipo de medio (el papel, queremos decir) hay formas que tienen más importancia. 

Bien. Decimos que la STE Tiene un medio de comunicación (también es accesible a través de la red, como podemos imaginar) que, con el nombre élfico de esperanza, Estel, nos pone al día de lo que pasa en nuestra Sociedad. 

La revista Estel, que es la revista oficial de la Sociedad Tolkien Española, como decimos, tiene un equipo editor muy amplio que lleva a cabo un encomiable trabajo que consiste, en esencia, en dar a la luz trabajos relacionados, como podemos imaginar, con el profesor de Oxford (resulta curioso, por cierto, que se le suela llamar así cuando estuvo en alguna que otra Universidad…) y con todo lo que, alrededor de la Tierra Media, existe y se desarrolla porque son tantos los temas que suscita la obra de J.R.R. Tolkien que ha de haber un medio de comunicación que se ocupe, al menos, de algunos de ellos. Y eso lo que hace Estel. 

No podemos negar, porque sería faltar a la verdad, que los artículos que se publican en Estel muestran la influencia que, en muchas vidas, tiene lo escrito, en vida o de forma póstuma, por el profesor Tolkien. Y es bien cierto que es tanto y tanto lo que se puede decir de las palabras que han dado forma a la vida de la Tierra Media (en sus diversas Edades) que está más que bien que haya quien se ocupe de hacer que se conozca el pensar de aquellos seguidores de J.R.R. Y no se trata, por decirlo así, de un terreno propio de los que se podían considerar “frikis” porque la labor llevada a cabo a lo largo de su vida por Tolkien va más allá de los gustos muy particulares de cuatro gatos, como podría pensarse. Y es que, a lo largo del mundo, no pueden estar equivocados los millones y millones de personas que dan, a la obra del profesor de Oxford, una importancia, en sus vidas, de primer nivel y, no nos equivocamos en decir que no pueden pasar sin ella. Así de sencilla y profunda es la cosa. Leer más... »

Un amigo de Lolo – "Lolo, libro a libro" – Lo que somos con el pecado, al pecar

Mar, 2019-04-09 17:02

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

Lo que somos con el pecado, al pecar

 

“Al pecado nos lleva una apetencia consciente de brutalidad, como una sed de fango y una codicia de instintos animales.” (El sillón de ruedas, p. 97)

 

Digamos que sí, que no somos del todo ignorantes si hablamos del pecado y de las consecuencias que tiene caer en el mismo. Es decir, no podemos decir que no sepamos lo que es pecar y lo que, con eso, pasa en nuestro corazón y nuestra alma.

Digamos, por tanto, que la teoría la conocemos más que bien porque hace muchos siglos que está dicha…

También sabemos que, como se suele decir, el pecado es un verdadero misterium iniquitatis porque hay iniquidad en determinados comportamientos. Y eso, por decirlo así, es un misterio que no acabamos de entender y es lo que le hizo decir a San Pablo que, por muy bien que supiera qué era el bien acababa haciendo el mal…

Sin embargo, que nadie vaya a creer que el pecado es algo así como una realidad que aparece y, de repente, rapta nuestro bueno pensar y creer, rompe con nuestra fe y, en fin, nos hace en el abismo. No. La realidad es muy otra.

El Beato Manuel Lozano Garrido sabe muy bien que aquí, en esto del pecado, nosotros tenemos mucho más que ver que lo que a veces creemos entender o nos conviene entender…

Este hombre, que subió hace unos años a los altares, a lo mejor también sabía que era pecador. Bueno, sabía que lo era como todos los somos (aunque en su caso, seguramente, las caídas eran mucho menores que en el resto de creyentes católicos) pero aquí apunta a tres causas del pecado o, mejor, a qué es lo que nos lleva al mismo.Leer más... »

Serie Venerable Marta Robin – Indignos del Amor de Dios a veces somos

Dom, 2019-04-07 17:09

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

    

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

Indignos del Amor de Dios a veces somos

 

“Nosotros nos manifestamos indignos del amor de Dios todas las veces que dejamos que nuestro corazón se encolerice, todas las veces que cerramos la puerta a la caridad y al perdón”. (Consejo 19)

 

Si no somos, del todo, inconscientes de lo que somos en materia de fe, sabremos exactamente de qué pie cojeamos. Y sabemos que a veces lo hacemos de los dos.

La Venerable Marta Robin, que conoció más que bien la naturaleza espiritual de sus hermanos católicos, nos pone sobre la pista de algo que nos puede venir la mar de bien porque nos puede evitar, digamos, malos actuares o pensares.

Sí, es cierto que sabemos que la Voluntad de Dios, nuestro Padre del Cielo, tiene relación directa con cómo somos sus hijos y, en fin, con cómo nos tomamos las cosas del alma. Y quiere lo mejor porque conoce muy bien el fin de todo eso: la vida eterna, habitar las praderas del definitivo Reino que nos ha preparado y ocupar alguna de las estancias que su Hijo, Cristo, nos está preparando. Y no está de más decir, ahora mismo y por cierto, que tales estancias se construyen con lo que nosotros, con nuestra vida ordinaria, enviamos al Cielo, a modo de perdones, de misericordias y de todo lo bueno que seamos capaces de dar. Y, por tanto, según sea nuestro proceder, así será la estancia que luego ocupemos…

Pues bien, Marta Robin nos habla, cierto es que nos habla de lo mejor para nosotros y por eso nunca debemos olvidarlo, de cómo no debemos ser para no manifestarnos como indignos ante Dios Nuestro Señor.

Podríamos decir que sabemos más que bien cómo podemos ser indignos de un merecimiento como es el de ser recibidos en el corazón de nuestro Creador. Pero nuestra hermana Marta Robin se refiere a lo que de propio tiene el Amor de Dios en nosotros si somos capaces de manifestarlo  con nuestro prójimo.

Sí. Nuestro prójimo ha de esperar de nosotros un corazón limpio y un corazón donde, de verdad, el amor se manifieste hacia quien nos acompaña en este valle de lágrimas y a quien Cristo tiene por hermano y, por tanto, también nuestro lo es. El prójimo, pues, ha de preferir de nosotros un comportamiento propio de un hijo de Dios y no de uno de Satanás…Leer más... »

La Palabra del domingo - 7 de abril de 2019

Sáb, 2019-04-06 17:08

 

V Domingo de Cuaresma

Jn 8, 1-11         

 

 

1       Mas Jesús se fue al monte de los Olivos.

2       Pero de madrugada se presentó otra vez en el Templo, y todo el pueblo acudía a él. Entonces se sentó y se puso a enseñarles.

3       Los escribas y fariseos le llevan una mujer sorprendida en adulterio, la ponen en medio

4       y le dicen: ‘Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio.

5       Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices?’

6       Esto lo decían para tentarle, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, inclinándose, se puso a escribir con el dedo en la tierra.

7       Pero, como ellos insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: ‘Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra.’

8       E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra.

9       Ellos, al oír estas palabras, se iban retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos; y se quedó solo Jesús con la mujer, que seguía en medio.

10     Incorporándose Jesús le dijo: ‘Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?’

11     Ella respondió: ‘Nadie, Señor.’ Jesús le dijo: ‘Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más.’”

 

COMENTARIO

 

Una lección de amor y justicia de parte de Cristo

 

Hay que reconocer que el Mal es perseverante. Es decir que las intenciones que tiene de provocar en los hijos de Dios daño que sea irreparable no cesan con nada. Siempre está al acecho para ver si nos hace caer en sus trampas y, así, atraernos a su redil. 

A Jesús, como podemos imaginar, le tenía mucha inquina el Maligno. Y se adueñaba de los corazones de aquellos que no lo querían nada de nada. Y si eso no era suficiente, les ponía en bandeja casos como, por ejemplo, el de aquella mujer sorprendida en adulterio. 

Aquí no se nos dice que Jesús diga que aquella mujer no fuera adúltera. No. La realidad era la que era pero, por encima de la misma, había algo más: Dios, su misericordia, el amor y el perdón. Y todo eso era, seguramente, demasiado para según qué tercos y duros corazones. 

De todas formas, podemos imaginar los pensamientos de aquellos que habían llevado ante el Maestro a la mujer a la que había cogido, por decirlo así, in fraganti, cometiendo adulterio. En su mente sólo había una acción: apedreamiento. Y es que no lo decían por ellos sino que otro, Moisés, ya había establecido tal pena para tal acción. Y ellos, ¡hala!, a aplicar la ley y aquí paz y allá gloria. 

¡Qué obtusos eran!, debió pensar Jesucristo. Aunque, a lo mejor, bastaría con mostrarles sus propios corazones. No como ellos se veían sino como, en realidad, eran. Sí, eso debía astar para solventar una situación que era verdaderamente difícil de sacar adelante. Leer más... »

Ventana a la Tierra Media – Microrrelatos - 1ª parte

Jue, 2019-04-04 16:23

La Sociedad Tolkien Española organiza, entre otras cosas, un concurso de Microrrelatos (denominado “Premios Bilbo: microrrelato en 280 caracteres”) que, anualmente, lleva a todos aquellos que quieren expresarse en este, digamos, moderno (ocupa lo que pueda ocupar un Tweet aunque, en caso de que se publique en Facebook puede ser algo mayor la longitud) medio de expresión a hacerlo sobre el tema que, para el caso, se sugiera que, para este año 2019 ha sido el de la raza de los Enanos.

 

El que esto escribe, como no tiene intención de presentarse ni a tal concurso ni a ningún otro, va a compartir sus propios microrrelatos que, espera, sean aceptados como humildes aportaciones al mundo propio de J.R.R. Tolkien aún sabiendo que es un recién llegado a la Tierra Media y seguro que tropezará con más de una piedra en el camino o sea atacado por trasgos, orcos o, incluso, hombres… Leer más... »

Un amigo de Lolo – "Lolo, libro a libro" – Saber lo que nos conviene

Mar, 2019-04-02 16:18

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

Saber lo que nos conviene

 

“Sobre la presencia hereditaria del mal pesa un análogo matiz de elección. De un lado está Dios con su fragancia, su perfección ascendente y su perpetuidad. De la cara ésta nos inclinamos por la degradación, el desfondarse y lo corruptible.”  (El sillón de ruedas, p. 97)

 

Ciertamente, Dios da al ser humano, que es semejanza suya, libertad de elección, para escoger entre una cosa y la otra. Y eso nos parece la mar de bien porque desdice de forma total la especie según la cual nuestro Creador nos domina hasta eliminar nuestro ser.

Bien. Sabemos, por tanto, que cuando se plantean dos caminos distintos en nuestra vida… en fin, que podemos y debemos escoger. Pues lo mismo pasa con la fe que tenemos, la católica, y con lo que la misma supone para nosotros.

El Beato Manuel Lozano Garrido que, como es lógico, también tendría que escoger muchas veces a lo largo de su vida, nos dice que sí, que debemos escoger pero habla muy bien acerca de qué puede ser tal elección en materia espiritual.

Que el Mal existe es bien cierto y que, también, en nosotros radica no poco del mismo (de nuestro corazón salen las obras y no siempre son buenas…) es una verdad más que grande.

Dice Lolo que la presencia del mal es hereditaria. Y es que no podemos dudar lo más mínimo acerca de que, en efecto, desde que el pecado entra en el mundo (recordemos… Adán, Eva, la serpiente, etc.) no ha habido día en el que no se manifieste el mismo. Por eso sabemos que hemos heredado una capacidad innata de pecar y, así, de hacer que el Mal no cese nunca de estar en funciones.Leer más... »

Serie Venerable Marta Robin – Camino hacia la santidad

Dom, 2019-03-31 16:04

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

    

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

Camino hacia la santidad

“Ninguna ocupación, ningún pretexto nos debe hacer olvidar el examen de conciencia; por cada falta debemos hacer acto de reparación. ‘Esta resolución tiene la ventaja de reafirmar nuestra voluntad de no pecar más’”. (Consejo 17)

 

Todos los consejos vistos hasta ahora de los dichos por la Venerable Marta Robin tienen la validez que supone que los diga alguien como aquella creyente católica que, enferma pero sustentada por la fe, sabía de lo que hablaba.

No podemos decir que el de hoy sea poca cosa. No.

Es más que posible que pongamos excusas, muchas veces peregrinas y siempre impresentables, a lo que el darnos cuenta de en qué hemos pecado o, mejor, qué es lo que debemos reconocer como pecado.

Nos referimos, claro está, al examen de conciencia. Y no vale decir aquí, a tono de broma, que es que nosotros no tenemos conciencia y, claro, no podemos examinarla… Eso sobra y más que sobra porque la cosa tiene una importancia tan grande que no podemos tener como no puesta ahí por Dios.Leer más... »

La Palabra del domingo - 31 de marzo de 2019

Sáb, 2019-03-30 17:24

 

IV DOMINGO DE CUARESMA

 

Lc 15, 1-3. 11-32

 

“1Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a él para oírle, 2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: ‘Este acoge a los pecadores y come con ellos.’3 Entonces les dijo esta parábola.11         Dijo: ‘Un hombre tenía dos hijos; 12 y el menor de ellos dijo al padre: “Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde.” Y él les repartió  la hacienda. 13 Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. 14 ‘Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. 15 Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. 16 Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba.17 Y entrando en sí mismo, dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me  muero de hambre! 18 Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti.

 19 Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros.” 20 Y, levantándose, partió hacia su padre. ‘Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. 21 El hijo le dijo: “Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo.” 22 Pero el padre dijo a sus siervos: “Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas  sandalias en los pies. 23 Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, 24 porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado.” Y comenzaron la fiesta. 25’Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas;26 y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. 27 El le dijo: “Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano.” 28 El se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. 29 Pero él replicó a su padre: “Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca  me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; 30 y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo  cebado!” 31 ‘Pero él le dijo: “Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; 32 pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba  perdido, y ha sido hallado.’”

 

 

COMENTARIO

 

El exacto amor de Dios

 

Sabemos que Jesús, cuando predicaba y hacía uso de las parábolas, lo hacía porque sabía que era una forma muy conocida de explicar aquello que podía resultar más difícil de entender y porque sabía, además, que muchas veces era la única forma de mínimamente entendido. 

El caso es que  podemos decir que las compañías de Jesús, aquellos con los que hablaba y con los que tenía una relación muy cercana, no eran, según determinadas conciencias, lo mejor de cada casa (y entiéndase esto, por favor). Y es que si había venido a salvar lo que estaba perdido ¡qué mejor que estar con lo que está perdido! 

Queremos decir que Cristo Jesús se juntaba con personas que, a tenor del pensamiento de los sabios oficiales, no eran muy recomendables: pobres, publicanos, ciegos, paralíticos, enfermos en general o, en fin, leprosos o mujeres y niños… 

Todo aquello había que le tuviesen cierta inquina los que eran considerados conductores del pueblo judío o, lo que es lo mismo, fariseos et alii. 

Pero Jesús sabía cuál era la misión que tenía encomendada y la cumplía a rajatabla y sin pararse en comportamientos políticamente correctos o pegados al qué dirán o respeto humano. Es más, algunos de los considerados sabios le dijeron en una ocasión (que sepamos) que sabían que era así. 

Pues bien, Jesús se ve en la obligación de explicar con toda claridad cómo es Dios. Lo hace a través de la muy conocida parábola del hijo pródigo que bien podríamos titularla “La parábola del amor de Dios por sus hijos perdidos”. Leer más... »

Ventana a la Tierra Media – Soberbia y ceguera: la caída de Númenor

Jue, 2019-03-28 17:26

    

De la gloria al fin de todo. Así podemos definir la existencia de un regalo que hizo Eru a la raza de los hombres que tanto habían luchado y sufrido contra Morgoth. Pero, sobre todo, bien podemos decir que en este caso particular, muy especial en la obra de J.R.R. Tolkien y que, a lo mejor, tanto tiene que ver con la existencia de la Atlántida en cuanto a lo que la imaginación de nuestro autor pudiera servir la misma, aquí tiene que ver mucho el comportamiento ciego y cegado por la soberbia y la falta de seso… si ustedes nos entienden. 

Por cierto, no hemos dicho que el regalo citado arriba es la isla estrellada (con forma de estrella aunque luego también se “estrelló”, hundiéndose, por culpa de los hombres, podemos decir) de Númenor que es un nombre que, en sí mismo, incita mucho la imaginación y, podemos decirlo así, el ansia por conocerla. ¿Qué fue Númenor?, ¿Qué fue de ella? 

Veámoslo. Leer más... »

Un amigo de Lolo – "Lolo, libro a libro" – El Derecho de Dios

Mié, 2019-03-27 09:33

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

El Derecho de Dios

 

“Fundamentalmente, la peripecia de la manzana no fue sino un irrumpir alevoso en el campo de Dios para pisotearle abiertamente sus derechos. Dios, así, tenía que volver por el orden conculcado.”

 

Es bien cierto que, aún sin saber si lo que causó el desliz grave del pecado original fue una manzana, ponerla como ejemplo de lo mal que se pueden hacer las cosas es, digamos, más que recomendable. Y nos sirve para mucho y  para más que mucho…

Antes de decir nada, debemos apuntar algo que muchas veces se olvida: Dios tiene Derecho, así, con mayúsculas. Y es lo que se suele decir cuanto uno se quiere referir a su Ley.

Cuando decimos que Dios tiene una Ley queremos decir que sus hijos debemos cumplirla. Pero hubo una  criatura o, mejor, poseída fue una de las existentes en el Paraíso por Satanás para que irrumpiera en aquel mundo ideal en el que el ser humano (dos eran, sólo, entonces: Adán y Eva) para sembrar la especie según la cual el Creador tenía engañados a sus primeros hijos nuestros, a su vez, Primeros Padre.Leer más... »

Serie Venerable Marta Robin – Sufrimiento y vida eterna

Dom, 2019-03-24 17:23

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

    

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

Sufrimiento y vida eterna

 

“Si las almas conocieran el precio del sufrimiento y de la humildad para adquirir las virtudes y trabajar por la salud de las almas, no buscarían ni querrían tener consolaciones en nada más. Mientras que los sufrimientos de la vida no son más que de poca duración, los tesoros que nos hacen acumular son para la vida eterna.” (Consejo 16)

 

Pudiera dar la impresión de que no hay otra cosa de qué hablar, cuando nos referimos a la Venerable Marta Robin, que no sea de sufrimiento. En realidad, cuando de eso lo hacemos es porque ella descubrió la salud espiritual que le reportaba el mismo.

Resulta de importancia espiritual vital darse cuenta de cómo son cierto tipo de realidades, de mucho de aquello que nos pasa que encasillamos dentro de lo desastroso que nos acontece. Y hablamos, claro está, de aquellos momentos en los que, simplemente, sufrimos por causas físicas o espirituales. Y Marta Robin tuvo, sin duda, de las primeras y, seguramente, también de las segundas.

Pues bien, decimos que es importante darse cuenta. Y darse cuenta supone, al fin y al cabo, aceptar aquello que nos pasa porque, a lo mejor, es Dios quien quiere que nos pase.Leer más... »

La Palabra del Domingo - 24 de marzo de 2019

Sáb, 2019-03-23 17:50

III Domingo de Cuaresma

 

Lc 13, 1-9

“En aquel mismo momento llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Les respondió Jesús: ‘Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo.’  Les dijo esta parábola: ‘Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo  encontró. Dijo entonces al viñador: ‘Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?’ Pero él le respondió: ‘Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono, por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas.’”

 

COMENTARIO         

 

La importancia de la conversión

Dios tiene mucha paciencia con sus hijos, los hombres. Queremos decir que, por mucho que caigamos en las tentaciones que nos pone el Maligno, siempre espera que regresemos a Su seno y, así, nos perdona.

A este respecto, es bien cierto que en tiempos de Cristo, cuando vino por primera vez al mundo el Hijo de Dios, la visión que se tenía de determinadas realidades espirituales era propia de aquel pueblo en el que el Creador depositó su esperanza.

Cierto es que las cosas estaban así. Por eso Jesús se ve en la obligación de poner las cartas sobre la mesa. No dulcifica la situación por la que pasaban sus hermanos los hombres sino que les dice, con toda claridad, lo que tienen que hacer.

Los ejemplos que, primero, le ponen los demás y, luego, los que Él mismo les pone, son los apropiados para que comprendan algo en lo que andaban equivocados: hay algo más que relación entre el presunto pecado y lo que le pasa al hombre.

Es cierto que podía parecer que aquellos galileos que Pilato mató y aquellos sobre los que se desplomo la torre de Siloé, que serían pecadores, habían pagado por sus pecados con aquellas terribles muertes. Y así lo pensaban muchos estableciendo una relación directa entre lo que se comete contra Dios y el castigo divino del Todopoderoso.Leer más... »

Ventana a la Tierra Media – 25 de marzo: Día Internacional de Leer a Tolkien

Jue, 2019-03-21 18:40

    

El día 25 de marzo se celebra el Día Internacional de Leer a Tolkien. Y nada mejor que recomendar algo así. 

Conviene, de todas formas, para los desavisados al respecto de tal importante evento, empezar por el principio. 

En 2003 The Tolkien Society instituyó un tal día con el objetivo de dar a conocer y difundir la obra del profesor en todo el mundo. El caso es que la fecha citada, el 25 de marzo, no está puesta ahí por casualidad. No. Y es que en la misma se produjo, según la datación correspondiente, la destrucción del Anillo Único y la consiguiente derrota de Sauron. Y, por eso, nada mejor que celebrar tales acontecimientos de una manera especial como supone hacer hincapié en la lectura de la obra de J.R.R. Tolkien. 

Todo esto surgió de una pregunta que, en su día, hiciera Sean Kirst, a la sazón periodista de The Post-Standard de Syracuse, en Nueva York. Y es que quería saber, y así preguntó The Tolkien Society si existía algo que pudiese ser llamado “día de leer a Tolkien”. Y no, hasta entonces no existía nada por el estilo. Y se puso remedio, precisamente, así: estableciendo el 25 de marzo, como decimos, como tal día. 

El caso es que a nosotros, a los fieles católicos, no nos importa, para nada, destacar que, lo mismo que pasó en la Encarnación del Hijo de  Dios (que celebramos, también, el 25 de marzo) un mundo nuevo iba a surgir de la destrucción del Anillo Único, lo mismo que surgiría uno nuevo del mismo momento en el que la Virgen María, ante el requerimiento del Ángel Gabriel, dijera sí a Dios, destruyendo, en tal sentido, el mal hecho por el hombre hasta entonces, los pecados cometidos a instancia propia o por instigación del Maligno. Y es que, a lo mejor, aquí tampoco nada es casualidad… 

Pues bien, decimos que hoy es un día muy importante para todo aquel que tenga a Tolkien por un escritor crucial en su vida o, al menos, lo conozca, aunque sea de oídas y para que la cosa deje de ser así… 

Podemos, por ejemplo, entrar en la en la web de la Sociedad Tolkien Española donde hay una denominada Guía de Lectura de Tolkien que estamos más que seguros que servirá de orientación para los que quieren, al principio, acercarse a la obra del profesor de Oxford. Pero si nos atenemos, pues, a lo que supone un día como el próximo 25 de marzo, estas son las actividades que se han planteado para tan gozoso momento (extraídas de la página de la Sociedad Tolkien Española): 

“EVENTOS QUE ORGANIZAN LAS DELEGACIONES DE LA SOCIEDAD TOLKIEN ESPAÑOLA ESTE AÑO

 

23 de marzoMadrid: Los smiales de Númenor y Ciénaga de los Muertos organizan una lectura abierta a cualquier participante. Más detalles, AQUÍ.

24 de marzoBarcelona: El smial de Lórien, nuestra delegación barcelonesa, os invita a una lectura con merendola, y también entregará los premios de microrrelato Gondolin. Más información, AQUÍ.

25 de marzoZaragoza: Encuadrado en los XVIII Encuentros con Tolkien, que se prolongarán hasta el miércoles 27, se celebrará este día con un evento multidisciplinar donde habrá Tolkien Trivial, lecturas, y muchas sorpresas mágicas. Más información, AQUÍ.

30 de marzoBilbao: Nuestro smial vasco, El Dragón Verde, nos invita a una de sus lecturas de cuentos tolkinianas gratuita y de entrada libre hasta completar aforo. Más información, AQUÍ.”

 

Pero, además de esto que, claro está, es muy importante llevar a cabo para que nadie se olvide de lo que aquí tratamos, nosotros podemos decir que leer a J.R.R. Tolkien es importante porque:

 

-Está más que bien que haya un escritor que plantee la existencia de un mundo, la Tierra Media, donde una serie de valores aún se tengan en cuenta. 

-Está más que bien que haya un escritor que haya dado su vida ordinaria para llevar a cabo una obra tan importante como la suya. 

-Está la mar de bien que haya un escritor que fuera tan meticuloso en lo que hacía que todo bien que se diga sobre lo escrito será, siempre, poco.

 -Está la mar de bien que haya un escritor que, como J.R.R. Tolkien, haya escrito de tal forma que su obra es imperecedera y, por tanto, no pasa ni ha pasado de moda ni de la actualidad literaria de tal forma que podemos acceder a ella como si fuéramos los primeros que la leemos y está ahí: fresca, clara, limpia. 

-Está la mar de bien que haya un escritor que haya querido hacer, de su obra, expresión de una fe propia (siendo universal) sin que se pueda decir que ha hecho apología de la misma (aunque esto no sea poco importante, claro está) y la sutileza, en tal sentido, sea más que admirable. 

-Está la mar de bien que haya un escritor que sea leído por no creyentes porque no ofende con lo que escribe a otras creencias o a no tenerlas.

 -Está la mar de bien que haya un escritor que llene a sus lectores de tanta imaginación y de tanta luz interior. 

-Está la mar de bien que haya un escritor que sea capaz de hacernos estar con sus personajes como si fuesen contemporáneos nuestros o los tuviésemos a nuestro lado; que los haya hecho tan cercanos, así.

-Está la mar de bien que haya un escritor que haya conseguido, sin quererlo esto (claro está, pero…) que haya muchas personas que se quieran llamar de una forma propia de su Tierra Media y tengan, por decirlo así, un nombre Terramediano, un otro yo siendo sí mismos. 

-Está la mar de bien que haya un escritor que  haya trazado un camino de tal manera perfecta que influya de forma decisiva en la vida de sus lectores, que quede poso personal.

 

Y, en fin (y, por fin), 

-Está la mar de bien que haya un escritor que haya querido serlo, con tal intensidad y tal perseverancia, que rubricó su vida con una obra verdaderamente inmortal, casi como la vida de uno de los Primeros Vivientes de la Tierra Media. O sin casi.

 

Y, claro, gracias, profesor, por tantos y tantos favores hechos a más de uno y más de dos y más de…

 

 

Eleuterio Fernández GuzmánErkenbrand de Edhellond

  

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Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

 

Hay mundos que, sin duda alguna, nos llevan más lejos del que vivimos, nos movemos y existimos.

 

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Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

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