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La Educación Familiar en la Sagrada Escritura

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Español

 

la Biblia
 
La educación familiar en la Sagrada Escritura.

 

Tomado por Silvia Del Valle de la plática dada por el Padre Luis Felipe De la Torre, en el encuentro provincial de las familias en San Juan de los Lagos, Jalisco, México el Domingo 30 de octubre.

 

 
 
En la Biblia y a todo lo largo del Antiguo y Nuevo testamento Dios nos pide educar integralmente a nuestros hijos para hacer una persona.

 

El ser humano está formado por materia y espíritu. Y estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, por lo mismo, debemos ir formando la imagen y semejanza de Dios en nuestros hijos.

 

Nosotros somos como el hijo pródigo y Dios es nuestro Padre. Un padre lleno de amor. Entonces Dios es Amor, es El Amor y si Dios es Amor, el hombre está llamado a amar y por lo mismo los padres estamos llamados a educar para el Amor viviendo en el Amor. Así que estamos llamados a dar un testimonio de Amor.

 

Génesis
 
Génesis
 
En el Génesis Dios dialoga con el hombre y así lo educa, todos los días Dios bajaba para platicar con los hombres. De ahí podemos entender que para educar en el amor es necesario educar por medio del diálogo para el bien.

 

También el hombre mantiene un diálogo con el mal, cuando la serpiente le presenta a Eva la tentación y por el diálogo es como la hace caer ya que la manzana por sí misma no presenta problema, es cuando la serpiente le dice que por medio de ella puede llegar a ser como Dios, cuando la mujer toma la decisión de hacerle caso.

 

Éste diálogo es un diálogo para el mal y debemos estar al pendiente de los tipos de diálogos que tienen nuestros hijos.

 

Es necesario educar en valores y virtudes trascendentes y si estamos educando para el bien, nuestros hijos serán buenos. En casa se debe transmitir la imagen de Dios.

 

En cuanto a la responsabilidad que tienen los papás para con la educación de los hijos en la Biblia lo dice claramente, hay que educar como personas. Con la dignidad de ser imagen y semejanza de Dios.

 

El primer error es concebir la vida no como un don de Dios, sino como un sacrificio porque entonces los hijos, en lugar de ser personas buenas, se vuelven niños llenos de odios y rencores.

 

Caín y Abel
Esto lo podemos leer en el Génesis cuando Eva recibe la noticia de que ella y Adán están esperando un hijo y este hijo viene de Dios, así que Caín, su primer hijo es tratado como el que viene de Dios, con mayor dignidad, como el consentido, el preferido y todo lo que esto conlleva.

 

Cuando se entera que espera a Abel, lo trata como inferior a su otro hijo por haber nacido después. Esto se puede ver claramente por el significado de la palabra Adán (Mierda, aunque usted no lo crea!!). Por lo mismo no puede haber fraternidad entre los hermanos porque los mismos papás los han tratado de diferente manera y han creado una rivalidad entre ellos, sin que ellos lo hayan pedido.

 

Cuando Dios elige al menor, a Abel, lo hace porque para Dios es el más digno, aunque a los ojos de los hombres es indigno e inferior. Por esto al verlo Caín, decide matar a su hermano, por rencor y envidia.

 

Es muy importante ver la vida y a cada hijo como un regalo o bendición de Dios para que los niños crezcan sintiéndose regalos y se comporten como regalos y no como basura, ya que ellos desde que son concebidos comienzan a sentir lo que siente la mamá.

 

Hay que educar en igualdad, sin distinciones, sin privilegios.

 

Moisés en el río
 
Éxodo

 

Con Moisés, Dios nos pone claro la prioridad que tiene la mamá en la educación de los hijos.

 

La mamá de Moisés, hábilmente busca la forma de que su hijo permanezca con vida y después busca la forma de estar cerca de él y de educarlo y darle los valores propios de su cultura. Moisés tuvo por Madre a la hija del Faraón pero quien lo educó fue su verdadera madre haciendose pasar por nodriza.

 

Es importante que las mamás de nuestros días se den cuenta de cuán importantes son en el proceso de la educación de los hijos, siempre compartiéndola con el papá, pero ella como la principal responsable.
 
 
 
TABLAS DE LA LEY
Deuteronomio

 

En el Deuteronomio, vemos que la Palabra nos dice que hay que enseñar la ley cuando comemos, cuando caminamos, cuando jugamos…es decir en todo momento y que debe ser el padre de familia quien la enseñe y no una escuela. Ya que los niños aprenden por repetición. Hablarles de la ley todo el día, todos los días hacía que la hicieran propia. Esto contrasta con la actitud soberbia que a veces como padres tenemo de decir, “yo ya le advertí a mi hijo, si me quiere escuchar bien, si no, no tengo por que seguir insistiendo”.

 

Así, si los niños reciben nuestra educación todo el día, todos los días la harán propia y entonces será una educación hecha vida.

 

PATERNIDAD
 
 
Sabiduría

 

En el libro de Sabiduría, Dios nos hace un llamado a educar, no solo con los labios sino con la vida. Es decir que eduquemos con el ejemplo y con el testimonio de nuestras propias vidas.

 

 
 
 
 
 
Jueces
Jueces

 

En el libro de los Jueces, Dios nos dice que debemos educar en la fidelidad a Dios. Porque el hombre, por su debilidad comete pecados, Dios castiga al pueblo, luego el pueblo se arrepiente y como consecuencia Dios salva al pueblo.

 

Los papás debemos insistir en la fidelidad a Dios. El pueblo de Dios, mientras no comete pecado, es un pueblo próspero, pero cuando se desvía y comete pecado, vienen las desgracias. La infidelidad a Dios provoca que la familia se vaya al exilio.

 

FAMILIA DE RODILLAS
 
 
Tobías

 

En el libro de Tobías, Dios no dice que Tobías y Sara tengan hijos, pero si nos enseña que hay que ponerse de rodillas ante Dios, con humildad y ponerse en su presencia en todo momento y esto también a la hora de educar a nuestros hijos.

 

Nos dice que lo primordial es educar en la fe y nos invita a vivir de rodillas para vivir en gracia de Dios.

 

Para evitar a Asmodeo que es el demonio que ataca y quiere destruir a la familia, se requiere de Dios.

 

Necesitamos ser una FAMILIA DE RODILLAS, es decir, rezar en familia y educar en los bienes espirituales, que lo intelectual vendrá por añadidura.

 

libros sapienciales
 
Libros Sapienciales
 
 
En los libros sapienciales, los siete libros nos hablan de educación, pero no de la educación en la escuela sino la educación de los padres para los hijos.

 

Son como un instructivo que nos invita a darles consejo, acompañamiento y apoyo, por medio de un conocimiento profundo de los hijos.

 

Hay que educar para prevenir y no para lamentar.

 

Es necesario que se instruya a los niños, es necesario que los niños sepan, que haya normas. Para esto, la disciplina es muy importante, es necesario poner límites y reglas claras y que los hijos las sepan respetar.

 

JESUS CORRIGE
 
 
Proverbios

 

En Proverbios nos muestra la corrección de un padre para con sus hijos y nos dice que la corrección de un padre duele, la de la madre causa tristeza pero es necesaria para llegar al cielo.

 

Que haya un castigo cuando las cosas no se hacen bien, es decir, que haya una corrección amorosa de los padres para los hijos.

 

Así que no debemos tener miedo de corregir a los hijos porque a pesar de lo que muchos piensen, es nuestro deber y Dios nos tomará cuentas de ello.

 

En este sentido la gente que dice que no se les corrija porque se trauman, no tiene en cuenta que Dios nos lo pide como una obligación de nuestra condición de padres.

 

EL AMOR DE LA CRUZNuevo Testamento

 
Evangelios
 
En el Nuevo Testamento nos dice Jesús que “Él es el único maestro”
Así que nosotros debemos ser maestros a ejemplo de Jesús. El modelo es Jesús. Y para eso debemos tomar en cuenta la actitud de Jesús ante los niños.

 

Cuando unos niños se tratan de acercar a Él y los discípulos se lo se los tratan de impedir, Jesús los reprende y les dice que los dejen que se acerquen a Él, porque el que no se haga como ellos, como los niños, no entrarán en el Reino de los Cielos.

 

Así que la tarea de los papás es educar a los hijos para que la inocencia no se pierda y sigan siendo dueños del Reino de los Cielos.

 

Y una forma muy sencilla de protegerlos es bendiciéndolos. Debemos bendecir a nuestros hijos en todo momento como Jesús lo hace con nosotros. En la noche antes de dormir, en la mañana al despertar y sobre todo cuando ellos nos lo pidan ya que esto, además de transmitir la gracia de Dios, fomenta la devoción y respeto de los hijos para con los padres porque se dan cuenta que sólo los importantes bendicen y con esto demuestran que, para los hijos, son muy importantes los padres.

 

parábola de la semilla y la cizaña
Debemos buscar sembrar en nuestros hijos el bien. Es como la parábola del Sembrador y la cizaña. Si hay una buena educación hay una buena semilla, pero ojo, el mal ahí está aunque no lo veamos y puede estar al acecho de las virtudes de tus hijos como la cizaña.

 

Por esto Jesús nos pide evitar lo malo para poder resguardar a nuestros hijos, de todo lo que les puede hacer mal, espiritualmente hablando.

 

Es muy necesario preparar a nuestros hijos para que después ellos puedan salir al mundo a dar frutos dignos de conversión.

 

hechos de los apóstoles
Hechos de los Apóstoles

 

En hechos de los apóstoles, nos dice que entre los miembros de las primeras comunidades los papás eran los responsables de la educación cristiana de los hijos.

 

De tal forma que debemos buscar una formación integral de nuestros hijos para que crezcan como personas dignas e íntegras. Con todas sus capacidades desarrolladas al máximo y libres de hacer lo que tengan que hacer para darle mayor gloria a Dios.

 

En este periodo, no aparecen conversiones de niños porque los niños son el reflejo de los padres y al convertirse los padres, se está formando una comunidad familiar de personas que quieren encaminar su vida hacia Dios.

 

familia en cristo
 
 
Es por esto que es tan importante que nuestros hijos reciban la educación por parte de nosotros, sus padres, de forma continua y constante, transmitida cada día, todos los días y sobre todo una Educación de Rodillas, transmitida por el testimonio de una vida llena de Dios.

 
Busquemos formar peregrinos de Cristo en el mundo y ciudadanos del Cielo.