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Cómo motivar

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Cómo Motivar

 

La motivación es la acción o efecto de motivar. Estímulo o influencia: incentivo y manejo de motivos que nos hacen actuar para lograr objetivos complejos.

 

¡Es absolutamente necesario tener motivación!  No hay duda que existe un gran número de métodos que inspiran en el estudiante la motivación necesaria para cumplir con los objetivos establecidos por el instructor.

 

Consideremos los motivators externos:  por ejemplo el del temor: “hágalo o morirá”; o el del gran premio que le espera: “haga ésto y ganará un millón de dólares”.  Sin embargo cuando se trata de motivar a estudiantes a escribir, existen uns serie de principios que toman un papel significativo cuando se trata de aspectos como el temor y la gratificación.  De un lado, el temor obstruye la experiencia del aprendizaje. De otro lado, la gratificación de carácter  material termina siendo inefectiva en el proceso de motivación. 

 

Algunos estudiantes escriben por diversion y el sólo hecho de leer lo que escribieron es su propia remuneración.  Su misión final es convertirse en escritores y es por esto que aprovechan cualquier oportunidad para escribir en sus diarios inspirados por un futuro y unos sueños que encuentran su realización en la escritura.  Su objetivo principal es convertirse en “escritores”. 

 

Sin embargo, es muy raro encontrar éste tipo de estudiantes.  La mayoría de estudiantes, en especial aquellos que tienen dificultad en escribir, no poseen la energía instintiva para escribir.  En general, este tipo de estudiantes necesita desarrollar este instinto y muy a menudo éste proceso se convierte en el reto más grande del educador de composición escrita.

 

Para la mayoría de nosotros, el crear y mantener ésta motivación tiene todo que ver con nuestra audiencia lectora.  Detrás de nuestra intención por escribir, siempre se encuentra la presencia de un grupo interesado en nuestra composición.  Escribímos una carta porque creemos que alguien la va a leer.  Terminamos un trabajo escrito porque sabemos que será leído y calificado. Envíamos un artículo a una publicación porque esperamos que sea publicado y apreciado por muchos.  Si hay lectores, siempre habrá trabajo para los escritores.  Obviamente si el escritor recibe una reacción positiva de parte de sus lectores, ya sea un padre de familia, un profesor, una publicadora o el público en general; por supuesto que se sentirá motivado a continuar complaciendo a su audiencia interesada.

 

En efecto, éste tipo de aprobación es la forma más efectiva  de motivación que existe.  Es por ésto que le invito a que consideremos algunas tácticas con las cuales podemos motivar a los estudiantes a escribir a través del desarrollo de una audiencia:  Primero en casa, después en la comunidad y finalmente a lo largo del mundo.

 

En el hogar, y para el joven escritor, la familia es la audiencia más importante.  Algunas familias tienen la capacidad de cultivar un poderoso entusiasmo por los logros de los miembros de ésta misma.  Aprobando con gozo los logros de sus hijos, éste tipo de familias abundan en sonrisas, alabanzas y gran aprecio por los proyectos de sus miembros.  Las puertas magnéticas del refrigerador se han convertido en la cartelera pública en donde se celebran los triunfos artísticos.  Cuando el jóven estudiante hace un serio esfuerzo para enfrentar el nuevo reto de la escritura;  las sonrisas de aprobación de los padres, toman un valor mucho más grande que un dulce.

Tristemente, a medida que la necesidad de corrección aumenta, la emoción inicial del padre de familia con respecto a los logros de sus hijos comienza a debilitar.

En comparación con el estándar del adulto, las disminuir.

Las expresiones lindas ya no son tan originales y no se consideran tan interesantes o apropiadas.

 

En nuestro esfuerzo por enseñar a los niños unas “buenas abilidades de la escritura, a veces nos olvidamos que ellos todavía necesitan alimentarse de nuestras sonrisas, abrazos y de nuestras expresiones genuinas de entusiasmo. A medida que los padres de familia expresan su apreciación por los esfuerzos de sus hijos; otros en el hogar aprenden el hábito de apreciar y reconocer los triunfos de los unos a los otros.

 

Algunas de éstas famlias exitosas han desarrollado estratétigias específicas para construir una audiencia dentro del hogar.  Una sección de la pared se ha designado como la “vitrina” para desplejar los mejores trabajos escritos semanales o mensuales  de cada miembro de la familia,  posiblemente acompañados de dibujos e ilustraciones.  ¿Podríamos dedicar media hora, una vez por semana, para que cada miembro de la familia tenga la oportunidad de leer en voz alta algo que hayan escrito recientemente, o algo en lo que estén trabajando para el futuro?   Este tipo de “foro” entre familia le da a cada miembro una fecha determinada para terminar el trabajo y una audiencia que motiva al escritor a esforzarse lo mejor possible. Todos estos componentes son vitales en el proceso de motivación.

 

De igual manera, la creación de una publicación a nivel de familia (con cuentos, poemas, dibujos, reportes y demás),  podría tener un gran impacto ayudando a reducir el estrés y la ansiedad relacionados con la frustración de no saber sobre qué escribir.  Este medio familiar además de proveer una audiencia disponible, se puede convertir en el comienzo de un medio informativo que se puede extender más allá de las fronteras  familiares y tal vez alcanzar a la comunidad en general.

 

Pero lo más importante es que le provee a Ud. como padre de familia, la oportunidad de motivar a su hijo de la manera más impactante: demonstrándole la importancia del trabajo en grupo como parte del proceso de composición escrita.

 

Las familias que han tenido éxito motivando a sus hijos, saben que para motivar de manera efectiva, el proceso de composición debe convertirse en parte de la cultura e identidad de la familia. Sin embargo, a cierta edad, la cartelera de anuncios y los trabajos escritos desplegados en la pared ya no tienen el mismo poder de motivación.  La audiencia deberá expandirse más allá del hogar. Si canalizamos  cuidadosamente la opinión de los compañeros de clase, podremos utilizar uno de los factores más poderosos y efectivos en la motivación del joven escritor.  Visite un salon de clase y note que las paredes están decoradas con los trabajos manuals de los estudiantes.  En general, a los niños les gusta admirar los trabajos manuals de otros estudiantes porque ésto los anima y les permite comparar.

 

Educadores expertos en el material, le proveen a sus estudiantes plena oportunidad para compartir sus trabajos a nivel de clase o en grupos pequeños.  Algunos colegios publican su propio periódico estudiantíl con muestras del trabajo creativo de varios de sus estudiantes.  En otros casos, algunos profesores publican el “Magnum Opus” o “El Mejor Trabajo”  de cada uno de los estudiantes, como parte de la colección de los mejores escritos del año.

 

Para los estudiantes que reciben su educación en el hogar, el “Club de Escritura” es tal vez la forma más factible de proveer un reto positivo más allá de las fronteras del hogar.  Gracias a la explosión tecnológica, una página electrónica en donde se puedan demostrar el trabajo personal o del club, podría permitir la presencia de una udiencia que nunca acaba y siempre se está expandiendo hasta los confines de la tierra.

 

¿Pero para qué escribir?  En últimas es porque alguien tiene algo que él o ella desea comunicar.  Al fin y al cabo, tareas como cuentos, ensayos, reportes y proyectos de investigación le deberán dar lugar a objetivos personales que cada ser humano se impone así mismo.  Por supuesto que los adultos escriben con un propósito.  Nosotros los educadores escribímos para educar, iluminar, entretener, persuadir, asistir y convertir.  Existen problemas que se deben traer a la luz, gozos que se deben demostrar; esperanzas que se deben provocar y sueños que se deben inspirar.

 

Si sus hijos se han convertido en seres competentes y seguros de sí mismos, capaces de escribir palabras en el papel de manera organizada e interesante; los verá usar éste don en cualquier oportunidad que se presente.  Ejercerán influencia sobre sus amistades, serán efectivos en sus profesiones y ansiosos de servir a Dios.  Es aquí en donde su trabajo consiste en ayudar a los estudiantes a canalizar la adquisición de conocimiento a través de la práctica de la composición escrita.  Aproveche cualquier oportunidad para escribirle al editor del periódico local con referencia a temas de controversia o de actualidad.  Tal vez Ud. tenga la oportunidad de escribirle a un prisionero; a alguien con problemas  de cualquier índole o tal vez escribir ensayos cortos que tengan un mensaje persuasivo y enviarlos a publicaciones que tengan propósitos definidos dentro de la comunidad.

 

Es tan bien posible que los estudiantes se sientan animados a escribir y publicar boletínes o informativos de carácter general. 

 

Finalmente, a medida  que los estudiantes aprenden a reconocer su potencial, podrán continuar escribiendo con el fin de poder tener impacto en las grandes masas.  En el mundo entero.  La exposición de las técnicas y la asignatura de trabajos, acompañadas de una evaluación motivadora y un criticísmo amable; son elementos vitales para el éxito.  Más aún, el educador deberá conocer y saber cómo motivar a sus estudiantes para que continúen practicando.

 

La escritura es muy similar a la música: tu puedes tener el conocimiento de lo que se debe hacer, pero sólo hasta que lo logres hacer de manera natural, fluída y con relativa facilidad, en realidad puedes sentir que posees la abilidad.  Dependiendo de la edad y aptitud de sus estudiantes, la motivación puede convertirse en algo simple o en un proyecto monumental. 

Existen una serie de elementos necesarios, pero más que todo, Ud necesitara una sonrisa contínua, genuina y penetrante.  Aunque en últimas son los mismos estudiantes los que van a escribirle a sus compañeros de clase o a intentar cambiar al mundo;  Ud., ya sea educador o padre de familia, será la primera audiencia y también las más importante.