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Mera defensa de la fe - Eleuterio Fernández Guzmán

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b2evolution 2020-07-10T08:02:17Z
Actualizado: hace 1 hora 59 mins

J.R.R. Tolkien - Ventana a la Tierra Media – El Señor de los Anillos, en crudo

Jue, 2020-07-09 17:22

Si  todo ha ido según lo previsto y no ha habido ningún acontecimiento que haya tergiversado el orden de publicación de los artículos escritos (el que esto hace lo lleva a cabo, al menos, dos meses antes de su publicación por ser temas que, por decirlo así, no tienen limitación temporal por ser asuntos de carácter atemporal),  la semana pasada, el 3 de julio de 2020, quedó publicado un artículo de título “El Hobbit, en crudo”.

Como es de esperar, a este artículo debía seguirlo otro con el título del otro gran libro, el gran libro, publicado por J.R.R.Tolkien. Y por eso, hoy mismo damos a luz lo que podría ser la continuación del otro porque, como sabemos, lo mismo es continuación la vida de Frodo Bolsón (la de El Señor…) al respecto de la de Bilbo Bolsón (protagonista de El Hobbit)

Podríamos calcar lo que dijimos apenas hace unos días. Así, podemos decir (y decimos) que está fuera de lugar que el que esto escribe vaya a innovar nada al respecto de lo que cualquier lector pueda tener por bueno y mejor de la obra de J.R.R. Tolkien de título “El Señor de los Anillos” que es, seguramente, la continuación de lo que había sido el principio con “El Hobbit.

Lo que queremos decir es que mientras que El Señor de los Anillos se ha convertido en una obra más que universal, con muchísimas ediciones en otras tantísimas lenguas que pueda haber en el mundo y hayan sido millones las personas que se han llevado a los ojos y al corazón lo que dejó escrito nuestro autor, es cierto y verdad que, en lo sencillo, en lo elemental y esencial, esta obra escrita por el profesor de Oxford nos ha de decir, nos dice más que mucho sobre algunos y más aspectos, si ustedes nos entienden…

Damos, por eso mismo, el titulo al artículo de hoy, así, “en crudo” porque es lo que podemos deducir los que nos consideramos sencillos de la cosa o, en general, sencillos y ya está. Por eso, aquí no va a haber una elaboración alambicada de significados porque, digámoslo así, esto es lo que hay y ya está… Para otras cosas ya tenemos a los que pueden sacar fruto más profundo. A nosotros nos basta con una alimentación, digamos, espiritual que sea básica… algo así, como para sobrevivir.

Esto, para empezar, es un “mea culpa” y muestra y demuestra que ir más allá de lo normal está fuera del alcance del que esto escribe que es algo así a como se debía sentir Sam Sagaz cuando caminaba junto a su amigo, Frodo Bolsón.

Vayamos, por tanto, con la cosa.

En El Señor de los Anillos es posible encontrar algunos aspectos o realidades que no dejan de tener importancia por lo que son, en sí mismos considerados y por lo que pueden ser para quien lea las palabras que diera al mundo entero, para su goce y disfrute.

Así, por ejemplo (reconocemos que nos gustan mucho los listados de cosas, ¡qué le vamos a hacer!: dan mucho juego):

 

-Es posible darse cuenta de que la sabiduría puede alcanzar los corazones más insospechados.

-Es posible darse cuenta de que el heroísmo puede alcanzar límites insospechados.

- Es posible darse cuenta de que la humildad, con ella, se pueden alcanzar metas muy elevadas.

-Es posible darse cuenta de que la sencillez puede tener un poder más que desconocido.

-Es posible darse cuenta de que la valentía de muchos de los personajes va más allá de lo que ellos creían.

-Es posible darse cuenta de que el arrojo, aunque se crea no estar dotado del mismo, puede salvar muchas vidas… empezando por la del arrojado que se arroja.

-Es posible darse cuenta de que la verdad, la meta a la que se debe y se ansia llegar, puede con todas las adversidades.

-Es posible darse cuenta de que hay personajes que no siendo imprescindibles, lo acaban siendo, si ustedes nos entienden…

-Es posible darse cuenta de que el Bien puede acabar prevaleciendo sobre el Mal por muy mal que vayan las cosas.

-Es posible darse cuenta de que hay cosas que, no pudiendo comprenderlas, es mejor llevarlas a cabo.

-Es posible darse cuenta de que hay verdaderos héroes escondidos en muchos corazones.

-Es posible darse cuenta de que es mejor tener autoridad que poder.

-Es posible darse cuenta de que el amor puede traspasar las fronteras de las razas.

-Es posible darse cuenta de que un buen final es posible si ha habido un buen camino para llegar al mismo.

Podemos ver, por tanto, que no es poco lo que, así dicho, en crudo, El Señor de los Anillos nos proporciona porque no es poco lo que quiso que nos proporcionara su autor.

Y nosotros, como no puede ser de otra forma, estamos más que agradecidos a todo esto y, aunque reconocemos que este último pensamiento lo hemos repetido muchas veces, lo hacemos porque es verdad y porque nos da la santa gana repetirlo, ¡Por Gandalf!, insensatos, ¡es que es así!

 

Eleuterio Fernández Guzmán Erkenbrand de Edhellond

 

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Hay mundos que, sin duda alguna, nos llevan más lejos del que vivimos, nos movemos y existimos.

…………………………….
Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna

Beato Manuel Lozano Garrido – Amar el sufrimiento (XI)

Mar, 2020-07-07 17:14

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

Amar el sufrimiento (XI)

 

“Ya, Señor, puedo concluir, pero antes desearía pedirte que esta idea de tu encarnación en el dolor me la dejes quieta, inmóvil, imborrable, como en esos cortes de las películas rancias en que un hombre se nos queda con el vaso en el aire, a dos dedos de los labios. 

Y ya que mi miseria se resiste a este trasplante glorioso de tu carne, inyecta en mi cerebro tu chispita divina para que yo vea en la mano crispada de Sebastián -en mi propia mano deforme- aquellos otros dedos que se aupaban sobre las muchedumbres para luego, dulce, pausada, armoniosamente, ir descendiendo sobre cada frente como una caricia, como un aliento, como un beso.” (El sillón de ruedas, p. 315)

 

Ya en otro artículo trajimos a colación o, mejor, apuntamos en el mismo, que el “Sebastián” del que hablaba Lolo entonces era una persona, seguramente con discapacidad intelectual, que iba en el mismo tren en el que nuestro Beato y su hermana Lucy viajaron a Lourdes en el único viaje que hiciera el linarense a tan recomendaba lugar mariano. Y es que ahora lo vuelve a nombrar porque, seguramente, dejó una huella indeleble en su corazón que es lo que suele pasar cuando el mismo es de carne y no de piedra…

El Beato de Linares (Jaén, España) está a punto de terminar el capítulo XXIV de su libro El sillón de ruedas” que lleva por título “Quiero amar el sufrimiento”, así, expresando no algo de pasada sino, al contrario, voluntad y más que clara voluntad: Lolo, quiere amar su sufrimiento lo que nos indica, primero, que a lo mejor cree él que no ha llegado a amarlo del todo (por expreso nos dice que quiere) y, luego, que, en efecto, es lo que ansía en el fondo de su corazón y por eso lo dice, siquiera, por escrito por más que Dios ya lo sepa desde el corazón de quien tanto sufre.

Pues bien, Lolo, que habla con Dios directamente (y en este capítulo lo muestra, una vez más) se atreve a pedir. Y lo hace con un humildad, con la verdadera humildad que mana de su ansia de amar al Todopoderoso. Por eso quiere que lo que comprende del dolor y del sufrimiento se quede ahí, parado, seguramente para que no se diluya en su realidad y pensamiento. Quiere, por eso nos lo dice, que se quede puesta en su vida como si la misma se hubiera quedado parada en el justo momento de haber comprendido al sufrimiento y amado al dolor.

Quiere, por eso mismo, que nunca se borre de su corazón aquella “personificación” en el dolor que representa el Hijo de Dios;, que su amor, su entrega por él mismo, por Lolo, en aquel dolor insufrible que debió sufrir en su Pasión, nunca la olvide aquel español que, en su Linares natal, sufre y pasa malos momentos aunque de los mismos obtenga fruto abundante.

De todas formas, podemos estar seguros de que algo de lo que pide Lolo en este apartado de su libro, lo ha obtenido de parte de Dios. Y eso lo decimos porque, en un momento determinado le dice Lolo al Señor algo así como que le inyecte en su cerebro “tu chispita divina”. Y lo hace porque quiere ver la intervención de Dios en un, a modo, de caricia como aliento, como un beso, tal como nos dice Lolo.

Y eso, como todos comprendemos, lo obtuvo sobradamente nuestro Beato. ¿O no?

 

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

 

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Saber sufrir, espiritualmente hablando, es un verdadero tesoro.

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

Venerable Marta Robin – Un gran consejo espiritual

Dom, 2020-07-05 18:08

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

   

Un gran consejo espiritual

“Buscar todo el tiempo, buscar por todo lugar la gracia, beber indefinidamente de esta fuente inefable, es la más urgente de las preocupaciones, el más importante de los deberes.” (Diario íntimo, 22 de enero de 2020)

 

Es posible y, casi seguro, que haya creyentes católicos que en este tipo de realidades espirituales, sencillamente, no sepan a qué atenerse. Es decir, que sí, que tenemos una fe y que llamamos católica por ser universal y ser la única verdadera pero eso, decir eso, ha de tener relación, luego, con lo que nos pasa y con cómo somos.

Esto lo podemos resumir diciendo que las generales de la ley espiritual las tenemos claras, las hemos aprendido y hasta, a lo mejor, aprehendido, pero…

Los puntos suspensivos puestos arriba encierran más de lo que, en sí mismos, significan. Y es que, al fin y al cabo, no solemos tener nada claro, o muy claro, lo que debemos querer y ansiar. Y Marta Robin, nuestra Venerable hermana en la fe, como otras muchas veces, nos echa una mano.

No hay, al respecto de su mensaje, duda alguna. Y es que aquí no vale arrimarse a la fe, por así decirlo, y a lo que supone la misma como si tuviéramos un negocio a tiempo parcial. Y nos explicamos.Leer más... »

La Palabra del Domingo - 5 de julio de 2020

Sáb, 2020-07-04 17:02

Mt 11, 25-30

 

“25 En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: ‘Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque  has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. 26 Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. 27 Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie  sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. 28 ‘Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso.  29 Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; = y hallaréis descanso para vuestras almas. = 30 Porque mi yugo es suave y mi carga ligera’”.

 

 

COMENTARIO 

Humildad y mansedumbre según Cristo 

 

En el evangelio de San Lucas recoge parte del evangelio de San Mateo. Y dice esto que sigue (Lc 10, 21-22) que es más que importante:

 

“En aquel momento, se llenó de gozo Jesús en el Espíritu Santo, y dijo: ‘Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. ’Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; y quién es el Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.’”

 

Así, mientras que San Lucas recoge estas palabras de Cristo cuando han regresado los 72 discípulos que envió a predicar (Lc 10, 1) el evangelio de San Mateo que corresponde para el día de hoy no establece tal relación, digamos, temporal, sino que trátase de un texto a modo de “en otra ocasión dijo”. 

Bueno. El caso es que las palabras de Jesús tienen importancia en un doble sentido: la revelación de Dios al hombre y, por otro lado, el comportamiento que pide el Hijo del Creador a todo discípulo suyo. Y todo, además, tiene una relación directa. 

Tenemos por bueno y verdad que Jesús había venido al mundo a tener muy en cuenta, de parte de Dios, a los que peor andaban por el mundo. Nos referimos a los pobres, a los desfavorecidos, a los enfermos o, en fin, a todo aquel que sintiese una gran carga sobre su vida y existencia diarias. 

También tenemos por bueno y verdad que Jesús había “desenmascarado” a los que se consideraban sabios y entendidos en la Ley de Dios pero que, ciertamente, habían tergiversado el sentido preciso de la norma divina. A ellos el Creador no podía referirles nada al respecto de su voluntad en tal expresión de la misma pues creían saberlo todo. Leer más... »

J.R.R. Tolkien - Ventana a la Tierra Media – El Hobbit, en crudo

Jue, 2020-07-02 17:08

Está fuera de lugar que el que esto escribe vaya a innovar nada al respecto de lo que cualquier lector pueda tener por bueno y mejor de la obra de J.R.R. Tolkien de título “El Hobbit” que es, seguramente, el principio de todo lo que vino después por mucho que antes hubiera escrito para El Silmarillion. Y decimos esto porque esta última obra no vio la luz hasta muchos, pero que muchos, años después de haber sido, al menos, esbozada.

Lo que queremos decir es que mientras que El Hobbit se ha convertido en una obra más que universal, con muchísimas ediciones en otras tantísimas lenguas que pueda haber en el mundo y hayan sido millones las personas que se han llevado a los ojos y al corazón lo que dejó escrito nuestro autor, es cierto y verdad que, en lo sencillo, en lo elemental y esencial, esta obra escrita por el profesor de Oxford nos ha de decir, nos dice más que mucho sobre algunos y más aspectos, si ustedes nos entienden…

Damos, por eso mismo, el titulo al artículo de hoy, así, “en crudo” porque es lo que podemos deducir los que nos consideramos sencillos de la cosa o, en general, sencillos y ya está. Por eso, aquí no va a haber una elaboración alambicada de significados porque, digámoslo así, esto es lo que hay y ya está… Para otras cosas ya tenemos a los que pueden sacar fruto más profundo. A nosotros nos basta con una alimentación, digamos, espiritual que sea básica… algo así, como para sobrevivir.

Esto, para empezar, es un “mea culpa” y muestra y demuestra que ir más allá de lo normal está fuera del alcance del que esto escribe que es algo así a como se debía sentir Sam Sagaz cuando caminaba junto a su amigo, Frodo Bolsón.

Vayamos, por tanto, con la cosa.Leer más... »

Beato Manuel Lozano Garrido – Amar el sufrimiento (X) – El consuelo de Cristo

Mar, 2020-06-30 17:09

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

Amar el sufrimiento (X) – El consuelo de Cristo

 

“Todo, Cristo, es fruto de amor; amor que Tú pones en el cuenco de tus manos, bien abarquilladas, y luego las relajas sobre el niño, la flor, el aire, la nobleza, del revés, la herida para que todo susurre tu voz, tu amor, tu aliento y tu figura.” (El sillón de ruedas, p. 314)

 

Este texto, que corresponde a lo que hemos dado en llamar “Amar el sufrimiento”, podemos decir que roza lo sublime (porque es “bello y produce una gran emoción”, como se define tal adjetivo) sino lo toca de pleno. Y sí, lo bien cierto es que admiramos y mucho a quien esto escribe pero es que esto es, sencillamente, miel sobre hojuelas, como dirían en la Sagrada Escritura. Léanlo, pues, muy despacio… y varias veces, como regalo para su corazón.

Bien. Una vez expresado esto, es más que conveniente ir al grano de lo que creemos nos quiere decir el Beato de Linares (Jaén, España) cuando dice lo que aquí dice.

El Amor de Dios, y aquí el de Cristo (lo mismo es) tiene una finalidad bien definida y no sale del corazón divino sin intención alguna. Vamos, que no se pierde en el vacío sino que encuentra destino claro y bien definido.

Todo, claro está, como nos dice Lolo, “es fruto de amor”. Y lo es porque el Hijo de Dios sólo quiere lo mejor para sus hermanos los hombres y, en cuanto Creador, sólo quiere lo mejor para su descendencia.

Cualquiera puede decir que sí, que como es fruto del Amor de Dios… pues ya está, poco más podemos decir: todo lo que se deriva del mismo es bueno y mejor. Y es así, sin duda alguna.Leer más... »

Venerable Marta Robin – Amor sencillo y fiel

Dom, 2020-06-28 17:13

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

   

Amor sencillo y fiel

 

“Un alma puede ser ignorante de muchas cosas y ser capaz de saber amar a Dios espléndidamente.” (Diario íntimo, 22 de enero de 1930)

 

Sabemos, porque lo hemos escuchado muchas veces y porque, sencillamente, lo hemos leído en las páginas de la Sagrada Escritura, que el Hijo de Dios tenía predilección por los sencillos.

Es cierto y verdad que aquellos que, entones, eran considerados sencillos, distaban mucho de tener conocimientos pormenorizados sobre los textos sagrados de su pueblo, el judío. Y eso los hacía, por decirlo así, ignorantes en el puro sentido de la expresión (que es el no tener conocimiento de algo, así de simple).

Lo de la predilección por los sencillos no se debe a que Jesucristo prefiriera a personas que no pudieran hacerle frente cuando predicaba o, algo así, como una barrera inseparable que pudiera establecerse entre quien hablaba de Dios y quien escuchaba. No. Las cosas no eran así ni las razones de esto, tampoco.

El caso es que Jesucristo, el Maestro, prefería a los corazones que, espiritualmente (y no pocas veces, materialmente) no estaban corrompidos por teorías o prácticas alejadas de la Voluntad de su Padre del Cielo. Y es que ya sabemos cómo critica muchas veces el Hijo de Dios (y con palabras más que fuertes y claras) a fariseos, saduceos, etc. No lo hace, tampoco, porque les tuviera una especie de manía o algo así sino porque sabía que estaban corrompiendo muchos corazones y, sencillamente, impidiendo que muchas personas, al morir, fueran a dar con sus almas en el gozo de Abraham (el Cielo aún no estaba abierto, entonces y sólo lo estuvo cuando murió Jesucristo y resucitó)Leer más... »

La Palabra del Domingo - 28 de junio de 2020

Sáb, 2020-06-27 17:16

Mt 10, 37-42

 “37 El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a  mí, no es digno de mí. 38 El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí. 39 El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará. 40       ‘Quien a vosotros recibe, a mí me recibe, y quien me recibe a mí, recibe a Aquel que me ha enviado. 41 ‘Quien reciba a un profeta por ser profeta, recompensa de profeta recibirá, y quien reciba a un justo por ser justo, recompensa de justo recibirá. 42   ‘Y todo aquel que dé de beber tan sólo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños, por ser discípulo, os aseguro que no perderá su recompensa.’”

 

 COMENTARIO

 

Las cosas claras para que nadie se lleve a engaño

 

Con franqueza decimos que este texto del Evangelio de San Mateo parece la reunión de sentencias espirituales dichas por el Hijo de Dios. Eso no le quita valor al mismo sino, seguramente, se lo porque, por decirlo pronto, es un claro mensaje dado por Jesucristo a sus discípulos. 

Digamos, para empezar, que lo que dice Jesucristo aquí es más que duro. Al menos, las primeras palabras podrían llevar a más de uno a dejar de seguirlo o a no empezar a seguirlo. Y es que decir que debemos dejar de amar a nuestra madre o nuestro padre de la forma cómo lo dice el Hijo de Dios… 

Lo que pasa es que las palabras del Mesías no debemos entenderlas a lo humano sino a lo divino. Y queremos decir, con esto, que cuando dice eso quiere decirnos que, como a Dios se le debe amor, lo mismo se le debe a su Hijo. Por eso, debemos aplicar aquel “Amarás a Dios sobre todas las cosas” al Hijo de Dios que es, como sabemos, Dios hecho hombre.  Y eso es lo que quiere decir Jesucristo cuando, al parecer, podríamos pensar que es muy egoísta cuando, en todo caso, demanda el amor que merece que es, sencillamente, el más alto que seamos capaces de dar. 

Pero hay más. Leer más... »

Hoy es San Josemaría, fundador y alma del Opus Dei

Jue, 2020-06-25 17:02

Estoy seguro de que el bueno y católico J.R.R. Tolkien está encantado de que el día de hoy, desde hace más de año y medio dedicado a su persona y obra, lo dediquemos al recuerdo de otro católico, también bueno, llamado Josemaría, a la sazón santo de la Iglesia católica y fundador, como saben muchos de los que esto lean, del Opus Dei.

Tengo que reconocer que me gusta el día de hoy porque sé, francamente lo sé, que habrá quien se le revuelva la bilis estomacal cuando lea el hombre que encabeza el artículo de hoy. Y es que tengo comprobado que este un tema, el de San Josemaría y el Opus Dei, que a muchos no les gusta porque corren a la par su rabia y odio y su ignorancia, permítanme que diga esto. Y es que, jurídicamente hablando, la ignorancia no es más, ni menos, que el desconocimiento total de determinada realidad y, por eso mismo, todos somos ignorantes en muchas cosas…

De todas formas, quien no quiera seguir leyendo a partir de aquí… ¡hala!, a otra cosa, mariposa.

El caso es que no podemos, ni debemos, olvidar que hoy, 26 de junio se celebre a un santo más que especial. Seguros estamos de que él no pretendía serlo cuando dio causa a su idea sobre la Obra de Dios allá por 1928. Al fin y al cabo, fue una inspiración del Espíritu Santo y siempre está bien que alguien, al menos alguien, escuche los gemidos inefables de la Tercera Persona de la Santísima Trinidad.Leer más... »

Beato Manuel Lozano Garrido – Amar el sufrimiento (IX) – En el sufrimiento, con Cristo

Mar, 2020-06-23 17:10

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

Amar el sufrimiento (IX) – En el sufrimiento, con Cristo

 

“Ahora está claro que un hombre se enajene por una calentura, el cilicio, la fatiga, su cáncer, la ‘polio’, porque detrás está Getsemaní, el látigo de huesos, la Vía Dolorosa, el taladro de los miembros y la frondosa inmovilidad de veinte siglos.” (El sillón de ruedas, p. 314)

 

El Beato Manuel Lozano Garrido da, con este texto, un paso en su comprensión del sufrimiento. Y la cosa no es nada fácil, como se puede entender…

Todo se puede soportar con fe. Eso lo sabemos pero, a la hora de la verdad, nos resulta mucho, y más, difícil hacer eso porque nuestra creencia no suele correr a la par de lo que eso supone y solemos flaquear o, simplemente, ser tibios en tal aspecto.

Pero Lolo, él no, como ni es tibio ni flaquea, puede manifestar lo que sabe, ¡sabe!, sobre el sufrimiento y la relación que tiene el mismo, primero, con nosotros mismos pero, sobre todo, con Aquel que sufrió no lo indecible, porque se dijo y se dice, sino lo insoportable.

Y, claro, teniendo un mártir como fue el Beato de Linares (Jaén, España) porque mártir es quien es testigo del Amor de Dios y lo es, en efecto, nuestro hermano en la fe: testigo en dolor y testigo en respeto a la Voluntad de Dios. Mártir, pues, no de sangre como se entiende son los mártires, los que dan su vida por la fe pero… ¿es que no la dio Lolo por la suya y nuestra?

Bueno. Nosotros creemos que sí. Y, sin embargo, aquel hombre sufriente comprendía muy bien su sufrimiento. Y lo comprendía porque sabía que no estaba solo sino que tenía, junto a sí, a Quien todo lo había dado, como hemos dicho arriba.Leer más... »

El frenesí de los matarifes en el aborto

Dom, 2020-06-21 17:26

Estamos más que seguros que la Venerable Marta Robin, francesa hermana nuestra en la fe católica, no se molestará en el Cielo porque utilicemos hoy su tiempo y día para publicar algo que tiene que ver lo que ahora decimos. Por eso estamos seguros de que rogará a Dios por las almas de las que ahora hablamos.

Nadie puede asegurar que la cosa no sea un montaje porque, como sabemos, de todo hay en la viña del Señor, incluso, sarmientos podridos.

Nos referimos a la imagen que ilustra estas letras.

Como es más que conocido, el ser humano es capaz de lo bueno, de lo mejor y de lo que va más allá de lo mejor. Así, por ejemplo, desde el ordinario auxilio a quien necesita que le echen una mano (por una mala racha económica o por haberse tropezado en la calle y haber dado con su cuerpo en el suelo) hasta el caso de dar su vida por otro y, también, por su fe, no podemos negar que sí, que abunda y más que abunda el buen comportamiento de los hijos de Dios.

Dios, nuestro Creador, queremos creer que, partiendo de un santo Corazón como el suyo y con Amor que fue tan grande como para crear todo de la nada e, incluso, mantenerlo hoy día, nada malo puede hacer porque sería actuar en contra de su propio ser y eso, espiritualmente o el “mente” que sea ni es posible, ni es esperable ni se va a dar nunca.

Eso lo tenemos claro. Y es que es algo que podemos apreciar cada día que respiramos en el mundo y no se trata de la manifestación de hijos que quieren a su Padre sin pensar nada más ni en nada más.Leer más... »

La Palabra del Domingo - 21 de junio de 2020

Sáb, 2020-06-20 17:23

Mt 10, 26-33

 

“26 ‘No les tengáis miedo. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse. 27 Lo que yo os digo en la oscuridad, decidlo vosotros a la luz; y lo que oís al oído, Proclamadlo desde los terrados. 28 ‘Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna. 29   ¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro  Padre. 30     En cuanto  a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. 31 No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos. 32 ‘Por todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos; 33       pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos.”

 

COMENTARIO

Miedo, sí, a perder al alma

  

Este texto del Evangelio de San Mateo es uno en el que Jesucristo trata de que no seamos pesimistas, que no nos dejemos engañar por el Mal que quiere, muchas veces, hundirnos en la fosa del desamor y la desesperanza. 

Dice el Hijo de Dios que no les debemos tener miedo. Y no debemos tener miedo a los que quieren perjudicar nuestra alma. Y, por eso, nos pide confianza en el Todopoderoso que todo lo ve y todo lo sabe. 

Aquellos que, creyendo que al matar el cuerpo se mata el alma hacen lo primero con voluntad de lo segundo, deberían saber que eso no es posible porque el alma es patrimonio de Dios y Dios tiene a todas las almas de sus hijos (de aquellos que lo aceptan como Creador y Todopoderoso y de los que, no sabiéndolo, actúan según su Ley) en su corazón. Por eso no debemos tener miedo a tales personas sino a los que, en verdad, quieren hacernos caer en tentaciones graves y peligrosas para nuestra vida espiritual. 

Jesucristo, en aquella época de predicación, quería que se supiese que el Reino de Dios había llegado al mundo. Por eso recomienda, a quien le escucha, que no esconda debajo de ningún celemín la luz que haya recibido. No. Lo que se debe hacer es todo lo contrario: proclamar que Dios ha enviado a su Hijo al mundo para que el mundo se salve. Y sólo así muchos se salvarán y otros muchos sabrán que pueden salvarse de aceptar tal realidad espiritual. 

Todo, pues, se ha de descubrir. Sí, ¿pero… cuándo? Leer más... »

J.R.R. Tolkien - Ventana a la Tierra Media – Frodo y Gildor: dos frases que dicen mucho y más que mucho

Jue, 2020-06-18 17:09

Estamos más que seguros que frases de una inmortal obra como es El Señor de los Anillos (cualquiera que haya leído el libro) pueden ser entresacadas de muchas formas y colores. Es decir, que no resulta nada difícil destacar esto o lo otro con fruto incluido de tal expresión o expresiones destacadas. 

Pues bien, nosotros hemos hecho lo mismo y, no por casualidad (en la cual, ya de paso decimos, no creemos para nada) nos han salido estas dos que tienen como protagonistas a dos personajes de la tan leída, admirada y querida obra de J.R.R.Tolkien que son, a saber, Frodo y Gildor. 

Ambos personajes, claro, juegan papeles diferentes y distintos en nuestra obra: del primero nada vamos a decir ahora porque sale por aquí de forma más que continua; de Gildor, sólo decir que es un Elfo que pertenece a la Casa de Finrod y cuyo nombre, para que se entienda, quiere decir algo así como “Estrella Noble” y que se encuentra (En “La Comunidad del Anillo”) con Frodo, Sam y Pippin. En tal encuentro se produce, claro está, una conversación y de la misma hemos entresacado las dos frases que son la causa y, sobre todo, el motivo de este artículo. 

Digamos, por añadir algo más de Gildor, que su canto ahuyentó a un Nazgûl que seguía a nuestros amigos y lo hacía, como podemos suponer, con no buenas intenciones. Y, además, les hace una buena recomendación: ir a Rivendel lo antes posible… 

Bueno, después de esto dicho aquí con la brevedad requerida para el caso, les ponemos a ustedes las dos frases que han sido el origen de esto. Son las que siguen: Leer más... »

Un amigo de Lolo - “Lolo, libro a libro” - Amar el sufrimiento (VIII) – Ser loco de la Cruz

Mar, 2020-06-16 17:04

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista que vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

Amar el sufrimiento (VIII) - Ser loco de la Cruz

“Y es que ya sé que el dolor sin más, aséptico, desnudo, con la arista como fin, no tiene cabida en el dulce paraíso del Amor.

Ser santo, y paciente, y amante, y loco de Cruz es vivir la magia de las adivinaciones, el milagro de las transmutaciones.” (El sillón de ruedas, p. 313)

“Con la arista como fin”. Esto que nos dice el Beato Manuel Lozano Garrido establece una clara diferencia entre lo que supone entender o no entender el sufrimiento.

Tener como fin el propio sufrimiento, la arista, lo malo, o, en fin, aquello que no podemos soportar y no queremos soportar, supone no haber entendido muy bien que el mismo puede no ser sólo, y exclusivamente, una mala realidad o un mal augurio.

Lolo nos habla de una forma tan clara que no resulta excesivamente difícil entenderlo aunque, ciertamente, no es lo mismo de fácil atenderlo y llevarlo a la práctica.

En realidad, como nos dice El Beato de Linares (Jaén, España) sabe que el dolor puede tener una relación más que gozosa con el amor pero no todas las formas de tener en cuenta el sufrimiento pueden llegar a tenerla.

Digamos que el dolor, así, sin más es aquel que es así, seco, sin medida espiritual, sin sobrenaturalizar.

Digamos que el dolor aséptico no expresa sentimiento alguno y, por tanto, dista mucho de tener una buena relación con un espíritu que acepta, que reconoce lo que le pasa.Leer más... »

Venerable Marta Robin – Teología del sufrimiento

Dom, 2020-06-14 17:41

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

   

Teología del sufrimiento

 

“Para mí, toda mi teología, toda mi ciencia es el amor, la unión de mi alma a Dios por Jesucristo con la Santa Virgen; nada más y nada menos. Ahí está mi cima y mi todo. No quiero saber más”. (Diario íntimo, 22 de enero de 1930)

 

Esperamos no exagerar con esto que vamos a decir acerca de la Venerable Marta Robin pero debemos decirlo porque así se nos parece.

Imaginemos que hay personas, que las habrá, que no conozcan nada de aquella católica francesa que vivía en el campo y que estuvo muchos años de su vida postrada en una cama, a la que acudían a visitar miles de personas en busca de oración y de auxilio espiritual. Imaginemos, pues, que una de tales personas quisiera saber, en materia espiritual, a qué atenerse al respecto de Marta Robin.

En tal caso, le diríamos que leyera lo que hoy hemos traído aquí porque resume de forma perfecta el qué y el cómo de la Venerable Marta Robin. Y no es que queramos decir que no se debe leer nada más de nuestra hermana en la fe sino que basta estas pocas líneas para ponerse en situación al respecto de Marta.

El caso es que ella misma lo dice: toda mi teología. Y eso, se quiera decir lo que se quiera decir, es, eso, un buen resumen. Y a él nos atenemos. Por eso dedicamos este artículo a los que poco conocen de Marta Robin, Venerable de la Iglesia católica a la espera de su Beatificación que será, exactamente, cuando Dios quiera.Leer más... »

La Palabra del Domingo - 14 de junio de 2020

Sáb, 2020-06-13 17:27

Jn 6, 51-58

 

“’51 Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.’ 52 Discutían entre sí los judíos y decían: ‘¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?’ 53 Jesús les dijo: ‘En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. 55 Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. 56 El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí,  y yo en él. 57 Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. 58 Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre.’”         

 

COMENTARIO

 

Verdadero pan para la verdadera vida

 

Continuó Jesús con su promesa escatológica pues tal era la misión que había venido a llevar a cabo entre los hijos de Dios. Muchas veces vemos que el Mesías insiste en determinadas cosas para que fuesen comprendidas por aquellos que le escuchaban y que, tantas veces, eran de duro corazón; muchas veces el Enviado ilumina la vida de sus contemporáneos diciendo lo mismo repetidamente porque sabía y conocía la dificultad que tenían de comprender  su doctrina y el mensaje que traía de parte de Dios. 

Esto viene, por eso, a concretar lo dicho sobre el pan vivo en un momento inmediatamente anterior. 

Se refiere, Jesús, a su cuerpo, que lo va a entregar para la salvación de todos. Por eso dice el pan que yo le voy a dar; y ese pan, que será transubstanciado a partir, y en, la Eucaristía, es la causa necesaria de nuestra fe. 

Sin embargo, muchos de los que escuchaban no entendían y, llevados por el concepto del mundo que tenían, se dejaban llevar por su mundanidad y sentían, seguramente, repugnancia por aquello de comer su carne. Aún, para ellos, no había llegado el momento de la comprensión. Como para muchos, hoy día. 

La vida, la verdadera, la que Él trae, requiere, para tenerla, para poder sentirla, requiere, digo, la aceptación de eso que dice Jesús, aún sin entenderlo (hay que reconocer que eso es difícil) y así, “si coméis”, o sea, si queréis creer en lo que digo, entonces, comiendo su Cuerpo y bebiendo su Sangre (entendamos esto como hay que entenderlo, claro)  pues entonces no es que vayamos, en un futuro, a tener la vida eterna, que también, sino que ya, ahora, desde este momento, ya la tenemos pues si queremos voluntariamente y así lo manifestamos optamos por creer que ya vivimos la vida eterna en este lado del Reino de Dios en el que peregrinamos hacia el definitivo Reino del Padre. Esto no es, si lo pensamos bien, cosa baladí. Leer más... »

J.R.R. Tolkien – Ventana a la Tierra Media – Tolkien-Lewis: una íntima incomodidad

Jue, 2020-06-11 17:08

Nadie puede negar, porque sería faltar a la verdad, que entre dos escritores como fueron J.R.R. Tolkien y C.S. Lewis había muchas similitudes y que, seguramente por eso, fueron muy amigos durante el tiempo que fueron amigos. Y no es que queramos echar, sobre tal amistad, ninguna palada de tierra como para taparla sino que así fueron las cosas cuando así fueron. 

Que ellos se encontraran muchas veces causado esto por sus propios trabajos y, digamos, aficiones literarias, era de lo más normal y otra cosa no podía esperarse. De todas formas, aquí mismo se va a comprobar que el que esto escribe no se conoce al dedillo sus vidas, digamos, con pelos y señales pero sí, al menos, lo que en este caso toca y corresponde acerca de la tirantez que podía haber entre los dos escritores ingleses: católico uno, hereje el otro.

Es cierto, según tenemos entendido, que, por decirlo así, los dos amigos se “repartieron” los temas para escribir. Sin embargo, podemos decir que ahí surgieron, digamos, las pegas que Tolkien ponía a la obra de su amigo Lewis por mucho que entendiera que pudiera ser muy seguida por una legión grande de lectores. 

Lo que ha de ser más que cierto es que, digamos, el “pique” que llevaban nuestros dos autores tenían que ver mucho con las Crónicas de Narnia de C.S. Lewis y la obra de J.R.R. Tolkien pero, sobre todo, con El Señor de los Anillos. 

Esto que decimos puede parecer fuera de lugar pero no es un secreto que el mismo Tolkien diría eso acerca de su amigo Lewis. Leer más... »

Sinaí, una obra de Lolo

Mar, 2020-06-09 17:18

 

El que esto escribe lleva algunos años haciéndolo sobre el Beato Manuel Lozano Garrido, conocido mejor por Lolo. Por eso han sido muchos los temas que se han ido tratando, teniendo muy en cuenta, todo en cuenta, lo dejado dicho y escrito por el Beato de Linares (Jaén, España)

No podemos negar que el gozo de hacer una cosa así ha de ser agradecido a quien, gracias a su vida, le ha dado, al que esto escribe, un motivo más que bueno para juntar unas cuantas letras que, eso sí, al lado de lo escrito por Lolo, no son más que poca cosa, nada al fin y al cabo.

Sin embargo, a lo mejor a algún lector de lo aquí dejado dicho le ha podido hacer reflexionar sobre esto o lo otro y, como diría San Pablo, si al menos he convencido a alguno para que crea… es más que suficiente.

Por cierto, pasado mañana, 12 de junio, se cumplirán 10 años de la Beatificación de Lolo en Linares. Aquel día llovía, lágrimas del Cielo podríamos decir.

Sin embargo, hay algo que nunca se ha tocado aquí y que ha llegado el momento de traerlo a estas internáuticas páginas.

En el año 1958, Manuel Lozano Garrido, acompañado por su hermana Lucy a modo de enfermera, cumpliendo tal menester, visitó Lourdes, su santuario y a la Virgen. A la vuelta de tal viaje, en la estación de Atocha de Madrid se encontró con una serie de periodistas (entre ellos, el P. José Luis Martín Descalzo) que salieron a saludarlo.Leer más... »

Venerable Marta Robin – Santificar el sacrificio

Dom, 2020-06-07 17:11

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

     

Santificar el sacrificio

 

“Oh, mi buena Madre, hazme digna de sufrir por amor, por Jesús; hazme digna de santificarme en el sufrimiento.” (Diario íntimo, 17 de enero de 1930)

 

Es bien cierto que nosotros, aquellos que nos consideramos hijos de Dios y, más a menudo que otra cosa, nos dirigimos al Todopoderoso, a su Madre o a Jesucristo, le pedimos las más diversas cosas porque necesitados, lo que se dice necesitados, estamos más y más que mucho.

Luego están aquellos creyentes católicos que pasan, a lo largo de su vida, por una situación tan especial como es la del sufrimiento. Y nos referimos a los que pasan mucho tiempo bajo grandes sufrimientos y no uno que pueda ser, digamos, temporal y pasajero.

¿Quiere decir esto que el sufrir durante poco tiempo no pueda ser sobrenaturalizado y ofrecido? No. Lo que quiere decir es que cuando alguien ha hecho de su sufrimiento un compañero más que duradero bien podemos pensar que eso, sobrenaturalizar el mismo y ofrecerlo puede ser fuente de gran gozo y obtener grandes frutos.

El caso de la Venerable Marta Robin es, precisamente y no por casualidad, uno de los últimos casos citados arriba.

Como sabemos, Marta pasó muchos años postrada en una cama. Y no era por elección propia sino porque la enfermedad allí la postró.Leer más... »

La Palabra del Domingo - 7 de junio de 2020

Sáb, 2020-06-06 17:06

Jn 3, 16-18

 

16 Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo,  sino para que el mundo se salve por él. 18 El que cree en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios.

        

 

COMENTARIO

 

Un claro aviso acerca de Cristo

  

Cuando Dios actúa no lo hace porque no tenga otra cosa que hacer sino porque, en verdad, lo que quiere lo hace porque quiere lo que hace. Y eso ha hecho, hizo, con Cristo, Hijo Suyo y hermano nuestro y por eso todo lo que luego sucedió estaba puesto para bien de la humanidad entera pero, sobre todo, para la que creyese en el Enviado de Dios Padre Todopoderoso. 

La bondad de Dios, por otra parte, para su semejanza, no tiene límite. Además, a diferencia de la misma, cumple simple lo que promete y eso, precisamente eso, hizo, con Cristo, Hijo Suyo y hermano nuestro. Lo prometido, pues, para el Creador, era deuda. 

Cuando Dios creó al hombre le dio libertad. Y eso quiere decir que podía hacer, al respecto del Creador, lo que quisiese: amarlo u olvidarlo. Y, muchas veces optó el hombre por lo segundo frente a lo primero. Y se perdió. 

Pero Dios, que no abandona nunca ni se siente desesperanzado, quiso poner remedio a la perdición en la que había caído quien había creado y mantenía con tanto amor. Y envió al mundo a su Hijo único, Cristo, el Enviado, el Ungido, el Mesías. 

Que Jesús vino al mundo es dato cierto y verificado a lo largo de los siglos por todos aquellos que han querido decir la verdad y lo que, entonces, pasó. 

Que Jesús vino al mundo y las razones por las que vino también son más que conocidas. Leer más... »

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