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Cuatro errores fatales en la enseñanza de la composición escrita

Imagen de Silvia

CUATRO ERRORES FATALES EN LA ENSEÑANZA DE LA COMPOSICIÓN ESCRITA:

Errores más comúnes y algunas soluciones para los profesores.

 

En una u otra ocasion, todos hemos experimentado frustración con respecto a las asignaturas escritas.  Desde la perspectiva del profesor en la enseñanza así como la del estudiante en el aprendizaje, existen algunos aspectos claramente desalentadores. 

 

He aquí algunos de los cuestionamientos al respecto:

¿Qué se debe corregir y cómo se debe calificar?

¿Cuánta ayuda es demasiada ayuda?

¿Por qué es que los estudiantes no logran identificar sus propios errores?

 

Muy a menudo nuestro método de enseñanza es el resultado de la influencia del medio que nos rodea y “el reflejo” de la forma en que fuímos educados.  Es por esta razón que debemos ser diligentes en pulir y evaluar nuestros métodos de enseñanza para no cometer los mismos “pecados” de nuestros profesores en nuestros salones de clase.  

 

A diferencia de las matemáticas, la historia y la ciencia; la composición escrita no consiste simplemente en un número de reglas que se deben aprender a manipular; es un arte y se debe enseñar como tal.  Por ejemplo: piensa en el aprendizaje del piano y del violín.  Es imposible aprender a tocar de manera inmediata. Al principio, las notas suenan torpes y su expresión es poco elegante.  Sin embargo, en el aprendizaje a través de la imitación, la práctica  y la continua revision de técnicas ya evaluadas, cualquier persona puede aprender a tocar el  piano o el violín.        

 

La composición escrita se aprende de la misma manera:  la práctica no es solamente efectiva, sino absolutamente necesaria en el proceso educativo. ¿Acaso los grandes compositores musicales corrígen al estudiante en cada posición, cada error rítmico y cada nota mal ejecutada, todo al mismo tiempo?  Por supuesto que no.  Primero se concentran en una o dos áreas específicas al tiempo que proveen prácticas y objetivos que le permiten al estudiante mejorar en las áreas en las que se presenta dificultad. A medida que una técnica se perfecciona, se trabaja en la práctica de otra. 

 

Para ponerlo de manera simple: los buenos profesores conocen el secreto del “punto por lección”.  Con este pensar en mente, consideremos algunos de los errores más comúnes en la enseñanza de la composición escrita.

 

#1  LA CORRECCION EXCESIVA

Este es tal vez el error más común y peligroso que se presenta en los niveles de elementaria y secundaria.  Quizás muchos de nosotros recordemos la experiencia de recibir una evaluación llena de marcaciones rojas.  Muy probablemente después de haber visto la evaluación no nos dijímos a nosotros mismos: “que bueno que tuve todas estas correcciones”, “si estudio cuidadosamente todas las correciones del professor y me aseguro de no cometer los mismos errores, tal vez tenga una mejor calificación en mi próximo trabajo escrito”, “quiero que mi próxima evaluación sea lo más pronto possible”.

 

No, no es muy común escuchar este tipo de razonamientos de parte del alumno.  Muy probablemente dirá y pensará: “no sé nada,… soy muy malo para ésto”, “soy estúpido y no se nada de nada… nunca voy a escribir bien…etc”.     O quizás Ud. halla recibído una evaluación sin correcciones; simplemente con la calificación  en la parte de arriba de su evaluación, sin ninguna explicación del por qué de la calificación.  De por sí, esta es otra razón para pensar: “yo soy malo para escribir y no tengo ni la menor idea de cómo mejorar”.

 

Entonces, cómo se debe corregir?  Piense en terminos de “editar” en lugar de “corregir”.  Detrás de cada buen autor existe un buen editor.  Sin embargo, no sobra decir que muy pocos editors son buenos escritores.

 

El propósito de la edición es el de preparar un escrito para publicarlo. Las composiciones deberán ser evaluadas y calificadas con el objetivo de ayudar al estudiante a elaborar una composición final con el menor número de errores y lo más elocuente posible. Durante este proceso de escribir y transcribir, el estudiante , semiconcientemente internalizará las correcciones y paulatinamente aprenderá  a través del ejemplo y la imitación.

 

La calidad de la instrucción académica es importante, pero todo estudiante necesita un editor.  Los padres de familia deben entender lo que esto significa y hacer los ajustes necesarios para maximizar el potencial del estudiante. La diferencia entre el padre de familia y el editor, es que el editor no califica las correcciones y  no dá ningún sermoneo.  Su labor es la de preparar el escrito para publicarlo.  El editor es más un asistente que un professor y su objetivo principal es ayudarle al estudiante a producir un escrito completo del cual se sienta orgulloso.

 

La idea es enseñar a través de la “edición” y no de la “corrección.

 

#2 DISMINUIR LA AYUDA

En nuestro plan de estudios nos encargamos de eliminar el constante problema de “no sé acerca de qué debo escribir” a través de la provision de textos con contenidos que operan como “fuentes de información”.  Este plan de estudio es equivalente al de la enseñanza musical a través de la cual se asignan piezas específicas con las que se aprenderá y practicará la composición musical.

 

En primer lugar proveeremos el contenido que se usará como fuente de información, eliminando así la perspectiva del “¿qué voy a escribir?” y reemplanzándola con la de “¿cómo voy a escribir?”. Los obstáculos continuarán presentándose cada vez con menor frecuencia. 

 

A medida que trabajamos con el programa de técnicas de estilo, escucharemos comentarios como: “No sé que cláusula debo usar”, “Se me olvidó qué es una preposición de entrada” o “No me suena bien éste gerundio al principio del párrafo”.  ¿Hemos fracasado?  Por supuesto que no.  Simplemente siginifica que la técnica no ha sido dominada y aún presenta cierta dificultad.

 

Algunos profesores con buenas intenciones tal vez pensarán:  “No estaría bien si les ayudo más de la cuenta”, “Yo no debería decirles lo que tienen que escribir, porque entonces no sería un trabajo original”.  Todo esto es cierto, pero no olvidemos nuestros propósitos y objetivos: modelar los patrones de estructura y estilo, enseñar a través del ejemplo y desarrollar la confianza y habilidad en la composición escrita. Es completamente acceptable ayudar al estudiante e incluso dictarle 2 ó 3 frases utilizando la cláusula “cual” y hasta dejarles escoger la que más les parezca apropiada. 

 

¿Fue un trabajo original?  No, pero los estudiantes tuvieron la oportunidad de escoger y usar la cláusula que más les pareció apropiada y en el proceso de uso, aprendieron a usar éste tipo de cláusula.  Es decir, han aprendido. 

 

Al principio tal vez se debera proveerles la técnica como si estuviésemos alimentando a un bebé; pero finalmente y através de algunos ejemplos, ellos comenzarán a pensar por sí mismos. Los estudiantes que han sido más expuestos a la lectura, muy posiblemente aprenderán con más rapidez las palabras y los modelos gramaticales necesarios en el proceso de aprendizaje de estructuras de estilo.

 

No hay nada de “illegal” en enseñar a través de ejemplos y opciones.  Este método es especialmente efectivo con los estudiantes que escriben de mala gana.  ¿De qué otra manera podrán aprender?

 

#3 FALTA DE CLARIDAD EN LAS INSTRUCCIONES

Este es el problema que trae más frustración a los estudiantes, quienes por naturaleza quieren saber exactamente lo que deben hacer.  Por ejemplo: “Escriba un relato de 3 páginas basado en el Siglo 1800; asegúrese de añadir suficientes palabras descriptivas”, y que tal éste:  “Escriba un párrafo acerca de un amigo; incluya tres detalles específicos” o éste:  “Escriba un reporte de dos páginas basado en la historia de “La Pequeña Casa en la Pradera”. 

 

Este tipo de asignaturas son particularmente difíciles en especial para el estudiante que de por sí no le gusta escribir.  Las instrucciones son vagas y de antemano no proveen límites específicos. La mayoría de nosotros preferiría un proyecto que fuera lo más específico posible. 

 

Tal vez así: “Escriba un relato de 6 párrafos basado en la época de 1800.  Puede ser sobre el Viejo Oeste, el  Sur de los Estados Unidos, la Guerra Civíl o un país extranjero.  El primer párrafo deberá describir el contexto, el Segundo párrafo debera introducir por lo menos uno de los personajes.  En el tercer párrafo introduzca un conflicto con referencia a uno de los personajes.  En los párrafos número cuatro y cinco resuelva el conflicto.  En el ultimo párrafo añada algo del epílogo con referencia a una moraleja. 

 

Cada párrafo deberá incluir las siguientes técnicas de estilo: Un adverbio terminado en “mente”,  una cláusula dependiente o independiente, una cláusula adverbial, una preposición al  principio de una oración, verbos compuestos y adjetivos calificativos.

 

El título deberá repetir una o algunas de las palabras claves utilizadas en la frase de conclusión.  Escriba el primer borrador con tinta y no borre nada, entréguele el escrito a su editor antes de la copia final”.

 

Una vez se hayan proporcionado este tipo de estructura y estilo; los estudiantes tendrán una mejor idea de cómo se verá la copia final. La provision de estas guías le darán al estudiante entusiasmo y confianza además de animarlo a esforzarse por hacer lo mejor.

 

#4 SUPER EXPECTATIVAS

Cuantos de nosotros no hemos dicho o pensado” “esa palabra estaba en la evaluación de la semana pasada; ¿cómo es posible que la escribí mal en mi reporte?” o “¿Por qué no puedo ser más organizado?”.  Sin duda alguna, a todos se nos hace difícil ver nuestros propios errores.  

 

Sin embargo, es muy importante que en la medida en que continuemos tratando de mantener la motivación en  el estudiante, no olvidemos que  “la escritura, la gramática y la composición ejercitan diferentes funciones neurológicas”; éstas funciones mentales ni siquiera ocurren en una misma zona del cerebro. La escritura y la gramática sin lugar a duda son importantísimas, pero constituyen un proceso realmente diferente al de la composición escrita, cuya consideración lógica es la combinación de palabras en la formación de patrones aceptables.

 

Para una gran mayoría de niños la destreza  en la escritura requiere de una concentración total.  Para otro gran número, el sólo hecho de pausar para asegurarse de la ortografía de una apalabra desconocida, le significa la pérdida del hilo del pensamiento. 

 

En general, aún los adultos tienen dificultad “en hacer todo al mismo tiempo”, particularmente cuando se trata de ortografía, destreza  y composición.

 

Independize la complejidad.

Permita que los estudiantes se concentren en un aspecto de la escritura sin esperar que hagan todo correcto desde el principio, o aún así en una segunda oportunidad.

 

El proyecto final deberá reflejar excelencia, pero ésta no se logrará de manera instantánea. Antes de mencionar un pequeño error o una frase sin sentido completo, busque primero  la

manera de sobresaltar los aspectos positivos.  El éxito genera éxito. 

 

El professor deberá operar como entrenador y no como juez.  Con la práctica repetitiva, madurez y motivación, la gran mayoría de niños lograrán la habilidad de escribir de manera eficaz, bien elaborada y con  pulcritud.

 

Pero, ¡no espere que todo esto ocurra en poco tiempo! La enseñanza, al igual que la composición escrita, es todo un arte.  A medida que practicamos, mejoramos y así  seguimos  mejorando hasta adquirar destreza.  De la misma manera en que guiamos a nuestros estudiantes a trabajar con efectividad y a evitar los errores más communes, debemos esforzarnos por reconocer los 4 errores fatales más communes en la enseñanza de la composición escrita. 

 

Ciertamente nunca nos convertiremos en el professor perfecto, pero si continuamos esforzándonos en éste propósito, le seremos de gran  beneficio a profesores, padres de familia y por sobre todo a nuestros propios estudiantes.