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Mera defensa de la fe - Eleuterio Fernández Guzmán

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b2evolution 2019-09-20T09:40:04Z
Updated: 27 sec ago

J.R.R. Tolkien – Ventana a la Tierra Media – Un ecologista de verdad

Thu, 2019-09-19 18:01

  

“Si realmente quieren saber en qué se inspira la Tierra Media, es aquello que me asombra y maravilla de nuestra tierra, en especial, de la naturaleza.”

 (J.R.R. Tolkien)

  

Es bien cierto y verdad que si hay un aspecto que distinga muy especialmente la obra de un autor como es J.R.R. Tolkien es la naturaleza y, en concreto, el amor que muestra el profesor de Oxford por tal realidad de la Tierra Media. Y tal cosa sólo puede ser porque nuestro autor, en verdad, tenía un amor muy particular por ella.

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que Tolkien padre era, por decirlo así, ecologista. Pero ¡ojo!, era ecologista de verdad y no como aquellos que, hoy mismo, posan como tal haciendo bandera política de la naturaleza. Vamos, que se aprovechan de ella todo lo que pueden y sabe…

En realidad, nada de esto debe extrañarnos porque el profesor, al ser católico convencido de lo que eso significa, sabía que Dios todo lo había dejado para el hombre pero para que su semejanza lo cuidara de verdad. Y era consecuente con eso, claro está y eso quedaba reflejado en su obra escrita donde la naturaleza tiene una importancia más que vital.

Sobre esto, nada mejor que repetirse las palabras que encabezan este artículo. Y es que las mismas muestra a qué nos referimos pero, sobre todo, a qué se refería nuestro gran autor. Leer más... »

Serie Un amigo de Lolo – Lolo, libro a libro – Cristo siempre salva

Tue, 2019-09-17 17:13

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

Cristo siempre salva

 

“Cristo, siempre, aún en lo humanamente desconcertante, está agavillando el fruto que un día ha de trenzarse sobre nuestras frentes reconocidas.” (El sillón de ruedas, p. 106)

 

Cristo, “siempre”.

Esta palabra entrecomillada, que es una sola y no tiene demasiadas sílabas es, sin embargo, el quicio sobre el que se debe apoyar nuestra fe y confianza en Dios Todopoderoso y, por supuesto, en su Hijo Jesucristo.

Es bien cierto que nosotros sabemos que eso es así. Bueno, en realidad, es parte esencial de nuestra fe católica reconocer que la Segunda Persona de la Santísima Trinidad nunca nos da de lado ni se olvida de nosotros. Y es que, claro está, siendo Dios hecho hombre otra cosa ni podemos esperar ni pasa. No. Jesucristo siempre está a nuestro lado y si me apuran… en nosotros mismos al estar, Su Espíritu, en nuestro corazón como Su templo.

Esto es más que verdad. Y el Beato Manuel Lozano Garrido, tan cerca de Cristo como quisiéramos nosotros (al menos, la mitad de cerca… con eso nos podríamos hasta conformar) sabe que sí, que siempre está su hermano y Dios. Y lo deja bien dicho en este corto texto de su libro “El Sillón de ruedas” donde expresa, por primera vez (fue el primer libro que publicó este nuestro Beato) lo que pasa por su corazón.

Pues bien. Sí, Cristo está siempre. Pero esto, al parecer, no es suficiente. Y es que está, también, en aquellos momentos en los a nosotros todo nos puede parecer más extraño, donde lo estamos pasando más que mal y nos preguntamos si es que, acaso, Dios nos ha abandonado… 

Las dudas, en materia de fe, no nos son nada extrañas, por otra parte. Pero esto tiene un claro remedio: confiar en Cristo y en su presencia junto y en nosotros.Leer más... »

Serie Venerable Marta Robin – Junto, con, en, Cristo

Sun, 2019-09-15 18:04

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

Junto, con, en, Cristo

 

¡Yo vivo por Jesús, unida a Jesús! Lo que le pido es morir en su Amor”. (Diario íntimo, 3 de enero de 1930)

 

La fe, la nuestra católica y a ella nos referimos como la verdadera, puede ser mayor o menor o, por decirlo de otra forma, puede haber arraigado en nuestro corazón de forma más profunda o menos. Y eso, no podemos negarlo, ha de suponer algo en nuestra vida de creyentes que sabemos que hemos sido creados por Dios, que somos sus hijos en cuanto somos bautizados en el seno de la Iglesia católica y, en fin, estamos a lo que quiera de nosotros o, como se dice con claridad, a su santísima Voluntad.

Eso lo tenemos más o menos claro. Y queremos decir con esto que una cosa es saber que eso es así que, por lo general, lo sabemos y otra, muy distinta, que eso tenga importancia en nuestra vida. Y la Venerable Marta Robin, en unas pocas palabras como las que traemos aquí hoy, muestra que sí, que ella sí que sabe lo que eso significa.

A este respecto, cuando alguien sabe que tiene un hermano como Jesucristo, tiene muy claro lo que eso significa: en primer lugar, que lo reconoce como el Mesías y como Dios hecho hombre y, luego, en segundo lugar, que nadie puede ocupar su corazón (el del creyente, nos referimos) de una mejor forma y más profunda a cómo lo ocupa el hijo de María y, putativo, de José.

Y, entonces, ¿qué ha de significar eso?Leer más... »

La Palabra del domingo – 15 de septiembre de 2019

Sat, 2019-09-14 17:17

Lc 15, 1-10

 

“1 Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a él para oírle, 2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: ‘Este acoge a los pecadores y come con ellos’. 3 Entonces les dijo esta parábola. 4 ‘¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las 99 en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra? 5 Y cuando la encuentra, la pone contento sobre sus hombros; 6 y llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: ‘Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido.’ 7 Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por 99 justos que no tengan necesidad de conversión. 8 ‘O, ¿qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra? 9 Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas, y dice: ‘Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido.’ 10 Del mismo modo, os digo, se produce alegría ante los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta’”

  

COMENTARIO

Cristo ha venido a por nosotros, pecadores

 

Ciertamente, cuando el Hijo de Dios se encontró en el tipo de personas que lo perseguían, debió creer que era una fauna humana muy extraña aquella que le había dado su Padre del Cielo para que la entrara en el redil del Todopoderoso. Sin embargo, bien sabía Jesucristo que debía hacer lo que se le había dicho que hiciera y que no era otra que convertir, hacer que amasen de verdad al Creador y, en fin, que se diesen cuenta de que lo que ellos tenían por bueno y mejor ni era tan bueno ni cosa tan mejorada…

Jesucristo predicaba. Eso lo sabemos. También sabemos que, para perseguirlo, debía ser escuchado. Y aquellos que no lo querían nada de nada también acudían cada vez que hacía un alto en su camino y procuraba enseñar a muchos de los corazones duros que allí había. Y lo escuchaban, seguramente, con más atención que otros. Y es que ellos, fariseos o doctores de la ley, creían saber por dónde coger en un renuncio a Aquel que había venido, según el parecer de ellos, a quitarles toda su clientela y eliminar, de paso, los pingües beneficios de su acción… u omisión.

Pues bien. Como decimos, el Hijo de Dios era escuchado, además de por la gente común, pobre, perseguida por lo que fuera (enfermedad, por ejemplo) por otros considerados pecadores. Y así, por ejemplo, en este texto de San Lucas se nos habla que allí había pecadores pero, sobre todo, “publicanos” considerados por muchos como, por decirlo así, pecadores de primera división, de los más en el pecado. Y es que les arrebataba su dinero para dárselo al invasor romano, con ser recaudadores de impuestos como eran…

Pues bien, había también de esos que, directamente, querían acusar a Jesucristo de lo que fuera. Y, por eso, tanto fariseos como escribas, de mente algo estrecha pero de acusación rápida, andaban por aquellos lares porque querían oír pero no escuchar.Leer más... »

J.R.R. Tolkien - Ventana a la Tierra Media – Minotauro: lo que es bueno para uno debe serlo para todos

Thu, 2019-09-12 18:26

  

A uno le da cierta vergüenza escribir sobre esto. Sin embargo, como estoy perplejo por lo ocurrido… pues eso, que lo digo y ya está.

Todo esto es, verdadera y francamente lo digo, incomprensible.

En realidad, lo que molesta es que, queriendo hacer las cosas bien… en fin… pues que no haya manera de que puedan hacerse.

Bueno, pues a la cosa.

Corría, creo recordar (hace tantos meses…) el mes de enero de este año del Señor de 2019 cuando, el que esto escribe, con la mejor intención del mundo (la legal y la de querer difundir la obra de J.R.R. Tolkien) se dirigió a la editorial que, en España, adquirió los derechos para, digamos, explotar lo escrito por nuestro profesor y obtener, como es su derecho, los mayores beneficios posibles.

Eso es propio, por decirlo así, del mundo económico, del negocio. Y, hasta ahí, nada que objetar.

Bien sabemos, por otra parte, que cuanto mayor sea el conocimiento que se tenga de un autor, mayor es la posibilidad real de que se adquieran las obras que el mismo haya escrito. Y esto también es lógico y normal. No puedo decir que el que esto escribe sea poco perseverante. Es más, pesado lo soy un rato cuando creo que debo perseguir determinado fin. Y tal es el caso de la obra del profesor de Oxford.

Con esto quiero decir que no han sido varios los medios a través de los cuales me he dirigido a la editorial susodicha (cuyo nombre no voy a decir porque, al parecer, no quiere que se diga nada de la obra que vende y promociona). Es decir, que no me he limitado a enviar un correo electrónico como se me sugirió a través de las redes sociales. Y eso hice. Y lo hice varias veces.

Al parecer (y eso lo entiendo) hay quien no tiene la más mínima intención, siquiera, de responder con cierta educación a quien le pregunta o le pide algo. Y eso es bastante triste. A lo mejor es que están muy ocupados y no hay nadie que, a lo largo de los meses transcurridos desde entonces, haya podido decir, por ejemplo:

1. Señor, no puede usted utilizar lo publicado por nuestra editorial porque tenemos los derechos adquiridos.

2. Señor, puede usted utilizar lo publicado por nuestra editorial mencionando la misma cada vez que haya uso de lo publicado por nosotros.

Como podemos ver, no es nada difícil responder de una forma o de otra pero, al menos, responder. Pero, al parecer, y eso lo comprendo, el que esto escribe es persona de poca importancia y tampoco van a molestarse en decir nada porque, al fin y al cabo, “habiendo días enteros para qué vamos a hablar con medios días…”

Todo esto me ha producido, por decirlo de forma fácil de entender, un malestar que cualquiera puede comprender. Y es que no espera, al menos, en fin, algo, un algo, alguna palabra o, en fin, una simple respuesta.

Al parecer, no vale la pena que haya quien quiere hacer las cosas legalmente y no proceder, por ejemplo, a publicar citas sin ton ni son sin decir de dónde vienen aunque todo el mundo sepa de dónde vienen. No. Aquí, según decimos, no vale querer hacer las cosas bien. Y eso tiene consecuencias tales como que llevo desde entonces escribiendo sobre la obra de un autor como J.R.R. Tolkien sin poder citar muchas cosas que podrían citarse. En fin…

De todas formas, es más que posible que si hay alguien de la editorial a la que nos referimos que lea esto o que le digan lo que aquí se ha puesto, que monte en cólera y no quiera, siquiera, responder a lo preguntado hace tantos meses. De todas formas, los libros que ha publicado la misma los he comprado en bastante número sin importarme, para nada, este absurdo desdén y olvido.

¡Ah!, que eso es lo que ha pasado. Entonces, el que esto escribe no pierde nada por decir las cosas como son y tratar, al menos tratar, de hacer ver que hay ciertos comportamientos que son, simplemente, incomprensibles.

Por cierto. Hay, de todas formas, un escritor que mediante correo electrónico me dijo que la citada editorial estuvo seis meses sin decirle nada de nada sobre el libro que le habría presentado y que otra editorial supo entender el valor de su obra. Y ya comprenderán ustedes que no diga a quién me refiero aunque él, seguramente, si lee esto, se habrá sentido identificado…

Y, claro, tal forma de comportarse creemos no es fácil de entender. Vamos, digo yo, si ustedes me entienden, como diría Sam.

 

    

 Eleuterio Fernández GuzmánErkenbrand de Edhellond  

 

Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Hay mundos que, sin duda alguna, nos llevan más lejos del que vivimos, nos movemos y existimos.

………………………….
Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

Un amigo de Lolo – Lolo “Libro a libro” - Contra sí mismo, el hombre

Tue, 2019-09-10 17:31

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

Un amigo de Lolo – Lolo “Libro a libro” - Contra sí mismo, el hombre

 

“El hombre se revuelve y patea la nobleza, la verdad y la justicia, reitera su delito y remacha los clavos de la Suma Inocencia, pero el martirio latente repercute sobre el resto del mundo en forma de gracia inacabable. “ (El sillón de ruedas, p. 106)

  

Esto que nos dice el Beato Manuel Lozano Garrido no podemos decir que nos sea extraño. Es decir, que estas palabras están más que bien dichas y dan, exactamente, en el centro de nuestra diana de iniquidad, de pecado.

Nosotros sabemos que el Creador hizo lo mejor cuando todo lo creó. Y cuando decimos “todo” incluimos en tal todo al ser humano, imagen y semejanza suya. Pero también sabemos lo que pasó cuando el mismo que había sido creado del barro quiso ser igual que Dios. Y sí, aunque podamos entender que cayeron en la trampa del Maligno, lo bien cierto es que querer, querían y más querían ser, Adán y Eva, mucho mejor de lo que eran…

Ciertamente, aquello fue un error tan grave que hoy día seguimos pagando aquel Pecado Original y siempre será pagado por los hijos de Dios al nacer. Y, por eso, lo que el Beato de Pinares (Jaén, España) son tan bien venidas porque nos ponen la verdad de las cosas del espíritu en el lugar exacto donde están: a veces lejos, muy lejos de lo que nos conviene.

Pero, por otra parte, nosotros sabemos de la bondad de Dios con nosotros, con aquellos otros nosotros y con nosotros mismos. Y conocemos muy bien las veces que nos ha perdonado y que nos perdona.Leer más... »

Serie Venerable Marta Robin – Comprender a Dios

Sun, 2019-09-08 18:01

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

Serie Venerable Marta Robin – Comprender a Dios

 

“¡Dios está siempre, es Él quien lo permite todo! E, incluso, cuando parece que se retira y nos rechaza, es cuando más nos ama.” (Cuaderno íntimo, 3 de enero de 1930)

 

La presencia de Dios en nuestra vida nos siempre es entendida como tal e, incluso, hasta creemos que no se produce como nosotros quisiéramos. Y es que ya sabemos que a nosotros nos suele gustar la presencia, digamos, “física” y eso, con Dios, ni sirve ni vale. Aquí debe haber algo más que se nos escapa.

La Venerable Marta Robin, muy ducha en materia espiritual y conocedora, más que el resto, mucho más que el que esto escribe (por supuesto) de la verdad de las cosas, alcanza a conocer mejor lo que aquí pasa. Y tiene que ver con el espíritu, con aquello que, en general, llamamos alma.

Sí, es bien cierto que, como decimos arriba, nosotros queremos comprender a Dios pero no siempre somos capaces. Vamos, en realidad, ya nos conformamos con no perder la fe porque el mundo nos atrae mucho y más que mucho. Y para eso las palabras de nuestra hermana en la fe nos vienen la mar de bien.

Podemos destacar, en las aquí traídas, varias cosas, a saber:Leer más... »

La Palabra del Domingo - 8 de septiembre de 2019

Sat, 2019-09-07 17:32

Lc 14, 25-33

 

“25 Caminaba con él mucha gente, y volviéndose les dijo: 26 ‘Si alguno viene donde mí y no odia a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío. 27    El que no lleve su cruz y venga en pos de mí, no puede ser discípulo mío. 28 ‘Porque ¿quién de vosotros, que quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, y ver si tiene para acabarla? 29 No sea que, habiendopuesto los cimientos y no pudiendo terminar, todos los que lo vean se pongan a burlarse de él, diciendo: 30 ‘Este comenzó a edificar y no pudo terminar.’  31 O ¿qué rey, que sale a enfrentarse contra otro rey, no se sienta antes y delibera si con 10.000 puede salir al paso del que viene contra él con 20.000?  32 Y si no, cuando está todavía lejos, envía una embajada para pedir condiciones de paz. 33 Pues, de igual manera, cualquiera de vosotros que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío.’”

      

 

COMENTARIO

 

Cargar con nuestra cruz supone mucho

                  

Jesús era perfectamente consciente de que había muchos de los que en su tiempo vivían que le seguían. Es decir, no ignoraba que había a los que enseñar y que tal era la misión que le había sido encomendada y que, de ninguna de las maneras, iba a dejar de cumplir por ser la Voluntad de Dios, su Padre y el nuestro. 

Ahora Jesús sorprende a los que le siguen como, por cierto, hace muchas y más veces porque tal era su naturaleza divina. Es decir, de pronto se vuelve hacia ellos y les hace ver que una cosa es seguirlo de aquella manera y otra, muy distinta, la profundidad de tal seguimiento. 

¿Qué les dice Jesús? Desde luego, no iba a callar debido a ningún pensamiento políticamente correcto o al qué dirán… 

Antes que nada, se deduce de todo lo que habla que debemos pensar más que bien cuál es nuestra situación espiritual. Y es que ir tras Él no parecía ser suficiente como para salvarse y alcanzar la vida eterna aunque lo fuera si se actuaba en consecuencia. 

En primer lugar, Jesús dice algo terrible: para seguirlo hay que odiar a su padre, a su madre, etc.taba transmitiendo? 

Antes que nada, que no hay que mirar hacia atrás para seguir al Hijo de Dios. Y eso quería decir, en efecto, “odiar” todo lo que, hasta entonces, había sido una vida ordinaria. No significaba ni podía significar olvidar a la propia familia sino poner a cada cual en el sitio correcto del corazón. Y es seguro que esto se entiende mejor. Leer más... »

J.R.R. Tolkien - Ventana a la Tierra Media – Estamos de aniversario triste y alegre a la vez

Thu, 2019-09-05 18:07

 

Hoy es un día triste y alegre, a la vez.

 

En realidad, aunque hoy sea 6 de septiembre, y sea el día viernes, lo bien cierto es que nos referimos al día 2 de septiembre y no de este año sino de 1973. Era, además, domingo.

Nadie que sepa algo de nuestro autor, el profesor J.R.R. Tolkien desconoce que fue en aquel día cuando dejó este mundo aquel que había creado uno tan especial que hay quien no se quiere ir ni marchar nunca del mismo.

En este día, en 1973, J.R.R. Tolkien, autor de las novelas de fantasía El Hobbit y El Señor de los Anillos de los Anillos. Muere a la edad de 81 años en Bournemouth, Inglaterra.”

Eso se puede leer o, en todo caso, algo parecido, se puede leer, decimos, en muchos lugares donde quien quiera informarse sobre la vida y milagros del profesor de Oxford y más que conocido autor, pueda dirigirse. Y sí, es cierto, un domingo (era domingo aquel día) John Ronald Reuel Tolkien, más conocido como J.R.R. Tolkien o, simplemente, Tolkien, pasó, sin duda alguna, a mejor vida.

Alguien dirá que sostener, eso, que pasó a mejor vida, habría que verlo. Pero, como nosotros sabemos que nuestro autor era creyente católico de fe más que probada (también en su obra) estamos más que seguros que tenía más que claro que, al morir, iba a pasar a mejor vida. Y no sólo porque a lo largo de su existencia en el mundo pasó por muy malos momentos sino porque, es más que cierto, que la otra vida (no siendo el Infierno el lugar destinado a ir tras la muerte y no creemos sea el caso de John R.) es mucho mejor que esta.

Esto lo decimos porque, sin duda alguna, hoy día o, mejor, el pasado 2 del presente mes de septiembre, es o era un día triste y alegre a la vez.Leer más... »

Un amigo de Lolo – Lolo, libro a libro - Cristo siempre presente

Tue, 2019-09-03 17:15

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

Cristo siempre presente

“Cada minuto, en el hombre que cobra los billetes del tranvía, en el que repara desperfectos de hojalata, en el que completa un ensayo de laboratorio, Cristo palpita al compás de sus mismas arterias, lo mismo si ha liquidado sus cuentas negativas que si tiene en el cerebro un turbión de resquemores y venganzas.” (El sillón de ruedas, p. 106)

 

Palpita al compás de las arterias del hombre.

Esta expresión, que el Beato Manuel Lozano Garrido escribe en su obra “El sillón de ruedas”, nos muestra a la perfección, el sentido y conocimiento que nuestro hermano en la fe tiene de su relación con Jesucristo o, en general, de la misma con el ser humano en general, con cada uno de ellos.

Es bien cierto que Lolo sólo hace referencia a determinadas labores o, por decirlo así, a algunos trabajos pero podemos entender que se refiere a todos los existentes porque el Hijo de Dios no hace distinción de uno o de otro: todos somos hermanos suyos; todos somos hijos suyos.

Pues bien, independientemente de la persona y de la labor que desempeñe en la vida, en su vida, no es poco cierto que lo que nos dice el Beato de Linares (Jaén, España) tiene que ver con nuestra existencia y la que lleva, con nosotros, el Hijo de Dios.

Podemos decir, sin temor a equivocarnos y según las palabras de Lolo, que nuestro hermano Cristo no es que esté más o menos cerca de nosotros sino que está “en” nosotros mismos. Y eso lo tenemos por cosa de fe porque sabemos que somos templo del Espíritu Santo y que, por tanto, allí donde está la Tercera Persona de la Santísima Trinidad está, también, la Segunda y, claro, la Primera. Pero aquí hablamos, ahora, de Quien se entregó por sus hermanos los hombres por los que dio su Cuerpo y su Sangre.

Y sí, Cristo está en nosotros y, por tanto, como se nos dice aquí, “palpita” con nosotros. Y como palpita con nosotros, es cierto y verdad que lo que nos pasa, no sólo nos pasa a nosotros sino que afecta (entendamos esto) a Jesucristo.

Pero hay más. Y es que el Beato Manuel Lozano Garrido, ofrece dos posibilidades en las que se puede encontrar el hombre creyente y conocedor.

Por una parte, puede tratarse de quien ha dejado este mundo pero, al parecer, no ha llegado a su Juicio Particular con el alma limpia. Pues ahí está también su hermano Cristo para echarle una mano.

Pero, por otra parte, es posible que, en vida, aún en este mundo, caminando, viviendo y existiendo en él, haya quien tenga un corazón (Lolo dice un cerebro…) en el que muchas malas acciones contra sí se hayan guardado y haya, eso, un resquemor e, incluso, un ansia de venganza. Y eso no puede ser nada bueno para nosotros y, tampoco, para nuestro corazón y alma.

Lo bien cierto es que Cristo, Jesucristo, está siempre presente en nuestra realidad y existencia y sólo reconociendo eso podemos caminar hacia el definitivo Reino de Dios con seguridad y gozo. Sólo así.

 

   

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

 

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Saber sufrir, espiritualmente hablando, es un verdadero tesoro.

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

Un amigo de Lolo – Lolo, libro a libro- Cristo siempre presente

Tue, 2019-09-03 17:15

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

Cristo siempre presente

“Cada minuto, en el hombre que cobra los billetes del tranvía, en el que repara desperfectos de hojalata, en el que completa un ensayo de laboratorio, Cristo palpita al compás de sus mismas arterias, lo mismo si ha liquidado sus cuentas negativas que si tiene en el cerebro un turbión de resquemores y venganzas.” (El sillón de ruedas, p. 106)

 

Palpita al compás de las arterias del hombre.

Esta expresión, que el Beato Manuel Lozano Garrido escribe en su obra “El sillón de ruedas”, nos muestra a la perfección, el sentido y conocimiento que nuestro hermano en la fe tiene de su relación con Jesucristo o, en general, de la misma con el ser humano en general, con cada uno de ellos.

Es bien cierto que Lolo sólo hace referencia a determinadas labores o, por decirlo así, a algunos trabajos pero podemos entender que se refiere a todos los existentes porque el Hijo de Dios no hace distinción de uno o de otro: todos somos hermanos suyos; todos somos hijos suyos.

Pues bien, independientemente de la persona y de la labor que desempeñe en la vida, en su vida, no es poco cierto que lo que nos dice el Beato de Linares (Jaén, España) tiene que ver con nuestra existencia y la que lleva, con nosotros, el Hijo de Dios.

Podemos decir, sin temor a equivocarnos y según las palabras de Lolo, que nuestro hermano Cristo no es que esté más o menos cerca de nosotros sino que está “en” nosotros mismos. Y eso lo tenemos por cosa de fe porque sabemos que somos templo del Espíritu Santo y que, por tanto, allí donde está la Tercera Persona de la Santísima Trinidad está, también, la Segunda y, claro, la Primera. Pero aquí hablamos, ahora, de Quien se entregó por sus hermanos los hombres por los que dio su Cuerpo y su Sangre.

Y sí, Cristo está en nosotros y, por tanto, como se nos dice aquí, “palpita” con nosotros. Y como palpita con nosotros, es cierto y verdad que lo que nos pasa, no sólo nos pasa a nosotros sino que afecta (entendamos esto) a Jesucristo.

Pero hay más. Y es que el Beato Manuel Lozano Garrido, ofrece dos posibilidades en las que se puede encontrar el hombre creyente y conocedor.

Por una parte, puede tratarse de quien ha dejado este mundo pero, al parecer, no ha llegado a su Juicio Particular con el alma limpia. Pues ahí está también su hermano Cristo para echarle una mano.

Pero, por otra parte, es posible que, en vida, aún en este mundo, caminando, viviendo y existiendo en él, haya quien tenga un corazón (Lolo dice un cerebro…) en el que muchas malas acciones contra sí se hayan guardado y haya, eso, un resquemor e, incluso, un ansia de venganza. Y eso no puede ser nada bueno para nosotros y, tampoco, para nuestro corazón y alma.

Lo bien cierto es que Cristo, Jesucristo, está siempre presente en nuestra realidad y existencia y sólo reconociendo eso podemos caminar hacia el definitivo Reino de Dios con seguridad y gozo. Sólo así.

 

   

Eleuterio Fernández Guzmán

Panecillos de meditación

 

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

Saber sufrir, espiritualmente hablando, es un verdadero tesoro.

Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.

Serie Venerable Marta Robin – Someterse, así, a Dios

Sun, 2019-09-01 17:46

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

Someterse, así, a Dios

 

Yo no pido nada: ni vivir, ni morir, ni sanar; y si pudiera, si me estuviera permitido escoger, creo que no escogería nada. Porque lo que amo es lo que Dios hace en mí y por mí, es lo que me pide para Él en favor de las almas.” (Diario íntimo, 3 de enero de 1930)

 

Fe, lo que se dice fe, somos muchos los que decimos que la tenemos. Es más, estamos más que seguros de que creemos en Dios Todopoderoso y eso lo diríamos ahora y siempre.

De todas formas, una cosa es la, digamos, “legalidad” de la cosa (hemos sido bautizados e, incluso, a veces, acudimos a los Sacramentos como, por ejemplo, la Santa Misa y otros…) y otra, muy distinta, es la comprensión que muchas veces mostramos y demostramos tener que es, decimos, muchas, ninguna y nada.

La Venerable Marta Robin pone las cosas en su sitio.

Hemos escrito otras veces, acerca de nuestra hermana en la fe, que la santa Providencia de Dios ha de querer algo para nosotros; que para ella lo dice (y mucho) y que, en fin, se somete a la misma porque sabe que el Creador nada quiere de malo para su criatura aunque su criatura no crea siempre lo mismo por según qué cosas le acaecen en su vida. Ella, Marta, sin embargo, bien sabía que el Todopoderoso sólo quería lo mejor para ella y por eso hacía su santa Voluntad.

Entonces… como estamos sometidos a lo que Dios quiere para nosotros, lo mejor es no pedir nada. Dios hará lo que crea conveniente para nosotros. Y esto sería como un dejarse vencer por la molicie y la falta de previsión espiritual por nuestra parte…

Sobre esto, Marta Robin lo tiene más que claro: ella escoge a Dios y a su santa Providencia aunque pudiera parecer que de sus palabras se deduzca que no puede escoger. Ella sí escoge y lo hace, por decirlo así, a favor de su Padre del Cielo.Leer más... »

La Palabra del domingo – 1 de septiembre de 2019

Sat, 2019-08-31 17:54

Lc 14, 1.7-14

“1 Y sucedió que, habiendo ido en sábado a casa de uno de los jefes de los fariseos para comer, ellos le estaban observando.

7 Notando cómo los invitados elegían los primeros puestos, les dijo una parábola: 8 ‘Cuando seas convidado por alguien a una boda, no te pongas en el primer puesto, no sea que haya sido convidado por él otro más distinguido que tú, 9 y viniendo el que os convidó a ti y a él, te diga: ‘Deja el sitio a éste’, y entonces vayas a ocupar avergonzado el último puesto. 10 Al contrario, cuando seas convidado, vete a sentarte en el último puesto, de manera que, cuando venga el que te convidó, te diga: ‘Amigo, sube más arriba.’ Y esto será un honor para ti delante de todos los que estén contigo a la mesa. 11 Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado’. 12 Dijo también al que le había invitado: ‘Cuando des una comida o una cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a tus vecinos ricos; no sea que ellos te inviten a su vez, y tengas ya tu recompensa. 13 Cuando des un banquete, llama a los pobres, a los lisiados, a los cojos, a los ciegos; 14 y serás dichoso, porque no te pueden corresponder, pues se te recompensará en la resurrección de los justos’”.

  

COMENTARIO

Saber lo que, verdaderamente, importa

 

Sabido es que había grupos sociales en el tiempo del Hijo de Dios que, ante su mensaje y actos no estaban a su favor. Cada vez, por tanto, que podían, procuraban hacerle caer en trampas espirituales para ponerlo en evidencia. Por eso San Lucas nos dice en este texto de su Evangelio que los fariseos “le estaban espiando”.

Sobre la actitud que mostraron muchos fariseos (y otros) habría que decir que aquello que diría Jesucristo acerca de que no “sabían lo que hacían” lo podemos poner en reserva. Y es que los que eran considerados “sabios” dentro del pueblo judío tenían muchos conocimientos acerca de sus Sagradas Escrituras y no podían ignorar que lo que decía y hacía aquel Maestro que enseñaba con autoridad no era de su especial gusto. Y sabían que, para ellos, era muy peligroso que el pueblo lo siguiera más de la cuenta.

Y lo espían.

Esta forma de actuar supone bastante cobardía porque otras veces le hacían frente y le preguntaban. Pero había otras veces que, simplemente, miraban qué hacía y se emboscaban en sus cosas para, al fin y al cabo, pillarlo en un renuncio.Leer más... »

J.R.R. Tolkien - Ventana a la Tierra Media – Microrrelatos (III)

Thu, 2019-08-29 17:35

Como es bueno ser perseverante en lo que consideramos bueno y mejor, estamos aquí de nuevo para aportar una nueva serie de microrrelatos después de que, como es fácil deducir del número del título del artículo, lo hayamos hecho en dos ocasiones. Y es que la cosa da para esto y para mucho más. 

De nuevo, rogamos sepan disculpar los amables lectores los fallos que pudiera haber en ellos porque, al fin y al cabo, cada cual da lo que puede y sabe…

 

  • Estaban destinados a amarse. Ellos, hombre y medio elfa, siempre supieron que los tiempos habían cambiado y que su amor era ejemplo, posibilidad, cambio.

 

  • Aragorn, de entre las flechas que recibió a lo largo de su vida una de ellas acertó en su corazón y le arrebató el alma. Y Arwen, como Elfa, tenía un buen arco.

 

  • Elrond sabía que la tatarabuela de su hija Arwen, Tinúviel, había tenido un amor parecido. Y no pudo decir no aunque lo intentó… como padre.

 

  • Imaginamos las palabras de amor que salieron de los labios de Aragorn y de Arwen. Ambos venían de tiempos antiguos y su amor era cauce de encuentro.

 

  • Undómiel tuvo que decidir entre una vida casi eterna y una humana y mortal. Y pudo el amor… como debe ser en los buenos finales.

 

  • Les costó mucho llegar a la casa de Elrond pero, en Imladris, gustaron de los muchos bienes élficos. Más de uno no habría salido de allí nunca…Leer más... »

Un amigo de Lolo – Lolo, libro a libro - “Comprender la esencia de nuestra fe”

Tue, 2019-08-27 17:18

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

Comprender la esencia de nuestra fe

 

“El Creador necesitaba una rehabilitación a su altura y ¡qué fácil!: su Hijo tomaba cuerpo de arcilla, afanaba un capital de méritos y, a la hora de pasar la cuenta, hacía valer su condición de Dios. Desde el mero ángulo jurídico, la justicia volvía por sus fueros con una argumentación que brillada por lo impecable.” (El sillón de ruedas, p. 104)

 

Aquí había ya culpabilidad de parte del ser humano.

Esto de arriba lo decimos porque el Beato Manuel Lozano Garrido habla, leamos bien, de “rehabilitación”. Y eso ha de querer decir, a la fuerza ha de querer decir, que había algo que rehabilitar.

¿Qué era eso que debía ser restaurado o, como se diría hoy día, reseteado?

Cualquiera puede adivinar que se refiere Lolo al comportamiento del pueblo elegido por Dios. Y es que, a lo largo de los siglos, había mostrado y demostrado que su fidelidad al Todopoderoso era manifiestamente mejorable.

Sí. La relación del creyente con Quien lo había creado y mantenía en el mundo, al parecer, se había roto. Debía, pues, restablecerse para que el devenir del mundo no tuviera como fin la fosa de la que tanto habla el salmista.

Nos dice el Beato de Linares (Jaén, España) que las cosas no podían hacerse de cualquier manera. Y es que como Dios había creado todo lo existente, no podía ser que la corrección de lo mal hecho se hiciera de una forma vulgar. No. Todo, como nos dice nuestro hermano en la fe, debía hacerse según era Quien todo lo había hecho: a lo grande.Leer más... »

Venerable Marta Robin – Querer lo que Dios quiere

Sun, 2019-08-25 17:33

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

Querer lo que Dios quiere

 

 “Yo quiero lo que el buen Dios me dé, todo lo que Él quiere que sufra por su Amor.” (Diario íntimo, 3 de enero de 1930)

 

Solemos decir que sí, que tenemos por buenos una serie de principios espirituales con los cuales vivimos, nos movemos y existimos, como diría el Apóstol.

En realidad, tales principios no son, por decirlo así, un capricho impuesto por Dios como para hacer difícil la vida de sus hijos sino, al contrario, una forma de determinar, de que nosotros determinemos mediante nuestra voluntad, si estamos de acuerdo con ser hijos de Dios… ¡Siéndolo!

La Venerable Marta Robin, que desde la más tierna edad, estaba preparada para ser como iba a ser en su etapa adulta y madura, nos lo deja todo bien claro en este corto pero profundo y gozo texto en el que muestra lo que se puede llegar a ser escuchando a Dios o, mejor, aceptando la Voluntad del Creador.

Voluntad de Dios. Tal expresión, si bien lo meditamos, puede llegar a ser terrible porque no siempre, digamos, “concuerda” con la nuestra.

Dios, sí, como bien sabemos, da libertad a sus hijos. Y los mismos, a veces (demasiadas, seguramente) hacemos con ella lo que, precisamente, no nos conviene: unas veces por ignorancia de lo que nos conviene pero otras muchas siendo perfectamente conscientes de que eso no, no nos conviene pero…Leer más... »

La Palabra del Domingo - 25 de agosto de 2019

Sun, 2019-08-25 06:31

Lc 13, 22-30

“22 Atravesaba ciudades y pueblos enseñando, mientras caminaba hacia Jerusalén. 23 Uno le dijo: ‘Señor, ¿son pocos los que se salvan?’ Él les dijo: 24 ‘Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán entrar y

no podrán. 25 ‘Cuando el dueño de la casa se levante y cierre la puerta, os pondréis los que estéis fuera a llamar a la puerta, diciendo: ‘¡Señor, ábrenos!’ Y os responderá: ‘No sé de dónde sois.” 26 Entonces empezaréis a decir: ‘Hemos comido y bebido contigo, y has enseñado en nuestras plazas’; 27 y os volverá a decir: ‘No sé de dónde sois. ¡Retiraos de mí, todos los agentes de injusticia!” 28 ‘Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abraham, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, mientras a vosotros os echan fuera. 29 Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se pondrán a la mesa en el Reino de Dios. 30 ‘Y hay últimos que serán primeros, y hay primeros que serán últimos’”.

 

COMENTARIO

Sobre puertas para entrar en el Cielo

 

El Hijo de Dios nos pide hacer un esfuerzo porque lo mejor no puede ser fácil.

En realidad, todo esto tiene que ver con la Voluntad de Dios de tener cabe sí a sus hijos, a su semejanza, creada a su imagen. Y, claro, la cosa no puede ser como coser y cantar…

Podemos decir que Jesucristo, que conoce más que bien el corazón de muchos de sus contemporáneos, no duda en decir la verdad, toda la verdad, sobre lo que es alcanzar el definitivo Reino de Dios.

Salvarse. Eso es lo que el ser humano quiere desde que conoce y sabe que existe un Creador que todo lo creó y mantiene. Y la salvación eterna es, por tanto, el destino anhelado por todo aquel que no esté ciego o no ame su propia existencia.

Sí, salvarse es más que importante. Pero eso no se consigue de cualquier manera como si fuera, en definitiva, algo de poca importancia.

Es cierto que, como decimos, todo hijo de Dios quiere entrar en el Cielo. Es una aspiración legítima pero no siempre está al alcance todo aquel que quiere conseguirlo.

El Hijo de Dios sabe muy bien que todo ser humano no va a acabar salvado. Y lo sabe porque es más que cierto que no todo el mundo, que crea, actúa de igual forma.

Hay quien cree que por ser hijo de Dios va a tener asegurada su entrada en el Cielo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, para que eso sea posible, hay que entrar por la puerta estrecha que es la que hace que el creyente en Dios Todopoderoso se sacrifique, dé de sí todo lo que pueda y, en fin, se olvide la forma de ser que, por antigua y desfasada, no anda muy cercana al corazón de Dios.

¿Dónde va el alma que no es aceptada en el Cielo?Leer más... »

J.RR. Tolkien – Ventana a la Tierra Media – Historia de un Anillo Único

Thu, 2019-08-22 17:13

En efecto, cuando hablamos de algo así como de un Anillo, escrito con mayúscula, y lo hacemos en el marco (como suele decirse) de una obra como El Señor de los Anillos, no hace falta mucho esfuerzo para saber a qué nos queremos referir.

Claro está que el Anillo, llamado Único (porque lo es, sin duda alguna) no aparece sólo en tal obra literaria de J.R.R. Tolkien sino que recorre, como si se tratase de una asignatura transversal, la obra más conocida de tal autor, de nuestro profesor. Y nos referimos, claro está, tanto a El Silmarillion como a El Hobbit.Leer más... »

Un amigo de Lolo – De cielo o fango

Tue, 2019-08-20 17:06

Presentación

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

De Cielo o fango

 

“Si contando con la fatalidad de la culpa fue amasada nuestra arcilla, sólo a una línea de espera puede llevarnos ese rastrear de nuestra mezcolanza de cielo y fango. Sobre el traspiés deprimente, por encima de nuestro golosear de materia, Dios se sienta en la encrucijada del camino y un buen día, rendidos y sudorosos, lo vemos y nos damos cuenta de que tiene algo hermoso sobre la palma y que, a la par, nos sonríe invitándonos a la aceptación.” (El sillón de ruedas, p. 103)

 

Es más que cierto que el Beato Manuel Lozano Garrido sabe llegar a la cima de la espiritualidad con pocas palabras. En verdad, podemos decir, sin temor a equivocarnos, que su santidad ya la ganó en vida. Y eso se demuestra con las palabras aquí traídas hoy mismo.

Hoy mismo es bueno saber qué somos. Pero también es más que bueno, mejor aún, saber a qué podemos llegar, a qué debemos aspirar y, sobre todo, saber que Dios quiere eso para nosotros.

Nosotros, como hijos del Todopoderoso que somos, estamos a un paso de lo mejor pero, también, estamos al mismo paso de lo peor.

Lo peor de todo esto es que nosotros, que sabemos lo que se suele llamar “las generales de la ley” de Dios (o sea, lo que está establecido como bueno y mejor para sus hijos) no tenemos muy en cuenta eso sino que aspiramos a lo mejor sin dar lo que a nosotros nos corresponde dar.

Dar, así dicho, no es sencillo. Bueno, seguramente es sencillo pero muchas veces acaba imperando en nuestra vida el barro o, mejor (como dice Lolo) el fango que somos.

Somos eso, fango. Y eso ha de querer decir que la mayoría de las veces acaba imponiéndose en nuestra vida lo que nunca debería imponerse. Y entonces nos alejamos de Dios porque nos conviene, eso creemos, lo que es mundano y, en exceso, humano.

Humano es lo nuestro, sí. Sin embargo, como llevamos en el corazón el Espíritu Santo que se nos ha imbuido en nuestra concepción, podemos decir que el Cielo lo llevamos dentro aunque muchas veces lo olvidemos.

Olvidemos o no aquello que somos, lo bien cierto es que, como dice el Beato de Linares (Jaén, España) Dios siempre nos está esperando. Y en tal encrucijada del camino (o, lo que es lo mismo, nos acaece un momento de decisión importante para nuestra vida) nos mira con Amor y nos ofrece la posibilidad de acercarnos a su Persona y a su Corazón.Leer más... »

Serie Venerable Marta Robin – Providencia de Dios

Sun, 2019-08-18 17:04

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

Providencia de Dios

 

“¡Yo no busco ni huyo de las cruces nuevas! Buscarlas sería orgullo por mi parte; huir de ellas sería, seguramente, cobardía.” (Diario íntimo, 3 de febrero de 1930)

 

Es más que cierto que, en materia de espiritualidad católica, hay muchas cosas que no entendemos. Y no es por falta de preparación espiritual ni nada por el estilo (a veces, sí lo es, claro) sino porque, sencillamente, este momento en el que vivimos, no es propicio para entenderlas. Y llegará, en el Cielo, el que sí lo será.

La Venerable Marta Robin, que sabía que las circunstancias de su vida (al menos física) no eran las mejores, tenía muy claro, sin embargo, lo esencial de su fe católica. Y, además, resulta que no hacía ascos a lo que suponía estar incardinada en una fe que ponía el listo muy alto si queremos entender bien las cosas porque, otra cosa, es querer mirar para otro lado y no alcanzar, siquiera, el umbral de la comprensión de lo que nos pasa.

Toda esta introducción la creemos necesaria para decir, al fin y al cabo, que la Santísima Providencia de Dios queda, muchas veces, muy lejos de lo que somos capaces de aceptar.

Ante esto, nuestra hermana en la fe nos muestra qué hacer, cómo disponer nuestra alma y, por fin, cómo encarar nuestra realidad, lo que nos pasa, aquello por lo que caminamos.

Está muy bien este texto del diario íntimo de la Venerable Marta Robin. Y está más que bien porque pudiera haber confusión entre el sufrimiento, las cruces que llevamos, y el origen de las mismas. Y nuestra hermana no tiene la más mínima intención de equivocarse en esto.

La Providencia de Dios, sabemos, provee… aunque no siempre nos guste lo que provee para nosotros.

Muchas veces, al respecto del sufrimiento, del dolor, del pasarlo mal, se ha dicho que no conviene ir tras el mismo porque sería como buscar sufrir por sufrir como si eso, ante Dios, supusiese una especie de victoria nuestra. Y, claro, Marta Robin, que sabe más que bien que eso es algo fuera de lugar, nos lo dice bien claro… para que no haya duda alguna.

Ella, ni busca el sufrimiento, las cruces, ni huye de él.Leer más... »

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