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Tema 6: Antiguo testamento

Imagen de Silvia

Abraham

EL ANTIGUO TESTAMENTO.

  • La Vocación de Abraham.-

En el Antiguo Testamento vemos que nos habla de Abram; en un momento determinado de la historia, Dios quiso comunicarse a la humanidad a través de Abram.

Abram  era originario de Ur de Caldea, en el sur de Mesopotamia, su padre se llamaba Téraj y pertenecían a una tribu semi-nómada y  su religión era politeísta.

 

Dios cuando se le reveló a Abram, le pidió que dejara a su padre, a su tribu, y sus tierras, a los dioses de su clan y que le diera culto solamente a Él y  que se dirigiera a la tierra de Canaán. Y Abram obedeció a Dios, porque le creyó ,  se volvió monoteísta y le dio culto solamente a Dios.

 

Fue tal su obediencia que dejó todo y se fue hacia un lugar lejano, solamente con su esposa y sus servidores. Esto se dio solamente porque tuvo fe en lo que Dios le indicó e hizo la voluntad de Dios, sin protestar. Por eso se dice que Abraham es nuestro padre en la fe.

 

Dios en un momento de su vida se le revela y quiso hacer una Alianza con él, asegurándole la promesa de que esta Alianza pasaría de generación en generación.

 

¿En qué consistía esa Alianza que hizo Dios con Abraham?

Con esta Alianza Dios le promete ser su Dios y el de toda su descendencia.

 

Dios le hace 3 promesas a Abraham:

 

  1. Le dijo “por ti se bendecirán   todos los linajes de la tierra”.
  2. Le promete una  descendencia numerosa.
  3. Le promete toda la tierra de Canaán.

 

Abram era muy viejo y su esposa Saray también, y no habían tenido hijos, pero como para Dios  no hay imposibles, pudieron tener un hijo, que se llamó Isaac. Al instante en que Dios hizo la Alianza con Abram, les cambió el nombre, Abram será ya Abraham y  Saray su esposa, se llamará Sara.

 

Dios, muchas veces, cuando le daba una misión a una persona le cambiaba el nombre.

 

Dios les da por fin a Abraham y a su esposa Sara, un hijo al que le ponen por nombre Isaac.

Un día Dios le pide a Abraham que le ofrezca en sacrificio a su único hijo, a Isaac; y Abraham obedeció a Dios y llevó a su hijo Isaac para sacrificarlo a Dios. Le dijo a su hijo que le ofrecerían un sacrificio a Dios, que cargara la leña, así lo hizo Isaac, pero ya que llegaron al lugar donde iba a llevarse a cabo el sacrificio, Isaac le preguntó a su padre, que donde estaba el cordero que se iba a sacrificar, porque él no veía ninguno, entonces Isaac lo ata y lo pone sobre la leña y cuando iba a descargar su mano sobre su hijo, Dios le dijo que se detuviera, que no lo matara y aparece en medio de una zarza, un cordero para que fuera el que sacrificara y que desatara a su hijo.

 

 

Dios se quedó muy contento de ver que Abraham, a pesar de que quería mucho a su único hijo,  porque Dios se lo había pedido, lo iba a sacrificar para hacer la voluntad de Él, por eso lo salvó.

Aquí lo que Dios quiere hacernos ver, es que Él es el único dueño de la vida, por eso debemos estar en contra del aborto y de la eutanasia, también en contra  de que una persona se quite la vida.

 

Este es uno de los temas que mencionamos en el Antiguo Testamento, otro es:

 

  •  La Alianza en el Sinaí, que es cuando Dios le da las Tablas de la Ley o Mandamientos a Moisés, una vez que sacó a su pueblo de la esclavitud de Egipto. Le fueron dados por Dios, para ayudar a su pueblo a cumplir la Ley Divina.

 

tablas de la leyDios en su infinita misericordia, por amor al  hombre, nos dio una serie de reglas, de órdenes  o Mandamientos, los cuales debemos cumplir para ser libres, para ser felices, pues Dios nos creó para ser felices aquí en la tierra y para ser santos y de esta forma poder estar con Él, gozando de su Gloria en el Cielo.

¿Por qué decimos que nos dio unos Mandamientos para ser libres?, porque aunque pudiéramos pensar que los Mandamientos de la Ley de Dios nos atan (pues sabemos que todos los reglamentos nos dan una serie de reglas y debemos tener como respuesta deberes y obligaciones) y nos dicen que debemos comportarnos de la forma que Dios quiere, son exactamente lo contrario, pues si nos portamos de acuerdo como Dios quiere que lo hagamos, nos veremos libres de las cadenas del pecado.

Jesucristo nos enseña, en los evangelios, que el mandamiento más importante es el AMOR.

 

Nuestro amor a Dios se manifiesta en el cumplimiento de los diez Mandamientos y en el seguimiento de los preceptos de la Iglesia, o sea los Mandamientos de la Santa Madre Iglesia.

En definitiva, todos los mandamientos de la Ley de Dios, se resumen en dos: amar a Dios sobre todas las cosas y amar al prójimo como a nosotros mismos, más aún, como Cristo nos amó.

Jesucristo nos dice que si queremos salvarnos, debemos cumplir los mandamientos, pues no basta creer para salvarse.

 

LOS MANDAMIENTOS DE LA LEY DE DIOS SON DIEZ:

               

Amarás a Dios sobre todas las cosas.

No jurarás el nombre de Dios en vano.

Santificarás las fiestas.

Honrarás a tu padre y a tu madre.

No matarás.

No cometerás actos impuros.

No robarás.

No dirás falso testimonio ni mentirás.

No consentirás pensamientos ni deseos impuros.

10°

No codiciarás los bienes ajenos.

mandamiento del amor

 

Jesucristo nos enseña, en los evangelios, que el mandamiento más importante es el 

amor.

Nuestro Amor a Dios se manifiesta en el cumplimiento de los Diez Mandamientos y de los preceptos de la Iglesia.

 

En definitiva, todos los mandamientos se resumen en dos:

  1. Amar a Dios sobre todas las cosas y
  2. Amar al prójimo como a nosotros mismos., más aún, como Cristo nos amó.

 

Como ya comentamos anteriormente, sabemos también que Dios nos da otros preceptos o mandamientos, que son: Los Mandamientos de la Santa Madre Iglesia.

 

 

Los Mandamientos de la Santa Madre Iglesia

 

1er.  Mandamiento

Oír Misa entera los domingos y los días de fiestas de guardar. Este mandamiento exige a los fieles que santifiquen el día en el que se conmemora la Resurrección de Jesucristo y también las principales fiestas litúrgicas, en honor de los misterios del Señor, de la Santísima Virgen y de los santos.

2°     Mandamiento

Confesarse por lo menos una vez al año. Este mandamiento asegura la preparación a la Eucaristía, mediante la recepción del Sacramento de la Reconciliación.

3er.  Mandamiento

Comulgar en la época de la Pascua. Este mandamiento se propone garantizar una mínima recepción del cuerpo y la sangre del Señor, en relación con el tiempo de Pascua, la celebración más importante para los cristianos.

4°      Mandamiento

Ayunar cuando lo mande la Santa Madre Iglesia. Este mandamiento tiene la intención de preparar a los creyentes para las fiestas litúrgicas. Además, nos ayuda a adquirir dominio sobre nuestros impulsos y tendencias, con el fin de que alcancemos libertad  espiritual.

5°      Mandamiento

Ayudar a la Iglesia en sus necesidades. Los seguidores de Cristo, tienen la obligación de ofrecer su colaboración, cada uno según su posibilidad, para que la Iglesia supla sus necesidades materiales.

 

 

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