Carrito de compras

0 elementos MXN$0.00

* Año de la Fe. ¿Cómo hablar de Dios en el mundo actual?

Español

* Año de la Fe. ¿Cómo hablar de Dios en el mundo actual?  (Reseña de la Catequesis de Benedicto XVI del miércoles 28 de noviembre de 2012)

En su catequesis de este miércoles (28 de noviembre de 2012) el Papa se hace una pregunta fundamental:

¿cómo explicar la fe a nuestros contemporáneos, a veces cerrados o, en el mejor de los casos, distraídos con las cosas del mundo y reacios a creer?

 

Es la misma pregunta que se hacía Jesucristo:

“¿Con qué compararemos el Reino de Dios o con qué parábola lo expondremos?”  (Mc 4, 30).

Benedicto XVI resume en cinco puntos su catequesis de hoy, para explicarnos cómo hemos de presentar nuestra fe en el mundo actual:


1. Hablar con gran sencillez sobre lo esencial del anuncio. Presentar a Dios como un Dios real, cercano y concreto (no abstracto, no teórico), que nos ama personalmente, a cada uno: En Jesucristo Dios se manifiesta plenamente. Jesús vive, sigue cercano a nosotros, se interesa por todos los detalles de nuestra vida, nos enseña, en cada momento, el arte de vivir. Nos muestra la profundidad del Misterio de la Cruz que nos conduce a participar de la Vida eterna de Dios mismo, ya aquí en la tierra, aunque todavía no en plenitud.

2. Hablar con humildad, desprendimiento del propio yo, y realismo. Dios es quien convierte a los demás. Nosotros somos instrumentos suyos. Por lo tanto, hemos de escucharlo en la oración, pedirle que hable a través de nuestras palabras, a través de la totalidad de nuestra vida. Hablar convencidos de la transformación que se ha llevado a cabo en nosotros, por la gracia. Comunicar lo esencial de nuestra experiencia personal: que el mundo y nuestra vida valen ante Dios. Y hacerlo mostrando historias concretas de santidad y como Jesús lo hace: a través de ejemplos sencillas de la misma vida, que muestra a Dios escondido en la grandeza de la vida corriente. Es decir, mostrar a Cristo como es: plenamente humano.

3. Hablar sobre nuestra fe dando especial importancia al ámbito de la familia y de la vida ordinaria. Es decir, aprovechar las circunstancias normales para manifestar nuestra fe. En este sentido, es fundamental valorar el papel de los padres en la trasmisión de la fe y en la correcta interpretación de las influencias a las que nos vemos sometidos en la familia y en la sociedad que nos rodea: dar una respuesta cristiana, concreta, adaptada a las circunstancias que se presentan hoy y ahora en nuestra vida.

4. Hablar, dando a nuestras expresiones, siempre, un tono de alegría y esperanzaen la comunicación de la fe. Procurar ayudar a nuestros hermanos a ver todo con los ojos de Dios. No hay nada fortuito. Todo tiene sentido. Todo está dentro del plan maestro de Dios y, por eso, para sus hijos, todo es bueno y motivo de gozo profundo: también el mal (el sufrimiento, el dolor, la muerte, incluso el pecado…), que se transforma en un gran bien, unido al sacrificio de Cristo

5. Hablar y manifestar nuestra fe, siempre con una actitud abierta: fomentar la capacidad para escuchar y dialogar. Reconocer que hay otras maneras de pensar y otros enfoques sobre la vida, que son válidos, pero quizá distinta al que tenemos nosotros. Ser signo, los unos para los otros, de la misericordia de Dios y el respeto que Él tiene de nuestra libertad.Meditemos las últimas palabras del Papa en su catequesis de hoy: “hablar de Dios es comunicar, con fuerza y sencillez, con la palabra y con la vida, lo que es esencial: el Dios de Jesucristo, aquel Dios que nos ha mostrado un amor tan grande hasta encarnarse, morir y resucitar para nosotros; ese Dios que nos invita a seguirlo y dejarse transformar por su inmenso amor, para renovar nuestra vida y nuestras relaciones; aquel Dios que nos ha dado la Iglesia, para caminar juntos y, a través de la Palabra y de los sacramentos, renovar la entera Ciudad de los hombres, con el fin de que pueda convertirse en Ciudad de Dios”.